*DISCLAIMER: Los personajes y serie no me pertenecen, son propiedad del mangaka Kōhei Horikoshi. Únicamente el fanfic y su trama son de mi entera pertenencia. No se aceptan copias, adaptaciones y/o plagios. Muchas gracias.
*SUMMARY: No importaba cuánto insistiera su familia al negarle relacionarse con el heredero rival de su compañía. Renunciaría a su herencia, a las responsabilidades, a la vida extravagante a la que estaba acostumbrada, a absolutamente todo, si eso garantizaba una vida al lado del hombre que amaba. Porque su compañía, todo su ser era... Su verdadera riqueza.
¡ADVERTENCIAS!
Posible OoC; Shipp Todomomo; One Shot AU (alternate universe).
''Verdaderamente felices''
Miró hacia sus dos lados con desconfianza, para su suerte no había nadie en aquel lugar, estaba en completo silencio y vacío, nadie la había seguido la vez pasada, un suspiro de alivio abandonó sus labios y sigilosamente se adentró en aquella habitación, tanteó una de las blancas paredes hasta dar con el interruptor de la luz.
La intensa luz iluminó aquel lugar, el cual observó con notoria nostalgia, todo estaba tal cual como la última vez, a excepción de las plantas, se veían más verdes y vivas, los estantes de libros seguían tan relucientes como antes siguió recorriendo con sus ojos la gran habitación hasta detenerse ante los grandes ventanales que captaban toda su atención, aquellos eran sin duda lo favorito de esa residencia; lentamente se acercó a ellos hasta tocar con su mano el grueso vidrio que la separaba del fresco aire de afuera.
La gran ciudad de Tokio se veía espléndida y mágica desde dicho lugar, disfrutó de la gran vista con regocijo, de las luces de la calle, de los sonidos nocturnos, de las personas paseando solitariamente, con amigos, con familia, con pareja…
Sonrió con añoranza, ella también quería eso, deseaba poder pasear relajadamente con él a su lado, quería tomarlo de la mano y besarlo en público, decirle lo mucho que lo amaba sin sentir miedo de que alguien los escuchase o viera. Negó con la cabeza, eso no debería estar ocurriendo, no debía sentirse así, no debía amarlo, ni siquiera debería de estar en aquel lugar esperándolo… Pero podía y quería hacerlo.
Cerró los ojos con pesadumbre a la vez que acercaba su frente lentamente hacia el ventanal hasta llegar a tocarlo, causando que un escalofrío viajara por todo su cuerpo ante el tacto del frío vidrio contra su piel.
Quería verlo, necesitaba terminar con aquello pronto, no deseaba que se privara de conocer a mejores chicas por ella, por algo tan imposible y ridículo; anhelaba que él fuera feliz, aunque no fuese a su lado, no le importaba.
Aún recordaba con exactitud la primera vez que lo vio, sin duda la había hechizado en el primer instante en que sus miradas se cruzaron, quedando completamente hipnotizada ante sus ojos de distintos colores. Se encontraban en una fiesta de "gente importante" según su padre, durante toda aquella noche no podían evitar observarse en cada momento.
En su mente todavía permanecía grabada la refinada y tranquilizante música de la orquesta que ambientaba el gran lugar, los mozos que iban y venían de un lado a otro ofreciendo las mejores bebidas y bocadillos, los elegantes trajes de todos los ahí presentes, podría recordarlo cada detalle, y aún más su primer baile con él, le sorprendió el hecho que la invitara a bailar al son del vals, pero aún más le sorprendió el enterarse pocos minutos después, que aquel apuesto joven era Shoto Todoroki, uno de los hijos y futuro sucesor del gran empresario Enji Todoroki, la nueva competencia de su padre.
Si bien él no era único hijo, sí era el único heredero; su hermano mayor, Touya Todoroki había renunciado a su lugar en la familia por motivos desconocidos y no se había vuelto a saber de él, por otra parte Natsuo Todoroki estaba estudiando en otro país, no le interesaba el negocio de su padre; y finalmente la única hija de Enji Todoroki, Fuyumi Todoroki, la cual al ser mujer, su progenitor se había negado a dejar la empresa a su cargo.
Por otra parte, Takeo Yaoyorozu no había pasado por alto el baile que tuvieron en la fiesta, por lo que fue muy claro y conciso con las palabras dirigidas a su hija.
"—Aléjate de ese muchacho, recuerda que es tu enemigo, Momo. De seguro debe ser tan arrogante y engreído como su padre —aseguró con evidente desagrado"
Para su desgracia, o suerte, no fue la última vez que estuvo cerca del joven Shoto, puesto que muchas veces después se cruzaron en restaurantes, tiendas de ropa e incluso en la agencia de modelaje, ya que según sabía, su hermana mayor, Fuyumi Todoroki, era modelo de ropa al igual que ella, y su hermano menor había comenzado a acompañarla.
Durante varios meses simplemente se ignoraban mutuamente, no querían saber nada el uno con el otro, incluso fruncían el ceño cada vez que se cruzaban por algún sitio. Momo, como la obediente hija que siempre fue, seguía al pie de la letra lo que su padre le había sugerido, mientas que el joven Todoroki era simplemente él.
Para su sorpresa, Shoto comenzó a saludarla en cuanto se veían, cosa que le llamó demasiado la atención, pero nunca se negó a devolverle el gesto, ella tenía buenos modales, había sido muy bien educada.
Prontamente pasaron a charlar en cada ocasión que se les presentaba. Nada importante, solo hablar de la rutina de todos los días y desearse suerte el uno al otro.
Ella sabía que no estaba bien relacionarse con la futura competencia de su agencia de publicidad, pero no podía evitarlo, la comodidad al hablar y estar cerca de él era algo indescriptible, le gustaba pasar tiempo a su lado.
Al llegar la primavera, las flores de los cerezos comenzaron a florecer, al igual que los sentimientos de ambos jóvenes, quienes no pudieron evitar enamorarse.
De vez en cuando se veían a escondidas para comer algo o simplemente charlar un rato y desahogarse de lo difícil que era tener un futuro completamente planeado, además de hacer todo el esfuerzo posible para cumplir las expectativas que sus padres tenían sobre ellos.
Aquellas pequeñas reuniones comenzaron a parar cuando vieron merodeando muy cerca a fotógrafos de reconocidas revistas, por lo que decidieron dejar de reunirse por un tiempo, no querían que de un día para el otro sus rostros aparecieran en primera plana rumoreando de un supuesto romance entre "enemigos".
Pero, en fortuna y gracias a un buen amigo de Shoto, el cual no dudó en ofrecerles una habitación de su edificio de departamentos, pudieron volver a verse más seguido y sin ningún tipo de incomodidad, llegando así a prontamente declarar sus sentimientos el uno por el otro y darse su primer beso.
No habían formalizado una relación, pero sabían que lo de ellos no era un simple amistad, tampoco podían formalizar, no querían ni imaginarse lo que dirían sus padres al enterarse de aquello, se suponía que eran rivales, no podían ser pareja, o más bien, no debían serlo.
Sin embargo, aquella noche Yaoyorozu Momo iba a dar todo por terminado, ya no quería seguir sufriendo por un estúpido e imposible enamoramiento. Le dolía, y mucho, pero todo debería volver a la antigua normalidad y acabar cuanto antes, no podían continuar con su rara y secreta relación.
El sonido de la puerta abriéndose la trajo nuevamente a la tierra, sabía quién era, por más extraño que pareciera, se sabía capaz de reconocer sus pasos. Respiró profundamente y volteó a verlo, él se acercaba a ella con firmeza y seguridad, pero en el instante que posó su mano sobre su cintura y acercó su rostro para depositar un beso en sus labios, la pelinegra lo apartó con la mano en su pecho.
—¿Momo? —Preguntó sorprendido observándola. Ella miraba hacia el suelo con notoria tristeza— ¿Sucede algo? —Cuestionó preocupado.
—Creo que debemos terminar con esto —declaró dolida.
Shoto abrió aún más los ojos completamente atónito, ¿acaso había oído bien? Su mente estaba hecha un caos, quizás ya no lo quería, quizás había conocido a alguien más, o quizás... Solo quizás… Tenía miedo.
—Escapa conmigo Momo, salgamos de esta ciudad —propuso sin vacilar en ningún momento.
—Todoroki… —Respondió asombrada y dubitativa.
—Shoto —corrigió—, llámame por mi nombre.
El rostro de la joven se tornó de color rojo intenso ante aquellas palabras y asintió.
—Shoto, no podemos dejar a nuestras familias e irnos —razonó.
—Sí, sí pueden —una voz se escuchó desde la puerta de entrada. Ambos se llevaron una gran sorpresa al encontrarse con Mieko Yaoyorozu caminando elegantemente hasta ellos.
—Mamá... —Habló Momo asombrada al ver a su madre allí, la cual no dudó en abrazar a su hija con cariño— ¿Qué haces aquí?
—Hablé con el joven Shoto, charlamos sobre todo lo que está ocurriendo y estoy al tanto de la situación—explicó tranquilamente—. Ve con él —alentó.
—¿¡P-pero qué pasará con ustedes!? —Preguntó con temor y nerviosismo— ¿¡Y con la empresa!? ¿¡Qué hay de lo que dirán en las revistas!?
—Momo cariño, tranquilízate —dijo Mieko mientras colocaba sus manos sobre los hombros de su hija—. Quiero que seas felíz y sé que si sigues los pasos de tu padre, no lo serás. Soy tu madre y te conozco —dijo sin darle tiempo a negar
Las lágrimas comenzaron a deslizarse por sus mejillas, no había palabras que expresaran todo lo que sentía en ese momento, fue así hasta que cada cosa pareció estar clara cuando una cálida mano se entrelazó con la suya, viró la cabeza encontrándose con el joven que tanto quería a su lado, sosteniéndola y dándole apoyo.
—Tu maleta está en el auto de Shoto y tu tarjeta de crédito tiene suficiente dinero —dijo la mujer mayor—. Váyanse antes de que me arrepienta —bromeó.
Ambos jóvenes sonrieron y acompañados por Mieko, salieron de edificio en dirección al carro de Shoto.
—Tranquila por tu padre, yo me encargaré de él —le informó quitándole un gran peso de encima.
—Siento decepcionarte, mamá —se disculpó Momo con dolor.
—Eres mi mayor orgullo —le hizo saber dándole un último abrazo y besando su mejilla, bien sabía que no era un adiós, sino un hasta luego, pero de igual forma le dolía alejarse de su pequeña.
Reteniendo nuevamente las lágrimas en sus ojos y apretando firmemente la mano de Todoroki, entró a su auto. Tenía muchas cosas en que pensar y preocuparse, pero no esa noche, porque a partir de ahora, ella comenzaría una nueva vida junto al hombre que amaba, y estaba segura de que serían felices, verdaderamente felices.
FIN
Si llegaste hasta aquí, quiero agradecerte con todo corazón, es mi primer Todomomo, por lo cual seguro hay un poco de OoC.
Este One Shot es participe del #SextoDesafíoRelámpago de la página "Es de Fanfics". En cual consiste en escribir un One Shot con la temática cliché de tu mes de nacimiento, en mi caso, Mayo: Enemies to lovers.
Disfruté muchísimo escribiéndolo y a pesar de que es un poco apresurado (en mi defensa el relato no podía pasar de 1500 palabras), me gustó bastante el resultado, ya que hace mucho tiempo que quería escribir de este querido shipp.
Estoy participando en este reto acompañada de mis queridas amigas, Zio-Takumi en el fandom de Inuyasha y ConnieVkz en el fandom de Miraculous.
Muchas gracias por leerme y darme una oportunidad, espero que hayas disfrutado la lectura.
(Soy un asco con las notas de autor, disculpen xd)
