Personajes de Gundam Wing no me pertenecen, esta historia de varios capítulos sale de la imaginación de una mente llena de ideas e historias de todo tipo, esto es un mirada de manera personal al antes, durante y después de la novela ligera de Frozen Teardrop, que aunque no sea cien por ciento oficial quiero creer que Heero y Relena son felices por siempre con un nuevo comienzo en Marte.

AMAR ES… ENCONTRAR MI REFLEJO EN TU MIRADA

Capitulo 1.
"Un Nuevo Comienzo"

Heero… por favor apresúrate… a matarme-

Ya he aceptado esa misión, cuando termine la batalla, iré a cumplirla-

Bien-

De cualquier forma, Relena, aun no terminas tu batalla-

Mi batalla-

Fin de la transmisión-

El viento cálido lo trajo a la realidad recordándole en donde estaba situado y lo que fue hacer a ese lugar, Relena de nueva cuenta estaba fuera de peligro todo rastro del PPP estaba en el pasado, su renuncia a ser una PeaceCraft de algún modo influyo para que su maldición terminara, con la "supuesta muerte de ella"…

Recordó aquella visión de un ángel acercándose a él y que el pensara que hasta tipos de su clase tenían ese destino lleno de paz, dando un suspiro recordó que antes de perder la conciencia vio los ojos más tiernos y bellos de todos, sintiendo una paz infinita abandonándose a la oscuridad con el cálido aroma de Relena…

"Relena"-

Dijo en un murmullo fijando su vista al techo del hospital tras su última batalla más a fuerzas debía recuperarse de sus heridas los dolores musculares tan bien hacían su trabajo que no permitía que buscara la manera de liberarse por segunda vez, pues la primera vez quedo tendido a mitad del pasillo debido a que la falta de sangre nublo su vista y lo termino por debilitar, y debido a eso estaba atado al extremo derecho del cama del hospital.

Girando su vista logro ver ese ramo de Rosas Blancas, una leve sonrisa se asomó en su rostro, eran las rosas favoritas de Relena y en cierto punto también de él pues le recordaba esa linda niña.

Vaya ya despertó, eso es bueno-

La voz de una enfermera entrando a su habitación, cambio el suero por unas vitaminas para que las fuerzas le regresaran de a poco, le tomo la presión arterial, escribió algo en su tableta y dio media vuelta.

Ah por cierto su novia vendrá más tarde estuvo despierta toda la noche pero no se preocupe ella está bien, le dejo esas rosas-

Su novia… pensó, Relena debió decir eso o por lógica el personal lo dedujo pues si ella estuvo con él en todo momento desde su ingreso era obvio que pasara como tal, las palabras juntas de su novia originario una descarga de sensaciones muy cálidas dentro de su ser, saber que existía alguien que le tuviese esa clase de sentimientos de alguna manera le dio la fuerza para al fin tomar la decisión correcta y decidir dejar de huir de ellas.

"Perdón podría conseguirme una hoja de papel y un bolígrafo, por favor"-

Ammm bueno si y no, usted trato de socapar así que le quitaran todo eso – respondía la enfermera en el umbral de la puerta – pero, puedo quedarme en lo que usted escribe-

Y así lo hizo le ayudo a incorporarse un poco, entrego la tableta de anotaciones con una hoja en blanco y el bolígrafo y ella aguardo paciente frente a su cama a que terminara y no tratara por ningún medio escapar, tras irse la enfermera trato de esperar a que ella apareciera pero de nuevo se sumergía en un sueño, pensé que la enfermera le suministro algún sedante. Sin tener conocimiento del tiempo que paso Heero abrió los ojos al oler ese fino y suave aroma que conocía muy bien y termino de despertar al escucharla

Al menos he vuelto a ser una Darlian-

La voz de Relena lo hizo fijar su vista en ella quien estaba llorando y al ver sus lágrimas descubrió que aunque fuese por felicidad no le gustaba verla a si, estiro una de sus manos y limpio la lagrima de sus ojos haciendo que ella lo mirase con ternura

"Tengo algo que quiero que veas"-

Relena tomo el trozo de papel para leer algo que le detuvo y acelero el corazón al mismo tiempo era una frase corta pero llena de intensidad

"mirarte siempre es un deleite, ¿Quieres casarte conmigo?"

Por unos segundo quedo petrificada ante tal revelación, a los últimos años Relena siempre pensó que solo ella lo amaba incluso que llego a confundir las actitudes de Heero solo como su preventor y nada más, pero ahora al leer esa revelación la envolvió de ternura, dándose cuenta que ese piloto Gundam reunió todo su valor para al fin reconocer sus emociones, Relena volvió su vista a él para darle su respuesta

Si, acepto-

La sonrisa de Relena contagio a Heero que levemente sonrió tomando la mano de ella y dando un suave beso sellando su propuesta.

Los días en el hospital ya no pasaron tan monótonas y menos aburridas para el ex piloto Gundam ahora escuchaba atento a cada lectura que hacia Relena en lo que se recuperaba, disfrutaba de cada momento junto a ella, habían sido visitados pos las bromas y burlas de Duo, pocas ocasiones de la madre de Relena y muy esporádicas visitas de sus amigos y ex pilotos Gundam, esperaba paciente por escuchar la palabra "Alta" para poder llevarse de ese lugar a Relena y comenzar una nueva vida juntos.

"¿Sabias que también la cascara se come?"-

"Lo sé"-

Una tarde Heero vio de reojo como Relena retiraba con mucho cuidado la cascara de una manzana antes de partirla y de terminar de preparar la ensalada de frutas para que degustaran, la respuesta con una sonrosa provocaba en el ex piloto Gundam una profunda ternura.

"Dijo Trowa que cercas de aquí hay una casa que pertenecía a los Winner, y que podremos quedarnos si le damos mantenimiento claro"-

Decía Relena ayudando a Heero a sentarse para que pudiera comer la fruta, pero la rutina de ellos hace unos días era besar la mano de Relena antes de probar cualquier alimento, incluso antes de permitir que le retiraran o cambiaran algún vendaje, o medicamento, para Relena a esas demostraciones de ternura la sonrojaban pero para Heero eran nuevos, los creyó perdidos, tal vez que el nació sin emociones de ese tipo, si nunca recibió ese amor como sentiría y daría lo mismo, pero solo con la persona indicada podría lograrlo y en este caso era Relena.

"Ya para mañana esta su alta lista"- decía una enfermera cuando entro a colocarle el ultimo suero vitaminado

Gracias muy amable-

Respondía Relena con una sonrisa observando cómo se alejaba la enfermera, regresando su vista se encontró con l mirada de Heero quien acaricio despacio su rostro acercándola despacio hacia el rozando sus labios con los de ella hasta besarla suave y tiernamente, embriagándose de su sabor y perdiéndose en su calor.

Por la mañana muy temprano acudieron Noin acompañada de Duo ambos acordaron trasladarlo hasta un hotel en lo que Heero decidía que hacer con su vida de ahora en adelante, Relena estaba fuera de peligro, no había más luchas ni guerras, la Tierra dejaba tranquila a las colonias y estas hacían lo mismo, Dorothy tomaba su lugar con madurez muy diferente a la chiquilla caprichosa de antes, ambos entraron hasta la habitación y descubrieron que estaba vacía, dieron aviso a la seguridad y los enfermeros, a la Madre de Relena que fungía mas como voluntaria, parecía que solo pasaron minutos de que abandono el lugar, el catéter estaba con algunas gotas de sangre, el suero vitaminado faltaban muy poco para terminar.

"esto no puede ser, Relena paso la noche aquí, como siempre al lado de ese muchacho"- decía la Sra. Darlian

"Tal vez estén en el jardín ". Decía Duo acercándose al ventanal

No, no creo que sea eso"- decía Noin quien logro encontrar por accidente una nota colocada debajo de una de las almohadas de la cama. – "Ya déjalos, después aparecerán, hay que darles su espacio"- Noin mostro la nota a ambos.

Sí señor, ese Heero si que esta perdidamente enamorado de Relena"- decía Duo saliendo de la habitación con su característica burla

Ahora que las tres personas mas cercanas a ellos sabían que sus amigos estarán bien, no había necesidad de buscarlos, ni de preocuparse por ellos, al fin estaban juntos, al fin el amor pudo más que cualquier maldición.