Estaba oscuro y era muy tarde, solo se oía el tictac del relog que colgaba en la cocina y el sutil vuelo de una pequeña kwami que revoloteaba de un lado al otro.
"aaah vamos, tiene que haber algo por alguna parte! no se ha podido terminar ya!"
Tikki no dejaba de entrar y salir de los armarios y los cajones. Abrió por decimosexta vez en esa noche la nevera para comprobar una vez más que de verdad no había más de la deliciona galette que no había dejado de comer en todo el día.
Su problema con ese dulce la había provocado a usar su Lucky charm y casi, CASI, hacer una catastrofe.
Le había prometido a Marinette intentar controlarse, pero después de estar el resto del día sin ese manjar Tikki se había desesperado y en mitad de la noche se escabulló para conseguir un trozo.
"vamoos!" exclamó "Tiene que quedar un pocoo" puchereó la de motas.
"Te pillé!" Tikki dió un respingo en el aire al escuchar la voz que no te esperaba. La creación se dió la vuelta para encontrarse con unos ojos verdes que la miraban con diversión.
"Plagg!! que haces aquí? no debes alejarte de tu dueño!" le regañó.
"No creo que seas la más indicada para decirme eso." Le dijo a la defensiva mientras se cruzaba de brazos, pero al momento se arrepintió tras ver el restro afligido de la kwami roja. "Perdona, Sucrette, no debí decir eso..." Plagg gachó las orejas y se acercó a Tikki quien se llevó las manitas a los ojos intentando ocultar sus lágrimas.
"No Plagg tienes razón!" Lloriqueó "No soy quien para estar regañando a nadie cuando yo misma soy un desastre!" El kwami de la destrucción pasó una pata por la espalda de la kwami roja en un intento de consolarla.
Plagg conocía a Tikki mejor que nadie, mejor que ningún otro kwami. Todo esa perfección que la caracteriza, todo lo buena y respetuosa que es, no es más que una fachada por los complejos de la kwami.
"Yo ya sé que eres un desastre Sucrette" le soltó Plagg a Tikki quien lo miró con ojos acuosos. "Te conozco mejor que nadie en el universo, cubito de azucar" La kwami roja lo miró sin comprender.
"Gracias..." dijo ofendida.
"Lo que vengo a decir Tikki" El kwami negro agarró las manitas de la roja para que lo mirara. "Es que no necesitas ser perfecta conmigo, sé como eres, y como es tu apetito voraz" bromeó y la de motas no pudo evitar soltar una risita. "Eyy eso está mejor" sonrió el kwami del gato.
"Gracias Plagg y- mmm" las tripas de Tikki volvieron a sonar alertando de que aún seguia con hambre y ganas de galette.
Tikki se aobilló sobre sí misma sujetandose la barriga ya que le dolía por culpa del hambre.
Plagg la miró preocupado.
"Vamos Sucrette ven conmigo, te tengo una sorpresa." El kwami agarró la manita de Tikki y la llevó hasta la terraza de Marinette.
Tikki siguió a Plagg, aún sujetandose la barriguita, hasta la terraza de su portadora, allí se habían encontrado Plagg y ella a veces, cuando debían hablar de algo importante. Como cuando Plagg por culpa de su ambición por el queso hizo que las profesora Mendeleiev los descubrieran.
Irónicamente hoy estaba ahí por su problema con la galette.
"Aquí" Dijo Plagg y sacó una cajita de una dulcería. "Seguramente no esté taaan delicioso como el de los padres de tu portadora, pero creo que eso ayudará a quitarte el hambre"
Tikki abrió la cajita, dentro había un trozos de galette, no tenía un aspecto tan bonito como el que estuvo comiendo todo el día pero olía rico.
La kwami agarró un pedazo y se lo llevó a la boca, efectivamente como dijo Plagg no estaba tan exquisito como el de los Dupain-Cheng, pero estaba bueno y Tikki se empezó a sentir mejor.
"Gracias Plagg" dijo tras tragar un pedazo.
"No hay de que Sucrette, supuse que seguirías con hambre y guarde uno de los trozos que preparan los cocineros de mi portador." Dijo y se tumbó en la sillita de playa mientras Tikki terminaba el trozo de galette.
La kwami roja comió todo y se sintió mucho mejor, al no estar TAN rica no sintió impulsos de comer más y su apetito se disipó.
La kwami se giró hacía Plagg y este le sonrió picaro, la roja rodó los ojos pero se acercó al gatito y se acurrucó a su lado.
"Sucrette?" Plagg la miró de arriba a bajo y tragó gordo cuando esta le miró con una sonrisa.
"Sí calcetín apestoso?" le dijo, Plagg volvió a tragar gordo, sí, lo admitía a viva voz, adoraba que Tikki le dijera así, ¿algún problema?
"n-no nada emm... Estás- ejem- Estás mejor?" Preguntó.
"Sí, gracias a ti" dijo y se acurrucó más. Plagg apoyó su cabeza sobre la suya y se quedaron así por un rato largo.
Plagg volvió a casa de Adrien varias horas después cuando porfín volvieron a su dinamica en la que Plagg le gasta bromas coquetas a Tikki y esta se irrita.
"Buenos días Tikki" Dijo Marinette despertando sorpresivamente ella sola sin necesidad de ayuda."¿Dormiste bien?"
"Mm sí" dijo aún medio dormida. "bastante bien"
La kwami estuvo a punto de contarle sobre la visita nocturna de Plagg y su casi, CASI, recaida. Pero decidió guardarselo para ella y Plagg.
Tal vez... Plagg tenía razón y habría cosas que solo deberían saber entre ellos.
