Resumen: Esa tarde de verano Sasuke había jurado con vehemencia ante los Hokages que sería el caballero de Ino. SasuIno / ItaIno.

Nota de la autora: ¡Hola de nuevo! Me apetecía un montón escribir un oneshot SasuIno y me surgió esta idea tan cute. Los personajes de Naruto no me pertenecen, son propiedad de Masashi Kishimoto. Está terminantemente prohibido cualquier intento de plagio. Espero que os guste tanto como a mí.


El caballero de Ino.

El sol de media tarde caía resplandeciente bañándolo todo con su calidez y su luz dorada, la brisa ligera acariciaba suavemente a los transeúntes de Konoha y unas risas infantiles se escuchaban lejanas en el parque. Una niña de cinco años de corto cabello rubio y ojos azules cual mar se comía un cremoso helado mientras observaba aburrida como sus amigos discutían. Estaba sentada en unos columpios al lado del perezoso Shikamaru quien se balanceaba con la esperanza de poder estar más así cerca de las nubes, pero Ino estaba prestando más atención al muchacho de oscuro cabello azabache que a su amigo. El verano era la estación favorita de Ino porque significaba que no tenía deberes y podía pasarle las tardes enteras jugando con sus compañeros de la academia sin la supervisión de sus padres, quienes trabajaban sin descanso en la floristería Yamanaka.

—¡Yo quiero a jugar a los superhéroes! —aclamó un pequeño Kiba Inuzuka, quien llevaba dos franjas rojas pintadas sobre sus mejillas, y su inseparable Akamaru descansando en su desordenado cabello.

—Pues yo no quiero jugar a eso —respondió Naruto con una mueca de enfado y acto seguido le sacó la lengua de manera infantil.

—¿Qué tal si jugamos a los mamás y papás? —propuso la pequeña rubia con una sonrisa radiante mientras disfrutaba su helado de nata.

—Que aburrido… —terció Sasuke con hastío —eso es cosa de chicas y aquí eres la única chica que hay —la señaló y los demás empezaron a reír pero la niña no se dejó amedrentar pues tenía una gran seguridad en sí misma.

—¿Y si jugamos a ser caballeros? —los ojos azules del pequeño Uzumaki brillaron con intensidad —Sasuke y yo seremos los buenos y tendremos que derrotar al malvado Kiba —empezó a hacer gestos bruscos en el aire y cogió un par de palos que había en el suelo simulando que eran espadas. Ambos chicos empezaron a jugar corriendo detrás del Inuzuka mientras Ino reía divertida.

—Esperad vosotros dos —inquirió la joven bajándose del columpio y levantando un dedo, haciendo que sus amigos interrumpieran la lucha para observarla —Si vais a ser caballeros, necesitáis una dama y jurar lealtad a la villa —replicó con voz solemne recordando lo que había visto en las películas. ¿Cómo podían haberse olvidado de lo más importante?

—Ino tiene razón, tenemos que hacer un juramento. ¡Yo, Naruto Uzumaki, juro por los Hokages de piedra que seré el mejor caballero del mundo! —río Naruto esbozando una sonrisa que dejó a la vista sus relucientes dientes mientras sus compañeros no se tomaban muy en serio lo que decía —Sasuke te toca.

—Yo, Uchiha Sasuke…

—¿Y quién va a ser la dama? Tienes que proteger a alguien si no, no eres un verdadero caballero —inquirió la rubia con una sonrisa divertida que desconcertó al muchacho después de la interrupción. Frunció el ceño y las mejillas de Sasuke enrojecieron tímidamente mientras observaba los grandes orbes azules de la niña, entonces sin mucho pensarlo la agarró de la mano para gritar con solemnidad.

—¡Yo, Sasuke Uchiha, juro por los cuatro Hokages de piedra que seré un buen caballero y protegeré a Ino de todos los peligros que aparezcan! —fruto de la impulsividad había cerrado los ojos mientras recitaba el juramento debido a la vergüenza que le daba la situación. La boca de Ino se había abierto de la emoción y hasta Shikamaru se había quedado asombrado por el repentino gesto que había tenido el chico con su amiga.

—Ahora tienes que besar a la dama —coreó Naruto mientras saltaba con alegría. Sasuke había visto muchas veces como su padre besaba a su madre e incluso Itachi lo besaba en la frente de vez en cuando así que supuso que no debía ser muy difícil. Cogió aire y con valentía besó a Ino, era la primera vez que besaba a una chica así que no tenía mucha experiencia porque tan solo tenía cinco años. Cuando despegó sus labios de los de ella al cabo de unos segundos sintió como sus mejillas ardían e Ino se quedó embelesada mirándolo sin darse cuenta todavía de lo que había pasado, creyendo que estaba en un sueño.

—A partir de ahora en adelante, serás mi caballero, lo has prometido —le susurró de manera que solo él pudo escucharlo y asintió con la cabeza, incapaz de decir nada por la vergüenza.

—¿Sasuke? ¿Dónde estás? Es hora de irse a casa —una voz lejana llamó por él y la reconoció al instante. Rápidamente soltó la mano de la niña y quiso esconderse como si hubiera hecho algo mal y lo hubieran descubierto.

—Mirad, es Itachi —señaló Naruto al chico más mayor que estaba a lo lejos y corrió hacia él. Ino pensó que Sasuke e Itachi se parecían demasiado físicamente, aunque le llevará cinco años y se sonrojó pensando que el mayor le resultaba más apuesto —¿hoy nos contarás una historia sobre la aldea? —preguntó con curiosidad, el Uchiha rio ante la propuesta del Uzumaki y le acarició la rubia cabecita con dulzura. Itachi siempre era cariñoso con los amigos de su hermano, quienes lo adoraban como si fuese un héroe, les llevaba dulces de vez en cuando y les contaba historias fantásticas sobre ninjas legendarios de otros tiempos.

—¿Sabes que, Itachi? —la dulce voz de Ino llamó la atención del chico más mayor, al que también se había acercado y sus ojos refulgían en ese momento —Sasuke ha jurado ser mi caballero y protegerme —la ilusión se adivinaba en sus infantiles ojos, el Uchiha no pudo esbozar una sonrisa sincera, aquella niña estaba enamorada de su hermano desde el primer día que lo vio y desde entonces no se había despegado de él —algún día se casará conmigo —añadió con voz soñadora e inocente, e Itachi enarcó una ceja todavía más divertido por la situación.

—Oye, yo no he dicho eso —replicó el susodicho con una mueca de enfado mientras inflaba las mejillas de manera infantil e Ino le sacaba la lengua como respuesta. Por supuesto Sasuke se ofendió y se cruzó de brazos, fingiendo indiferencia mientras el rubor aumentaba en sus mejillas.

—Pero Sasuke la acabas de besar —dijo el Uzumaki confundido sin darse cuenta de que no debía haber dicho aquello delante de su hermano mayor. Itachi tuvo que disimular la risa con la mano al oír eso. ¿Su hermano pequeño besando a una niña? Estaba deseando llegar a casa para contárselo a sus padres y a Shisui.

—¡Mentira! —gritó Sasuke avergonzado al ver la expresión de su hermano.

—Es verdad, Sasuke me besó —replicó la pequeña mientras atusaba su camiseta naranja de tirantes con total despreocupación.

—Bueno Sasuke, no me habías contado que te gustaba Ino —habló Itachi con su voz calmada mientras su hermano avergonzado lo abrazaba por la cintura, enterrando la cara en la camisa negra y queriendo esconderse. Desordenó sus cabellos oscuros antes de cargarlo, dándole un suave golpe en la frente, provocando un sonrojo en Sasuke y agachándose para cargarlo en la espalda como solía hacer —bueno chicos, tenemos que irnos —comentó despidiéndose de ellos con una sonrisa —adiós, Ino —añadió dirigiéndose a la pequeña, quien pensó que el hermano de Sasuke era encantador.

—De mayor quiero ser tan bueno como él —comentó Naruto con admiración y Akamaru le respondió con un suave ladrido.

Naruto y Kiba continuaron jugando mientras Ino se sentaba en el mullido césped para recoger flores y oler sus aromas mientras suspiraba emocionada y Shikamaru pudo adivinar lo que estaba pensando. Sasuke había jurado ser su caballero y ya no podía faltar a su promesa.

Fin.


Nota de la autora: Gracias por haber leído este pequeño fic. ¿Qué te ha parecido? Cuéntamelo en un comentario. Nos vemos en la próxima historia.