La mayoría de los personajes aquí son de Masami Kurumada. Por otra parte, los OC's referidos pertenecen a SilentForce666 y a su humilde servidora. El suceso central que se presenta aquí, se deriva del fic "The Boys of the Kido's Mansion," episodio 9.
Donde hubo fuego
***Tokio, semana de la moda.***
Caminó apresurado por la calle, sintiendo el corazón galopando en el pecho. Se sentía desorientado, aunque no debido a su locación, sino por la dirección en la que le habían llevado sus impulsivas decisiones. Y dentro de todas sus locuras, sin duda alguna, esa tenía que haber sido una de las peores. ¡Maldita la hora en la que había decidido seguirle el juego a Shura en el karaoke! Pero en ese instante, su prioridad era encontrarla para aclarar aquel jaleo. Sin embargo, ya habían transcurrido algunos minutos y no conseguía dar con ella entre la muchedumbre. Comenzaba a desesperarse, pues no podía escabullirse de él una simple mortal… mucho menos una alcoholizada.
—¡Soy una imbécil! -alcanzó a escuchar Aioros la tan familiar voz que buscaba, proveniente justo a la vuelta de la esquina. Lo cual lo paralizó instantáneamente, cautelosamente continuó hasta al fin darle alcance, eligiendo no anunciarse en ese momento- ¡Bien dicen que el alcohol no es buen consejero! -escuchó a la griega frente a él reprenderse a sí misma, completamente ensimismada en aquello que la mortificaba. Sagitario observó curioso como ella se llevó ambas manos a la cabeza y apretó los ojos, como si con ello pudiera borrar el momento que invadía sus pensamientos. Ese estúpido arranque impulsivo en el karaoke, dedicarle una canción como si ella fuera una colegiala. En ese momento juraba que la vida entera no le alcanzaría para superar su vergüenza. ¿Por qué mejor no se abría la tierra y la tragaba entera? Era lo que en realidad deseaba la reportera. Su único consuelo era que las cosas no podían empeorar más…
—¡Aguarda! -con excepción de que sí podían, pues Aioros había atestiguado todo, y había elegido nada más ni nada menos que ese momento para anunciarse. Al reconocer su varonil voz se estremeció completamente, o bien podía ser el frío de la noche y su falta de abrigo. Drew tuvo miedo de girarse y encarar lo inevitable- No puedes ir sola en ese estado, ¿Verdaderamente crees que vas a encontrar a tu amiga así?
—Para tu información, caballero -comentó Drew, fingiendo naturalidad para recobrar la compostura- soy como un gato...
—¿Un gato? -inquirió por demás extrañado, arqueando una ceja-
—¡Exacto! Pues yo no sé como, pero siempre llego a donde debo de estar -soltó de lo más casual- Además, ¿Qué haces aquí Aioros? ¿Vienes a burlarte de mí? -dijo la reportera, comenzando a temblar involuntariamente, sin siquiera atreverse a mirarlo.
—Por supuesto que no. Quiero saber si estás bien. Simplemente te fuiste corriendo del grupo -aclaró el de Sagitario con genuina preocupación en la voz.
—Claro que estoy bien, ¡Por supuesto que sí! ¿No me ves? Estoy más que genial -contestó apresuradamente, a la par que para distraerse de la presencia del imponente centauro, la chica pateaba una piedra en el suelo y con ello perdía algo de su balance. Aioros rodó los ojos al cielo sin creerse la actuación de la testaruda castaña-
—¿Y qué fue todo aquello? -intentó saber Aioros- Esa canción en el bar...
—Sólo es una canción. Ya sabes lo mucho que me gusta Justin Timberlake -respondió sin poder evadir una risilla nerviosa e inconscientemente abanicarse, el lenguaje corporal de la griega estaba destrozando su credibilidad ante el de Sagitario-
—¿Estás segura? Porque para serte sincero, me pareció que iba especialmente dirigida a mí-
—Wow Aioros, y luego dicen que Aioria es quien tiene el complejo de protagonista… no te des tanta importancia- soltó sin pensar, pero al instante abrió los ojos y miró al guerrero con arrepentimiento. Tenía una expresión de sorpresa en la cara, estaba inmóvil. —Ah, yo, lo siento, no quise…-
—Está bien, no tienes porqué disculparte- aseguró con una engañosa sonrisa serena- eres mi amiga, no discutamos por cosas sin importancia-
La manera en que Aioros había dicho aquello le sentó especialmente mal a la reportera. Sus vidas ya no tenían que ver una con la otra, era cierto. Sin embargo, el que precisamente él la llamara su "amiga", provocó en Drew un sentimiento de tristeza que no supo manejar, no de la manera convencional. Aún así hizo su mejor esfuerzo por fingir naturalidad, sonriéndole autosuficiente y llevando una mano al hombro del castaño.
—Tienes razón, lo siento -dijo convincente- de hecho, he de admitir mi derrota. Manejaste muy bien la situación, como todo un profesional. Aunque debo decir que tienes suerte que Shura te hubiera auxiliado, porque tu voz… -hizo una mueca con la boca.
—¿Qué tiene mi voz?-
—No quería decírtelo, porque somos amigos, pero la verdad es que es un poco desafinada- admitió con descaro la periodista.
—¡¿Desafinada?!- exclamó ofendido el arquero- ¿Te has escuchado cantar, mi querida Drew? Tu voz no es precisamente lo que se llama "celestial"
—Para tu información, estuve a punto de ganar el "Concurso Nacional de Canto" cuando estaba en la universidad- se defendió, picando el pecho de su compañero con un dedo.
—¿Ah sí? -era el turno de Aioros de sonreír mordaz- Pues a menos que esa nación sea en tu imagi-nación, honestamente me cuesta mucho creerte -finalizó apretando sus labios para no reirse-
—¡Tú!- gritó la periodista en tono ofendido- ¡Eres un…-
Sus palabras fueron silenciadas de improviso cuando los labios del arquero hicieron contacto con los de ella. Drew no supo procesar de inmediato el repentino gesto, aquello había ocurrido de un segundo al otro. Por ello permaneció con los ojos abiertos y los brazos caídos, solamente captando el aroma de la loción masculina. Aioros se apartó lentamente, mirándola a los ojos; sonrió un poco al no perder de vista su estado de confusión, pero ella arrugó el entrecejo inmediatamente.
—¡¿Por qué me besas?!- gritó impactada, cubriéndose instintivamente los labios y enrojeciendo cual carmesí.
—Uhmm… -el moreno llevó una mano a su barbilla, fingiendo pensar- era la única forma de hacerte callar. Hablas demasiado, Drew.
—¡Aish!- exclamó frustrada, cruzando los brazos.
—¡Hey, ustedes dos!-
Ambos se giraron cuando oyeron a Kanon llamarles desde la distancia. El gemelo menor se acercó, mientras el par se percató de cómo a esas alturas solamente Saphira le acompañaba al de Géminis. Kanon llegó a escasos pasos, con una sonrisa burlona. Los miró de uno a otro con expresión sospechosa, luego rió con malicia.
—Disculpen que los moleste, ya sé que quieren estar solos -dijo con énfasis- pero sólo quería hacerles saber que el resto se ha dividido para encontrar a la fotógrafa del mal.
—¡Oye, no la llames así! -reclamaron en el acto ambas chicas, causando que Kanon riera con más ganas-
—Aguarden… -dijo Aioros con evidente sospecha en la voz, señalando al menor de los gemelos- ¿Qué están tramando ustedes dos? No, déjame replantearme mi pregunta, ¿Qué estás tramando tú, escabulléndote con la maquillista? -le acusó mentalmente a Kanon con mirada severa, y este resopló para toda respuesta-
—Simplemente vamos a buscar a Adrianne en grupos, siendo más eficientes, ya sabes. Así como yo asumo están haciendo ustedes dos en este momento… ¿No es así? -preguntó mordaz el gemelo, sonriéndole al guerrero y la reportera. Aunque grande fue su sorpresa cuando el par intercambió una mirada que se le antojó indescifrable.
—Eso es justo lo que estábamos haciendo, buscando a Adrianne -aseguró Aioros, corroborado por el asentimiento de una nerviosa Drew-
***Atenas, Grecia, dos años antes.***
—¿Te sientes cómoda? -preguntó Aioros, dubitativo-
—Claro… al contrario de ti, te ves tenso. Trata de relajarte un poco -aconsejó ella con voz suave-
—Lo siento, nunca antes había hecho esto. No estoy seguro si lo estoy haciendo correctamente… -confesó con incomodidad, causando que Drew se alejara de los brazos del arquero por un momento-
—¡No te creo! ¿Nunca? -Aioros meneó la cabeza en negación para toda respuesta-
—¿Por qué te cuesta tanto trabajo creerlo? -la castaña rodó los ojos al cielo, como si tuviera que explicar lo más evidente del mundo-
—Para empezar, ¿Te has visto en un espejo, Aioros-soy-prácticamente-un-semidiós-de Sagitario?
—Por Atena, para ser una reportera, no está siendo nada objetiva señorita -soltó sonriendo tímidamente el arquero- Lo creas o no, no es muy usual que digamos para un santo dorado el ver una película en la casa de su novia, tan casual como si no tuviéramos el mundo bajo nuestros hombros.
—Tienes razón -respondió, rascándose el reverso de su nuca- Pero dime, si eres capaz de relajarte, ¿Sería algo que te gustaría repetir? -para toda respuesta, el griego extendió su brazo sobre el sillón e hizo un gesto con su cabeza, indicando que regresara a su protector abrazo-
—Puedo acostumbrarme a esto -contestó sonriente, acariciando la mejilla de la castaña- Aunque sugeriría cambiar el género de las películas. -ella soltó una carcajada abierta-
—Quién diría que el gallardo y legendario Aioros de Sagitario se asustaría del mismísimo leatherface
—¡Me tomó con la guardia baja que el hombre de la motosierra apareciera de la nada! -aclaró el guerrero con rostro severo, desencadenando las carcajadas de la reportera-
—Ya lo sé, es aterrador. Por eso es que veo tan tranquilamente la película, porque estoy a tu lado -dijo con naturalidad, a la par que se acomodaba nuevamente en el fornido pecho del centauro, casi como si estuviera preparándose para dormir justo ahí- Esto es lo mejor.
—Yo podría objetar que hay algo mejor -y Aioros tomó delicadamente el mentón de la griega, obligándole a entrelazar mirada, para después depositar un extendido y apasionado beso en sus labios-
—¡Wow…! -dijo con ojos centelleantes Drew, apreciando el armonioso rostro del arquero y con ello dejando escapar un suspiro soñador- Eso es lo mejor del universo…
***Tokio, dos años después***
—¿Por qué lo hiciste, Aioros...? -El de Sagitario cerró los ojos, sin evitar que una mueca de dolor apareciera en su rostro, como para envalentonarse antes de encarar a la mortificada chica-
—Ya te lo dije, hablas demasiado -para toda respuesta, la reportera se cruzó de brazos- Vamos Drew, no te des tanta importancia… -Aioros abrió aún más los ojos, incrédulo de la torpeza en sus palabras- No tú, quise decir...
—¡No le estoy dando importancia! -alegó inmediatamente, aunque el rubor de sus mejillas y el ligero temblor en su cuerpo no le daba mucha credibilidad-
—Ya veo, entonces ¿Porqué estás temblando?
—Es una noche fría, por si no te has dado cuenta…
Soltó Drew apretando los dientes para disimular lo agitada que la tenía la presencia del guerrero, y para agravar la situación, Aioros hizo lo propio, quitándose su chaqueta para inmediatamente ponérsela a ella. La reportera chasqueó los dientes, a ese paso no podría continuar disimulando compostura frente al de Sagitario, quien con simplemente una mirada podía aún debilitarle las piernas.
—Tampoco asumas que fue importante para mi. No es como si no recordara lo que se sentía cuando me… me… -pero a la joven parecía que de pronto su lengua se trababa con cada paso que el de Sagitario tomaba hacia ella.
—¿Cuándo te besaba? -cuestionó Aioros en voz baja, pero determinante. Quizá era cierto lo que Kanon le había insistido al centauro desde su reencuentro. Tenía que afrontar que no eran simplemente amigos, tenían demasiada historia tras ellos. Sobre todo esa atracción tan intensa entre los dos, la cual aún persistía, y Aioros estaba decidido a no ocultarlo más. La castaña pasó saliva y clavó su mirada en los penetrantes ojos del arquero, sin darse cuenta que estaba acorralada entre una pared y el cuerpo de Aioros- Yo tampoco lo recuerdo, así que estamos a mano
—Ah, ¿Si? Pues yo tampoco recuerdo la manera en que me acariciabas como si fuera una guitarra -le retó, acercándose un poco más a el para su propio gusto-
—Y yo olvidé por completo la forma en la que mordías mi lóbulo y enredabas tus condenadas piernas a mi cintura -dijo igualando el tono de la reportera, incluso aventurándose a acercarse aún más, percibiendo la agitada respiración de la mujer-
—Yo olvidé la tibieza de tu pecho perfectamente esculpido… ¡Y para nada pienso en ti cuando estoy duchándome!
—Yo no pienso en ti durante mis noches solitarias y olvidé completamente cada curva de tu cuerpo y el olor a coco que desprendían tus cabellos
—Y yo ya… ya…
***Atenas***
—¡Ya! -gritó eufórica la castaña, sintiendo un centenar de explosiones sacudirla internamente. Drew exhaló profundamente, para nuevamente sentir escalofríos con cada beso que depositaba el de Sagitario en su vientre- Ya no puedo más Aioros, es como si hubiera tocado el cielo y estuviera cayendo lentamente -dijo apenas en un murmullo, como si estuviera apunto de colapsar-
—Te dije que era lo mejor del mundo -aseguró Aioros con una inusual sonrisa traviesa, a la par que se recostaba junto a la joven- Estuvo excelente, pero creo que necesitaré recuperarme…
***Tokio***
—¿De verdad? -cuestionó la joven, a la par que mordía su labio- Yo estaba lista para vengarme de ti y regresarte el favor
—Pensándolo mejor, soy todo tuyo -y Aioros la atrajo hacia el de un movimiento certero, a la par que acomodaba las piernas de Drew sobre el-
—Pero escucha Aioros, no podemos hacer esto de nuevo. -le aseguró a la par que dibujaba siluetas en el fornido pecho del guerrero- Ambos estamos de acuerdo a que estamos siendo impulsivos y simplemente lo estamos sacando de nuestro sistema
—Completamente, es por los viejos tiempos -dijo con voz temblorosa Aioros, pues la caricia de la chica descendía peligrosamente por su abdomen- Esto no volverá a repetirse.
Reitero el arquero, ahora dejándose llevar por la caricia que lo apresaba placenteramente. Aunque plenamente consciente de que ese era un acuerdo que no podrían cumplir, pues se buscarían mutuamente durante cada oportunidad que se les presentara al estar en Tokio.
FIN.
Estimados lectores, primeramente mil gracias por haber llegado hasta acá. Espero hayan disfrutado este fic impromptu, en linea con otras historias del mismo "multiverso" xDD Creo que solamente quienes me han leido desde hace años entenderán a lo que me refiero, y si es así, de nuevo mil gracias!
Les cuento, originalmente, esta idea de un "lemmon" surgió aproximadamente en el 2012, y el cual era bastante explicito. Debo confesarles que siendo este un género tan ajeno a mi, me sentí algo incómoda y acabé por borrarlo de mi perfil. No obstante, mi querida amiga SilentForce escribió una escena muy interesante para su fic TBOTKM y aunque al final, esta no logró ser incluía en el episodio, pues yo tenía que hacer algo por salvarla. Fue así como surgió la idea de incorporar lo que en algún momento fue un lemmon.
Gracias amiga Silent por permitirme usar elementos de esta escena y darme rienda suelta con mi imaginación. This is my way to petition for you to upload a new chapter, please xDD
