En honor a: Fire.

Gracias por tan maravillosas aventuras y por inspirar a tantos soñadores.


La antítesis del ángel cruel

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(Zankokuna tenshi no anchitēze)

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Un Crossover Ranma ½, Neon Genesis Evangelion.

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Neon Genesis Evangelion y sus personajes pertenecen a Gainax

Ranma ½ y sus personajes pertenecen a Rumiko Takahashi.

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DAIICHIWA

(Historia 1)

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Akane golpeó impotente contra su prisión de cristal y maldijo de nuevo su suerte. Por supuesto ella podía culpar al anciano pervertido por esta situación o incluso a su prometido por hablar sin pensar, pero en aquel horrible escenario parecido a una verdadera maldición solo había un culpable y solo uno. De manera que ella dirigió a su actual captor todo su odio por sus problemas actuales. Aunque una parte de su ira fue hacia ella misma por su pobre sentido común por no escapar o esconderse cuando aún podía.

La vida antes de conocer a su prometido era una monotonía con algunas sorpresas manejables, pero en esa época nunca tuvo la cantidad de locuras y peligros para su seguridad o la de su familia como las que acompañaron al chico llegado de China. Claro que Ranma era mucho más que problemas, era lindo, indomable, honorable y con una torpeza para hablar casi incurable. Y a pesar de no admitirlo usando palabras romanticas con un amor leal hacia ella. Akane lo supo y le regresó su amor lo mejor que pudo.

Pero persiguiendo al caballo salvaje venía una legión de idiotas hormonales, príncipes maniáticos y chicas en celo. Aun así incluso con todo el caos rodeándolos, al final todo resultaba bien. Siempre se podía contar con Ranma Saotome para salvar el día.

Hasta esa noche.

El infame maestro de su padre llegó cacareando su nuevo método para disciplinar a Ranma. Y con un poco de morbosa curiosidad toda su familia se reunió en el dojo para ver la nueva idiotez de Happosai en acción. La receta para el desastre era casi la misma de siempre: un demonio disciplinaría al Ranma o cumpliría los caprichos enfermos del anciano pervertido, pero algo saldría cómicamente mal y todos juntos resolverían el problema.

Pero los presentes en el dojo pasaron de la curiosidad al horror muy pronto. En cuanto el viejo maestro comenzó a leer el rollo su voz regular fue reemplazada por algo que causaba miedo y asco de solo escucharlo. Algo había tomado el control en aquel asunto y por la cara de miedo de Happosai no podía ser nada bueno.

Las amazonas y Ukyo estaban en el dojo mirando con miedo al mini pervertido llorar mientras algo usaba su boca para decir las palabras de poder y maldad.

ESO puso en movimiento todo en el dojo, todos habían visto al viejo pervertido lloriquear en una o dos ocasiones, pero eran lágrimas causadas por algún berrinche senil. Lo que corría por la cara del maestro del todo vale en ese momento era una muestra visible de dolor y miedo. Miedo por algo que doblegaba al infame y poderoso maestro del combate libre hasta el punto de la agonía.

Todos intentaron liberar al anciano de su miseria, pero una especie de domo de vidrio lo protegía. Ranma trató, Ryoga intentó incluso Akane hizo un intento valiente con su mazo, pero nada afectaba la cubierta transparente.

Las cosas siguieron empeorando cuando la anciana Cologne intentó un par de cosas terriblemente poderosas con el mismo éxito que el mazo de Akane.

En el corto periodo de una hora el infame maestro se volvió pálido y marchito mientras sujetaba su boca en un esfuerzo inútil para detener las palabras demoniacas.

Y luego todo el asunto se fue al infierno.

En la corta vida de Akane ella pudo contemplar el dolor de muchas formas e incluso la muerte. Pero nada la preparó para contemplar la espantosa muerte de Happosai. Algo usó la piel y las entrañas del pequeño hombre como si fuese una camisa muy pequeña para moverse. El tamaño no fue un problema por mucho tiempo cuando algo desgarró al viejo desde dentro.

Cubriéndose los oídos dentro de su prisión Akane trata de bloquear el fantasma del último grito de Happosai junto con el ruido de su carne desgarrándose. Era un recuerdo que tal vez nunca la deje.

Akane puede acordarse de ver a sus hermanas corriendo lejos del dojo con rostros pálidos y manos cubriendo sus bocas. Una reacción normal en personas normales. Con una punzada de decepción ella notó que ni su padre ni el tío Genma estaban presentes cuando el demonio apareció.

Al principio Akane los odió por cobardes, pero con muchas horas para pensar después, la menor de las Tendo se reprende de nuevo por no imitarlos y tomar la acción más sensata contra el demonio. Escapar era lo ÚNICO normal en todo ese desastre.

Pero la idea de que Akane también es una artista marcial la mantuvo en el lugar. Esa fantasía se marchitó muy rápido contra ese rival.

Los monstruos que el viejo maestro usó en el pasado siempre querían castigar a su prometido o enseñarle algo. La criatura humanoide de casi dos metros de altura con piel escamosa y de un color violeta-negro no es nada que hubiesen visto antes. El engendro uso las alas deformes en su espalda para romper el techo del dojo y volar directo hacia al cielo tras su horrenda entrada, vociferando palabras de triunfo y libertad en la noche. Esa fue la manera en que se presentó al mundo.

Pero si Akane se cree idiota por no escapar, ella también culpa a su prometido por lo que ocurrió cuando el monstruo bajó del cielo en una brutal caída hacia el dojo y frente a los peleadores reunidos pregunto:

¿Quién de ustedes es Ranma Saotome?

Y el chico de la trenza responde sin dudar:

—Yo soy Ranma Saotome, si me quieres atrápame si puedes.

Ante eso el engendro solo se ríe y le informa a Ranma que no tiene nada en su contra. Porque el hechizo que lo mantiene en el mundo solo dura hasta que la persona que responda al nombre Ranma Saotome muera.

Sin embargo esa protección no cubre a nadie más y como si algo del infame maestro quedase en el demonio, lo primero que hace es estirar de forma grotesca su brazo para manosear el amplio pecho de Shampo. La obscena caricia congela momentáneamente a la chica amazona, pero no a su obsesivo pretendiente.

Mouse corre directamente hacia el demonio gritando lo que parecen insultos en mandarín mientras trata de atacar. Su discurso se interrumpe en mitad de una palabra cuando un borrón de movimiento negro le separa la cabeza del cuerpo.

Akane se congela cuando ve salir del mutilado cuerpo una cantidad absurda de sangre.

Para el resto de los peleadores el miedo dura un instante convirtiéndose en furia y todos corren a atacar. Pero de la misma manera irritante en que su prometido evade los ataques de Akane durante sus entrenamientos, el demonio se mueve como el agua entre todos los combatientes. Nadie en el lugar puede ponerle un solo dedo encima.

Las dos brutales muertes son muestra suficiente para el orgullo de Akane quien trata de poner tanta distancia como puede del demonio.

Pero es demasiado tarde.

En un instante la bestia infernal azota contra una de las paredes del dojo a Akane y aún sujetándola comienza a encerrarla en un capullo de cristal de cuerpo completo.

Ukyo y Shampo corren la misma suerte un par de minutos después.

Fuera de las prisiones de cristal la batalla no lleva un buen rumbo para los humanos. En un alarde de arrogancia el demonio trata de matar a la anciana Cologne usando un solo dedo.

Esa maniobra le cuesta al engendro su mano derecha y a los artistas marciales su mejor peleador. Mientras Ranma sostiene en sus brazos a la herida amazona un pequeño milagro ocurre para el lado de Nerima.

Tras un momento de horror para Shampo dentro de su prisión, su miseria se convierte en determinación suicida. Y comienza a golpear su prisión con un solo dedo tratando de aprender a la fuerza el movimiento especial de Ryoga para liberarse. Akane contempla muda como la chica de cabello púrpura arruina varios dedos de su mano derecha sin resultados. Pero al repetir el proceso con el dedo índice de la mano izquierda sus heroicos esfuerzos rinden fruto cuando la mitad superior de su celda estalla en fragmentos.

Aún con la cara y el cuerpo sangrando por la metralla de vidrio que recibió la chica amazona salta con un grito lleno de dolor y rabia hacia el demonio que mató a Cologne y Mouse.

La batalla continua mientras Ryoga y Shampo intentan darle pelea al demonio, pero con resultados muy pobres y mucha agonía para la amazona más joven. Luego con un movimiento caprichoso el demonio golpea a Ryoga arrojándolo por el cielo fuera del dojo; aunque la movida no fue mortal si logró separar al chico perdido del combate. Él ya no podrá encontrar su camino de regreso.

Mientras tanto Ranma sostiene a la agonizante matriarca quien habla con el chico de la trenza. Si son palabras de consuelo o de algún recurso desesperado contra su rival Akane no puede saberlo. Un momento después la mujer muere en los brazos de Ranma, quien ahora se ve mortalmente serio.

Algo en la mirada de muerte que le da el chico al demonio calma la enferma alegría que siente el engendro por el combate, Akane también se mantiene en silencio al recordar esos ojos, es una expresión que solo vio en él en su viaje a China.

Matar o morir.

Y en su alarde el monstruo les ha dicho cuál es la fórmula para devolverlo al infierno. Pero con increíble malicia, el demonio centra su atención en el capullo que aún contiene a Ukyo encerrada y con absurda facilidad lo sostiene con la mano que le queda y emprende el vuelo lejos del destruido dojo...

La treta parece funcionar porque Ranma se concentra en perseguirlo.

Y Akane se queda sola en el destruido dojo con dos cadáveres en el suelo y una amazona gravemente herida como única compañia.

Tras lo que parece una eternidad para Akane, las otras dos chicas Tendo aparecen en el lugar de nuevo. Kasumi se concentra lo mejor que puede en atender a la última amazona, pero por el semblante anormalmente serio de la joven las lesiones parecen ser muy graves.

Nabiki trata de comunicarse con su prisionera hermana sin mucho éxito. Tras algunos intentos torpes de liberarla con herramientas caseras, la mediana se retira prometiéndole por escrito a su hermana menor volver con ayuda.

En un tiempo muy corto Nabiki regresa con una cuadrilla de trabajadores quienes intentan liberar a Akane con herramientas más potentes sin éxito. Con el peligro tan cerca Nabiki le escribe a su hermana que deben ocultarla rápido antes de que el demonio decida volver por ella.

Como una precaución extra, los trabajadores colocan a la menor de los Tendo en un camión que se aleja del distrito. Para Akane es un consuelo que sus hermanas no se apartan de su lado en ningún momento. La chica atrapada se permite pensar en su ausente padre con una pizca de persistente veneno y en su prometido con un doloroso anhelo.


«Te pondremos a salvo del demonio hermanita».


Es lo que Akane puede saber de su nuevo destino de viaje mientras su hermana Nabiki se aleja para hablar con varias personas desconocidas.

Algunas horas pasan y Akane descubre que su astuta hermana mayor la ocultó en lo profundo de una mina. Aunque tiene suficientes reflectores rodeando el lugar la chica se siente dentro de una tumba. Como el tiempo pasa y ella no tiene noticias de su prometido, Akane pregunta a Kasumi.

La joven ha recuperado algo de su balance y comienza a escribir en un papel la respuesta.


«Ranma sabe que te encuentras escondida, pero no el lugar exacto. Él partió a buscar a Ukyo de nuevo, pero antes de que se fuera nos contó las últimas palabras de la abuela Cologne. Ella le contó a Ranma una leyenda sobre un poder que puede acabar con el monstruo. En este momento sabes que ni él ni nadie puede detenerlo.»


Akane afirma con la cabeza y su hermana cambia la página.


«Las Amazonas tienen una leyenda de un guerrero celestial, enterrado en el hielo del norte. En algún lugar de la Antártica estaba un ángel. Un mensajero del cielo. Un anunciador del mundo por venir. Y hablaría solo con los más poderosos, los más talentosos, los más dotados o los más corruptos. Estas personas podían escuchar el canto de sirena del ángel: una oferta de poder»


—Ranma—dijo la chica con un suspiro.

Kasumi comprende la respuesta y le regresa una pequeña sonrisa.


«Mi hermanito está en camino en este momento. Buscará el poder de ese ser celestial para vengar a todos los que han muerto.»


Lo cual deja a Akane con una pequeña esperanza brillando en un oscuro futuro. Ranma, su dulce y torpe baka va en camino para ayudarla.

Una violenta sacudida despierta a la joven de cabello negro tiempo después. Cuando abre los ojos sus dos hermanas le devuelven la mirada completamente aliviada. Nabiki le da un vistazo serio y escribe con prisa.


«No debes dormirte.»


Lo cual parece más fácil de escribir que de hacer, un pesado sueño empuja a Akane, pero por un tiempo puede combatirlo.

En otro momento indefinido, Nabiki reaparece, se ve fatigada y con los ojos hinchados. Akane solo puede pensar en silencio en qué podría causar que su dura hermana llore. Un tenso pulgar arriba es la única respuesta que Akane recibe. Poco después Nabiki y Kasumi se acurrucan con una manta cerca de su hermana.

En un movimiento mientras está dormida Nabiki se mueve y Akane puede ver un pedazo de tela azul lleno de sangre.

Akane reconoce la tela en un instante y en silencio murmura una palabra.

—Ukyo…

El sueño es cada vez más pesado para la joven Tendo, pero parece que sus hermanas pretenden moverla de nuevo. Akane puede ver el amanecer fuera de la mina donde se escondían. En una apresurada carrera Nabiki llega y con palabras que no puede entender ella y Kasumi salen corriendo a toda prisa.

Un largo tiempo pasa de nuevo y en lugar de sus esperadas hermanas Akane se encuentra de nuevo frente a la pesadilla.

El demonio camina lentamente hacia ella y dice:

Bueno bueno, finalmente encontré a mi otro juguete. Sin estorbos molestando ya no tendré más interferencia.

Con el corazón roto por el posible destino de sus hermanas Akane le da al engendro una mirada de muerte. Si ella cae será peleando y pateando. Pero debe ser en el momento correcto.

Akane permanece en silencio y no se resiste cuando el demonio levanta su prisión de cristal y comienza a elevarse por los cielos. Una pequeña parte de la mente de Akane se maravilla con la velocidad de vuelo del engendro, es muy posible que ni un avión militar pueda alcanzarlos. El paisaje urbano se transforma en un enorme parche de océano. La monotonía del viaje la rompe el demonio con sus burlas cuando dice:

Estaba un poco ansioso con la otra chica por culpa de mi tiempo encerrado no tuve una compañía femenina adecuada. Su cuerpo era joven y dulce, pero en mi entusiasmo ella no duró mucho.

Akane aún permanece en silencio por lo que el demonio continúa con sus burlas.

Con ella fui brusco, pero contigo lo haré lento… haré que dure lo más posible. Te entrenaré para que me ruegues por placer.

Dentro de su jaula Akane empuja el miedo por su destino al fondo de su mente. Solo tiene una oportunidad para lograrlo. Con anormal calma ella reúne todo el dolor por sus hermanas, sus rivales y su distante amor.

Y lo transforma en una depresiva rabia.

La alegría enferma del demonio se interrumpe cuando ve que el cristal con su víctima está brillando con un resplandor verde enfermizo que rodea a la chica.

Con un estallido mudo la prisión de Akane se desintegra y la joven se libera para caer directamente sobre su captor. Con una sonrisa delirante ella coloca sus dedos en los ojos del demonio y grita:

—¡SHI-SHI HOKODAN!

El ataque de Ki tiene un agradable resultado para Akane cuando escucha el primer grito de dolor del demonio.

Akane desciende en caída descontrolada del cielo con increíble velocidad, pero para los sentidos de la chica casi parece flotar en el cielo. Abajo se puede ver una enorme losa de hielo.

Cuando trata de cerrar los ojos para enfrentar su final otro grito la sorprende.

Un alarido de furia animal se escucha desde arriba.

Con un esfuerzo Akane se gira para ver al engendro bajar hacia ella con el rostro lleno de negra sangre y uno de los ojos arruinado. Ella ya no teme más al demonio y le grita en desafío:

—¡Ven por mí!

Akane espera al demonio cuando una intensa luz blanca que no tiene nada que ver con el amanecer lo cubre todo.

El resplandor los envuelve en un instante, pero Akane solo tiene ojos para el demonio que parece arder en un fuego negro y profano por culpa de aquel resplandor puro. Con la música de su enemigo sufriendo ella se permite sonreír y a pesar de cerrar los ojos de nuevo la chica Tendo no puede dejar de ver aquella impecable luz.

La agonía del demonio solo puede significar una cosa, Akane se concentra en la imagen de una persona, su dulce y baka prometido.

—Ranm…

«««««o»»»»»

Tras años de miseria por causa del segundo impacto, la primera luz de un futuro brillante está muy cerca. Yui Ikari, una joven científica mira con orgullo el instrumento del mañana. Un coloso creado con el poder de la ciencia y la sabiduría está frente a ella y esperando. La gran arca en la cual la humanidad podrá sobrevivir o encontrar un mejor mañana.

El fruto del conocimiento en carne viva.

El evangelion modelo de prueba será la lanza que protegerá a la humanidad.

Una pequeña voz a sus pies le confirma a la mujer que va en la dirección correcta:

—¡Oh!, grande púrpura—dice un pequeño niño de cabello castaño—: me gusta el púrpura.

—Y es por eso que convencí a tu padre para que lo pintase de ese color Shin-chan.

—Hai.

La prueba de activación de la biomáquina conocida como Evangelion 01 está por comenzar. Y aunque va contra todos los protocolos de seguridad. Yui Ikari ha logrado imponer su voluntad al equipo de científicos a cargo del proyecto Eva y darle un asiento de primera fila a su hijo en lo que será el primer paso hacia un mejor mañana. Con un amoroso beso, la orgullosa madre le da la instrucción a su pequeño de no molestar a los mayores y estar atento al gran vidrio frente a él.

—Mamá, moverá ese gran robot para Shin-chan. Pronto lo verás saludarte.

—Hai.

—Pero recuerda, solo si eres un buen niño y obedeces las órdenes de mami.

—Hai, Shinji es buen niño.

Con esa esperanza feliz Yui Ikari se encamina hacia la cápsula cilíndrica que la pondrá directamente en control del evangelion.

Pero el cándido esfuerzo de esa madre tiene terribles consecuencias para su hijo.

El experimento de activación en la unidad 01 resulta terriblemente mal. Las alarmas de emergencia resuenan, los científicos tratan de controlar un desastre que ocurre frente a sus ojos. Pero es como intentar detener la lluvia con las manos. Sin nadie para preocuparse dos eventos son ignorados en el caos.

El primero es que nadie se tomó la molestia de desconectar el audio en la cabina de conexión de Yui Ikari. Sus gritos de horror y dolor resuenan por todo el laboratorio dejando una cicatriz en la mente de su esposo que nunca sanará.

El segundo y más atroz es que nadie presta atención al aterrado niño que se mantiene sujeto a los barrotes metálicos tras el vidrio del laboratorio. En su mente infantil solo puede aferrarse a las instrucciones de su madre en un vano intento de detener el horror.

—Shinji no se mueve, mami vendrá. Shinji no se mueve, mami vendrá.

La máquina de guerra se activa, pero es solo en insólitos espasmos de movimiento que las restricciones mecánicas apenas pueden contener. Un rugido escapa de las fauces del robot junto con un resplandor color rojizo que emana de su pecho. Los expertos entran en pánico ante la posibilidad de una explosión. Solo una persona teme una aniquilación peor por culpa del componente «secreto» en el pecho del titán. Afortunadamente el potente haz de luz roja solo dura algunos minutos sin consecuencias.

O ninguna que ellos puedan ver.

Tristemente Shinji Ikari es testigo de primera línea del crudo proceso de absorción de su madre dentro de la unidad 01. Los gritos de la mujer lastiman la inocente alma hasta el punto en que su conciencia se apaga. Pero sigue aferrado al su lugar en un inútil gesto de obediencia. El pequeño infante no se mueve incluso cuando el resplandor rojizo lo baña por completo durante varios minutos.

Shinji sigue repitiéndose que todo mejorará, si él es un buen niño todo el horror se detendrá, pero la calma nunca llega.

Cuando el desastre se vuelve menos peligroso un par de científicos finalmente recuerdan al niño y ante la situación imposible con el piloto de prueba ellos eligen atender un problema más fácil de resolver que el misterio dentro del robot.

El pequeño infante en estado de shock.

Los médicos ponen en descanso químico al pequeño niño en un intento de aliviar su castigada mente. Algunos se preguntan por la ausencia del padre, pero con tanto trabajo por atender la suerte del niño es olvidada pronto.


La viajera finalmente se detiene tomando una decisión ya no quiere seguir solo quiere detenerse y descansar.

Dormir era mejor que vagar en ese páramo vacío rodeado de densa niebla gris y susurros llenos de dolor.

Después de mucho tiempo de deambular en ese aburrido espacio la viajera se detiene y simplemente se acuesta boca arriba en el suelo. Finalmente ha llegado a un punto en que está agotada. Ella no sabe cuánto tiempo lleva en ese lugar, podrían ser días o semanas, pero en ciertos momentos casi se siente como si fuesen años caminando en busca de una salida o por lo menos un cambio de ambiente.

Algo primario en su ser le decía que tenía que encontrar algo o alguien… eso. Era una persona importante para ella, una persona cálida quien podía alejar la niebla y recordarle esa parte de sí misma que faltaba.

Pero ha llegado el momento en que la viajera está harta y su esperanza se ha apagado, ahora solo quiere descansar y dormir parece una buena idea.

Cuando casi se ha quedado dormida, un pequeño ruido le hace abrir los ojos de nuevo. Se escucha lejos, pero es la primera pista que tiene desde que llegó a ese lugar. En ese lugar lleno de susurros y lamentos es el primer sonido vivo que puede recordar. De un salto la viajera se pone en pie y con algunos bruscos movimientos de cabeza busca el origen. El sonido es lejano y acompañándolo se puede ver un débil resplandor rojo en el horizonte. Como nunca, la joven mujer corre hacia la fuente de luz. Es una esperanza pequeña, pero algo en su ser le dice que debe llegar antes de que esa luz se pierda.

Los músculos de sus piernas gritan en agonía por el esfuerzo, pero ella no se detiene. La luz resulta ser un pequeño incendio carmesí. Sin pensar realmente en las consecuencias ella se arroja directamente hacia la llama roja ardiendo en el suelo.

Su apuesta es buena, ya que en un momento el paisaje que la rodeaba cambia radicalmente y por los vívidos colores que la rodean ella sabe que está fuera de aquel deprimente lugar gris. Un lugar desconocido pero mejor que el anterior.

Una cálida sonrisa adorna el rostro de la joven de cabello corto cuando descubre que la luz que la liberó proviene de un pequeño niño de cabello oscuro. Con muchas dudas, pero más gratitud hacia su diminuto salvador ella se acerca hacia él.


Un hombre se aleja de la estación de tren sin dudar. A sus espaldas se puede escuchar el llanto de un pequeño niño. Sin proponérselo los sollozos del infante le recuerdan al hombre los gritos de agonía de su amor perdido. Es el eco de una agonía que quiere olvidar. Ya no existe el niño tras él ahora solo es una presencia que lo lastima, el hombre lucha para no correr en su escape del lugar.

Y es la razón por la cual Gendo Ikari se aleja de su hijo sin ningún tipo de remordimiento.

El pequeño infante sigue llorando en la desierta estación de tren. Nadie podría atender su dolor en muchas horas. Sus nuevos guardianes tienen un retraso en su llegada.

Pero de alguna manera su llanto es escuchado.

Una joven mujer se acerca con pasos lentos hacia el niño. Como si fuese un faro en la niebla ella sonríe al encontrar la fuente de luz. Para agradecer a su pequeño benefactor la joven deja las dudas sobre su situación personal por un tiempo y con la actitud más dulce que puede dice:

ȶHola pequeño, ¿te encuentras perdido? ¿Buscas a tu mamá?ȶ

La inusual y cálida voz hace que el llanto de un pequeño Shinji se detenga momentáneamente y con curiosidad pregunta:

—Hola. ¿Quién eres?

La cálida sonrisa de la persona frente a él interrumpe la tristeza del niño. Es la primera persona que ha notado su existencia en muchos días y es mejor cuando esa persona amable le responde:

ȶHola, mi nombre es…ȶ

Y la desierta estación de trenes es mudo testigo de una plática entre un pequeño niño y una joven de sonrisa amable. Una joven de cabello corto con vestido azul celeste. Una persona que a los ojos del niño se ve transparente, pero ese detalle le importa poco porque ya no se siente solo ni abandonado.

Algunas horas pasan en la estación de tren y el pequeño niño olvidó su llanto hace mucho. A su lado está la jovencita de ojos bonitos quien aleja la tristeza. Por su parte la mujer parece confundida por su apariencia, pero aun así está de buen humor por cambio el de escenario y el dulce niño que no deja de hacerle preguntas.

Cuando el tutor del pequeño Shinji llega lo recoge de la estación con prisas solo le importa que su cheque mensual no se perdiese. Con sus prisas para volver a su hogar ignora el hecho de que su pequeño cheque viviente tiene su brazo derecho extendido en el vacío, casi como si sujetase de la mano a alguien más.

Shinji Ikari sube al tren con su tutor y su nueva amiga.

Una amiga que el adulto no puede ver.

«««««o»»»»»

Al mirar el techo de su habitación mientras trataba de dormir Shinji Ikari no pudo evitar el horrible presentimiento de que volvería a sufrir muy pronto y no había forma de evitar ese dolor. Ahora podía entender la manera en que se sentía su vecina de la infancia, Yukishiro. La niña era amable y sonriente durante el día. Pero al caer la tarde sus ojos se volvían opacos y su voz se teñía de temor.

La causa era la inminente llegada de su padre por las noches. Nunca se escuchaba nada extraño de esa casa, pero muchas mañanas ella aparecería con vendas por culpa de algún «accidente» en su casa.

Era el temor a una situación horrible que parecía casi inevitable.

Al girar en su cama Shinji recordó el final de esa historia. Ayudado por "ella" Shinji logró convencer a la niña y su madre de que escaparan de aquella bestia con forma humana. Y aunque ahora tenía la edad suficiente para entender que "ella" no era real su compañía y ayuda fueron de gran ayuda durante esos años solitarios. La mente era un asunto curioso, ya que incluso después de tanto tiempo podía recordar sin mucho esfuerzo el color de su cabello, el sonido de su voz y su linda sonrisa.

—Creo que incluso "ella" tendría problemas para encontrar una salida al enorme problema en que estoy metido—susurró el joven Ikari en la habitación vacía.

Su inútil padre lo había llamado a la extraña ciudad de Tokio-3 pero no para tratar de hablar, no para explicarle su horrible abandono, solo un seco saludo y luego la petición más absurda del mundo. Subir sin ningún tipo de entrenamiento a un robot colosal para defender la ciudad de un monstruo igual de masivo.

Y como era lógico recibió una tremenda paliza en su extraño debut como piloto, ganando gracias a un milagro que no podía recordar. Pero con el paso de los días sus esperanzas por mejorar el frío recibimiento de su padre se fueron a la basura cuando la pésima actitud de su progenitor no mejoró, ni una llamada ni una sola palabra de su parte y sus esfuerzos de su parte por hablar con el hombre se estrellaron contra una pared absurda cuando se le asignó una cita para hablar con su padre dentro de varias semanas.

Su actual guardián Misato-san parecía confundida con sus esfuerzos para tratar de comunicarse con su padre. La mujer insistía en que tratar con el comandante de Nerv el menor tiempo posible era la mejor receta para una vida tranquila.

Con esos resultados Shinji tuvo que darle la razón a sus recuerdos y a "ella" en este problema. Su padre era un inútil egoísta. Una de las cosas que también podia recordar con claridad era la constante molestia de "ella" cuando hablaba de los padres inútiles. El único médico que vio en ese tiempo lejano por culpa de su amiga insistía en que "ella" no era real y que solo se trataba de sus propios deseos reprimidos e inconscientes todos dentro de un bonito empaque.

Real o no estaba de acuerdo con la idea de los padres inútiles.

El colmo llegó cuando derrotó al segundo monstruo y fue regañado tras una dolorosa victoria. Regaño que fue en parte culpa por salvar de la muerte a un idiota que trató de golpearlo antes cuando se descubrió su situación de piloto.

Si el pago que tendría por sus esfuerzos era dolor e indiferencia todo ese asunto con el robot podía irse al infierno.

Con calma reunió sus pertenencias en una mochila y dejó el vacío departamento Katsuragi en mitad de la noche. Shinji caminó por la silenciosa ciudad con la idea de que la respuesta a sus problemas no estaba en ese lugar.

«««««o»»»»»

Con un extraño sobresalto Akane Tendo abrió los ojos y se sintió inmediatamente feliz.

Se encontraba sentada y sola en un lugar sombrío y extraño que parecía una especie de auditorio o teatro.

Pero estaba... viva.

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Continuará…