- Midousuji- le llamó uno de sus compañeros de clase que se sentaba al lado suyo.
- Midousuji-kun- corrigió con ganas de aplastarle el cerebro, odiaba que no usaran honoríficos al dirigirse a él.
- Midousuji-kun, me estuve preguntando ¿Qué tipos de mujeres te gustan?- preguntó con curiosidad.
- Kimo, no me interesan esas cosas.
- ¿Eh?¿Siendo ciclista jamás te has acostado con alguna chica?- inquirió mientras Midousuji apretaba sus dientes, los zakus siempre sacaban conclusiones apresuradas, le molesta que se metan tanto en su vida sexual y amorosa- ¡Que desperdicio, los del club de ciclismo tienen muchas fans!
Sonó el timbre para el receso y Midousuji no dudó en salir de allí dejando al otro chico hablando solo, era un fastidio hablar con esa persona, pero de vez en cuando le prestaba las tareas cuando tenía que faltar a clases por el club, por lo tanto debía aguantar sus preguntas estupidas respecto a su persona.
El primer Inter High ya había pasado y debía esforzarse mucho más, debía avanzar y dar mejores resultados, por eso entrenaba muchísimo e investigaba sobre los otros equipos, seguiría la misma estrategia, destrozarlos mentalmente y luego ganarles a la fuerza, esta vez obtendría su tan ansiada victoria.
Sus pasos le llevaron hasta el patio del colegio, se sentó en un banco y se quedó allí observando a la nada, ya comenzaba a sentir hambre cuando de repente delante de él apareció un pan de melón, miró hacia arriba encontrando a Ishigaki sonriendo.
- Ishigaki-kun- dijo recibiendo el pan, Ishigaki se sentó a su lado sin consultarle.
- ¿Qué tal vas con los exámenes finales?- preguntó de repente cuando Midousuji estaba a punto de darle una mordida a su pan.
- ¿Por qué?
- Ah... nada, nada, solo mera curiosidad- dijo en un tono algo nervioso que Midousuji pudo notar.
- Voy bien- fue su corta respuesta empezando a comer su pan.
- Midousuji...- le llamó y este le agarró la cabeza apretando sus sienes.
- Midousuji-kun, ¿cuántas veces debo repetirlo?- preguntó con un gesto de desagrado.
- Sí, Midousuji-kun...- dijo quejándose por el dolor, Akira le soltó y el otro suspiró- Quería decirte algo.
- Habla.
- ¿Ahora? Ah... es que estamos en la escuela y no querría hacerte pasar un mal rato...- dijo en un tono nervioso.
- Kimo.
- Ah... ehh... verás Midousuji- Akira frunció el ceño, pero lo dejó pasar- en un tiempo más me graduó y quería decirte algo importante... desde hace un tiempo tú has llamado mi atención- explicó y Akira le miró con extrañeza- Esto... me refiero a que llamaste mi atención de manera r-romántica... al principio no me caías bien, pero luego de ver tu potencial en el ciclismo y conocerte mejor, me he enamorado de ti...
- ¡PIIGIII!- exclamó haciéndolo callar- ¡Kimo! Eres asqueroso, Ishigaki-Kun- dijo y volteó la cabeza tapándose la boca mientras el otro pensaba que ya la había cagado.
- L-Lo sien...- no terminó la frase al fijarse en las orejas de su compañero, estaban rojas como un tomate- Midousuji, ¿estás bien?
- Lo estoy- dijo con una voz más calmada mientras dentro de su cabeza solo había confusión, ¿desde cuándo Ishigaki siente algo por él? Y además ¿Qué es esa sensación tan desagradable en su pecho? Como si su corazón fuera a desprenderse de su cuerpo de tan fuerte que late.
- ¡Que alivio, pensé que me odiarías!- dijo aliviado, Midousuji volteó a mirarlo encontrándose con una asquerosa sonrisa por parte de su senpai, las mariposas revolotean en su estómago, se sentía nauseabundo.
- ¿Haa?
- Midousuji-kun... sé que puede ser repentino y desagradable, pero...- dijo y miró a todos lados asegurándose que nadie los escuchaba- ¿T-Te gustaría ser mi novio?
- ¡Kimo!- dijo frunciendo el ceño, Ishigaki lo miró nervioso y algo arrepentido, era obvio que le rechazaría- ...De acuerdo, acepto.
- ¡¿Ehh?! ¿De verdad?- le miró esperanzado.
- ¿Qué?¿No estás satisfecho con eso?
- Sí... quise decir que no pensé que aceptarías y eso... no pensé que sentirías lo mismo- Midousuji rió tapando su boca.
- No lo hago, acepté por mera curiosidad- dijo y se levantó del banco- Bueno, nos vemos más tarde.
Akira se marchó mientras Koutarou le observaba, no estaba del todo feliz con el resultado, pero se sentía agradecido de que le aceptara y tal vez ahora que estarían en una relación podría conquistarlo.
El tiempo pasó Ishigaki se graduó, nombraron a Mizuta como capitán, pero todos sabían que Midousuji seguiría al mando. La parejita seguía viéndose seguido, el mayor cuidaba de su kouhai y le guiaba en su crecimiento, hasta que en el enfrentamiento contra Naruko obtuvo resultados que quería. Una vez Ishigaki y Midousuji estuvieron solos celebraron ese logro con la comida favorita del menor y luego se pasearon por Osaka.
- Espero que te haya gustado la anguila- dijo con una sonrisa.
- Sí, estuvo bien- dijo y tomó la mano de Ishigaki haciendo que se sonroje, entrelazaron sus dedos y caminaron hasta la estación de tren, no querían que se les hiciera tarde, aún debían llegar a sus casas en Kyoto.
Esperaron sentados en un banco que estaba en la estación, ya había pasado la hora pico en la que los trabajadores regresaban a sus casas, así que la estación estaba casi vacía, aprovecharon para estar con las manos tomadas, Koutarou apoyó su cabeza en el hombro de Akira. A Ishigaki le sorprendía lo rápido que avanzaba, pensó que Midousuji tardaría más tiempo en aceptar el contacto físico de parte de él, tal vez pronto darían el siguiente paso y eso le mantenía expectante.
- Ishigaki-kun- le llamó y este levantó su cabeza, Akira lo tomó del rostro y lo besó impresionando al otro. Duro varios minutos y al final recibió una lamida en los labios.
- M-Midousuji-kun...- dijo nervioso, se acaban de besar en público, miró para todos lados asegurándose de que nadie los vio. Akira se río de su reacción.
- ¿Qué te pasa?¿No nos habíamos besado antes?- preguntó sin poder aguantar su risa.
- No es eso... es que estamos en público y...- dijo y luego suspiró- me emociono sabes...
- ¿Te emociona?- preguntó sin saber a qué se refería.
- Quiero decir... me e... e...- suspiró tratando de calmarse- me excita sabes...- susurró.
- Hentai- dijo de inmediato con una mirada lasciva como burlándose de él.
- ¡No te burles de mí! Cualquier hombre se sentiría así luego de un beso con la persona que le gusta...- dijo sonrojado y serio.
- ¿De verdad?- preguntó y puso su dedo índice en la barbilla- Nunca he sentido algo así... está bien y se siente bien... pero no he sentido excitación como tal.
- Ay, vamos Midousuji, estás bromeando ¿verdad? Es imposible que alguien no sienta excitación con algo así- rió incomodo.
Midousuji iba a responder, sin embargo el tren llegó y les tocó subirse para irse a casa, no hablaron ni mencionaron el tema en todo el camino, Ishigaki dejó a su kouhai en la puerta de su casa y se despidieron con un beso.
El as de Kyofushi se acostó en su cama luego de cenar y haber tomado un baño, estaba agotado, pero su mente le daba vueltas a las palabras de Ishigaki, es cierto, lo normal sería que sintiera excitación con algo así, ha escuchado a muchos zakus de su clase que siempre hablan de sexo o como les excita mirar a personas del sexo opuesto, siguiendo esa lógica, pensó que tal vez es gay porque las chicas no le interesan y sintió cosas asquerosas cuando Ishigaki se le confesó, pero a pesar de que lo quiere jamas ha sentido que le prende, su mente le daba mil vueltas a esa situación sin encontrar una respuesta que lograra satisfacer sus preguntas. Tal vez solo no estaba listo, después de todo no es muy bueno en esta clase de temas, no está acostumbrado al contacto físico con otros humanos y su único interés en la vida fue el ciclismo hasta que empezó su relación con Ishigaki. Sí, seguro solo necesitaba adaptarse a ello.
El tiempo pasó tan rápido que el segundo Inter Hight vino y se fue en un pestañeo, de repente se encontró estudiando para pasar los exámenes finales e Ishigaki estaba completando su primer año como universitario. A pesar de que ambos estaban muy ocupados, sacaban tiempo para verse, se juntaban en sus casas a ver películas o paseaban en sus bicicletas.
Ishigaki varias veces se le insinuaba, mientras veían películas besaba su cuello o tocaba sus muslos, y Akira no podía evitar sentirse incómodo, estaba bien y no le desagradaba, pero no quería hacer esa clase de cosas, por eso siempre se excusó con que no le dejaba ver bien la película y cuando terminaba dicha película lo empezaba evadir como podía, la táctica que más utilizaba era mostrarse enojado e intimidante, con eso Ishigaki se asustaba y le dejaba en paz. Pero solo estaba estirando la situación y presentía que en algún momento iba a estallar.
Mientras pasaba por este problema comenzó a entablar conversaciones con Onoda cuando entraron a tercer año, se preguntaba constantemente para que le dio su número, pero ya era tarde para arrepentirse, el chico de gafas le llamaba cada fin de semana, hablaban, o bueno, al menos Onoda lo hacía, al principio le fastidiaba, sin embargo poco a poco empezó a esperar con ansias los fines de semana, solo para escuchar la voz nerviosa del de lentes y de vez en cuando molestarle.
La primera vez que le llamó fue cuando se enteró de que Midousuji había sido elegido como capitán, lo llenó de felicitaciones, le ofreció ser amigos, hasta le mandó un llavero de un anime que a él le gustaba, en su cabeza todo era una molestia, pero como el llavero era amarillo y se le hizo bonito se lo quedó de todas formas.
- ¿Oh?¿De dónde sacaste ese llavero?- preguntó Ishigaki con curiosidad.
- Sakamichi- respondió mientras abría la puerta de la casa.
- ¿Sakamichi? Ah, el chico de Sohoku ¿Él te lo dio?- hizo memoria y Midousuji asintió.
- Prepararé las palomitas, siéntate y no molestes- le dijo señalando el sofá.
- Claro claro- dijo el riendo- Elegiré la película.
Midousuji se dedicó a preparar las palomitas y servir el refresco, cuando todo estuvo listo lo llevó en una bandeja hasta la sala, dejó la bandeja en una mesita frente al sofá, Ishigaki ya había elegido película y el kouhai se sentó al lado de su senpai.
- Midousuji-kun- le llamó.
- ¿Mhh?- respondió mientras miraba a la pantalla de la TV y comía palomitas.
- ¿Sabes? Serías una gran esposa- dijo y Midousuji lo miró como procesando lo que acababa de decir.
- ¡¡PIIIGYAA!!- gritó con el ceño fruncido y sonrojado- ¿Eres idiota? ¡Kimo!- Ishigaki solo rió.
- Es la verdad- dijo con una sonrisa, coló su mano debajo de la ropa por su cintura y la rodeó, Akira se volvió a sentir incómodo- Eres perfecto- comentó cerca de su oído, el otro se sonrojó, pero aun se sentía extrañamente incomodo.
- Kimo- dijo intentando mirar la película, sin embargo en esta había escenas subidas de tono constantemente y a la vez Ishigaki seguía hostigando. Eso le hizo explotar.
- ¡Ay, ay!- se quejó Koutarou en el momento que Akira agarró fuertemente su cabeza apretando sus sienes, estaba aplicando demasiada fuerza por el cabreo que llevaba encima.
- ¿Qué pretendes, Ishigaki-kun?- preguntó con una sonrisa y su voz sonaba más tétrica de lo normal.
- ¡Duele, Midousuji!- este apretó más el agarre en busca de respuestas- ¡AYYY!¡¿No es obvio lo que pretendo?! Llevamos casi un año de novios y aún no hemos echo nada, pensé que no querías por estar estresado y por eso pensé que con el estímulo adecuado te inspirarías.
- ¡KIMO! No lo hago porque no me interesa hacerlo, no me siento cómodo cuando me tocas de esa manera, ¡al menos presta atención a las señales Bakagaki!- dijo alterado y le soltó, Ishigaki sobó su cabeza, que por cierto tenía marcas a causa de la fuerza que aplicó Midousuji.
- ¿Me... me estás diciendo que no te provoco?¿Qué no sientes deseo cuando me ves?
- Claro que no, ¿por qué debería sentirlo?
- ¡Porque es lo normal! Creí que tu problema era de ganas o algo así... pero creo que me equivoqué, no sabía que para ti significaba tan poco- dijo triste mientras Akira sentía una mezcla de culpa e ira.
- ¿Haa?¿Yo cuando dije eso?
- Hace un momento, si no causo ni la más mínima reacción en ti, significa que tal vez no me quieras tanto como yo te quiero a ti.
- ¿Qué tonterías estás diciendo?, ¡Por algo estoy contigo!- dijo Akira sintiéndose esta vez indignado de que interpretara las cosas tan mal.
- Pero, no quieres dar el siguiente paso... es importante, el sexo en una relación sentimental es importante, que no quieras hacerlo conmigo solo me hace pensar que no me quieres.
La película seguía su curso, los gemidos se oían de fondo mientras Ishigaki le miraba enojado, Akira supo que hablaba enserio, sin embargo estaba molesto, muy molesto, en ese momento no quería ni verle la cara.
- ¡Oye!¡Espera!- gritó mientras su kouhai le agarró de la ropa y le arrastró fuera de su casa, lo tiró fuera junto con su mochila.
- Si piensas esas tonterías esta bien, no te forzaré cambiar de opinión, Bakagaki- dijo con una sonrisa aterradora y cerró la puerta.
Ishigaki no tuvo otra opción más que irse, sabía que no funcionaría obligarle a aclarar lo ocurrido, así que agarró su bicicleta y su mochila yéndose de allí. Midousuji se quedó apoyado en la puerta sintiéndose horrible, tapó su cara con las manos mientras la culpa lo carcomía, muy pocas cosas le hacían sentir culpable, tal vez ninguna, pero con Ishigaki era distinto, después de todo le quería y no quería que por su culpa las cosas no funcionaran.
Esperó a que Ishigaki se fuera, apagó la TV, rellenó su botella de agua, se colocó una mascarilla y salió en su bicicleta para despejarse un poco, pedaleó por horas hasta que decidió parar en uno de los muchos templos que hay en Kyoto, dejó su bicicleta cerca y entró al templo, tomó un respiro sintiéndose más relajado. Hasta que una voz le arrebató la paz.
- ¡Midousuji-kun!¡Que bueno encontrarte aquí!- dijo y Midousuji volteó encontrándose al pequeño escalador de Sohoku.
- Sakamichi- dijo arrastrando las sílabas de su nombre.
- ¡Que felicidad! Es un alivio, justamente me había perdido, es que vine con Naruko a Osaka y decidimos pasar por Kyoto y...- Onoda continuó hablando mientras Midousuji se sentía algo colapsado con tanta plática- ... así fue como me perdí y llegué a este tembló, seguramente Naruko llegará pronto para reencontrarnos- finalizó con una sonrisa que a Midousuji le pareció nauseabunda.
- Kimo, no tienes porque explicarme.
- Ah... eh... lo siento- dijo Onoda temeroso de haberle incomodado.
- Da igual- dijo Midousuji y de inmediato el otro volvió a sonreír.
- Que alivio, por cierto... que increíble te queda ese corte- dijo observando su cabello, este se encontraba revuelto, literalmente parecía un puercoespín.
- Gracias... supongo- dijo no muy convencido, pues su idea era intimidar con ese corte de cabello, no parecer "increíble" o "genial".
- Y ¿cómo has estado?- pregunto tratando de no dejar morir la conversación.
- No tienes porque preguntarlo, hablamos hace unos días.
- Ah... pero, de todas formas es buena idea preguntar, puede pasar cualquier cosa en unos días y si así fuera podrías contarme... ¡d-digo!¡Solo si quieres! No te estoy forzando a nada, es solo que somos amigos y...
- ¿Amigos?
- Sí...- dijo con duda- esa vez que te llamé para felicitarte, te comenté que quería volverme tu amigo... así que si tienes algún problema me lo puedes contar- explicó mientras Midousuji solo podía sentir asco hacia él, el chico era tan deslumbrante que le molestaba.
- Kimo... estoy bien- dijo mirando a la nada, Onoda pudo ver un deje de tristeza en los ojos del otro.
- Mid...-
- ¡Onoda!¡Al fin te encuentro!- dijo el escandaloso pelirrojo interrumpiendo al de gafas, Onoda se acercó rápidamente al otro para guardar distancia entre él y Midousuji.
- ¡Naruko, que alivio!...¿puedes irte a tu casa sin mi? Te prometo no perderme esta vez- dijo de repente sorprendiendo a Naruko.
- Pero Onoda...- dijo y por primera vez se fijó en quien estaba más allá- ¿Qué hace ese tipo ahí? Onoda, ¿no estarás hablando con él? Es peligroso.
- Naruko- le miró serio- Por favor, aclaremos esto luego, necesito regresar solo a tu casa.
- Esta bien...- accedió ante la seriedad del otro- Pero ten cuidado.
- Midousuji-kun, ¿te acompaño?- preguntó una vez volvió con él, se había sentado en un banco y Onoda hizo lo mismo.
- No.
- ¿Ehh?... pero, creí que necesitabas compañía- dijo con temor de haber interpretado mal las señales.
- ¿Haa?
- E-Es que te veías triste... y yo quería ayudarte o al menos acompañarte...- explicó inseguro.
- Kimo, haz lo que quieras- dijo y ambos se quedaron en completo silencio hasta que Midousuji volvió a hablar- Sakamichi.
- ¿S-Sí?
- ¿Consideras el sexo algo tan importante en la vida?- preguntó provocando que el de lentes se pusiera rojo como un tomate.
- E-Esto... no sé a que viene esa pregunta, p-pero depende de la persona supongo...
- Te pregunté tu opinión- aclaró antes que el otro empezara a hablar de más.
- Ah... para mi no es importante... mucha gente diría que sí, pero para mi no lo es, creo que sería capaz de vivir toda una vida sin s-sexo...- explicó mientras Akira miraba a la nada.
- Entiendo...- dijo y se levantó del banco- Adiós.
- A-Ah... espera- dijo levantándose también- Midousuji-kun... no sé que pasó, pero me alegra poder ayudarte- dijo con timidez en su voz.
- Kimo.
Midousuji se marchó a su casa, sus ideas estaban más claras ahora gracias a Sakamichi, aunque se seguía sintiendo mal entendió que tal vez no tuvo la culpa, pero le costaba digerirlo, después de toda una vida siendo bombardeado con preguntas sobre su intimidad o siendo testigo de que todos parecían sentir deseo hacia otros, ahora le parecía extraño saber que otra persona opinara como él.
Pasó casi un mes en el que Midousuji se enfocó en entrenar, tanto a él como a los zakus que tiene en su equipo, estaba decidido a ganar esta vez. En sus tiempos libres en cambio se solía juntar con Onoda, después de todo era la única persona que podía considerar como amigo, Komari estaba fuera de esa definición por obvias razones. Varias veces Sakamichi y él fueron a Akiba puesto que compartían el mismo hobbie, y otras veces Sakamichi iba a Kyoto a visitarlo, se paseaban por todos los templos o competían entre ambos en carreras, a Midousuji le divertía esto, ya que el pequeño megane podía seguirle el paso la mayoría de las veces.
Y un día, Ishigaki le mandó un mensaje con miles de disculpas, prometiendo que le iba a entender y le diera otra oportunidad, Midousuji dudó un momento, pero terminó aceptando. El amor nos vuelve idiotas y nos ilusionan las promesas de cambios, Midousuji no era la excepción, muy en el fondo quería que alguien le quisiera por lo que es y con ese mensaje se aferró a la idea de que tal vez Ishigaki era la persona correcta.
Pero se equivocó una vez más.
Se equivocó y no tardó mucho en darse cuenta, a las semanas volvieron a pelear por el mismo tema de siempre, discutieron otra vez y Midousuji se marchó, puesto que estaban en la casa de su senpai. Quería despejarse y olvidar ese amargo momento, pedaleó hasta llegar a la estación de tren, ni se tomó la molestia de desarmar su bicicleta, se subió con ella aunque recibiera malas miradas por abarcar mucho espacio, demoró horas pero llegó a Tokyo.
- Yuki, vine a Tokyo, si quieres algo me dices- dijo y la chica de inmediato gritó pidiendo la última figurita de Love Hime que había salido la semana pasada- Kimo, no tienes porque gritar... sí... sí te la traeré. Adiós.
Subió a su bicicleta y anduvo por la carretera hasta encontrar un lugar donde aparcar su bici, le puso el candado y levantó la mirada encontrándose con la espalda de Onoda.
- ¡Ah!¡Midousuji-kun!- dijo Onoda antes de que este se marchara. Quería irse en silencio, pero no le resultó.
- Sakamichi- dijo arrastrando las sílabas de su nombre.
- ¡Que bueno encontrarte por aquí!, ¿Por qué viniste?- preguntó con una sonrisa. No quería decir la razón como tal.
- Vine a comprar la última figura de Love Hime- dijo y como esperaba, Onoda se veía emocionado.
- ¡M-Midousuji-kun!¡Puede que... ¿Puede que a ti te guste Love Hime?!- preguntó con los ojos brillosos, Akira suspiró.
- No, lo estoy comprando para otra persona.
- Ah... perdón, seguro te incomodé... pero, vamos a comprarla juntos, yo también vine hoy para eso.
Midousuji terminó aceptando y ambos fueron a cada tienda donde vendían el producto, sin embargo en todas estaba agotado. Cuando estaban a punto de rendirse encontraron un tienda llena de gente, Onoda como pudo se coló entre todos por ser más pequeño, y de alguna forma logró llevarse una de las figuritas.
- ¡Midousuji-kun!¡La conseguí!- dijo feliz y se la entregó.
- Ahomichi, ¿por qué me la das?- preguntó como si el pequeño de lentes tramara algo.
- Ah... es que creí que era importante para ti conseguirlo... pensé que si Midousuji-kun quiere conseguir algo así de difícil debe ser una persona muy especial- dijo Onoda.
- Kimo- dijo frunciendo el ceño- en fin, ¿cuánto es?- pregunto sacando su billetera.
- Ah... no tienes porque pagarmelo- Midousuji suspiró.
- Toma y deja de comportarte como idiota- dijo dándole unos cuantos billetes.
- Esta bien...
Ambos se fueron caminando hasta donde aparcaron las bicicletas, las sacaron de allí y pasearon un rato en ellas, ya a este punto Akira había olvidado un poco que se sentía mal, además no sentía ganas de irse a casa, con Onoda se le olvidaban todos sus problemas, sentía mariposas amarillas en su estómago y otras más revoloteando en torno a Sakamichi, era asqueroso, pero le llenaba de paz.
- Midousuji-kun ¿quieres quedarte en mi casa?- preguntó ya que había anochecido hace rato.
- Bien.
- ¡Genial!¡Le diré a mi madre que vamos para allá!- dijo emocionado marcando el número en su celular, para Midousuji esa era otra razón para no marcharse, la madre de Onoda es muy amable y le da esa calidez maternal que creyó perdida hace mucho tiempo.
- Le avisaré a mi tía que me quedaré en tu casa- dijo agarrando su celular también.
Se marcharon hacia la casa de Sakamichi, tomaron un baño juntos, cenaron y se acomodaron en el cuarto del chico de lentes, miraron anime juntos desde su laptop, estaban sentados en la cama y la laptop se encontraba apoyada entre las piernas de ambos.
- ¡Este anime tiene muy buena animación!
- Sí- respondió y de repente ambos quisieron tomar sus celulares rozando sus manos en el proceso.
- Ah... perdón- dijo Onoda ruborizado.
- Kimo- dijo más para sí mismo que para Onoda, ya que su corazón de la nada se aceleró.
Midousuji no pudo concentrarse más en el dichoso anime, solo podía pensar en el toque de la otra mano contra la suya, algo que hace tiempo no sentía con Ishigaki, tal vez la relación se fue apagando para él, pero lo extraño era que ahora sentía esas cosas asquerosas con Onoda... ¿será que desarrolló algún sentimiento repugnante y ni siquiera se dio cuenta?
- Midousuji-kun...- le llamó y este hizo un pequeño ruido dando a entender que le escuchaba- ¿Puedo decirte algo?
- ¿Qué?- volteó hacia Sakamichi y lo tenía a centímetros de su cara- ¡PIGGYA!- exclamó mientras su rostro se sonrojaba.
- L-Lo siento... no quise acercarme tanto...- dijo nervioso- es que... quería decirte que... desde hace un tiempo me gustas mucho y...
- Eres asqueroso, Ahomichi- dijo mientras su corazón latía como loco.
- Lo sé... solo... quería decirlo, no podía ocultarlo más...- dijo evitando mirarlo- Si ya no quieres verme entenderé...
- Kimo, no saques conclusiones apresuradas- dijo frunciendo el ceño.
- Perdón.
- Y deja de pedir perdón, Ahomichi- suspiró y tomó su barbilla para besarlo, Onoda quedó paralizado ante este gesto- Que estúpido te ves- dijo riendo por lo bajo.
- ¡M-Midousuji-kun!...¡No bromees conmigo, voy en serio!- exclamó sorprendiendo al otro, quien rió aún más.
- Lo sé, conozco tu repugnante forma de ser...- dijo y besó su mejilla.
- ¿Entonces...?- preguntó esperanzado.
- Si esta relación no incluye sexo, acepto.
- ¡Sí! Está bien para mi- dijo Onoda feliz, a Midousuji le pareció que a su nueva pareja le rodeaba un aura amarilla deslumbrante, algo que no podía dejar de mirar.
- ¿Seguro?- preguntó aún algo desconfiado.
- Lo digo enserio Midousuji-kun... yo... solo te miro de forma romántica... me gustas mucho y quiero que estés a mi lado, no necesito nada más- confesó con las mejillas encendidas.
- ¡PIIGII!- exclamó Midousuji tapando su rostro con su mano- ¡Kimoimichi!- dijo sonrojado hasta las orejas y Onoda sonrió con ternura al ver su reacción.
Ambos volvieron la vista hacia la laptop, el capítulo había terminado ya hace varios minutos, decidieron dejar eso de lado ya que no se podían concentrar en nada con tantos sentimientos desbordando de sus almas.
- Midousuji-kun...- le llamó entre la oscuridad.
- ¿Qué?
- Estoy seguro que hoy estabas mal por algo... ¿podría saber el motivo?- pregunto con algo de inseguridad en la voz.
- Sí, aunque será un poco largo...
- Yo te escucharé...- dijo animándole a contar sus problemas, Midousuji explicó todo, desde el momento en que Ishigaki le propuso ser su novio hasta la pelea de hoy que terminó con todo- ¡¿Con Ishi-Kun?!- exclamó ahogando la voz.
- ¿Ishi-kun?¿Qué es ese estúpido apodo?
- ¿Eh? No, él se presentó así cuando me conoció- Midousuji rió.
- Ishi-kun- dijo y siguió riendo- kimo.
- Pero... ¿está bien para ti iniciar otra relación tan rápido?
- Está bien, Ahomichi, no pienso regresar con él... es una molestia- dijo acercándose más a él.
- ... La verdad yo también me sentiría incómodo si una persona constantemente me molestara para tener sexo...- admitió con tristeza, pues nadie se merecía algo así- ... Leí en internet que las personas que no experimentan atracción sexual se denominan como asexuales, ¿no es interesante?- dijo emocionado- Tal vez hay más gente como nosotros.
- Kimo, no es de mi interés.
- Midousuji-kun, te haría bien hacer más amigos...-le regañó y de pronto fue callado por unos labios que se posaron sobre los suyos.
- Estoy bien así, eres lo único que necesito y espero que te quede claro- Onoda se sonrojó ante la aclaración.
- Yo... ¡sí! Me esforzaré para ser lo suficientemente bueno.
Midousuji sonrió entre la oscuridad sabiendo que al fin alguien le aceptaría tal cual es, tomó la mano de Sakamichi y continuaron besándose, todo era tan diferente para el todo terreno, besos y caricias sin otras intenciones sexuales de por medio, solo existían las ganas de demostrar un amor que florecerá y se fortalecerá con el tiempo.
Palabras en total: 4474
Al fin terminé este one shot, la verdad no quedó exactamente como quería, siento a Midousuji con algo de OOC, además que creo que me faltó abarcar muchas más cosas sobre el colectivo, pero bueno es lo que hay uwu
Espero que les guste
