narcisos
Karin corrió bajo la lluvia de regreso a la clínica de su familia, lo había logrado, se le había confesado a Toshiro, pero . . .él la había rechazado, ella ya se esperaba esa respuesta pero eso no le quitaba el dolor que sentía en el pecho en esos momentos, afortunadamente para ella a mitad del camino se había puesto a llover, así no necesitaría explicarle nada a nadie, para ella siempre había sido más fácil sonreír por fuera y romperse por dentro, nadie pedía ninguna explicación, nunca.
La pelinegra llegó empapada a su casa y toco lentamente a la puerta, su melliza, Yuzu, la recibió con los brazos abiertos y le regaño por no haberse llevado un paraguas esa mañana a pesar de estar nublado, Karin tenía la cabeza agachada, pero en cuanto su hermana terminó de hablar levantó la cabeza y actuó como siempre.
Después de otra reprimenda por parte de la peli miel la chica subió a la antigua habitación de su hermano y cerró la puerta con llave, no quería ver a nadie en ese momento, después de confirmar que no había nadie cerca se aventó a la antigua cama de su hermano, enterró su cara en las almohadas para que nadie la escuchara y se dedicó a llorar
Un rato después en la habitación solo se escuchaban un par de hipidos y algún sollozo, la pelinegra se había quedado sin lágrimas para llorar, pero aún le quedaba rabia, había pasado años intentando comprender a su hermano, a Toshiro, a Urahara, como tal a los shinigamis, pero nunca logro comprenderlos, los odiaba, los odiaba, los odiaba, odiaba a su hermano por abandonarlas a Yuzu y a ella por irse a la sociedad de almas, odiaba a Toshiro por ser frío e indiferente con todo el mundo y odiaba a los shinigamis porque sentía que le habían arruinado la vida.
Presa de la furia se levantó de la cama, afuera había dejado de llover hace un tiempo y la luna empezaba a asomarse entre las pálidas nubes, silenciosamente salió de su habitación y fue al baño, se dio una ducha corta y se vistió a toda velocidad, antes de salir se acordó de algo, si Toshiro no había aceptado la flor que le había llevado se la regalaría a la abuela Haru y de paso le haría una visita.
Rápidamente se recogió una coleta con su ahora largo cabello y tomó el narciso entre sus manos, salió de su casa y caminó en dirección a la casa de la abuela Haru, estaba a unas pocas cuadras de la casa cuando escuchó un sonido terriblemente familiar para ella, el grito de un hollow y aún peor un grito de la abuela Haru, apretó con fuerza el narciso y corrió en dirección al hollow.
Cuando llegó vio como el hollow intentaba coger a la abuela Haru, Karin actuó por instinto, corrió hacia la abuela Haru y la empujo poniéndola a salvo, pero ella quedó atrapada en la mano del hollow, unos segundos después llegaron su hermano y Toshiro, aún desde la mano del hollow la ira de la pelinegra no se aplacó y antes de que pudieran desenvainar las espadas la pelinegra empezó a llorar, gritó a los 4 vientos todo lo que sentía, su resentimiento a su hermano, su odio a los shinigamis y su amor al peliblanco, cuando se detuvo su mano perdió fuerza y soltó el narciso que tenía entre las manos, lo que paso después marcó mucho a los presentes.
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el hollow se comió a Karin.
Minutos después la escena que se hallaba allí era desgarradora, el peli naranja gritaba desgarradoramente el nombre de su hermana y la abuela Haru yacía desplomada en el piso, mientras tanto, un peliblanco estaba encerrado en una esfera de hielo mientras sostenía un pequeño narciso con manchas de sangre en sus manos, una lágrima rodó por su mejilla.
Hola a todos, este es el segundo fanfic de la semana HK, este debia subirlo ayer pero no me quedo tiempo, otra cosa que queria añadir es que este solo es el próllogo de lo que será una nueva historia HK, sin embargo, de momento ya tengo iniciada una en wattpad, dejo el link por si quieren verla, pero de inicio advierto que me tardo una eternidad en actualizr por culpa de las tareas, gracias por leer la historia, tal vez más tarde suba la de hoy, sayonara.
Dia 2, tema: Narcisos/desamor.
