Disclaimer: Los personajes de esta obra no me pertenecen, son originales de Nishi-sensei. ¡Por favor apoyen la obra original!
¿¡Esta es mi historia de amor!?
One-shot
¡Oh la juventud! Esa frenética etapa de la vida en donde uno puede hacer y deshacer el mundo, salir a divertirse, trasnochar jugando videojuegos y comer cuanta porquería se cruce en el camino, pero más importante aún, ¡gozar de los placeres del sexo opuesto!
Claro que para Shax Lied estos "placeres" se limitaban a su frondosa imaginación, esto no le quitaba la sonrisa de bobo al imaginar cómo se sentiría el tocar la mano de su compañera Ix Elizabeta, la más bella y seductora demonio de la clase anormal. El sólo imaginar la suavidad de su tersa y blanca piel le ponía la piel de gallina.
Uno de sus pasatiempos favoritos era fantasear con tener una cita con ella y tratar de adivinar el conjunto que llevaría puesto, si iban al parque Walter tal vez usaría una coqueta falda con listones o si la invitaba a una elegante cena podría verla usar un ajustado vestido de gala que resalte su provocativa figura. Aunque sabía de antemano que tenía pocas probabilidades de hacer alguna de sus fantasías realidad, aquella tarde su perspectiva cambió un poco después de que Asmodeus Alice le retará a un duelo.
Lo que al principio creía sería su fin, resultó en una charla poco convencional de su compañero hablando sobre su pasado y su genuina preocupación por acercarse un poco más a Iruma. ¡Quién hubiera pensado que a alguien como Asmodeus le preocupaban cosas tan ordinarias!
Todos en la clase anormal habían superado muchas cosas a lo largo del primer año en Babyls, desde obtener la Royal One, sobrevivir a un infierno de entrenamiento hasta alcanzar el rango 4 Daleth. Todo esto los había acercado bastante, en palabras de Iruma podría considerar que todos eran amigos, así que si alguien tan torpe socialmente como Asmodeus podía acercarse más a Iruma, ¿Porque él no podía invitar a salir a Elizabeta? ¡Claro en un plan de amigos! Sólo era cuestión de darse valor.
Esa tarde cuando Lied regresó a casa tenía la firme convicción de hablar con la chica de sus fantasías, pero por más que practicaba frente al espejo no podía dejar de paralizarse ante la posible idea del rechazo.
— ¡Ahhh ya estoy harta de escuchar tus patéticos intentos!- irrumpió iracunda su hermana mayor, haciendo a Lied soltar un gritito ahogado.
— ¡Oh déjame en paz! ¿Qué acaso no sabes tocar la puerta?
— No importa cuántas veces practiques, cualquier mujer te rechazaría con esa apariencia tan miserable— dijo en tono burlón.
— ¿Y eso qué tiene que ver? Ya he perdido la cuenta de cuántas veces has cambiado de ropa y te siguen rechazando— se defendió. Aunque rápidamente se arrepintió al ver cómo los ojos de su hermana se llenaban de lágrimas al tiempo que soltaba un maremoto de palabras entre gritos incomprensibles y quejas sobre los hombres.
Después de 2 horas de melodrama, Lied por fin pudo recostarse en paz en su cama y pensar. Por más que odiara admitirlo, las palabras de su hermana hacían eco en su mente, tal vez un cambio de look no era mala idea.
Al día siguiente se encontraba merodeando los aparadores de las tiendas en la Calle Mágica. No sabía nada de moda ni tenía idea de por dónde comenzar, y pedirle ayuda a otro chico sería vergonzoso, además de que estaba seguro de que sus compañeros estarían igual de perdidos que él, por ende terminó pidiendo ayuda a una profesional.
— ¡Pruébate este! El color resalta tus ojos y además la tela es de muy buena calidad— Crocell Kerori se veía muy entusiasmada mientras le extendía la prenda.
— …—
— ¡Oh! Este también es muy lindo, hace juego con aquellas botas.
— Kerori…—
— ¿Tal vez deberíamos ir a la sección de accesorios para colas y cuernos antes de decidirnos, no crees? El atuendo perfecto toma en cuenta cada detalle…
— ¡Kerori! — logró por fin llamar la atención de su compañera que ya lo había enterrado en una montaña de ropa. — ¿Te has dado cuenta que estamos en la sección de chicas verdad?
— ¿Y cuál es el problema?
— ¿No sería mejor buscar algo, no sé, un poco más varonil?
— ¡Vamos! Confía en mí, créeme que esto se te verá muy bien— dijo guiñando el ojo.
Lied tenía un mal presentimiento, pero después de ver las capacidades de Kerori en el Festival de Música no se sentía con el derecho a cuestionarla. Fue al probador más cercano y obedeció cada orden de su estricta compañera, después de todo él había pedido su ayuda ¿no?
Gran error.
Apenas salió del probador no tuvo tiempo de mirarse bien al espejo hasta que Kerori lo llevó a la sección de maquillaje y estuvo un rato embadurnando su rostro con varias sustancias extrañas y peinando su cabello. Cuando por fin pudo ver su nueva imagen con detenimiento era demasiado tarde. Había caído en la trampa.
—¿Y bien, qué te parece?
— Bueno, si cambio mi imagen pero… — empezó a decir apenas conteniendo sus ganas de llorar. — ¿¡Por qué rayos tenías que vestirme de chica (de nuevo)!? ¡Sólo quería un traje cool y varonil,como lo que suele usar Jazz, para salir con Elizabeta! — berreó.
—Shax Lied deja de llorar como bebé o arruinaras el maquillaje, estamos en una situación crítica. La demanda de Evidols es cada vez mayor, los demonios que entran en su ciclo de maldad necesitan descargase
¡El mundo Evidol te necesita! — la fuerte convicción de Kerori lo dejó sin palabras, pero aceptar algo como eso sólo porque sí le seguía pareciendo fuera de lugar.
— Además— añadió— Yo misma puedo arreglar tu cita con Elizabeta en cualquier momento.
— ¡Hecho! — respondió Lied tomado un moño y colocándolo en su cabello sin pudor alguno.
— ¡Perfecto! Sólo necesito algunas fotos, desde los Juegos Evidol no han dejado de preguntar por Lindy — dijo con una sonrisa de oreja a oreja digna de una ferviente fan.
A Lied le seguía sorprendiendo el hecho de que aquella demonio que en un principio parecía tan tímida y callada en realidad fuera una de las más increíbles y famosas Evidols del Inframundo, Kuromu.
Ambos salieron de la tienda hacia el parque más cercano a lo que seguramente hubiera sido una ardua sesión de fotos, de no ser porque ÉL apareció.
— ¿Lindy? ¡De verdad eres tú! — en un abrir y cerrar de ojos un chico alto y apuesto se encontraba frente a Lied abatiendolo con su brillantez natural.
– ¿Be-bee? — apenas logró tartamudear como respuesta, mientras trataba inútilmente de cubrir su rostro. — ¡Estás muy cerca!
¡De todos los demonios tenía que ser el acosador príncipe brillante! ¡Sólo eso le faltaba!
— ¡Wow! Que gran coincidencia encontrarnos aquí, ¿no crees? ¡Debe ser cosa del destino! No te he visto desde los Juegos, ¿has estado trabajando en algo? ¿Cantarás con Kuromu en su próximo concierto? ¿O acaso te lanzas de solista? Es una apuesta arriesgada para una novata, tal vez pueda darte un par de consejos...—. El ataque verbal de Bee parecía no tener fin. — Pero ¿qué es lo que hace una chica linda paseando sola por el parque?
— ¡No, yo vine aquí con…— Lied se giró en busca de su compañera a quien no se le veía por ningún lado. Justo detrás de un árbol ajustando sus gafas de antidetección se encontraba Kerori, quien valiéndose de mímica de labios y ademanes exagerados, se disculpaba por el repentino abandono, pues no podía arriesgarse a que Bee la reconociera como Kuromu.
Lied maldijo en su mente, estaba solo y totalmente expuesto ante aquella personalidad tan apabullante y molesta usando un ridículo vestido de volantes. Quería que la tierra se lo tragara.
Dadas las circunstancias sólo le quedaba una opción, tendría que utilizar "esa" técnica: ¡Respiró hondo y salió corriendo a toda velocidad!
No era muy veloz y correr con aquella falda era un suplicio, pero lo prefería mil veces a quedar atrapado con Bee. Una de las cosas que más detestaba era a los chicos guapos, específicamente los altos con aura principesca.
Cuando ya se estaba quedando sin aliento se giró para saber si Bee le seguía, por lo que no pudo evitar chocar con otro chico que salía de una tienda.
— ¡Auch! — El impacto envió a Lied al suelo. Apenas pudo reaccionar para cubrir su falda con sus brazos cuando el demonio causante de su caída se giró.
Al verlo Lied estuvo a punto de sufrir un infarto, era nada más y nada menos que Reiji, el compañero Evidol de Bee.
— ¿Te encuentras bien? — dijo aquel chico ofreciendo galantemente su mano.
Definitivamente eso tenía que ser una pesadilla.
— ¡Lindy! Por fin te alcanzo, vaya que chica tan atlética, ¿Estás bien? — dijo extendiendo su mano sin hacer caso a la presencia de su compañero.
— Bee, ¿Otra vez molestas a Lindy?
— Ella y yo sólo estábamos conversando
El aura de ambos chicos parecía estar sacando chispas de rivalidad, ambos se miraron retadores antes de dirigirse de nuevo a la "chica" quien seguía en el suelo tratando de procesar la situación.
— Vamos déjame ayudarte— dijeron al unísono cada uno con una sonrisa que haría derretir a cualquiera.
¿¡Qué rayos había hecho Lied para terminar con dos chicos apuestos frente a él queriendo tomar su mano!?
¿¡Que era ese desarrollo y ese ambiente de rosas y brillos en el fondo!? ¿Acaso era el inicio de su historia de amor?
Nota del Autor: Hola a todos! Este es mi primer fic de Iruma-kun así que espero que les guste ya que no hay mucho material sobre Lied. En lo personal me gusta mucho este personaje y me divertí escribiendo esta historia, dejen sus comentarios si quieren continuación pues aunque es un one-shot creo que tiene potencial :3
Gracias a todo al maravilloso grupo de Mairimashita Iruma-kun Latinos por animarme a escribir, en especial a Danny Calderón, espero haber cumplido sus expectativas.
¡Nos leemos pronto!
