Disclaimers: Harry Potter, los personajes, los nombres y los signos relacionados son marcas comerciales de Warner Bros. Entertainment Inc., los derechos de autor de la historia "Harry Potter", pertenecen a J.K. Rowling; por lo tanto, son usados sin intención de lucro alguno, la historia paralela, al igual que los personajes originales, me pertenece en su totalidad, y no pueden usarse sin mi autorización, cualquier tipo de adaptación de esta historia está prohibida.
Hola de nuevo, un noviembre más ha llegado, y hace mucho que no escribo de esta pareja, estoy bastante en desapego con el ship, así que espero que me perdonen por las monstruosidades que voy a estar publicando, ojalá pueda hacer toda la lista de prompts de este año, sin más, ojalá sea de su agrado.
Por cierto, hay nuevo Disclaimers, para evitar cualquier controversia de si fui yo o esa otra persona quien se "robó" el deslinde de responsabilidades.
Esta Viñeta está participando en el Drinny-Con 2021, organizado este año por la página de Facebook "DrinnyZone".
Palabra/Tema del día:
I. Lencería.
Día de familia política, así que Draco no podía decir que fuese el hombre más suertudo del planeta, aunque claramente suponía que su esposa pensaba lo mismo cada que les tocaba acudir a la Mansión Malfoy por alguna cena espontanea para fanfarronear, de esas que tanto le gustaban a los Malfoy hacer.
Por lo menos, ahí su esposa no se veía atorada con un montón de cuñados, haciendo bromas y preguntando por detalles incómodos, olvidándose por un momento que él se había casado con su hermana, y golpeándolo cuando él contestaba después de una clara ronda de burlas.
El tema de esa semana era:
LENCERÍA.
Draco se acomodó incómodo de tan solo pensar la clase de preguntas que comenzarían a hacer el montón de pelirrojos sentados alrededor, ellos comenzaron sin problemas, sin importar que después de esa charla, ellos tenían que ver a los ojos a las chicas de las que habían estado hablando, no es como si fuesen muy explícitos en la intimidad de su pareja, pero sí en sus gustos de ellos.
—Lencería de encaje –murmuró Ron Weasley –me encanta –informó.
—No tengo un gusto en particular para la lencería –se encogió de hombros Charlie.
—Claro, mientras use un cosplay de dragón, ¿no, hermanito? –se burló George.
—No tengo fetiche con los dragones, ¿por qué todo el mundo piensa eso? –Bufó.
—Te quedaste soltero por cuidar a los dragones, son tu vida entera –informó Percy.
—Pues aun no entiendo cómo Audrey aceptó casarse contigo –refutó el segundo hijo del matrimonio Weasley.
—Yo solo entiendo algo de la lencería –soltó George –que mientras más sucia nos guste, menos nos gusta imaginarnos a nuestra pareja así en público, o ¿Qué opinas tú, Malfoy? –lo golpeó en el brazo.
—Opino lo mismo que Charles –informó.
—Ah, vamos, claro que tienes una preferencia, no creo que seas aburrido, por el hecho de que Ginny sigue contigo –se burló George.
—El sexo no es el 100%, si es lo que piensas, creo que hay un gran problema en tu matrimonio.
—Claro, para personas de la edad de nuestros padres no lo es, pero mira que los míos tuvieron siete hijos, eso quiere decir que al menos hasta que Ginny nació, pasaban gran tiempo en la habitación –insistió George.
—Posiblemente para ti y tu esposa su matrimonio esté basado en no salir de la cama, tomando en cuenta que te casaste con la ex, de tu hermano gemelo muerto –soltó Draco.
Su comentario dejó callado y sorprendido por un momento a George, aunque muchos lo pensaban, nadie se había atrevido a decirlo en su cara, el estupor desapareció en el gemelo y comenzó a reír completamente divertido, relajando a Draco, por un momento pensó que le ocasionaría el divorcio con Ginny.
—Quizás tengas razón –comentó divertido –pero hasta el momento, no se ha equivocado de nombre.
—Felicidades –comentó.
—Pero ¿Qué clase de lencería te gusta? No es necesario que sea algo que quieras que use específicamente mi hermana.
—Déjame adivinar, por que exponga algo íntimo de mi matrimonio, me das permiso de ser infiel.
—Eso es lo que tú estás entendiendo, antes de Ginny hubieron otras chicas, como en la vida de ella hubieron otros, es normal que con tus exnovias te gustara algo que en mi hermana no, ¿o tienes un patrón? –hizo mala cara Bill.
Lo cierto es que no, de Pansy a Ginny, había un intermedio ¿amplio, quizás? Y ninguna, se parecía a Ginny, ni física y mucho menos en personalidad, la pelirroja se llevaba de calle al resto.
—Esa mirada quiere decir que no, no tienes un tipo de mujer en específico, suena sano, más de lo que se puede esperar de alguien como tú –se burló Bill.
—No es como si fueses más normal, te casaste con una Veela –informó Draco.
—Cierto, aun dudamos de que fuese una decisión cien por ciento tuya, Bill –se burló George.
—Posiblemente –se encogió de hombros.
—Bien, nos desviamos del tema, solo dinos ¿Qué tiene de malo?, ¿es muy descarado tu gusto? –Cuestionó Ron –digo, solo son calzones y sostén, es como bikini, pero más sexy, algo que solo es para ellas, y para ti, si tienes suerte.
—En realidad no tengo un gusto en específico, no sé mucho de lencería, ese es el terreno de ella, y tiene uno muy buen gusto, todo lo que usa me gusta.
—Supongo que lo que usa para entrenar también –se burló Bill.
— ¿A ti no te gusta todo de tu esposa? Porque si la respuesta es no, deberías preguntarte si realmente estás enamorado de ella.
Draco desvió la vista hasta su esposa, que estaba al otro extremo del jardín, en la pequeña barra que George Weasley le había construido a su padre hacía unos años, la pelirroja llevaba unos jeans que en un momento fueron ajustados, como había bajado un poco de peso, se le veían un poco flojos, pero no demasiado y una playera blanca con cuello redondo, que dejaba a la vista el sencillo colguije que le había obsequiado en su primer aniversario.
Le guiñó un ojo, haciéndola sonreír encantada, en respuesta le envió un beso, antes de beberle a su botella de cerveza muggle —cortesía de la sabelotodo—.
Los demás lo excluyeron de su charla, pero ahora lo único que giraba por su mente era el hecho de ¿Qué tipo de lencería había elegido Ginny para ese día? Claro que tenía un gusto específico para la que prefería, normalmente, en el pasado también habría favorecido el encaje, pero su esposa había hecho que lo volviera loco las prendas de seda, no conocía hombres que compartieran su gusto, pero no le interesaba tampoco hacerlo.
Se aguantó el suspiro, para evitar que le preguntaran algo más, ahora solo quería ir hasta su esposa y decirle que se marcharan a casa, pero ella estaba pasándola genial con sus cuñadas, malo él, que tenía que soportar a cinco Weasley varones, que eran igual de necios que Ginny, pero nada agraciados o sexys como su esposa.
