Los personajes de CCS no me pertenecen.
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"Soy el único tonto que se la pasa pensando en ti todo el tiempo, esperaré por tu amor.
Sabes, solo quiero que seas mi chica. No tienes que hacer, ni decir nada, yo me encargaré de todo. "
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Prólogo
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El ruido de las sirenas se hace más fuerte, creo que ya no hay escapatoria.
Cuando los estridentes sonidos cesan y los autos me rodean, salgo del auto y te observo. Es una lastima, teniendo tanto por delante tuvimos que llegar a este punto, pero en mi defensa es tu culpa, tú me obligaste a esto, yo ... yo pude haberte dado todo, no teníamos porque acabar así, no tenías que terminar así.
—¡Arrodíllese y ponga las manos sobre su cabeza!
Bien, aquí vamos. Suspiro para darme ánimos y con mucha solemnidad mis piernas van descendiendo hasta que mis rodillas tocan el suelo.
—¡Ponga las manos en la cabeza! —Dice el policía que me ha estado gritando por el parlante durante toda esta ridícula persecución desde antes de que llegara a ti, su voz es tan irritante, o quizás sean los efectos del alcohol haciendo estragos en mi sistema, ¿Cuántas botellas fueron? ¡Beegh! ¿Qué importa? Lo he perdido todo, lo que importa es que no tengo como salir de esta.
Aún con más lentitud de la que usé para arrodillarme, llevo mis manos sobre la cabeza, está hecho, no hay vuelta atrás. Varios policías se acercan y retiran el arma que llevo en las manos mientras me maniatan con esposas y escucho el recital de derechos que se supone que tengo, pero no presto atención, mi cabeza sigue ahí contigo, no puedo dejar de observarte.
Mientras estoy esposado dentro de la patrulla esperando mi cruel destino, los policías terminan de acordonar el área y los observo moverse aquí y allá pensando cómo es que llegamos a esto, cierto, todo ha sido su culpa.
...
La había conocido hace menos de seis meses en un viaje de intercambio a Japón durante mi último año de universidad, ella es una de las dos nietas herederas de Amamiya Group, nuestro principal competidor y cuya sede estaba en Japón. Debo admitir que al principio y sin saber quién era, había quedado prendado de sus ojos hermosos, de un verde único y particular, más brillante que las mismísimas esmeraldas.
Aunque al principio no congeniamos porque la sentía más mi rival que mi compañera, ella siempre fue amable, buscaba trabajar en equipo y aprender de los métodos que yo traía de China, siempre atenta y dispuesta a ayudar a pesar de mis malos tratos y de repelerla como si un mosquito se tratara, jamás se rindió y con el paso del tiempo y la convivencia descubrí que tras su carácter dulce y amable se encontraba una mujer fuerte y valiente que no se dejaba de nadie, dispuesta a dar todo de si con tal de posicionarse entre los mejores en una sociedad hecha para hombres.
Sakura me impresionó con su belleza, inteligencia y actitud, y aunque me costó aceptarlo, terminé enamorado de ella.
Me tomó mucho tiempo y algunos planes fallidos, pero por fin hasta hace un par de meses había logrado que aceptara salir conmigo, pues ella recién estaba terminando una relación y seguía aún prendada de aquel riquillo con el que andaba.
Así que, con toda la decisión del mundo, había enfrentado a mi madre y al consejo para poder quedarme al frente de la sucursal en el país del sol naciente y había obtenido el preciado "De acuerdo Xiao Lang" de mi madre.
Ansioso por contarle las buenas noticias a Sakura, quedé de recogerla en las instalaciones de Amamiya Group, así que, después de horas de buscar el atuendo perfecto, salí a su encuentro, compré una botella de vino y un ramo de las mejores flores que pude encontrar.
De saber que esta cita acabaría así, habría tardado menos en buscar mi atuendo, mi chaqueta va a arruinarse con la suciedad de la celda.
En fin, tenía que hacer algo, esto no podía quedarse así, definitivamente la peor cita de mi vida y todo es tu culpa.
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