Escapar de Sanguinem había sido mi idea, volver a vivir en el mundo humano como una familia, ese había sido mi deseó, por eso...por eso yo debí pagar las consecuencias de un plan tan tonto.
—¡Akane!—escuché el grito de Yuu y con terror ví como otra persona que consideraba mi familia caía sin vida al suelo, todo gracias a Ferid.
¿Deberíamos rendirnos? ¿Deberíamos resignarnos? Tal vez si entrego mi vida, perdonen la de Yuu, no podría soportar perderlo a él también.
—Mika— Yuu me llamo, mi mirada se fijó en su rostro sonriente, estaba a mi lado, como siempre había sido desde que él llegó al orfanato —Recuerda que somos una familia.
Abrí mis ojos sorprendido y algo conmocionado por como él nos había llamado, Yuu nunca se había referido a nosotros de esa manera
Todo ocurrió muy rápido...
Aún en medio de mi asombro ví como Yuu se lanzó corriendo hacia Ferid.
—¡Espera, Yuu! —grite aunque ya era demasiado tarde, con gran facilidad Ferid le había atravesado un costado de su cuerpo y también había desmembrado su brazo derecho.
¡No!
¡Esto no podía estar pasando!
Cómo pude corrí y agarre el arma que había caído al suelo.
—¡Muere!— grite estando al lado de Ferid con lágrimas en mis ojos. El arma se disparó y el vampiro cayó junto con Yuu al suelo.
Le había causado una herida en la cabeza a un vampiro.
—¡Yuu! — reaccione para arrodillarme a su lado y sostenerlo con delicadeza, estaba sangrando por todos lados.
—Vete, Mika — dijo con dificultad y con la mirada perdida.
—No, no —negué varias veces cerrando mis ojos con fuerza mientras mis lágrimas brotaban de mis ojos —Te prometí que saldríamos juntos de aquí.
Yuu me observo con una mirada cansada, aún así el sonreía - No te preocupes por eso y huye, no dejes que nuestra muerte sea en vano.
—¡Te llevaré conmigo! — dije intentando cargarlo hacia la salida, se escuchaban pasos cerca, no podía dejarlo ahí. Yuu era la única familia que me quedaba.
Resbalamos a causa de la sangre en el suelo, sin embargo, cuando quise volver a cargar a Yuu este me golpeó.
—¡Date prisa y vete, idiota!— me grito en medio del llanto para hacerme reaccionar.
El color azul de mis ojos se empañó aún más con las miles de lágrimas que caían por mis mejillas, aún antes de cerrar los ojos y salir corriendo hacia la salida pude ver algo que aún ahora no puedo olvidar.
Los ojos color esmeralda de Yuu.
