De acuerdo, cuando estás enamorado y ya llevas un tiempo con tu pareja, está ese pensamiento que te dice:
"Esta es la persona con la que quiero pasar el resto de mi vida".
A veces es de verdad y pasas toda tu vida con esa persona pero otras fracasa ese matrimonio.
Aunque en esta historia no hablaremos sobre si están felizmente casados o no. En esta historia hablaremos de como nuestros personajes hicieron sus propuestas de matrimonio y de como hay diferentes clases de personas.
Por ejemplo, están las personas románticas.
Trina suspiró triste mientras dejaba su maleta en la cinta para que la revisará los rayos y dejaba sus pertenencias en una canasta que le ofrecieron.
Se sentía triste por que desde que le dijo a Kon que la aceptaron a la universidad, él ha estado distante y lo entiende, tendrán que separarse por mucho tiempo pero ella tenía esperanzas de que su relación se mantuviera a distancia. Supone que fue la única que pensó eso.
Incluso hace un día cuando trató de abordar el tema, el chico sólo la evitó comentando algo sobre la banda. ¿No podía ver qué ella era más importante que la banda? Ahg.
De todas formas se rindió cuando no lo vió el resto del día y tampoco por la mañana cuando se dirigía al aeropuerto. Si él no iba a poner su parte para que su relación funcionara a distancia, entonces al diablo, ella la daba por terminada. ¿Qué son 3 años de relación?.
— Disculpe señorita — Un policía la detuvo después de que fuera revisada y tratara de tomar su cosas nuevamente — Le tengo que pedir que nos acompañe a la sala de interrogación —.
— ¿Qué? ¿Para qué o qué? — Inmediatamente se puso a la defensiva al ver cómo tomaban su maleta y la intentaban guiar sin hacer escándalo.
— Identificamos algo en su maleta y queremos revisarla — Respondió con simpleza el policía señalando hacía una puerta a lo lejos.
— Yo no iré a ningún lado — Se cruzó de brazos después de arrebatarle su maleta a la otra policía — Si quieren revisar mis cosas, será aquí —.
El policía compartió una mirada con la otra policía y se alzaron de brazos antes de que la que era mujer tomara la maleta otra vez y la abriera. Se colocó unos guantes para revisar cada cosa.
— Como usted quiera — Murmuró comenzando a mirar toda las ropa que llevaba y las bolsas con cosas personales ahí. Se detuvo a tomar una pequeña caja que estaba en el fondo, esta tenía un candado— ¿Puede abrir esta caja? —.
Trina miró confundida la caja y negó con la cabeza. Esa caja nunca la había visto en su vida.
— No, nunca he visto esa caja en mi vida, no sé como demonios llegó ahí — Los policías de nuevo compartieron miradas antes de que la mujer hablara por su radio.
— Tenemos un posible paquete sospechoso, necesitamos que despejen el área —.
La mujer de cabello rosa observó como unos policías apartaban a todos lejos del módulo de seguridad y luego la sujetaban de los hombros.
— Señorita, ahora sí necesitamos que nos acompañe a la sala de interrogación — El mismo policía que al principio se lo pidió, le volvió a hablar.
— Como dije, yo no sé nada de esa caja y no sé cómo llegó ahí — Agitó sus hombros alejándose rápidamente del policía y luego se limpió donde habían estado las manos de este — Y no me vuelva a tocar —.
— Señorita, se lo pedimos amablemente, si no obedece la llevarán a la fuerza — La policía se acercó a ella quitándose los guantes lista para tomarla.
— Usted no me toca ningún pelo — La amenazó alzando la mano con enojo — Yo no haré nada. Llevo días sin dormir por que mi estúpido novio me estuvo evitando y no se despidió de mí, así que tengo más de 10 litros de café encima, barras energéticas y estoy cansada de esperar a que salga mi vuelo así que yo no haré nada aún si eso pone en riesgo a todos los de este maldito aeropuerto —.
La policía asintió un poco y se llevó una mano al cinturón.
— Si así quiere — Sacó nuevamente su radio para hablar por él — Ahora —.
— ¿Qué? — La mujer retrocedió a ver qué los policías se hacían a un lado junto a toda la multitud.
De entre la multitud salió un hombre con una trompeta tocando una leve tonada.
— ¿Qué demonios? — Otra trompeta la hizo mirar hacía atrás.
Detrás de ella salieron otras 2 trompetas mientras que de su lado derecho salieron otras personas con tubas y del izquierdo con tambores.
Aún confundida reconoció la canción al instante y rápidamente giró hacía el primer policía que le pidió ir a la sala de interrogación. El policía se quitó la gorra junto a la peluca negra que tenía y los lentes, cuando se quitó todo eso, reveló su cabello azul junto a una sonrisa burlona.
— ¿Te engañamos, hermana? —.
Antes de que Trina le pudiera gritar hasta de lo que se iba a morir por lo que le hizo pasar, otra voz por los altavoces del aeropuerto la hicieron detenerse.
— You're just too good to be true... Can't take my eyes off of you — Reconoció la voz junto a la letra y buscó entre la multitud a la persona pero no la encontró en ningún lugar — You'd be like Heaven to touch...I wanna hold you so much...At long last, love has arrived... And I thank God I'm alive... You're just too good to be true... Can't take my eyes off of you —.
En esta última frase, su novio salió de una caja gigante que transportaban en un carrito cerca de ahí, estaba sosteniendo un micrófono y tenía una sonrisa amorosa. Trina lo miró sorprendida y con los ojos llenos de lágrimas mientras que la música seguía.
— Pardon the way that I stare...There's nothin' else to compare...The sight of you leaves me weak... There are no words left to speak... But if you feel like I feel — Kon salió de la caja sin despegar la vista de su novia y se acercó a paso lento a ella —Please let me know that it's real... You're just too good to be true... Can't take my eyes off of you —.
Cuando estuvo frente a ella, bajó el micrófono y sin dejar de sonreír miró a la más baja mientras ella lo miraba ahora con lágrimas de enojo.
— Túúúúú... Maldito hijo de... — Le golpeó el pecho a pesar de no moverlo un centímetro — Pasé todo este tiempo pensando en que tú terminaste conmigo y ahora vienes al aeropuerto a despedirte de esta forma para que te perdone, ¿¡En serio crees que lo haré!? —.
Aún cuando Trina le seguía golpeando el pecho mientras le reclamaba, Kon no dejó su sonrisa amorosa y pacífica. Alzó una llave que sostenía con una mano y se la ofreció a la mujer.
— No espero que me perdones sólo espero que me digas que sí — Alcanzó su mano para depositar la llave en ella.
La policía de antes que ahora se había quitado su peluca castaña y dejaba a la vista su cabello pelirrojo, se acercó a ellos ofreciéndole la caja que hace unos minutos le sacaron de su equipaje.
A pesar de querer hacerse la digna, Trina le arrebató la caja y abrió la caja. Se quedó congelada al ver que en ella había un anillo, no cualquier anillo, si no uno de compromiso que tenía un brillante diamante rosa en el centro y tenía pequeñas abejas doradas decorando la unión.
— ¿Esto es...? — Volvió la vista a su novio lentamente y lo vió ahora hincado ante ella. Esto hizo casi tirara la caja si no fuera por que Kon sostuvo sus manos.
— Trina... — Comenzó mientras la música lentamente dejaba de sonar — Sé que vamos a estar separados durante 3 años pero quiero que sepas que eso no será un impedimento para mí y para mi amor, iré a verte cada vez que pueda, mantendré contacto contigo todos los días y te aseguró que jamás dejaré de amarte. Así que te pido, ahora mismo, aquí enfrente de todos... Que seas mi esposa —.
Trina abrió la boca sin dejar de llorar pero nada salió de ella hasta que su rostro volvió a formar una mueca de enojo.
— Eres un... ¡Idiota! — Pisoteo enojada el suelo — ¿Cómo te atreves a ser un sin vergüenza? ¿Planear todo esto para pedirme matrimonio? ¡Me ignoraste días! ¿¡Y quieres que te diga que sí!? — Se llevó las manos al rostro tratando de detener las lágrimas ahora con la caja cerrada en su puño — Aunque quisiera... ¡No puedo decirte que no! — Se quejó ahora con su voz entrecortada — ¡Por supuesto que sí! ¡No me importa que hayas hecho pasar por todo esto! ¡Claro que me casaré contigo! —.
Kon sonrió levantándose del suelo y envolviendola en sus brazos mientras le besaba la cabeza con una sonrisa. A su alrededor, todos aplaudían y la música se volvió a reanudar. De entre la multitud, salió el Kin con otro micrófono y se lo pasó a Corey que comenzó a cantar lo siguiente de la canción.
—I love you, baby... And if it's quite alright... I need you, baby... To warm the lonely night... I love you, baby... Trust in me when I say —.
Kon se separó un poco de Trina para abrir la caja que contenía el anillo y tomó la mano de su ahora prometida con suavidad mientras le colocaba la joya. Trina miró el anillo un segundo antes de volver a mirar a su novio, él se Inclinó para limpiar sus lágrimas junto a su maquillaje y se acercó a besarla.
— Oh, pretty baby... Don't bring me down, I pray... Oh, pretty baby... Now that I've found you, stay... And let me love you, baby... Let me love you —.
Oh dios, creo que lloraré.
Las personas románticas son las personas que casi todo el mundo quiere pero bueno, como dije, no todo el mundo las quiere.
A veces, sólo quieres una persona que sepa lo que te gusta.
— Feliz aniversario — Kin le dió un regalo de color morado a su novia.
Los dos estaban sentados en el techo de la casa de la mujer. Esa noche querían pasarla mirando estrellas con el telescopio del hombre y tenían una manta donde estaban sentados junto a una canasta de comida.
— Uhhhh que bonito empaque — La de lentes le sonrió a su novio antes de abrir lentamente la caja. Cuando la abrió fue recibida por un brillo — No puede ser... —.
— Si puede — El hombre sonrió orgulloso de sí mismo cuando empezó a explicar — Es la batería de plutonio que necesitabas, la hice hace semanas pero aún necesitaba probarla para que funcionara bien. Estoy seguro que a tu disco aerostático le quedará perfecta —.
Kim notó que la batería tenía al rededor un gruesa capa de plomo para evitar la radiación y que en la base tenía escrito su nombre junto a la fecha de su aniversario. No pudo evitar reír con alegría y abrazar a su novio.
— Oh dios, no sabes cuándo te amo — Lo apretó en sus brazos antes de volver su vista a su regalo — No sé cómo puedo superar esto — Sacó una caja más grande que la que le ofreció su novio y se la dió.
— No es como si fuera una competencia — Observó la caja envuelta en papel negro y lo comenzó a abrir — Pero si lo fuera... Yo ganaría —.
— Sólo abre tu regalo — Giró los ojos aún sosteniendo con fuerza su batería que le regaló.
Kin se rió y terminó de abrir la caja sacando un frasco totalmente sellado de esta. En el frasco habían varios ojos humanos en un líquido para mantenerlos frescos.
— Fuí a la morgue y los conseguí, mi amiga de ahí me dió una cantidad generosa cuando le dije que eran para nuestro aniversario — Comentó la mujer con una sonrisa — Noté que se te acabaron la semana pasada así que... Aproveché la oportunidad —.
Kin sonrió con calidez y se acercó para besar los labios de su novia.
— Me hacían falta, muchas gracias —.
Kim alzó una ceja divertida.
— ¿No te gustó tu regalo? No pareces tan emocionado —.
— ¡No! No es eso, claro que me gustó — La calmó rápidamente sujetando el frasco entre ellos — Sólo que es nuestro aniversario número 4 y pensé que me darías algo más grande considerando que el año pasado me regalaste ese palo de hockey volador —.
— Bueno, entonces esto ayudará —.
Se separó de él dejando su regalo junto a ella y de su bolsillo sacó una pequeña lámpara. Se la extendió a Kin bajo su mirada confusa.
— ¿Una lámpara? —.
— Enciendela y ponla debajo del frasco — Habló calmadamente esperando a que lo hiciera.
Kin se alzó de hombros y colocó la lámpara encendida como le dijo Kim. Inmediatamente el frasco se iluminó de color rojo y en dos ojos se podía leer algo.
— ¿"Cásate... conmigo"? ¿Qué signif...? — Giró la cabeza con sopresa hacía su novia que no dejaba de sonreír ahora divertida por su expresión — ¿En serio me estás... Pidiendo matrimonio? —.
— Depende... ¿Aceptas casarte conmigo? — Inclinó su cabeza hacía un lado.
Kin apretó los labios con una mirada llena de adoración dejó el frasco con la lámpara a un lado para besar a su novia nuevamente.
— Claro que acepto — Sonrió después de besarla y sostener su rostro.
— Entonces si, te estoy proponiendo matrimonio — Se rió ahora besándolo a él. Después de unos minutos de besarse, la de lentes se separó y señaló el frasco — Pero creo que deberíamos de sacar los anillos, están dentro de los ojos y no sé como afecte eso al oro —.
Si, okay, para ellos fue romántico y para los demás algo aterrador cuando literalmente explotaron globos oculares en su boda para sacar sus anillos. Pero sobre todo fue lindo.
Ahora, ellos tuvieron suerte.
No como otras parejas que quisieron ser románticos pero su mala suerte los persigue.
Lenny se miró al espejo una vez más antes de apretar las manos con determinación.
— Haz estado practicando esto todo el mes, necesitas concentrarte, sólo di: "Carrie, ¿Te gustaría ser mi esposa?" Y todos saldrá bien — Habló con su reflejo — Irás ahí y cuando encuentre el anillo, tú dirás esas palabras. Directo y sin pretensiones como a Carrie le gusta —.
Se escuchó como alguien salió de un cubículo y Lenny se giró rápidamente al señor que salía para dirigirse a los lavabos.
— Lo harás bien, muchacho — Le sonrió mientras se lavaba las manos y luego se las secaba — Sólo trata de no hablar solo cuando estés con ella —.
El señor salió dejando a Lenny muerto de la pena.
— Debí de revisar primero si no había nadie — Suspiró cansado de que el universo conspire contra él.
El pelirrojo se lavó las manos una vez más antes de salir del baño y dirigirse a la mesa que compartía con su linda novia.
— Ya volví — Le sonrió mientras se colocaba su servilleta en el regazo y miraba su pastelillo de naranja que le habían traído como postre.
— Oh Lens, mira, trajeron el postre cuando tú fuiste al baño. Este restaurante tiene postres tan deliciosos — La de cabello azul sonrió después de llevarse a la boca una de sus últimas cucharadas de su pastelillo de nuez.
— Se ven geniales, estoy seguro de que... — Detuvo su oración junto a su cucharada de postre que iba a su boca cuando se dió cuenta de que su novia ya había terminado su postre — Carrie... ¿Ese es el postre que pediste? —.
— Si, ¿Por qué? — Terminó de comer el último bocado de su pastelillo y miró a Lenny que ahora se veía pálido — ¿Qué pasa, Lens? —.
— Car, el postre tenía un anillo — Habló con pánico en un susurro.
— ¿Un... Anillo? — Miró hacía su plato un segundo antes de volver su vista al pelirrojo — ¿Por qué demonios habría un anillo en mi pastel? —.
— Era un anillo de compromiso y te lo comiste — Comentó con pánico listo para levantarse e irse al hospital pero la expresión de sorpresa en su novia lo detuvo.
— ¿De compromiso? — Se tomó del pecho conmovida — ¿Me ibas a proponer matrimonio? —.
Lenny se sonrojó con vergüenza y miró sus manos evitando su mirada.
— Bueno si, sólo que no sabía cómo abordar el tema — Murmuró sin querer que lo escuchara pero aún así lo escuchó.
Carrie extendió su mano hacía él y le sonrió.
— Si me quiero casar contigo, Lens, quiero pasar el resto de mi vida contigo — Se levantó de su silla para inclinarse sobre la mesa y tomar la barbilla del pelirrojo para besarlo.
— Te amo — Lenny le sonrió devolviendo el beso.
Cuando se separaron, Carrie hizo una mueca al recordar la situación.
— Pero deberíamos de ir al hospital, ahora — Tomó su bolso lista para irse.
— Oh sí, vamos — Sacó dinero de su cartera dejándolo en la mesa sin ver cuando era y salió corriendo junto a Carrie para tomar un taxi al hospital.
Como ya vimos, hay personas románticas como Kon.
Personas que saben el momento y lo que gusta a su pareja como Kim.
Y personas que ha pesar de la mala suerte. Una declaración directa y torpe es suficiente, como Lenny.
Y después está Corey.
Laney se acostó agitada tratando de recuperar sus fuerzas, ella estaba desnuda mirando el techo de la habitación de su novio. A su lado, Corey se acostó igual de agitado mirando el techo con una sonrisa y extendió su mano hacía la de su novia.
Laney se volvió a él y le sonrió de igual forma apretando su mano.
— Deberíamos casarnos — Soltó de repente Corey sin dejar su sonrisa.
— ¿Qué? —.
Bueno, una propuesta de matrimonio te puede llegar en el momento menos esperado.
Así es el amor, ¿No?
Canción: Can't take my eyes off of you - Frankie Valli
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