Disclaimer: ninguno de los personajes de Harry Potter me pertenece, son de JK a Rowling.
Este fic participa en el Reto #55: "No hay dos sin tres" del Foro "Hogwarts a través de los años".
Porqué te amamos
Remus estaba en posición fetal abrazando su cuerpo. Ella solo la acompañaba en el silencio desde el otro sillón. Las marcas cicatrizadas se mostraban en su piel, los rasguños y mordeduras acumuladas de años atrás le recorrían en sus brazos cuando no tenía mangas.
El sofá se encontraba en medio de la sala. Sin embargo, Remus hacia todo lo posible para hacerse uno con el respaldo y ser confundido con el. Siempre era así, pero se recuperaba más rápido cuando ella estaba presente fingiendo leer. Se volvió rutina eventualmente, de forma extraña. Después de todo, cuando las personas que conoces empiezan a hablar aun peor de tu condición, podria ser devastador.
…No, en realidad, Lily no lo entendía.
Ella podría ser una bruja nacida de muggles, pero siempre supo su valor. Seria pretencioso intentar compararse. Remus a quien le temblaba todo su cuerpo era diferente. Era el único momento donde podía esconderse sin la presión de mostrar una amable sonrisa cansada. Ahi radicaba la diferencia, ella sabía que no era un peligro para nadie y en su mente pasaba lo inteligente y carismática que era.
A Remus le fue arrebatada esa oportunidad antes de siquiera poder intentarlo.
Cuando los libros te señalan como menos relevante que el resto del mundo, sería imposible no dudar. Él se movió, pero el único ruido de la sala fueron las maderas siendo aplastadas. A ella le sorprendía nunca escuchar un solo quejido de la bolita asustada en que se convertía frente a ella.
Solo podía mirar en silencio, al amigo de James, quien no podía revelar abiertamente el miedo y dolor que sentía hacia sus amigos. El solo empezó enroscarse aún mas, sus pensamientos le estaban acosando. Mientras tanto Lily lamentaba que no se pudiera verse reflejado en los ojos de Lily.
El hombre con un corazón tan puro, el responsable muchacho que le pudo enseñar un poco de moralidad a su marido sin siquiera intentarlo. El que a pesar de todo siempre tenía un gesto amable para todos. El hombre más fuerte que había conocido por enfrentar diariamente una batalla. Pero también a la persona que esperaba, algún día dejara de tener que pelear.
Porque su licantropía no se limitaba solo a las noches de luna llena, incluso si hubiera una cura, esta le seguira durante toda su vida. Ese hombre no sabría pronto la gran persona que era y por eso, tanto ella como James tomaron la decisión de nunca alejarse de su lado hasta que pueda entender la razón de que todas las demás personas lo amen.
Paso mucho tiempo hasta que paro y levanto su sombrios ojos a Lily.
—¡Oh!—exclamo fingiendo una innecesaria sorpresa—hice sopa de cebolla, sabe horrible—. Bajo el libro y lo vio fijamente con una gran sonrisa—Pero compre pastel de chocolate.
Ella no lo entendería jamas, pero lo amaba y por eso esperaría para lograrlo.
¡Hola!
Este es el último, muchas gracias por leerlo y espero, les guste.
Ah y porfavor, me gustaría mucho escuchar sus recomendaciones si tienen alguna idea de cómo puedo mejorar mi escritura.
Bueno, sin ms que decir. Bye.
