Hola amigos, soy Yuzu

Como siempre les traigo otro Kyosaya donde esta vez quise experimentar con un pequeño rato entre ambas chicas tercas de la vida antes de consumar por enésima vez su amor

Bueno, ya explicado esto, comencemos

Espero que lo disfruten

Yuzu y fuera

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-¡Vamos Sayaka! Solo admítelo

-¿Qué cosa?

Kyoko y Sayaka estaban en su pequeño cuarto el cual consistía en un gran futón dentro de un cuarto pequeño con un closet, un televisor, una mesa de noche y una linterna eléctrica grande. La pelirrosa estaba sentada en su pequeña y comoda cama junto a su princesa, ambas estaban viendo la televisión viendo un dorama.

-¿Qué quieres decir Kyoko?

-Que me quieres por puro fetiche- La pelirroja dice con voz profunda, con una gran sonrisa en su rostro. Esto resultó en una almohada que se chocó contra su rostro

-Idiota…

-¡Oye! Espera un segundo, quiero decir, me arrojas una almohada a la cara, ¿Y todo lo que puedes responder es" idiota "?- Comenzó a enfadarse estilo anime- Estoy un poco decepcionada. ¡Demonios, creo que incluso Homs lo haría! Obviamente una persona como ella me daría una mejor respuesta

-Bueno, ¿qué esperabas que dijera? Tienes suerte de que solo te arrojé una almohada. Además, no voy a gritarte mientras mis padres están en casa y duermen, ¿Acaso no olvidaste cuando discutimos mientras veíamos Naruto?- Hizo un pequeño gesto de enojo- Y además, por favor no menciones a la emo de Homura de nuevo- La peliazul se cruzó de brazos

-Je, 'fogosa' ¿eh? Me gusta, aunque las 'cosas calientes' también son aceptables". La pelirroja dijo mientras se metió una pocky en la boca.

-Oh, estás tan llena de eso, Kyoko

-¿Lleno de qué exactamente?

-De azúcar, si comes mucho de esas cosas vas a engordar y terminarás diabética

-Cállate, cabeza de pescado

-Y tú deja de molestarme, cabeza de manzana

Ambas comenzaron a mirarse con ganas de matarse como siempre

-Sayaka…

-¿Qué?

-En estos momentos quiero hacerte el amor

-¿Y porqué no lo haces ya?

-Lo haré no sin antes que me pidas una sugerencia a cambio

La peliazul suspiró

-Muy bien… Quiero que me hagas sentir bien, no me importa como lo hagas

-¿Cómo morderte?

-Dije lo que quieras, no que actués como una animal

-Jeje…- Sonrió picara- No me importa si lo hago- Kyoko respondió felizmente

Sayaka sin pensarlo dos veces decidió apagar la televisión y apagar la lámpara eléctrica hasta que decidió adentrarse en el futón junto con la pelirroja la cual comenzó a tomar las riendas de la noche mientras empujó a la peliazul sobre la cama mientras se posicionó sobre ella.

-Hey, ¿qué estás haciendo? ¿No crees que es demasiado pronto que tengamos sexo a cada rato?

-Quizás pero es que no puedo contenerme cuando estoy contigo, sabes que me siento ansiosa

-Hablando de ansias, creo que me dieron ganas de irme al baño- La joven peliazul decidió pararse de su simple aposento para ir a hacer sus necesidades aunque eso a la pelirroja comenzaba a disgustarle mucho, era como si su novia quería huír de ella como si de repente no quisiese dar la cara a lo que se paró con visible molestia siguiendo a la chica al baño

La peliazul notando la reacción y la actitud en esa cabeza de manzana como le llamaba por cariño decidió alejarse de ella con tal de irse hacia el váter pero la pelinegra se lo impidió, hubo un pequeño duelo de fuerzas hasta que la pelirroja empujó a su chica hacia la pared, Sayaka sintió la fría pared corrediza detrás de ella pasando por la piel de su espalda.

-Kyoko, ¿Qué te pasa? Solo quiero irme al baño

-No me gusta que me dejes sola y con las ganas

-Solo voy a mear, ¿Eres capaz de hacer un drama solo porque tengo que ir aunque sea unos tres minutos?

Ambas hicieron una mirada de mal genio, la peliazul se apartó con tal de ir al lavabo pero la pelirroja se lo impidió manteniendo cautiva a su princesa contra la pared, sus ojos castaños brillaban intensamente, era como una fiera urgida que no quería dejar escapar a su presa ni mucho menos dejar una migaja de ella.

-Kyoko… Tengo que ori…- En ese instante la pelirroja aprovechó para alzarla al estilo nupcial no sin antes gruñir un poco y llevarla de esa manera al baño y posteriormente se cruzó de brazos sentada en el suelo con un chichón en la cabeza pues era privacidad de la peliazul y claro se tenía que darle su correctivo

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Una vez más ambas estaban en la cama, Sayaka asomaba su cabeza en el pecho de Kyoko aunque eso sí, solo estaban en sus pijamas aunque se despegaron un poco de la cobija del futón ya que estaba haciendo un calor. La pelirroja se conformaba con su camiseta negra sin mangas y su shorts de jean mientras que la peliazul estaba usando una camiseta azul con el logo de un Sharingan y unas bragas cacheteras, de esas bragas que casi parecen boxers.

La más alta de manera cuidadosa envolvía sus brazos alrededor de la cintura de la más baja mientras ésta se puso de espaldas sintiendo la respiración de su amada contras su nuca mientras que sus manos aceptaban el tacto sobre su cintura.

-Bueno, me dijiste que te mordiera y estoy más que feliz de complacerlo- Kyoko sonrió mientras su nariz hacía contacto con el aroma de shampoo del corto cabello de su princesa y luego colocó un casto beso sobre la nuca.

Ante tal contacto, Sayaka se sintió nerviosa pero debía asimilar esa sensación que le erizaba la piel.

-Hey, estás un poco cerca

-¿Y eso qué?

-Además, no te dije que me besa… Mmm…- Los comentarios de la peliazul fueron interrumpidos por los labios de Kyoko que cortaban distancia hacia su oreja izquierda dejando su marca de propiedad sobre esa parte de Sayaka

Posteriormente la pelirroja se trasladó de nuevo hacia la nuca y volvió a besarla solo que esta vez lo hizo con cuidado y con suavidad mientras las manos de la peliazul apretaban más las suyas. Para la sorpresa de Sayaka, Kyoko fue bastante gentil a lo que permitió llevar su mano derecha hacia la cabeza de la pelirroja dejando que continuara su labor sobre su cuello.

Luego de un rato, la pelirroja separó su rostro y se acomodó sobre el hombro de la peliazul sintiendo su aroma natural, la más alta se rió bajito cosa que contentó a la más baja.

-Y bien, ¿Cómo lo sentiste?- Habló bajito en su habitual tono de niña pequeña

Sayaka parpadeó ante esa pregunta

-Fue agradable…

-Me alegro- dijo la pelirroja suavemente- Jeje... bakayarou

-Tú también lo eres, bakayarou

-¿Sabes? Quería morderte el cuello pero no quise hacerlo, de hecho no quería que terminaras lloriqueando como una magdalena

-Era de suponerse, conociéndote eres capaz de comerte todo de un zarpazo

-Jajaja… Es cierto…- Se rió bajito causando algo de cosquillas a su amada- Pero no soy fanática de morder a la gente- levantó una ceja- Pero para ser honesta, he querido hacer eso por un tiempo… Ya sabes demostrarte que eres mi más grande propiedad

-¿Eh? ¿Dijiste propiedad?- Los ojos de la peliazul se abrieron con sorpresa- ¿Qué dijiste con eso de propiedad? ¿Por qué con eso? Explícate- Se volteó con un mohín de enojo hacia su pelirroja favorita

-¿Qué quieres decir con por qué lo hice? Simple, eres linda, llena de vida, terca, idiota y muy sexy. Me recuerdas un poco a mí misma antes de perder a mi familia y de mi pelea con Mami. Si no fuera por ti, no estaría en hablando con ella. Aunque, supongo que 'Oyabun' también ayudó con eso

-¿Oyabun?

-Es el sobrenombre que le puse a Madoka, digo, ella es nuestra líder

-Kyoko, no somos yakuzas

-Pero cuando estás con otras mahou shoujo se siente como si estuvieras en una pandilla- El rostro de Kyoko luego se puso serio- Eres la primera persona por la que me he empezado a preocupar, incluso desde que me peleé con Mami. No quiero perderte también

-Kyoko… Sayaka exhaló- Ven aquí- La peliazul decidió acomodar el rostro de la pelirroja sobre su busto, obviamente la pelirroja le agradaba esa sensación de estar entre los pechos de la otra chica

-Sayaka… Mmmm- Unas orejitas de perrito hicieron presencia sobre la cabeza de la lancera

-Oh vamos, ya lo hemos hablado muchas veces, no voy a ir a ningún lado ni mucho menos morirme a lo fácil

-Guauuu…- Acomodó su mejilla y comenzó a acariciar uno de los redondos pero suaves pechos de la espadachina

-¿En serio te gustan demasiado? Aunque es una lastima que no los tenga como Mami-san

-Lo siento pero es que se sienten como bolitas de arroz- Se detuvo para echar una mirada a la peliazul- Pero no quiero que tengas esas cosas grandes que se carga Mami, con la figura que tienes es suficiente para disfrutar todo lo que yo quiera

-Bueno, si tú lo dices- Se encogió de hombros- ¿Puedes quitarte la camiseta?

-¿Por qué quieres que me la quite?

-Kyoko, sabes que tengo la habilidad de recuperarme de mis heridas como en curarlas. Ya deberías saberlo

-Bueno, ya rugiste- La pelirroja decidió quitarse su prayera dejando ver una top azul oscura mientras que la peliazul se posó sobre el fornido pecho de la lancera apoyando una mano sobre el estomago de su amada exactamente donde estaba una pequeña cicatriz

-Te quiero Kyoko, te quiero mucho. Cada día que paso contigo es lo mejor, me agrada mucho cuando nos peleamos y discutimos como también cuando tenemos momentos entre nosotras. Y aparte te admiro mucho, eres terca y fuerte y bueno, estás ahí para mí. Me mantienes alerta bro

-¿Eso es todo?

-Y otra cosa más, te quiero por lo que eres y no por fetiche. ¿Qué te hace pensar eso?

-Pues por que no tengo algo de figura como tú, de hecho hasta que junto con Homs soy de las más planas del equipo

-Quizás pero eso no quiere decir que me resista ante ese abdomen- Tocó suavemente la parte mencionada mientras que el gesto de la pelirroja era de una pequeña mueca de superioridad- Podría moler lo que yo quiera en él- Dijo con voz profunda aunque algo juguetona

-Ja ¡Lo sabía! ¡Sabía que no podrías resistirte a esta figura!- Kyoko afirmó con orgullo cuando de repente una mirada pensativa aparece en su rostro- Aunque...

-¿Qué cosa?

-Odiaría pensar que luego pensarías que estabas mal informada sobre mi figura. Así que es posible que debas tener una inspección más cercana para poder tomar una decisión más informativa- Un brillo juguetón apareció en sus ojos.

Sayaka fingió verse pensativa.

-Bueno, odiaría pensar que estarías mintiendo sobre tu cuerpo después de todo. Estoy de acuerdo… Creo que es una buena idea tener una inspección más cercana. Solo para asegurarme de que estoy tomando una decisión informada. Por supuesto- aclara Sayaka.

-Por supuesto- La pelirroja está de acuerdo con una sonrisa juguetona en su rostro.

La peliazul le devuelve la sonrisa.

-Ven aquí, tigre. Dame lo que tienes…

Y después de eso, Kyoko desató la bestia guardada sobre Sayaka la cual disfrutó toda la noche.