Volverte a ver
Summary:
Los Cullen nunca regresaron a Forks después del accidente con Bella, más nunca lograron olvidarla completamente. Diez años después, y nuevas ganas de vivir, se mudan a Minnesota. ¿Qué pasará cuando por arte del destino encuentran a aquella chica que tanto desearon volver a ver? Y los más importante, ¿Quién es la niña que está cerca de ella?
Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Stephanie Meyer en su totalidad, yo solo estoy jugando con los personajes y mi extraña cabeza.
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Bella POV
- ¡Beth, necesito que te levantes, son más de las 11 de la mañana!
- ¡Cinco minutos más! - Esta niña de verdad me iba a sacar canas verdes.
- Bien. ¡Ni uno más, ni uno menos! - Suspire sabiendo muy bien que iba a dormir más de cinco minutos, pero realmente ¿Qué importaba si se levantaba tarde el día de hoy?. Las vacaciones de invierno habían comenzado, y no iba a volver hasta enero, además no tenía ganas en despertar al kraken.
Fui a la pequeña cocina, tropezando un poco con mis pies en el camino, para preparar el desayuno tardío del día. Me decidí por preparar unos panqueques de plátano, así que puse un poco de música y comencé a sacar los ingredientes. Para el momento en que estaba mezclando la masa con los pedazos de plátano, Beth llegó arrastrando los pies hacia la barra que había en la cocina. Reprimí una risa al ver su cara llena de cansancio, sabía que se había quedado hasta la madrugada viendo series en Netflix, incluso después de que la encontrará varias veces.
- ¿Qué tal todo por Ciudad Nacional? – Dije con sorna sabiendo muy bien que se la pasó viendo ''Super Girl''
- Pues resulta que John Jones en realidad era un marciano llamado ''J'onn J'onzz''.
- ¿J'onn J'onzz?
- Sip - Dijo mientras me daba una sonrisa socarrona y levantaba sus cejas sugestivamente – ¿Entiendes? ¿Ves el juego de palabras?
- Vaya, es todo un genio del disfraz… – Pude ver por el rabillo del ojo como su sonrisa se marcaba en toda la extensión de su cara antes de estallar en carcajadas.
- LO SÉ, NUNCA LO HUBIERA IMAGINADO – Suspiro mientras se paraba de la barra y se ponía atrás de mi para abrazarme. Le di un beso en la cabeza y le entregué sus panqueques y un vaso de jugo de naranja. Cogí mi propio plato y nos fuimos a la sala a ver un poco de televisión mientras comíamos. El silencio reino en la sala, siendo interrumpido ocasionalmente por el sonido que nuestras bocas formaban con la comida. Eventualmente decidí dar la iniciativa.
- Sé que lo único que quieres hacer es ver televisión, pero necesito que me acompañes al supermercado para hacer algunas compras. Por ahí comemos helado en la plaza.
- ¿Helado en diciembre? ¡SUENA COMO UN PLAN! – Su sonrisa fue tan grande que no pude más que sonreír con ella en respuesta. Realmente la amaba.
- Ok, termina tus panqueques y te vas a bañar – Cogí mi nariz con mi pulgar y mi dedo índice, agitando mi mano simultáneamente, dándole a entender que olía mal. Realmente no olía mal, pero me gustaba molestarla - Me avisas cuando estés lista – Y con eso cogí mi plato y mi vaso y me di a la fuga mientras la escuchaba gritarme desde la sala: ''¡NO ES GRACIOSO ZOQUETE!''. Apenas pude contener la risotada que salía a borbotones de mi boca, y estoy muy segura que ella lo escucho, ya que pude oírla bufar desde la sala.
Después de que cada una lavara su parte, ambas subimos a nuestros cuartos a alistarnos. Sinceramente no éramos personas que se preocuparan mucho por cómo se vestían, pero éramos los suficientemente inteligentes – más ella que yo misma - para poder combinar algunas prendas y que se vieran decentes. Me decidí por unos simples jeans con un polo blanco con el logo de Converse en el frente y mis adorados tenis negros. Baje hacia la sala a buscar mi abrigo, mientras lo hacía le grite a Beth:
- ¡Te espero en el auto!
Ella respondió con el mismo volumen de voz - ¡Voy en un minuto!
Cogí las llaves del auto y de la casa y dejé la puerta abierta para Beth mientras me dirigía hacía al frente. Cuando llegué al auto, no pude más que vagar por mi mente ¿Cómo es que sucedió todo esto?. Como si mi cabeza me hubiera escuchado, imágenes de todo lo sucedido durante estos diez años comenzaron a mostrarse como luces ante mis ojos.
''No puedo creer que hayan pasado diez años desde-''
En ese momento Beth apareció brincando adentro del asiento del copiloto y se puso su cinturón, interrumpiendo la divagación en mi cabeza. Le agradecí internamente aquello.
Ella llevaba un vestido de jean con un polo negro y unos pantis negros que cubrían sus piernas del frio, además de unos botines cafés – cortesía de Charlie por su noveno cumpleaños – que le quedaban encantadores. Realmente se veía adorable.
- ¿Lista? – La mire mientras le daba una sonrisa. Ella me la devolvió y asintió entusiasmada.
- Siempre.
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- ¿Podemos llevar una bolsa de Twizzlers? – Me dijo en un tono que me decía que estaba haciendo su famosa cara de cachorrito. Esa cara era la perdición de toda la familia, y ella lo sabía. No lo usaba regularmente, solo cuando quería algo en específico, como los dulces que quería que le comprará esta vez.
Trate de no mirarla para no caer, enfocando mi visión en la inmensa cantidad de marcas de espaguetis del estante y le conteste calmadamente - Pero ya tienes dulces en casa, o acaso no recuerdas todas las bolsas de Sour Patch Kids que me hiciste comprar la semana pasada.
- Por favor, por favor, por favor – Dijo mientras alargaba las 'o' en un intento de hacerme caer, ella sabía cómo corromper mi voluntad. – Además dijiste que podíamos comer algo, yo quiero dar mis privilegios a la deliciosa bolsa de Twizzlers que me llama en el pasillo seis.
- Dije que podíamos comer un helado, no que comeríamos algo a secas – Ella me dio una mirada reprobatoria mientras ladeaba su cabeza a un lado. Yo sabía que era una excusa pobre, pero realmente quería imponer mi autoridad. Pero luego recapacité y me dije ''A ti te encantan los Twizzlers, es un gana-gana''. Con eso en mente, me resigné y le sonreí, dándole a entender que le daba permiso y ella no espero nada más y se dio a la fuga hacia el pasillo seis en busca de la bolsa de dulces.
Terminamos todas las compras y fuimos a caja a pagarlas. En ese momento comencé a sentir una mirada intensa proveniente de atrás mío, sentí escalofríos al recordar que pasaba lo mismo con él. Rápidamente me deshice de ese pensamiento ''El no volverá. El ya no te ama''. Al parecer Beth también lo sintió, ya que se acercó a mi oreja y me dijo – Creo que un acosador nos está espiando, es momento de largarnos – La mire a los ojos y las dos asentimos cargando todas las bolsas de la caja.
Beth corría hacia el estacionamiento, buscando con la mirada nuestro ''Kia Rio Sedan 2014'' color rojo. Utilice las llaves para hacer sonar la alarma así ella podía ubicarlo más rápido, seguía sintiendo esa intensa mirada y me estaba poniendo nerviosa.
Abrí la cajuela del auto y comenzamos a ordenar las bolsas lo más rápido que podíamos. Ella me miro de reojo y me dijo con una voz llena de preocupación.
- ¿Lo sigues sintiendo? – Yo solo pude asentir y cerrar la cajuela. Beth abrió la puerta del copiloto y en ese momento una voz que pensé nunca más volver a escuchar resonó detrás mío.
- ¿Bella? – Su voz sonaba tal y como la recordaba; ''Terciopelo'' me dije mentalmente. Su voz sonaba emocionada, pero lo único que pude hacer fue voltear y mirarlo fijamente. Nos quedamos así por unos segundos hasta que Beth me jalo el brazo, mientras me miraba asustada.
- Mamá, ¿Estás bien?
- Estoy bien – Respondí secamente mientras la volteaba a ver y le acariciaba la mejilla. Ella me miro por unos segundos antes de agregar
- Debemos irnos – Lo único que pude hacer fue asentir. Ella fue corriendo hasta la puerta del copiloto. Yo solo voltee a ver a mi adonis una vez más. Su cara no tenía precio, estaba confundido y sorprendido.
- Un gusto volver a verte, pero mi hija me necesita. – Y con eso abrí la puerta hacia el volante y me senté a toda prisa. La cerré con fuerza y maneje afuera del supermercado con todas mis emociones revoloteadas ''¿Qué hacia el aquí?'', ''¿Estarán todos los Cullen con él?'', ''¿Abra avanzado con su vida?''.
En eso, Beth me miro y me dijo:
- Vaya que, si era guapo, pero lo intenso no le falta – No pude más que reírme de su comentario.
- Lo sé – Ella rio conmigo por un rato y luego prendió la radio y puso toda su atención en el paisaje. Yo solo seguí manejando, repitiendo una y otra vez lo sucedido en el estacionamiento.
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Nota de la autora:
¿Qué les pareció el capítulo? ¿Qué creen que suceda con Bella y Beth ahora que se toparon con Edward?
Bueno, quiero clarificar que este es mi primer fanfic, así que puede haber ciertas fallas. Les agradecería bastante sus opiniones y reseñas, me ayuda a mejorar. También quería hacer hincapié en que actualmente estoy en clases, así que no estoy segura de poder actualizar semanalmente, pero si puedo asegurar que seré regular en la medida de los posible.
Eso es todo por ahora,
Nos vemos :))
