Summary: Carsein de Rass fue alguna vez un Genio de la Esgrima, Caballero leal a la Corona y sobre todo tuvo un profundo amor por la Emperatriz Aristia la Monique, fue esto la causa de mi corazón roto. Sí, lo sabía, podría ser tan sólo un personaje de una novela, pero se había ganado mi corazón como nadie lo había hecho. Lo que nunca pude predecir fue que nuestros hilos del destino se entrelazarían. "Carsein... ¡realmente eres tú!"
A.U.
Capítulo 1
El Caballero "Asher"
El capítulo final.
Mis ojos estaban inchados y lágrimas incontenibles bajaban por mis mejillas, mientras yo trataba de forma infructuosa de detener los sonidos provenientes de mi llanto, eran las 3:00 a.m. y un dolor punzante empezaba a comenzar a ser molesto.
Por suerte no desperté a nadie con mi tristeza, estaba tan cansada que no alcancé a detener el golpe de mi celular contra mi frente, después de todo leer con el teléfono sobre el rostro nunca había sido la mejor idea. Me froté con desgano la zona adolorida y mejor apagué la pantalla, lo único que podría faltarme es que alguien haya escuchado el sonido del golpe y venga a mi cuarto para descubrirme despierta a altas horas de la noche, si eso pasaba me llevaría un buen regaño de mi madre.
- ¿Por qué autora? Carsein se merecía un mejor final... aunque viéndolo bien, lo mejor que podía pasarle era que su amor por Tia no fuera correspondido, ella sólo lo veía como un hermano y además el extraño nexo que la unía con Ruve era poco probable que fuera roto.
Solté un suspiro pesado logrando por fin volver la calma a mi ser.
"Si tan sólo él existiera en este mundo podría demostrarle lo que realmente es sentirse valorado, amado y correspondido."
Al momento en que abrí mis ojos me encontraba en un lugar completamente oscuro, no podía observar algo a mi alrededor, incluso era difícil distinguir mis manos. No se exactamente cuanto tiempo pasó, pero poco a poco comenzaron a flotar a mi alrededor orbes luminosas en distintas tonalidades pastel.
Me preguntaba porque sentía una presencia en este lugar, hijo mío eres realmente afortunado.
-¿Quién eres tú y dónde estoy? -cuestioné a la voz profunda tratando de no demostrar mi desconcierto, no sabía de donde venía ya que el sonido producía eco en donde me encontraba.
Soy tu Dios, algunos me llaman por el nombre de Vita, pero el cómo me llamo es el menor de los problemas aquí, lo realmente interesante es por qué haz llegado a este lugar. Respondiendo a tu pregunta estás en el "Límite".
-Tus respuestas me provocan más dudas, se claro, ¡¿por qué estoy aquí?! -ahora sí comencé a alzar la voz, por acto reflejo traté de desenvainar mi espada sólo para darme cuenta que no la tenía conmigo.
Carsein de Rass, tu fuiste una víctima de los entrelazados hilos de la vida de mis hijas Pionner y Grasper, a pesar de ello puedo notar que llevaste una vida feliz, te encuentras en el «Límite», porque tu tiempo de vida se ha terminado, tu moriste.
De pronto sentí algo parecido a un mareo y por mi mente vi pasar rápidamente fragmentos de mi vida, es cierto, yo morí. Aunque acababa de recibir una noticia importante, la tristeza no me embargó, por el contrario, una sonrisa surcó mis labios al ver todas aquellas escenas de mi vida. Sí, había tenido una vida feliz, aprendí a disfrutarla a pesar de todo.
Carsein de Rass, tú que has tenido una vida larga y feliz, pero al verte afectado por los hilos del destino ahora guardas un anhelo tan grande que no puedo ignorarlo, es por ello que te otorgo el nombre de «Asher», hijo mío no importa lo que decidas, sin importar el camino que tomes, en tus decisiones, siempre que las tomes confiando en ti mismo encontrarás la felicidad.
En ese momento una luz brillante y roja lo rodeó.
-¿Qué sucede? ¿Qué estás haciendo conmigo?
Hijo mío, te otorgo una segunda oportunidad para que vivas esa felicidad que tanto anhela tú corazón, aunque espero que sepas valorarla en su debido momento.
-¿Una segunda oportunidad?
Ya no hay tiempo, es momento de que vayas al nuevo lugar que te corresponde.
-¡Espera! Tengo muchas dudas, ¡¿a dónde vas a enviarme?!
Aquella voz se esfumó tan pronto como llegó y mi conciencia poco a poco fue desvaneciéndose.
Abrió con pesadez sus ojos, se sentía adormilado, su cuerpo entero parecía haber despertado de un muy largo sueño. Por un momento se sintió perdido en medio de esa habitación que en poco, o nada, se parecía a la que existía en lo recondito de su mente, pero aún así no se sentía extraño en aquel lugar, por el contrario, lo encontraba familiar.
¿Por qué demonios me siento, como si hubiera muerto? Creo que esa pesadilla que tuve realmente me afectó.Se levantó de la cama puesto que sentía como el sudor de su piel se pegaba a su ropa. Tomó un poco de agua, para aclararse la garganta y se dirigió a correr las cortinas de su ventana, a través de las cuáles se filtraba un minúsculo rayo de sol que parecía ser la razón de su anticipado despertar.
Fuera de la ventana podía apreciarse un balcón que daba a un jardín de gran extensión, adornado por flores de distintos tipos muy bine cuidadas.
¿Qué hora es?
Justo en ese momento se escuchó un ruido estridente y una vibración molesta, que le hizo pegar un salto por el susto del repentino sonido.
Definitivamente tenía que cambiar el sonido de su alarma, o un día de moriría de un ataque al corazón por los sustos que le daba al despertar.
Al apagar la alarma notó varios mensajes que tenía pendientes en su bandeja de entrada.
06:00 a.m.»Darcy: Buenos días, joven Carsein, espero que no haya tenido inconvenientes al despertar, por favor no tarde en venir a desayunar, recuerde que hoy tiene examen y es importante que no le falte comida a su cerebro, le hará falta a ese ratón que tiene en la cabeza para que empiece a funcionar...
Sein no pudo evitar rodar los ojos. Genial, Darcy sigue enojada conmigo por lo de anoche.
06:02 a.m.»Yo: Primero que nada, buenos días Darcy, ahora sí... Ya perdóname , en serio olvidé que me ibas a esperar para ayudarte con los problemas de matemáticas, estuve hasta muy tarde practicando para las pruebas del siguiente mes.Tal vez no sea correcto, pero envíame las preguntas de tu exámen y te enviaré las respuestas mientras estoy en clase.
Visto a las 6:03 a.m.
Al ver que pasaban los minutos sin que ella respondiera sabía que hablaríamos sobre ello en el desayuno, así que mejor me apresuré a prepararme y no llegar tarde a mi clase.
~†~
-¡Buenos días! -dijo el pelirrojo apenas al entrar a la cocina.
-Buenos días joven Carsein, espero que no haya tenido problemas para despertarse hoy. -Le respondió una señora con rostro amable, mientras le entregaba un plato de fruta en una de las mesas de la cocina.
-Claro que no Jossie, Darcy hace un gran esfuerzo todas las mañanas para que yo no llegue tarde a la escuela.
-Bueno, ella siempre se levanta más temprano que usted, así que no le toma mucho tiempo. Por cierto... -decía mientras señalaba una mochila que estaba en la encimera- por favor no olvide el almuerzo, a la pobre de Darcy se le cerraban los ojos mientras lo preparaba, al parecer estuvo hasta tarde estudiando en su habitación, no la vi salir de ahí después servir de la merienda.
-¿Ya se fue a la preparatoria?
-Estaba terminando de arreglarse, así que yo creo que debe de estar saliendo ya para la escuela.
-Se supone que le explicaría algunas cosas para su examen, pero con lo tarde que llegué ayer del entrenamiento me fui directo a dormir. Me siento mal, porque se que ha estado muy ocupada con este último semestre y su preparación para la universidad.
-Oh mi niño, no te preocupes -dijo con tranquilidad la mujer al ver el rostro preocupado del joven frente a ella.- Sabes que Darcy es muy inteligente, se las arreglará para pasar esos exámenes. -Con una palmada la mujer se dió la vuelta para seguir preparando el desayuno.- Además, en lugar de pensar en los exámenes de mi hija, usted debería estar preocupado por el que tiene esta mañana, déjeme darle algo más para su estómago antes de que se haga más tarde.
-No te preocupes Jossie, creo que con la fruta estará bien hasta después del examen. Me iré de una vez, quiero alcanzar a Darcy para dejarla de camino en la preparatoria, tal vez pueda ayudarla con algunas dudas que tenga todavía.
-Eres tan amable Carsein, te irás al cielo un día -al escuchar esa frase aunque inofensiva, el pelirrojo sintió un escalofrío por un momento y el sueño que había tenido hasta hace poco volvió a su mente-, te agradeceré mucho que la dejes a tiempo.
Aún con la extraña sensación que le provocaba el sueño que había tenido contestó con una sonrisa a su interlocutora.
-No lo dude, ambos llegaremos a tiempo. ¡Nos vemos más tarde Jossie! -Se despidió por fin, saliendo de la cocina hasta la entrada para subir al automóvil y emprender la búsqueda de su amiga de la infancia, quien aún debería estar esperando en la parada de camión.
~†~
El camino a la preparatoria de la chica fue bastante animado, pues ambos jóvenes aprovecharon los minutos de traslado para hablar del entrenamiento de Carsein y de los problemas matemáticos que no lograba comprender Darcy, para sorpresa del chico, ella había resuelto casi todos, a excepción de dos que eran lo suficientemente complicados para ella y su cerebro frito de medianoche que no pudo responder debido al cansancio.
-No te preocupes Darcy, se que te irá bien, así que no estés nerviosa.
-Gracias por tus ánimos, ya con la explicación que me diste creo que puedo pasar con una buena nota. Realmente ya no me importa si puedo sacar en cien perfecto, solo quiero pasar -contestaba con una sonrisa, mientras se reía.
-Ambos sabemos que eres la cerebrito de tu salón, siempre dices lo mismo y obtienes la calificación más alta, deberías tener más confianza en ti misma -dijo con una sonrisa tranquilizadora, mientras buscaba un lugar para estacionarse.- Bien, ya estamos aquí, espero que tengas un buen día.
-Espero lo mismo para ti, pero antes de irme, tomemos una foto -decía mientras apuntaba su celular para tomar una selfie.
En la foto se les veía a ambos sonriendo, uno junto al otro.
-Salió perfecta -comentaba el chico- pero, para que quieres una foto tan temprano.
-Ya lo verás -la menor le guiñó un ojo, saliendo del automóvil- además, hace mucho que no nos tomamos una y quiero presumir la belleza de mi "jefe" con las chicas de mi salón, les encanta verte en mis stories.
Carsein no pudo evitar reírse ante el comentario, además de sonrojarse un poco por el hecho de que las "fans" que tenía en el salón de su amiga seguían siendo tan graciosas.
-Debería empezar a crearme una cuenta en Only fans y las chicas paguen por mis fotos.
-¡¿En serio?! -contestó ella emocionada-. Si te animas, yo puedo encargarme de hacerte la publicidad y repartirnos las ganancias.
-Eres imposible -dijo el rodando los ojos, con una sonrisa discreta-. Mejor vete a clase, que tú mamá me regañara si se entera que te distraigo demasiado.
-Sí, si, como digas. ¡Nos vemos más tarde!
Darcy se despidió con una mano mientras él la veía caminar y escribir en su celular. Por su parte, decidió que era momento para poner la playlist que le acompañaría en su trayecto a la universidad. En ese momento se percató de una notificación que tenía en Instagram.
Darcy.S. te ha etiquetado en su historia.
Abrió la notificación para encontrarse con la fotografía que se acababan de tomar seguida de #DayExam #Goodluck #BFF, además de unos stickers divertidos.
Él le dió un corazón y agregó la foto a su historia también, para concentrarse nuevamente en conducir. Esta vez llegando a la universidad se enfocaría en repasar los temas de su exámen.
Esa mañana había logrado con éxito ganar su primera simulación de juicio. Había sido una semana difícil, pero su consuelo es que ya casi sería fin de semana y podría distraerse leyendo en su habitación con una buena playlist de fondo.
-¡Oye Junie, espera! -escuché la voz de mi mejor amiga detrás de ella.
-¡Hola Karen! -saludé apenas sintí el abrazo por detrás de mi espalda.- ¿Qué tal va tu mañana?
-Súper divertida, hoy tuvimos que imitar el diseño de un personaje, y me inspiré en el prota de una de las novelas que me recomendaste.
-¿A sí, en cuál?
Tuvimos una plática sobre los diseños de ella y sus compañeras de clase, mientras nos dirigíamos a la cafetería a comprar nuestro almuerzo de hoy, ya casi era medio día y me estaba muriendo de hambre.
Sentí como mi cuerpo empezaba a pedirme encontrar un baño pronto, "no debí haber tomado tanta agua". El clima había estado helando en el aula y esta era la consecuencia.
-Karen, te molesta si te adelantas en lo que voy al baño, no creo aguantar hasta terminar de comprar.
-Claro, no hay ningun problema. Sólo apresúrate, a esta hora hay mucha gente y debemos buscar también una mesa.
-Sí, no te preocupes, llegaré antes de que termines y encontraré una mesa -le guiñé un ojo mientras me dirigí a alguno se los edificios cercanos.
~†~
-Vamos Carsein, eres muy lento... -decía con diversión un chico con cabello castaño rizado.- Se acabará el postre especial de hoy.
-No exageres Andrew, la cafetería esta muy cerca, además, cuál es la necesidad de venir a un lugar diferente hoy.
-El otro día que vine a comer con James, probamos el postre especial del día y es un delicioso cheesecake de fresa, en serio no tienes idea de lo delicioso que es -a su amigo casi parecía que tenía estrellas en los ojos, ademas de que empezaba a babear.
No pude evitar reír, Andrew adoraba los postres más que otra comida en el mundo.
-Espero que valga la pena amigo.
-Oye, cuando me presentarás por fin a tu amiga Darcy -dijo con energía al pelirrojo, mientras le mostraba la fotografía que el había compartido en su story.
-Es más joven que nosotros, ni siquiera lo pien... ¡ouch!
Sentí como me estrellaba contra algo y al mismo tiempo escuché como alguien se quejaba debido al golpe.
-¡Ay no! Mi tacón se rompió -decía una chica bastante linda, a quien al parecer había tirado al piso por mi poca atención al caminar.
"Idiota, le arruinaste los zapatos. La chica te va matar." La vocecilla de su conciencia ya empezaba a reclamarle su error.
Cuando la chica por fin miró en su dirección se puso blanca como un papel, mientras en su rostro se reflejaba un asombro que el mismo no podía comprender.
"No te quedes como un tonto viéndola, ¡ayúdale a levantarse!" La vocecita de nuevo le atacaba sacándole de su pensamiento para por fin ofrecerle su mano.
-Disculpame por favor, estaba distraído y choqué contigo por error.
-Eres tan distraído, Carsein -Andrew parecía encontrar muy divertida la situación, pero él estaba preocupado por si la chica se había lastimado, pero se dió cuenta de un detalle muy particular en todo.
Ella se levantó pero parecía seguir viéndole como si fuera un extraterrestre.
"Carsein... -le escuchó decir casi en un susurro completamente incrédula, para después gritar- ¡realmente eres tú!" -inmediatamente después ella se cubrió la boca con su mano completamente avergonzada.
-Perdón, ¿nos conocemos? -me encontraba bastante confundido con su actitud.
-Ah no... -ella estaba tan avergonzada que su rostro estaba completamente rojo-. Creo que te confundí con alguien, tengo prisa asi que me iré -dijo con rápidez, mientras se quitaba el otro tacón y se alejaba lo más rápido que podía.
-¡Oye espera! ¡¿segura qué estás bien?
Ella sólo levantó su brazo formando un OK con sus dedos, pero no volteó atrás de nuevo. La pobre se veía incómoda caminando descalza.
-Voy a seguirla -dije con seguridad, pero fui detenido por el brazo de mi amigo que evitó que siguiera avanzando.
-Carsein... las chicas son raras, pero ella es un nuevo nivel -dijo mirándome serio, pero sabía que se estaba aguantando una carcajada-, déjala ir, si necesitara ayuda creo que la hubiera pedido. Además, no se te hizo raro su actitud, mejor déjala sola, tal vez es una de esas fans locas que tienes por el campus.
No pude evitar poner una mueca en mi rostro, el tema de "mis fans" en el campus era incómodo, había chicas que se habían acercado a mí para salir en citas, pero las había rechazado a todas pues no tenía la intención de salir con nadie. Ninguna chica había llamado mi atención hasta el momento como para dar el paso de invitarla a salir, pero desde que empecé a participar en los deportes había empezado a recibir más atención de la que quería.
~†~
-¡No puede ser cierto! Él no puede estar aquí, es un personaje literario... Seguramente estoy alucinando.
Era demasiado para ser verdad, pero en el fondo sabía que sus ojos no le engañaban, podía casi presumir la buena vista con la que contaba y el chico era idéntico a como sería su amor imaginario. ¡Incluso tenía el mismo nombre! Demasiadas coincidencias no podían ser casualidad.
Toda la situación era demasiado increíble, ya llevaba alrededor de dos años estudiando ahí y nunca le había visto a pesar de que su amiga la arrastraba por casi cada lugar del campus para probar la comida en distintos lugares.
Si tan sólo le hubiera hablado un poco má
"Soy una cobarde."
Había estado mucho tiempo en el baño y sabía que era momento de regresar con Karen, pero debía cambiarme los zapatos. Saqué el par de zapatillas que tenía en la mochila y me las puse, no combinaban como deberían, más no podía hacer nada pues eran las que utilizaba para conducir.
Al acercarme al espejo del baño, me percaté lo sucia que estaba mi ropa, lo bueno era que ese día iría directo a su casa después de la escuela, así que no le dio más importancia al asunto y se apresuró a llegar a la cafetería.
Para su fortuna encontró una mesa rápidamente al fondo y desde ahí dió un vistazo a su amiga, quien estaba a sólo una persona para hacer su compra.
-¡Pero qué le ha pasado a tu ropa Junie! -escuché su voz apenas llego con nuestros almuerzos.
-Ni siquiera me lo recuerdes -respondí avergonzada-. Me tropecé con alguien mientras iba al baño y fue todo un espectáculo.
Las carcajadas de ella no tardaron en escucharse por sobre el murmullo.
-Ya se me hacía raro que tu torpeza no se había presentado en estos días, pero no creo que sea sólo eso, ¿o sí?
Ambas se conocían desde hace años y su mejor amiga sabía cuándo algo no iba bien.
-Creerás que estoy loca -dije con total sinceridad.
-Juniper no hay nada que puedas decirme que sea tan descabellado para no creerte, y mira que a veces piensas unas cosas tan raras.
-Que conste que te lo advertí... Carsein es real -solté sin más.
-¿Carsein? ¿el personaje por el que estuviste llorando la otra noche? -ella estaba claramente sorprendida que hasta su sonrisa se había ido-. Perdón, pero tengo que asegurarme ¿tus medicamentos no te hacen alucinar o algo así?
-¿De qué hablas? Claro que no, sabes muy bien para que funcionan.
-Okay, pero ya en serio, explícame de que hablas, porque creo que estoy demasiado perdida.
-Está bien, cuando iba al baño por ir apresurada me distraje un momento del camino y mi tacón se atoro en una grieta en el piso, para mi desgracia justo iban pasando unos chicos y uno de ellos se golpeó directamente conmigo tirándome al suelo. Fue un desastre, mi tacón se rompió, mi ropa se ensució demasiado y luego me le quedé mirando como si fuera la única estrella en el firmamento, pero es que te juro que su aspecto es igual al de él, si fuera una persona real, claro.
»Pero eso no es todo, podría haber sido casualidad que su apariencia fuera como la que se describe en la novela, pero además su amigo lo llamó por su nombre en ese momento. Tienes que aceptar que no es un nombre común y qué es muy poco probable que exista alguien que se parezca tanto y tenga el mismo nombre. Además, fue hace poco cuando pedí que el realmente existiera.
La cara de Karen era digna de retratarse como la confusión personificada.
-Junie, estoy seriamente preocupada -dijo apenas pudo reaccionar.
-Te lo juro que no miento -le miré suplicante, sabía que podía parecer una locura, pero algo dentro de mí lo sabía con seguridad.
-Está bien, tranquila -me dijo tomándome de la mano.- Se cuando mientes, además sólo estoy tratando de procesarlo, dame un tiempo, no es fácil que alguien venga y te diga que el personaje de una novela que acaba de leer se volvió una persona real.
-Gracias por no burlarte de mí.
-No tengo porque hacerlo, ahora bien, creo que antes de hacernos dramas mentales deberíamos averiguar la identidad real del chico, ¡ya sé!, hay que buscarlo, mínimo debemos asegurarnos que no es alguien demasiado parecido a él, ¿okay?
-Está bien, aunque sabes que tengo demasiada buena vista.
-Sí, sí, presumida, ahora por favor comamos, que odio perderme el almuerzo.
-Sí, perdón.
Ambas empezaron a comer sus almuerzos y aunque sabían que después tendrían una larga charla relacionada con el tema, lo mejor sería terminar pronto e ir a casa, quería cambiarse pronto esa vergonzosa ropa sucia.
~†~
-Eso es tuvo delicioso -dijo el pelirrojo al comenzar a levantarse.
-Te lo dije~ son los mejores cheesecake que encontrarás por la zona, aunque sólo se venden hoy.
-No me molestaría venir de vez en cuando. Aunque no todas las semanas, a este paso subiré de peso.
-Para eso existen los entrenamientos, así no seas tan exigente contigo, disfruta más la vida. Oye... -le golpeó el brazo para que dirigiera su atención a un lugar fuera de la cafetería-. Ahí va la chica de hace un rato.
-Es cierto, bueno, por lo menos ya no tiene los pies descalzos.
-Jajajaja, ay Carsein, realmente te preocupas demasiado por los demás, aunque... ¿tal vez te gustó?
-¿De qué hablas? Claro que no -Andrew vió como su amigo se había puesto nervioso, le gustaba molestarlo de vez en cuando con ese tema, pero esperaba que su amigo encontrara una chica que valorara a ese despreocupado corazón que tenía Carsein.
- Sí, lo que digas, vamos al entrenamiento de una vez.
Al salir de la cafetería, por alguna razón Carsein no pudo evitar mirar por donde se había ido la chica qué había tirado por error, pero dentro de sí esperaba volver a encontrársela de casualidad, parecía una chica divertida.
"No sólo se fue caminando descalza, su ropa estaba completamente sucia y tenía hojas de árbol en el cabello"La imagen mental de la chica le hizo reír, si la volviera a ver le compensaría su despiste de ese día.
Esta vez tenía la oportunidad de escribir su destino, pero eso no significaba que había vencido a los fantasmas del pasado...
