Fic
Reto Albert Oficios
9 de Junio - Ebanista
Creando personajes
Por Mayra Exitosa
Desde hacía tanto que su familia le había dado la espalda, todo porque fue diferente a sus hermanos, él simplemente veía en la creatividad una manera de reflejar sus diseños soñadores y el día que ella lo conoció fue como si la vida la pusiera en su camino.
- Amor, todo fue vendido. - ¡Me alegro! Eso es lo que querías mi vida. - Albert, corazón, no es lo que yo quería, lo sabes, es lo que ellos necesitan, un lugar donde puedan brillar y ser los protagonistas no solo ante nuestros ojos, sino ante los del mundo.
- Los voy a echar de menos, George siempre era más que mi amigo guarda secretos y expedientes, mi hermano del alma y Dorothy tan servicial, siempre me tenía el agua servida.
- ¡Albert! yo ponía el agua ahí. - Pero Dorothy me la cuidaba, hasta que yo pudiera tomarla. Candy se reía en silencio, tenía un diseño tan creativo de un taburete sentado en una banca y platicaba con el de los diseños que ambos se ponían de acuerdo, si, era la creatividad de hacer muebles, pero estos eran nombrados y se volvía ingenioso para hacer más y cuando se hicieron todo un mundo de personajes, fue que Candy llamó a Disney y mandaron a alguien a ver el mundo que jugaba como si estuvieran en el castillo de la bella y la bestia. Los muebles esperaran ser vistos y que al hacerlo, te dijeran palabras en tu imaginación y crearan espacios para aquellos niños que no podían detener de imaginar y crear en su mente mundos alternos a los que su desdichada vida los tenía encerrados por los padres sobre protectores o por aquellos otros padres que no les dedicaban tiempo a conversar y fantasear con sus hijos.
Albert y Candy tenían tres hijos, Rosemary de diez, William de trece y Anthony de seis. Rosemary había creado un mundo maravilloso con los muebles de su habitación y ella se sentía la reina del mundo en su casa y creaba dibujos que enaltecían a su padre, porque era el creador más importante que hubiera en la tierra. Si, para su hija todo lo que creaba su padre, era superar a santa clous, y hasta un paseo por Disney, porque al final su mundo era diferente al de cualquiera, su padre al poner una mesita para su lampara de noche, colocaba un par de monitos incrustados sobresaliendo de la madera y antes de dejarlo solo ahí, le comentaba que esos monitos le habían dicho que cuidarían de ella si sentía miedo. Así ella había nombrado al par de ratones sobresaliendo del mueble de madera uno era Joe y el otro Jim.
Albert se había alejado de sus familiares, luego de una disputa en la que intentaron tomar su lugar en los negocios y él no lo firmaba, así todo se vino abajo y el dinero quedo exclusivo a nombre de él y perdiendo todo hasta lo poco con lo que deseaban engañarlo, en el intento de tomar su lugar a costa de la herencia que por nacimiento le correspondía, luego se casó con la única mujer que lo aceptaba pensándolo un perdedor pobretón y ella sacó su creatividad e ingenio, lo envió a los titulares, siendo ahora el hombre con mayor cantidad de empleados ebanistas del país, y dirigir un corporativo valioso que daba muebles reales y creativos en hoteles de lujo, millonarias mansiones y ahora el castillo de Disney donde estarían colocando los más de quinientos mueblecillos que parecían hablar al solo verlos y una habitación donde la magia cobraba vida y algunos tenían movimiento, mientras que en la habitación de la hechicera, los muebles flotaban, en la habitación de la bruja los muebles se quebraban en dos y parecían salir rayos de algunos de ellos.
Su hija estaba leyendo un libro encima de unos muebles cuando su madre le tomaba una foto ella de inmediato escondía el libro y se sentaba modelando encima de una fila de diseños con muebles ondulados de distintas formas. Sus hermanos manejaban la madera arte que su padre les mostraba y Anthony le decía a su padre que el haría un barco pirata y él sonreía porque le toco hacer muebles para uno de ellos en Hollywood.
Albert amoldaba la madera, la hacía cobrar vida y su mueble preferido estaba ahí en su taller, sentado en una banca esperando a que el descansara para conversar. - ¿Cómo ves Puppet? Ya terminé los muebles, y quieren uno como tú, por favor diles que tu solo quieres estar conmigo. Candy sonreía porque sabía lo que tenía que hacer y esa banca junto a ese mueble, fue llevado a la entrada del pasillo de su casa, porque sabía que así Puppet y él gozarían de que nadie les quitara esa conversación que indirectamente siempre era para ella.
Al entrar a su hermoso y tallado en madera del brillante pasillo de su mansión, ahí lo esperaban sus hijos y Puppet a un lado lo miraba como diciendo, - ve con ellos, te han estado esperando para cenar, no me iré a ningún lado, aquí estaré cuando ellos se cansen y se vayan a dormir. El taburete sentado en la sencilla banca sus bracitos sujetándose de esta, parecía sonreírle y decirle. - Te doy mi palabra de que no me moveré de aquí.
Con ese pequeño taburete, se habían hecho más de mil copias y había juntado su mayor inversión, superando la herencia que por nacimiento poseía, ahora gracias a su supuesto e insignificante trabajo de Ebanista, tenía contactos con directores creativos de películas, caricaturas, mundos de fantasía entre otros muchos de sus clientes más asiduos. Candy no necesitaba todo ese dinero, pero entre ambos ayudaban a muchos niños a tener fantasías y su mundo mejoraba no solo con muebles, sino con salud, porque un porcentaje de sus ganancias estaba dedicada a niños con cáncer de todo el país.
FIN
Gracias por leer y comentar cada historia creada para deleite de quienes escribimos como las que leemos.
Continuaremos con más historias de Albert y Candy
Un Abrazo a la Distancia
Mayra Exitosa
