/Cabe recalcar que no soy dueño de absolutamente nada de One Punch Man, esto es completamente sin fines de lucro./
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
Si le preguntasen a ambos
"¿Como fue ese día?"
Ambos lo recordarían de una manera diferente y tendrían sensaciones diferentes por lo que pasó, pero al mismo tiempo, ambos llegarían a una misma conclusión
Indiferentemente del transcurso de ese día, realmente agradecen que haya pasado
En ese preciso momento, algo se había desatado por los alrededores de todo el lugar. La vida que sobrevolaba de vez en cuando la isla simplemente evitó acercarse de todas las maneras posibles. El mar que calmado estaba en un comienzo, había despertado, embravecido por alguna razón fuera de la naturaleza de este, empezaba a reventar con fuerza a lo largo de toda la isla, la marea totalmente fuera de su horario había subido abruptamente. El sol, completamente irradiante, comenzaba a ser ocultado detrás del velo de las pequeñas nubes que se estaban empezando a formar, y por más que con cada segundo que pasaba, el sol hacía un intento de quedarse de espectador ante el evento que no hacía más que tomar fuerza, las nubes lo superaban en velocidad, cubriendo de centímetro en centímetro, metro en metro la luz que emitía
El viento comenzaba a tomar fuerza. Corrientes de todas direcciones, norte, sur, este y oeste, empezaban a venir desde lejos, trayendo consigo un grupo de nubes, acumulándose una a una en el proceso.
Aquellos detalles, de suma importancia para cualquier civil normal, eran totalmente pasados por alto en donde estaban los héroes clase S en ese momento. Simplemente no había manera para ellos de percatarse de detalles tan mínimos comparados a lo que tenían en frente
El suelo temblaba y la magnitud en la que lo hacía solo indicaba la magnitud en la que la pelea iría
Envuelta en un fuerte verde esmeralda, al igual que dos montículos de arena bastante grandes. Tatsumaki empezaba a cargar su ataque
¿Euforia? ¿Contento? ¿Diversión? ¿Gusto? ¿Placer?
No sabía que era lo que sentía en ese momento, pero había cierto picor en su corazón mientras más arena iba levantando. Mientras más energía iba en su ataque, ese pequeño picor, tenue pero notable, se extendía a lo largo de su pecho, a lo largo de su abdomen, a lo largo de su ser
Sus brillosos ojos se cerraron por un momento. Realmente necesitaba esto, algo tan simple, tan fácil de hacer, tan natural de realizar para liberar toda la carga mental que traía consigo. Volvió a abrirlos, sentía bajo su poder, toneladas y toneladas de arena sacada de todo lo que estaba a su distancia. En una rápida acción, con el mover de su mano, toda la arena fue moldeada hasta tener la forma de una estaca realmente filuda
Ella tenía bajo su control decenas, cientos, miles, decenas de miles de estacas apuntando en dirección de su ahora "oponente".
Para Tatsumaki hacer eso y más era un mero juego de niños. Un simple agarrar arena con la mano y tirarla a tu contrincante
Saitama, estando en frente, podía ver esto con claridad, como poco a poco más estacas eran apiladas junto a las demás, cada una elevada en el aire al igual que ella. Por un momento, tuvo un pequeño recuerdo, uno de hace ya tiempo. Era una situación bastante similar. La primera vez que habían hablado, todo condujo a una pequeña pelea. Lo curioso para él de todo eso, era que ahora que lo veía y pensaba bien. Aunque las situaciones por las que habían llegado a eso eran totalmente diferentes, el objetivo era en parte similar
Aquella vuelta al pasado realmente lo sacó de lugar por unos instantes. Como si fuera una salida a la situación actual y a lo que se veía sujeto a pasar en ese momento. Pero su regresión terminó cuando sintió una de todas las estacas impactar directamente en su estómago. La fuerza que el ataque tenía, sumado a su mala postura fue el motivo de que saliese disparado decenas de metros atrás hasta terminar de espalda sobre la arena
El primer "golpe" lo había dado ella. Realmente no le importaba mucho a Saitama eso, lo que le fastidiaba era como habían llegado a esa situación
Tendido, mirando el cielo, lo primero que notó fue la extraña coloración un poco grisácea de este. Volvió a pararse, solo para ser rozado con otra estaca
La velocidad que tenía, el filo que poseía el ataque, la potencia de tiro que presentaba. Todo había sido suficiente para llevarse consigo un pedazo de la parte del brazo izquierdo del traje de Saitama dejando totalmente a la luz su trabajado tricep, y parte de su duro hombro. Él inmediatamente volteó a ver su brazo, además de tener un poco de arena sobrante, ya no tenía manera de reparar el hueco que había en la costura
Sabía que su traje era increíblemente duradero por alguna razón. Y el hecho de que un solo proyectil había logrado causar tal daño solo le hacía notar la fuerza que Tatsumaki estaba empleando
Cuando volteó a verla, fue como una cámara lenta para él. Decenas de miles de estacas, una a una viniendo en su dirección casi simultáneamente
Podía esquivar una a una moviéndose mientras llegaban
Podía ponerse atrás de ella y hacer que errase completamente el ataque
Podía simplemente golpear al aire y romper el torrente de estacas, al final de cuentas era únicamente arena
Pero esa mirada que Tatsumaki tenía. Esa mirada determinada la conocía. Pudo entender lo que esto significaba para ella
Tenía ya cientos de estacas a nada más que centímetros de separación, se llevó la mano a la nariz para evitar que nada le entrase, cerró los ojos y simplemente se quedó estático en su lugar, esperando a que impactasen en su cuerpo. Sintió diez impactar a lo largo de todo su cuerpo. En su hombro, piernas, laterales, cara, abdomen, nuca, espalda, brazos y demás partes.
Eran diez, eran cinco, eran dos, tal vez veinte, no sabía realmente cuantos llegaba a sentir por horda
Eran disparos irregulares, pero totalmente continuos, no parecían tener algún final próximo, solo venían y venían.
Mientras más impactaban, la nube de arena que se levantaba se hacía cada vez mayor, cada vez más complicado de ver quien estaba en el centro de esta, pero a Tatsumaki es poco o nada le importaba. Ella directamente sabía que él estaba ahí y que no había ido a ningún otro lado
A cada centenar de estacas que usaba, otro centenar eran creados, y siendo enviados con total fuerza hacía su oponente. Las primeras gotas de sudor empezaban a formarse en su cabeza
Saitama puso una mano en su cara y abrió los ojos ligeramente. Había uno que otro hueco en la parte de sus piernas del pantalón de su traje, pero cuando miró bien, el ultimo pedazo de guante que le quedaba a su mano izquierda había sido destruido por otra estaca que había caído. Palpó su cuerpo, no estaba seguro de que tanto le quedaba de la parte de arriba de su traje después de no sentir la textura de este, solo sentía su propia piel.
Tatsumaki sintió en ese momento movimiento. El parecía querer moverse de donde estaba
Con una mano dirigía su bombardeo, y con la otra se concentró en aplicar gravedad sobre él. Ya lo había visto soportar su aumento de gravedad antes, no estaba segura cuanto sería lo necesario para poder hacer que el flaquee, pero apenas apuntó un dedo en la dirección en donde estaba atacando, hizo que la gravedad aumentase más de novecientas veces en aquella zona. Podía empezar a sentir su corazón empezar a acelerarse un poco por el trabajo que estaba haciendo
Era la adrenalina que se mantenía en su cerebro la cual le seguía administrando aquella energía de la que ahora "rebosaba". Ignorando el creciente dolor mental que hacer ambas cosas al mismo tiempo le causaba.
No había pasado más que prácticamente un solo día desde que había llevado totalmente al límite su resistencia y fuerza en una sola acción. Por más que había parado antes de causarse un mayor daño, su cerebro no está acostumbrado a tal esfuerzo continuamente. Años atrás, aunque sin llegar a ser tal su hazaña, podía mantenerse usando lo máximo que su ser rendía por gran cantidad de tiempo, fácilmente por un par de horas. Pero ahora, aunque con mucho mayor poder y manejo de sus habilidades producto de su constancia, su resistencia había caído más de lo que le gustaba, aunque no había habido combates que le hicieran notar eso
Su anterior gran pelea la había llevado totalmente al límite en menos tiempo de lo que esperó, y era ahora que también empezaba a verse algo afectada por su carencia en ese detalle
Lo primero que Saitama había sentido fue su cuerpo repentinamente hundirse en la arena. Causándole una incomodidad que pasó a segundo plano cuando notó algo más. El ritmo que estaba llevando Tatsumaki había desacelerado un poco. Pero ese poco empezó a cambiar a medida que los segundos pasaban
Manipulación de la gravedad y manipulación de objetos, algo tan simple para ella pero que, llevados a ese punto, no imaginó que la cansarían tanto. Se sentía llena de energías, pero el aire le empezaba a faltar. Lo pegado que le era el vestido que estaba usando, de cierta manera empezaba restringir en parte el aire que podía respirar. Empezó a respirar más rápidamente a la vez que de su cabeza gotas de sudor se empezaban a deslizar
Iba a seguir con su ataque. Lo que sentía en ese momento la impulsaba a hacerlo. El pasar de los segundos y su actuar la hacían sentirse, liberada de cierta manera, extrañamente, más aliviada
Cuando cayó en cuenta de eso, fue cuando empezó a sentir sus energías salir de su cuerpo. Era como un último impulso el cual se manifestó como una pequeña "ola" a lo largo de todo su cuerpo. Un estremecimiento que la recorrió de arriba abajo
Saitama seguía en la misma posición, esperando al momento en que ella terminase con su ataque, pero lo que único que recibió en respuesta fue un incremento en el poder que ella estaba empleando. La presión que lo hundía había aumentado al punto en que ya no era solo él quien que se había hundido, toda el área afectada se había ido metros abajo, dejando un pequeño corte circular en la superficie. Aun así, eso no evitó que las estacas aumentaran su velocidad más de lo que eran antes y siguiesen impactando
Algo que Saitama podía rescatar de todo eso era la tenacidad de Tatsumaki. Ataques tan poderosos mantenidos por tal cantidad de tiempo sin problema alguno o eso pensaba hasta que simplemente todo paró, dejó de sentir el golpe de las estas, dejó de sentir la pequeña "explosión" de arena que dejaban estas después de impactar, dejó de sentir la gravedad afectándolo
La arena empezó a descender llenando aquel espacio y empezando a enterrar a Saitama, el simplemente intentó evitar que eso pasase dando pequeños brincos cada tanto
Lo que lo mantenía fuera del radar para todos los que estaba mirando el combate a una buena distancia, alejados por cientos de metros, era la inmensa cantidad de arena que se había levantado por el abrupto corte en el ataque, los segundos pasaban mientras que esta se disipaba, fue recién a algo más del minuto que todos se dieron cuenta de porque Tatsumaki había parado
La arena había empezado a ser atraída hacía donde estaba ella, diferente a como había sido en un comienzo. No eran varias estacas, ahora era solo una. Una realmente grande
Tatsumaki respiraba hondamente, viendo como aun aquella nube residual no se terminaba de disipar. Cargaba por encima de ella usando su poder su último esfuerzo en ese momento.
La arena, iluminada de verde, se empezaba a acumular en una gran lanza, grande, larga y con una punta reamente filuda. Todo esto operado con el suave movimiento de las manos de Tatsumaki en el aire.
Era como si una hormiga tuviese un edificio completo sobre si mismo
Los cortes del traje de ella ondeaban con el aire que se levantaba, su cabello estaba totalmente hacía arriba por el uso de su poder y las nubes que arriba se empezaban a empozar, terminaron por alejarse por el torrente de aire que circulaba en aquella altura
Justo cuando Tatsumaki empezó a divisar la cabeza de Saitama fue que en un movimiento simultaneo de ambos brazos hacía abajo, cada uno de los cientos de metros de longitud de la estaca que había formado fue dirigida hacía Saitama con la mayor velocidad que ella podía emplear en eso
Estando así de agitada el volumen del objeto se le hacía de cierta manera "tedioso" de manejar, aun así, fue capaz de moverlo a tal velocidad que, en menos de tres segundos, todo había impactado donde estaba Saitama
Él había visto el proyectil formarse, había visto el proyectil elevarse en el aire, y lo vio dirigirse hacia donde estaba él. Simplemente suspiró mirando hacia el cielo. Teniendo en vista como el objeto se acercaba a donde estaba él. Se cubrió la cara con ambas manos y en cuanto su vista fue tapada, sintió que desde arriba era empujado sin freno adentro del terreno
Fue un fuerte terremoto lo que sacudió el área por el rato que Tatsumaki seguía aplicando su poder en darle fuerza al proyectil que estaba usando
Los cerros de arena a la distancia se empezaban a deformar por el movimiento del terreno y por las corrientes de aire liberadas en el ataque
Varios héroes perdieron la estabilidad sobre donde estaban mirando por la irregularidad de este sumado al efecto residual que causaba Tatsumaki con su ataque
Como a cualquier deportista que empezaba a esforzar su cuerpo de gran manera, las venas de Tatsumaki empezaron a dilatarse. Toda su sangre estaba yendo directamente a su cerebro para mantenerlo al ritmo al que estaba. Las venas de sus brazos se hicieron notorias, las venas que recorrían por su pecho aumentaron su ritmo. Las venas que cruzaban por su cuello se marcaron en su piel e internamente, sus funciones internas estaban comenzado a trabajar bajo mucha más presión
Lentamente, toda la fuerza que acompañaba a aquel destructivo ataque empezó a decrecer, hacerse cada vez más ligera. El brillo que acompañaba el proyectil empezaba a hacerse más delgado, causando que este empezase a perder la fuerza. Tatsumaki por su parte empezaba a perder lentamente su potente e irradiante brillo color esmeralda, al mismo tiempo que empezaba a descender de la altura en la que estaba
Poco a poco la gigantesca nube de arena empezó a desvanecerse. Las rápidas corrientes de viento que comenzaron a atravesar el lugar empezaron a hacer de aquella larga espera algo más corto
Tatsumaki aun podía sentir aquel sentimiento que la había motivado a pelear, pero cada vez menos al punto en que antes de que se diese cuenta, ya no lo sentía, simplemente había desaparecido. Su ser había quedado de cierta forma "renovado".
Se llevó una mano a la frente y se secó el sudor que tenía la manga de su vestido, a la par que volvía a levarse metros en el aire
Cerró los ojos por unos segundos, inconscientemente no pudo evitar sonreír un poco. Tomó bastante aire, solo para al segundo soltar un largo y profundo suspiro. Se sentía mejor
Abrió los ojos. La nube de arena aún seguía ahí, esparciéndose a la distancia. Sin más, estiró un dedo y dando círculos con este, hizo que la arena acelerara su movimiento. En cuestión de unos muy pocos segundos, todo el lugar había quedado como nada hubiera pasado. Como si solo fuera el viento el que moviese el terreno, creando así nuevos paisajes cada hora
Su respiración seguía siendo algo agitada, pero se empezaba a recuperar algo rápido. Aunque igual eso no quitaba el dolor de cabeza que ahora sentía
Ahora que se daba cuenta, no había visto a Saitama por ningún lado, aun así, era consciente en parte de donde podía estar. Sabía que él no iba a morir con todo eso, pero tampoco esperaba verlo intacto. Estaba totalmente segura que haciendo eso mismo pudo haber derrotado a cada uno de los seres más poderosos de la ya inexistente Asociación de Monstruos. Incluso haciendo menos pudo haberlo hecho
-Con la velocidad que tiene pudo haber intentado atacarme …... hubiera sido más divertido así …... *suspiro* …. pero …... solo me facilitó las cosas. – Dijo ella mientras volvía a descender lentamente hasta que sus pies tocaron el suelo
Saitama estaba a varios metros de distancia de donde estaba Tatsumaki. Sepultado, con cientos de kilos de arena sobre él. ¿Debía salir ya? No estaba seguro realmente, solo sabía que ya no sentía nada por arriba suyo exceptuando la arena. Esa era una de sus razones para seguir estando allí abajo, pero la otra, que empezaba a agarrar fuerza era que sabía que Tatsumaki se había esforzado bastante en hacer todo eso, sabía que verlo en el estado en el que estaba sería de cierta manera "chocante"
Arena, arena, arena, solo había arena a todos los lados que movía su cabeza
Golpear hacía arriba sería suficiente para sacarlo de ahí, pero no quería tomar el riesgo de que el golpe llegase a afectar a Tatsumaki si es que sobrevolaba justo por encima de donde estaba
La sensación áspera de lo que lo rodeaba empezaba a hacerse menos notoria para él. Se estaba empezando a acostumbrar a ese molesto picor que le generaba
Lentamente, la luz empezaba a entrar en aquel oscuro lugar. Miró arriba por curiosidad
Se sobó los ojos por la arena que le entró
Volvió a mirar arriba, esta vez sin tener ese problema, y fue cuando pudo ver una pequeña luz verde por el hueco que se empezaba a formar
Como si de cortinas se tratasen, Tatsumaki estaba separando toda la arena que cubría en ese punto en específico. No le estaba tomando mucho, pero cuando logró verlo a él, una especie de amarga sorpresa vino hacía ella
Saitama estaba de pie, mirándola, tenía toda la parte superior de su torso sin ninguna prenda que lo cubriese y una que una que otra parte de su pantalón tenía huecos. Había bastante piel que ella podía ver. Naturalmente eso sería algo que le gustaría, pero esta vez era diferente. En toda la piel de él no había nada. No había sangre goteando, no había cortes ni largos ni pequeños, no había moretones, no había rasguños, no había ni siquiera líneas que indicasen que algo pasó por ahí. Su piel entera seguía prácticamente de la misma coloración que siempre si no fuera por unas pequeñas "marcas" un poco rojizas que tenía em sus antebrazos y en el cuello, directamente no habría nada que indicase que el había peleado con Tornado del Terror
Volvió a revisarlo con la mirada una vez más. Estaba algo incrédula ante eso, era la primera vez en su vida que algo así pasaba. Saitama era fuerte, eso lo entendía, pero de ahí a quedar intacto de una ráfaga de ataques tan destructivos se le hacía un poco complicado de comprender
Tal vez podía ser el físico de él, tal vez internamente si le había hecho, aunque sea algo de daño
Esa idea simplemente se perdió entre sus pensamientos cuando Saitama de un salto, salió del hueco y cayó al costado de este sobre sus dos pies, sin tambalearse de alguna forma. Las funciones motrices de él tampoco habían sufrido efecto alguno
Ella se acercó hasta donde estaba él. Tenía el rostro serio. Internamente sabía que algo no andaba bien y justamente eso era lo que quería descubrir
Cuando ambos estaban cara a cara, no hubo palabras
Saitama se mostraba expectante al actuar de ella
Tatsumaki venía a descubrir sus propias inquietudes
Ella alzó su mano, y con sus dedos palpó el cuerpo de él. Pasó su mano por los antebrazos, de él, podía sentir las fibras de este, podía sentir la piel de él. Con el mismo suave tacto, siguió avanzando sus dedos. Saitama no terminaba de entender porque ella estaba haciendo eso, pero tampoco se atrevía a preguntar, la expresión de ella estaba seria, concentrada en lo que hacía, no quería interrumpirla. Sintió los suaves dedos de ella pasar a lo largo de todo su brazo, dando énfasis en las líneas musculares, pasar más arriba con suavidad por sus hombros, delineando con sus dedos las tres firmes líneas musculares de estos. Tatsumaki pasó sus manos por el pectoral de él, por el abdomen de él
Cada centímetro que recorría de su cuerpo era información obtenida
Hacer algo como eso le traía recuerdos de antaño. Una técnica que había desarrollado por necesidad cuando su hermana menor se lastimaba por su gran curiosidad infantil. Nunca había estudiado medicina o algo por el estilo, pero, aun así, eso no le fue excusa para aprender por su propia cuenta lo que necesitaba. Enfocaba su poder como si fuera una sonda, podía ver más allá de lo que la piel le permitía y sus dedos eran su guía
A lo largo del tallado cuerpo de Saitama, no pudo ver daño en su piel, ni por dentro ni por fuera
-Voltéate. – Le dijo cual, si se tratara de una orden, viéndolo directamente a los ojos
Saitama simplemente le hizo caso
Los músculos de la espalda, firmes, detallados y duros. Tatsumaki repitió el mismo proceso pasando por el cuello hacía la zona escapular, hacía el centro de la espalda de él y terminando su recorrido por los dorsales hasta la zona inferior de su espalda
No había caso, fue exactamente lo mismo que en la otra parte de su cuerpo
Cuando Saitama sintió los delicados dedos de ella salir de su espalda, instintivamente se volteó a mirarla
-alza una mano. – Le dijo de la misma manera
Saitama correspondió la "orden" alzando su mano izquierda
Tatsumaki envolvió el dedo índice de él en su aura, y fuertemente lo movió para atrás. Abrió los ojos en realización cuando se dio cuenta de que el dedo se había movido, pero no pasaba de los ochenta grados, se quedó estático ahí resistiendo la fuerza que Tatsumaki le estaba aplicando
-Oye … ¿qué haces? – Preguntó Saitama sin entender a totalidad la acción de ella
-No entiendo, yo estaba dispuesta a parar cuando dijeras "Au" "Para" "Eso duele" o algo así, pero …. *suspiro* …... no tiene caso hacer esto con un dedo …. Dime ¿sentiste algo?, cuando te ataqué, ¿Siquiera sentiste algo? – Dijo Tatsumaki mientras dejaba de hacer presión en el dedo de él. Su tono de voz se escuchaba algo dudoso, un poco frustrado
Era como un choque a la realidad que ella tenía
Tatsumaki no entendía por qué. Ya había salido de su frustración y de estrés solo para volver a sentir lo mismo, pero ahora por otra razón. No lo entendía. ¿Realmente había hecho la vista gorda todo este tiempo a la fuerza de Saitama?
Antes de que pudiese formularse una propia respuesta, escuchó un hondo suspiro de Saitama
-No … no lo hice. – Dijo en un tono de voz algo bajo
Aquello resonó en la mente de Tatsumaki
- ¿No lo hiciste? – Preguntó ella, queriendo reconfirmar lo que había escuchado
-A qué quieres llegar con esto. – Respondió algo intrigado
Fue el ligero tono de preocupación que había en la voz de él que terminó por revolver algo el interior de ella. ¿Por qué se estaba preocupando? Era la principal pregunta. Era como si alguien que estuviese por encima de otro, se preocupase por el resultado del que estaba por debajo
¿Así era como Saitama la veía? No estaba segura, y eso era algo que complementaba a su problema
La frustración volvía a Tatsumaki, pero era diferente. Se sentía extrañamente inferior y eso la molestaba. Se sentía de cierta forma débil, y eso lo odiaba, se sentía algo impotente, y eso la desesperaba. La sangre en ella volvió a acelerarse a la vez que se empezaba a preparar para volver a pelear. Incluso cuando el dolor de cabeza que tenía era la señal más evidente que su cuerpo le daba para no volver a hacerlo, Ella simplemente lo ignoró, estaba determinada a una cosa, y era ganar. Quería superar a toda costa aquellos sentimientos
-Olvídalo. – Le dijo con algo de molestia en su voz. – Volvamos a pelear. – Le dijo de forma imperiosa
-No, hay que dejarlo aquí. – Dijo Saitama
Tatsumaki lo envolvió con su aura, y en cuestión de segundos lo elevó cientos de metros en el aire, pasando ya unos pocos kilómetros. A la par de él, ella también se elevó quedando algo más arriba que él
El hecho de que sintió su brazo entumecerse fue algo a lo que no le dio importancia
- ¡No me voy a detener ahora Saitama! – Espetó ella mientras en el aire empezaba hacer presión en el cuerpo de él. – ¡No me voy a ir sin dar todo de mí! ¡Yo soy Tornado del Terror, yo no huyo de las peleas!
Saitama volvía a sentir presión en su cuerpo, más de la que era hace un momento, más de lo que recordaba haber sentido. Era como lo intentasen exprimir, aun así, incluso cuando lo sentía en cada parte de su cuerpo, no pasaba a ser algo más que una sensación, aun así, no podía negar que eso era algo "fuerte"
-Tatsumaki, para … no continuemos con esto. – Dijo él posando su mirada sobre los ojos de ella
-no … no, no, ¡No! ¡Yo no me voy a rendir! – Dijo volviendo a alzar su brillo al punto en que sus ojos habían sido cubiertos por el color de su aura
Sin más, Tatsumaki siguió haciendo presión en él a la vez que planeaba volver a utilizar el terreno para atacarlo
Lo tenía en el aire, lo tenía sujeto a una presión absurdamente fuerte, lo tenía aprisionado. Su cerebro ya venía de estar cansado y al hacer eso el desgaste era cada vez mayor. La temperatura interna de su cuerpo empezó a aumentar a un ritmo bastante alarmante, prácticamente entrando al rango de una fiebre mortal. Tatsumaki podía sentir el dolor agudo en su cerebro hacerse cada vez más fuerte. Mantener los ojos abiertos le empezaba a ser una dificultad, el cuello le empezaba a doler, sus manos empezaron a temblar un poco, su pecho hervía por el calor. Estaba llegando a su limite
Apretó los dientes para aguantar el dolor. Una acción realmente pequeña, instintiva para poder seguir en pie cuando el cuerpo entra en combate. Una acción que hizo que el cuerpo de Tatsumaki atravesara la línea que ella no quería pasar. Las venas de su cuerpo de por si ya estaban dilatadas, pero todas las que estaban por la zona de su cabeza eran las que recibían la mayor carga. El calor, la presión, el uso, todo había conducido a una pequeña rotura en uno de los vasos sanguíneos de su ojo
Ese era el primero de todos los efectos que tenía cuando llegaba a ese punto, su nariz y oídos iban a ser los próximos en ceder
Saitama seguía estando en el aire, aunque la presión que lo rodeaba estaba empezando a fluctuar. Fue cuando sintió una gota caer sobre su frente, otra caer sobre su mejilla, y otra caer en su mentón, bastante cerca de su labio. Se llevó una mano para ver lo que era. Tenía sangre en el dedo
Aquello generó una extraña sensación en el pecho de Saitama, lo cual fue acompañado con un pequeño estremecimiento. Alzó su cabeza para mirarla. El brillo de ella no era estable, brillaba intensamente, para luego quedar en un tenue verde, otra vez tuvo esa rara sensación en el pecho. Cuando volvió a mirar su mano, gotas empezaron a caer, no eran de sangre, realmente no se había percatado del clima, ahora que lo veía todo el cielo estaba nublado con nubes bastante grises, poco a poco gotas de lluvia estaban empezando a caer, llevándose consigo la sangre de su cara, la sangre de su mano, y la sangre que bajaba del rostro de Tatsumaki
Ella sentía que podía seguir, o eso intentaba creer, pero abruptamente sintió que ya no era capaz de sostener a Saitama en el aire y pudo ver como el empezaba a caer. Tomó una gran bocanada de aire y bajó con él
Después de la larga caída, Saitama buscó con la mirada al ejecutivo, quería parar la pelea de una vez.
Prácticamente no le dio importancia a la lluvia, su cuerpo estaba empezando a empaparse, y aun así continuaba buscando en todo el terreno
Tatsumaki aterrizó, estaba jadeando. Le dolía fuertemente la cabeza, sentía su garganta totalmente seca, uno de sus ojos le ardía bastante, realmente esperaba que no fuera lo que creía que era, y sentía un fuerte pitido en ambos oídos. Buscó un lugar donde apoyarse, pero al no haber nada en donde estaba terminó por poner ambas manos sobre sus rodillas. Podía sentir la lluvia empezar a mojar su espalda, su pelo, y la piel que estaba expuesta de sus piernas. A sus malestares físicos se añadió un estremecimiento producto del reciente cambio térmico
-Aun … puedo … seguir …... – Dijo Tatsumaki empezando a caminar hacía donde estaba él. Cada paso era un pequeño dolor por los tacones que estaba usando, llegó un punto en que simplemente decidió quitárselos y seguir su caminata hasta donde estaba él
-No, no sigas, te vas a hacer más daño. – Respondió él sin dejar de buscar al ejecutivo de la Asociación de Héroes
- ¿Daño? ¿DAÑO?, ¡esto no es nada! … esto no es nada … He pasado por cosas peores …... ¡puedo seguir! …. – Dijo ella entre jadeos. Quería forzar a su cuerpo a seguir como si recién se hubiera levantado, pero por la magnitud del dolor, sabía que eso ya no era algo tan fácil de hacer. Comprendía que su cerebro necesitaba descanso
Saitama se volteó, se le hizo estresante verla en la manera en la que estaba. Estaba totalmente despeinada, parecía débil, como si un simple golpe bastara para ponerla abajo, además de eso no pudo ignorar la mancha roja que había en el ojo derecho de ella, ahí entendió porque había sangrado. Era consciente de que si se hubiera mantenido firme en su decisión nunca hubieran llegado a ese punto
- ¿Puedes volar? – Fue a lo que atinó preguntar él. Por momentos sentía que le costaba gesticular palabras
Tatsumaki se elevó en el aire y el ardor en su cabeza volvió a comenzar, aun así, estando en frente de él, prefería quedarse en el aire a que volver a bajar
-Tch, ¿feliz? ¿De verdad crees que no voy a poder seguir? – Respondió ella mientras se acercaba a él. Se podía escuchar el fastidio en su voz. Fastidio era uno del conjunto de emociones y sensaciones negativas que tenía
Una fina y pequeña gota de sangre bajó por el ojo de ella terminando por quedar colgada en su barbilla. Antes de que esta cayese el viento se la llevó, así perdiéndose a la distancia. Poco a poco la lluvia empezó a limpiar su rostro hasta que ya no hubo más rastro de eso. Saitama miró en silencio todo eso
-No es eso a lo que me refiero … *suspiro* … estas sangrando, esto ya no es una pelea amistosa, no hay que seguir
Tatsumaki simplemente se acercó un poco más. Ella lo estaba mirando de manera totalmente seria
-Yo me hice esto por mi cuenta, ni siquiera te has dignado en atacarme. – Dijo molesta, como si todo el combate hubiera sido una especie de burla para él, como si nunca hubiera sido tomada en serio
-Hubiera sido peor ….
Aquello llenó de dudas a Tatsumaki y Saitama notó eso por la mirada confusa de ella
-Espera, me refería a …
- ¿¡Peor!? Saitama, cuando tú me dijiste que yo era la más fuerte que habías conocido, ¿Cuándo verdad había en esas palabras?
- Me estas malentendiendo …...
- ¿¡Entonces a que te refieres!? ¡Si lo vas a decir dilo de una vez! ¡Me consideras débil ¿verdad?! – Dijo frustrada, molesta, irritada. Su tono de voz era rápido y su semblante totalmente cortante
-No ….
- ¡Entonces respóndeme a la maldita pregunta Saitama! – Terminó por gritar ella mientras se llevaba una mano a la frente y empezaba a sobarse con la fuerza que sus brazos le permitían en ese momento. Sus emociones sumado a su estado físico actual, no era una buena combinación por ningún lado, solo sentía que todo empeoraba
Saitama no sabía que responder realmente. Era él rodeado en un mar de pensamientos en los cuales estaban sus opciones para responder, pero no sabía cuál decir. ¿Cuál podría calmarla? ¿Cuál empeoraría las cosas? ¿Cuál resolvería el problema? Al menos sabía que el silencio de entre todas las opciones no era una opción a hacer
La lluvia estaba comenzando a ponerse mucho más fuerte
El traje de Tatsumaki se empezaba a pegar más a su cuerpo al igual que lo que quedaba del traje de Saitama.
El ondulado pelo de Tatsumaki cada vez más se empezaba a lacear por el agua que le caía, pegándose así a la cabeza de ella. Su cuerpo estaba empezando a reaccionar sin que se percatará, erizando a totalidad su piel
-Tats, no quiero que te sigas haciendo daño ….
- ¿¡Esa es tu razón!? ¿¡Esa es tu maldita razón!? ¡No soy puta una damisela en peligro Saitama! ¡Rango dos de la Clase S! ¡Entien …
- ¡Escúchame!, estas llevando esto muy lejos. ¿Qué hubiera pasado si yo no fuera así de fuerte? ¿Qué hubiera pasado si en vez de verme aquí, estuviera agonizando ahora mismo en el suelo? ¿Qué hubiera pasado si no podía resistir tu estaca gigante?, Dime ¿Qué hubiera pasado? No entiendo porque quieres hacer todo esto, ¿cuál es el punto Tats? ¿Cuál es tu razón?
Saitama simplemente no pudo evitar quedarse callado en ese momento. Las quejas de Tatsumaki estaban empezando a fastidiarlo y la duda que entró en su mente terminó siendo algo que dijo sin traba alguna. A costa de dejarla a ella en silencio, sentía una extraña sensación de abandono en su pecho, era ligera, pero podía sentirla y para nada le gustaba
Los segundos pasaron y no hubo respuesta, ambos habían quedado en silencio
El único ruido el de la lluvia cayendo sobre ellos y cayendo sobre el terreno
Por un momento parecía que Tatsumaki se había logrado calmar con aquella pregunta, estaba mirando a otro lado. Saitama vio su oportunidad de hablar
-Tats, yo ya no voy a pelear, paremos todo esto ¿ok? – Dijo de forma suave
Ella volteó, Saitama no entendía aquella expresión, no entendía el semblante de ella
No sabía si era por la lluvia, pero juraba que podía ver los ojos de ella mucho más cristalinos
Como si estuviese al borde del llanto
-Saitama … si tu no fueses fuerte …. *suspiro* …... Nunca me hubiera interesado en ti en primer lugar. – Había pesar en su voz, había estrés, en su mirada, había muchas cosas en ella que ya ni siquiera se podían expresar con habla, o con los ojos. La frialdad le salió casi por instinto. Quería llorar, quería irse, quería gritar, quería aislarse, quería ser abrazada
Quería, quería y quería, pero no podía, se sentía atrapada en ese momento
La expresión de Saitama, perdida totalmente, vacía, pero diferente a lo que era él antes, fue lo que la hizo "volver al mundo" por un momento
Él se sentía extraño, sentía un fuerte nudo en su garganta, sentía una fuerte presión en su corazón, sentía la punta de sus dedos heladas, su nuca gélida, sentía un revolvimiento en el estómago. Intentó mirarla, pero sus ojos no querían conectar con los de ella
-Tats … no …. no entiendo …. – Dijo débilmente. – No lo entiendo …... – Volvió a repetir algo "perdido"
El silencio volvió a caer sobre ellos
El ruido de un motor a la distancia era audible
El ruido que generaba el mar se hacía notorio
Los desprendimientos de roca del acantilado eran fuertes cada tanto
Pero nada de eso fue capaz de sacar a ambos de su situación
Ni siquiera el impacto de un trueno en alguna lejana duna fue capaz de librarlos del creciente pesar
-No hay nada que entender …... eres un idiota después de todo. – Por más que intentó que se escuchara la seriedad en su voz, todo lo que salió fue casi un mero susurro. Sentía que en cualquier momento se iba a desmayar por todo lo que estaba pasando, pero realmente no quería hacerlo. Tenía tanto en mente, tanto que resolver, tantos problemas en ese mismo momento. Seguía molesta, pero por alguna razón su corazón no lo estaba. Seguía frustrada, pero su corazón no lo estaba. Seguía irritada, pero su corazón no lo estaba
Realmente no lo entendía, no se entendía a ella misma. Quería paz en ese momento, no quería hablar con él, quería un tiempo a solas, meditar y superar algo por su cuenta
Saitama pudo notarlo, estaba seguro que no era la lluvia, de ella salían unas pequeñas lagrimas
Le era extraño para él, sentía una sensación similar al abrumador vacío de antes, pero. ¿Por qué sentía su pecho hincar? No lo comprendía, era una sensación nueva, totalmente nueva, desagradable, para nada gustosa. Se llevó una mano al pecho intentando buscar una herida que no existía
Ambos rompieron el corto contacto visual que tuvieron
Saitama simplemente se sentó, mirando al suelo y al mismo tiempo no mirando a nada
Tatsumaki dejó de flotar y posó su cansado cuerpo sobre la húmeda arena
No hubo más palabras
No hubo más acciones
Ambos estaban sentados de lados opuestos, a unos metros del otro
Fue cuando del cielo unas luces se hicieron visibles, pero ambos seguían en sus pensamientos
Lentamente aquellas luces empezaron a descender. Era uno de los drones de Metal Knight, el mismo en donde había estado Sitch anteriormente. Todos los héroes habían terminado por entrar en este para resguardarse del combate, y lo que pudieron ver fue gracias al sacrifico de dos drones vigía que habían sido enviados para registrar a plenitud todo, aunque prácticamente no había audio, por la distancia a la que había sido grabado. Lo único rescatable fue la calidad de video
Desde adentro del Dron, Sitch presionó un botón para que se activasen los altavoces
Los héroes estaban expectantes al resultado que diría él. Había sido un combate realmente fuerte y devastador en toda regla
-Tornado, Saitama. He visto el desempeño de ambos y al no haber un final claro, el combate a sido evaluado por puntos. Tornado del Terror gana el combate por mayoría de puntuación. – Dijo el ejecutivo
Algunos de los héroes dentro del dron sonrieron ante esa respuesta al haber realizado una apuesta, pero para el ejecutivo, la única respuesta que consiguió fue una mirada de Tatsumaki. Saitama directamente seguía hundido en la nada. Ni siquiera había pensamientos circulando en él. Era un punto vacío
Cuando Sitch presionó un botón para que los héroes pudiesen ver lo que había afuera
Fueron Genos, Bang y Prisionero Lindo Lindo que tuvieron un mal sentimiento de lo que vieron
Genos sin más, tal como entró, salió rápidamente en el "rescate" de su Sensei
Prisionero Lindo Lindo y Bang se quedaron expectantes a lo que pudiese pasar. EL resto directamente no le dio importancia, solo eran los resultados del combate lo que querían escuchar
- ¡Sensei! ¡SENSEI! – Gritó Genos
Saitama directamente no daba respuesta alguna
Tatsumaki notó la presencia de él a lo que intentó pararse. Sus rodillas se sentían pesadas. Necesitaba al menos un día de descanso, pero lo que planeaba hacer no le daba tanto tiempo. El dolor de ahora era la fortaleza del futuro, así había entrenado, y así se iba a mantener
Derramar sangre era parte de eso
Tatsumaki logró llegar hasta donde estaba Genos. Él estaba escaneando los signos vitales de Saitama bastante preocupado en lo que llegase a pasar
-Oye hojalata. – Dijo seriamente ella
-Tatsumaki, ¿¡Que le has hecho al Sensei!? – Preguntó molesto
-No te incumbe, recuerdo haberte dicho que te alejaras de mi vida privada. – Dijo mientras quedaba a unos centímetros de él, al momento alzó su mano, iluminándola de su aura. – La próxima vez, mantén tu boca cerrada. – Dijo de forma agresiva estampando a Genos decenas de metros a la distancia. – Si tan solo él no hubiera dicho nada … *suspiro* …... como sea, necesito salir de aquí. – Dijo mientras empezaba a entrar al dron. Ir ahí sonaba mejor que ir volando
Dentro del espacioso dron, todos inmediatamente se alejaron de donde ella estaba. Poco o nada le importaba eso realmente, simplemente necesitaba un asiento en el cual posar su cabeza un momento
-Señorita Tornado … usted necesita ir a la enfermería, no se puede quedar con el ojo así. – Dijo la misma mujer que había ayudado a Sitch momentos atrás
Tatsumaki paró su movimiento y volteó a verla
-No recuerdo haber pedido tu ayuda, piérdete, no estoy de humor. – Le respondió
-Lo digo por su bien, una infección en el ojo es difícil de tratar a la larga. – Respondió de forma valiente aquella mujer
-Y yo te digo que te largues, mi ojo estaba bien, has tus funciones de doctora en otro lugar Reta. – Respondió Tatsumaki acomodándose en un asiento que encontró. Realmente no quería hablar con nadie en ese momento
-Al menos solo pase para que le pueda dar las pastillas …. que … necesita ….– Terminó de decir, cada vez más nerviosa
-Pastillas … tch … déjamelas en mi habitación
Al momento sintió una mano posarse en su hombro, Instantáneamente volteó a mirar quien había tenido la osadía de hacer eso
-Deja a la mujer que haga su trabajo, ella también es una heroína, también salva vidas Tatsumaki, además, supongo que en la enfermería podrás descansar. – Dijo Bang que estaba bastante intrigado en lo que había pasado
Tatsumaki lo miró unos segundos para luego suspirar
-Como sea, equivócate y lo lamentarás. – Le dijo terminó de decir a la joven mujer
Afuera del dron, a cierta distancia Genos volvía a donde estaba Saitama. Esta vez lo encontró totalmente echado mirando al cielo
Esta vez Saitama si notó las pisadas de su discípulo a lo que se paró rápidamente
-Oh …. Genos. – Dijo de forma desganada
-Sensei, es de mi necesidad saber lo que ha pasado con Tornado ahora mismo. – Dijo a la par que hacía una reverencia
-No … estoy cansado Genos, ha sido un día largo
En un principio Saitama planeaba decirle al ejecutivo "Me rindo", pero ahora solo quería dormir, no tenía ganas para otra cosa
-Pero Sensei …... ¡Soy su discípulo! – Respondió Genos
-Justamente por eso …. ¿Como se supone que te siga enseñando cosas que si tu siempre las resuelves por mí?, si yo no aprendo nuevas cosas, no tengo nuevas cosas que enseñarte. Esto es algo que resolveré por mi cuenta …. Si … eso haré. – Terminó por decir mientras empezaba a caminar a donde pensaba que debía caminar
Iba a ir hasta donde estaba el dron
-En ese caso Sensei, déjeme aconsejarle algo, ¿Por qué no caminamos mejor?, hay mucha gente ahí de todas maneras
-Paso, solo quiero ir al cuarto
-Ya veo Sensei, en ese caso puedo llevarlo en mi espalda, iremos volando
-*suspiro*, no … Genos, ahora no, ¿sabes qué? Olvida lo que dije, aquí ya es un buen lugar
La entonación lenta y tenue de aquella respuesta no terminaba de dejar tranquilo al cyborg
-Sensei, realmente necesito saber …
-Genos no. – Dijo mientras lo miraba. – solo …... no …. – Al momento vio el dron empezar a despegar y alejándose rápidamente a la distancia. Ahora solo era él y su preocupado discípulo
-Sensei, déjeme llevarlo, se enfermará como esta ahora. – Volvió decir Genos, pero lo único que recibió fue una mirada algo extrañada de Saitama para que luego el volviese al semblante que presentaba. – ¡Perdón sensei!, sé que no hay o habrá virus que logre afectarlo, solo intentaba ayudarlo de alguna manera, no puedo soportar verlo de esta manera después de haber empezado a ver con más frecuencia su sonrisa. Se que Tatsumaki ha hecho algo y la haré pagar por eso
Saitama soltó una pequeña risa ahogada la cual desapareció rápidamente
-Tatsumaki no tiene la culpa … no la tiene … pasemos de esto …. – Terminó por decir volviendo a mirar a algún punto en el vacío
Genos se quedó pensando en que decir
Saitama por momentos fugaces, mirando a la nada, juraría que podía ver una estela verde en el cielo, revoloteando y moviéndose en diferentes direcciones, pero cuando enfocaba su vista, esta ya no estaba, solo era el mismo cielo tormentoso, de nubes oscuras y gruesas que ya llevaba un rato ahí
-Sensei. – Dijo Genos cortando el silencio. – si usted dice que Tatsumaki no tiene la culpa, ella no la tendrá, pero a mis ojos esa verdad no puede ser aceptada. Se que usted no miente y al mismo tiempo usted no comete errores. Investigaré esto a fondo para saber que hizo el …
-Para, tu no aceptas un "no" como respuesta ¿no?
-Sensei, Yo …
-Sabes que, solo llévame en tu espalda. – Terminó de decir algo irritado por la obstinación de su discípulo. La conversación entera se le hacía incomoda de cierta manera
Pero es poco o nada se comparaba al latente sentimiento que tenía en ese momento. Seguir escuchando el nombre de ella, volver a traer a su mente lo que pasó era volver a sentir un fuerte hincón en su pecho. Solo quería silencio, dormir, esperar a despertar y ver que hacer desde ese punto
-Ya veo Sensei. – Dijo mientras desplegaba unos pequeños soportes en su espalda. – Creo que puede ver donde tiene que subir, me encargaré de que el viaje no demore mucho
-Ok … - Dijo con una voz carente de motivación alguna … - Vamos …
.
.
.
.
.
.
.
.
.
-Entonces Tatsumaki, tienes que tomar esta tableta cada ….
-Ya Entendí. Ahora, ¿puedes salir?, quiero descansar. – Dijo fastidiada Tatsumaki por la "cita" con la enfermera del lugar
Directamente todo el lugar la irritaba. Luces color blanco brillante en un espacio de paredes completamente blancas, con pequeñas cortinas para separar los espacios de las pocas camillas que había en el poco espacioso cuarto. Toda esa combinación le traía malas sensaciones
La enfermera al escuchar el tono de voz de Tatsumaki sin chistar y decir algo se fue del lugar cerrando la puerta. A la distancia Tatsumaki podía escuchar los tacones caminar aceleradamente, alejándose a cada paso
Pasaron uno segundos donde su única compañía era el ruido que hacía el antiguo fluorescente que daba la luz y un ventilador colgado en una de las paredes
Cuando llegó al lugar lo primero que hizo fue darse una rápida ducha. Agua fría o caliente, reamente le daba igual, lo único que quería era quitarse de una vez todo el sudor y parte de la arena que se le había pegado. Su dolor de cabeza había disminuido un poco en todo ese lapso de tiempo, pero a sabiendas de que ya no iba a hacer más actividades, prefirió dejar descansar su cerebro. Fue la primera vez en un tiempo que había utilizado una toalla para secarse
Después de darse su ducha, después de haberse cambiado, después de haber recibido las "instrucciones" para su "medicamento", Después de haber quedado sola en ese cuarto. Fue cuando por fin tenía lo que estaba buscando, pero al mismo tiempo, no sentía que tenía lo que quería
En una última acción, soltó un corto grito, cargado con los sentimientos que la abrumaban solo para después quedarse echada en la camilla
Usando muy levemente su poder apagó el ventilador, apagó las luces y quedó sumergida en un completo silencio, y casi una completa oscuridad si no fuera por la tenue luz que se filtraba por la ventana
Solo se encontraba mirando al techo
Durante todo el momento había hecho un gran esfuerzo por suprimir sus emociones, e incluso cuando no lo logró a totalidad, tampoco se dejó desbordar, pero ahora, a la vista de absolutamente nadie, sabiendo que prácticamente nadie se iba a atrever a cruzar por esa puerta, su "barrera" cedió
Sus ojos se empezaron a humedecer
Lentamente pequeñas lagrimas empezaban a bajar por sus mejillas
Ella se volteó, acurrucándose sobre si misma, empezando a llorar en silencio, con el pasar de los segundos, poco a poco, pequeños gemidos de llanto se escapaban de su ser
Todo ese día había sido un martirio para ella.
Había llegado a su límite emocional, había pasado de este a consciencia, acumulando más de lo que podía resistir y todo eso se lo había desquitado en una sola persona
Sus inseguridades habían empezado a tomar control sobre su actuar mientras más inestable se hacía
Ser débil, ser traicionada, ser abandonada
Su mente la estaba haciendo recordar lo que dijo y lo que hizo, la estaba haciendo recodar lo que le decía él, y como se mantuvo hasta el último. Eso solo alimentaba su llanto
Odiaba haberse dejado llevar por sus emociones
Segundos que pasaron a ser minutos transcurrieron
Tatsumaki empezaba a perder las ganas de llorar, al menos sentía que se había desahogado un poco de esa manera
Volvió a voltearse, siendo el techo su única vista
Ahora que lo pensaba bien, no era la primera vez, su hermana se había ido por la misma razón, y ahora, después de lo que había dicho, estaba segura que la única persona con la que se abrió casi a plenitud, la única persona con la que desarrolló todo tipo de interés, la única persona que verdaderamente la había hecho cambiar; También lo había hecho. Había sido impulsiva y había terminado alejando a las muy pocas personas que realmente quería
Sus mejillas, ojos y la punta de su nariz estaban algo enrojecidos por su reciente llanto. Pasó su antebrazo con la intención de limpiar sus lágrimas, pero al momento que hizo contacto con su ojo, un fuerte ardor invadió su rostro.
Aquello nuevamente la devolvió al punto en el que todo había comenzado, una repentina molestia volvió a invadirla
Agarró la almohada que tenía y la aventó con fuerza al suelo
La almohada hizo un pequeño sonido y después todo volvió a lo mismo
Cuando se dio cuenta de lo que hizo se volvió a sentir frustrada. Esta vez ni siquiera era causado por algún factor externo, se sentía frustrada por su actuar, se sentía decepcionada de si misma. Algo tan simple la había hecho actuar de esa manera
Ya no era la primera vez que tiraba algo a la mierda por un simple impulso y entender eso la exasperaba
Recostó su espalda sobre la cabecera y acercó sus piernas a ella
¿Por qué lo que intentaba cuidar se terminaba yendo? Era lo que se preguntaba antes y ahora ya tenía una respuesta a esa pregunta. Solo que ni siquiera fue de una manera en la que considerase que había aprendido algo
Alejado del dolor físico de su ojo, sentía un dolor interno, uno bastante fuerte en su pecho que se extendía por sus brazos, por piernas, por su vientre, por su espalda y a lo largo de todo su cuerpo. Era un dolor que la carcomía por dentro
Por momentos sentía que hablar con él la calmaría, pero un sentimiento de culpa acaparaba esa idea, y hacía que se perdiera
Se quedó así en total silencio y casi total oscuridad, mirando cada tanto el reloj que parecía avanzar más lento de lo que naturalmente avanzaba el tiempo
Había algo quería hacer, algo para ella, que sabía debía volver a hacer tarde o temprano, pero su situación actual no le dejaba
No quería, simplemente no se veía a ella volviendo a hacer eso en ese momento
Un trueno a la distancia la sacó del abismo al que se estaba hundiendo. Volvió en si, volvió al presente en el que estaba. Sola, sentada en una camilla de enfermería, abrazando sus piernas. La posición en la que estaba no era para nada cómoda, sumado a que el colchón de la camilla era prácticamente rígido, pero, aun así, sus ojos comenzaron a pesarle, estaba cansada mentalmente. Cuando se iba a acomodar en la camilla, escuchó pasos afuera del cuarto
-Tatsumaki, ¿puedo pasar? – Dijo Bang mientras tocaba ligeramente la puerta. Realmente quería saber que había pasado
Ella suspiró para luego mirar a la puerta
- Vete. – Dijo amenazantemente
Bang pasó por alto lo que dijo y simplemente entró al cuarto, caminando hasta el espacio en el que estaba Tatsumaki. Sin más, corrió la cortina que la tapaba
Ambos quedaron mirándose
-Oye anciano, ¿no escuchas acaso? Lárgate. – Volvió a decir Tatsumaki, mientras que su aura se empezaba a hacer presente débilmente.
-*suspiro* …. Hace unos días Fubuki llamó al dojo. – Dijo espontáneamente Bang. Aquello fue como un baldazo de agua fría para Tatsumaki y el artista marcial lo sabía por el silencio que hizo ella. - ….. Dijo que estaría fuera por un tiempo, pero que quería hablar contigo, sonaba algo ¿alegre? No sabría decirlo …. Pero recuerdo que me dijo, "Si mi hermana de verdad encontró la felicidad con alguien, lo sabré cuando hablemos" …. Saitama está en su dormitorio ahora mismo, ni siquiera volteó a mirarme cuando lo llamé …... parecía muerto por así decirlo …... luego Genos me botó diciendo que irrumpía la "meditación" de él. Se que él no medita, realmente lo has dejado pensando … ¿Qué fue lo que pasó?
Tatsumaki no sabía por cual parte comenzar, tampoco sabía que responder. ¿Fubuki quería hablar con ella? ¿Saitama no estaba molesto? El dolor que sentía de forma sorpresiva se aligeró bastante
Su cerebro realmente se había quedado con la parte "buena" de lo que había dicho Bang, ignorando completamente la pregunta
-Tatsumaki … ¿Qué pasó cuando ustedes dos pelearon? – Volvió a repetir Bang
Esta vez la pregunta si entró en ella, generándole considerable frio en los extremos de su cuerpo. Respiró hondamente antes de hablar
-No traigas a Saitama a esta conversación. – Dijo de forma seria. – ¿Dime que más te dijo mi hermana? – Ordenó Tatsumaki
-Dime una cosa, ¿es la primera vez que discuten?
- ¡No ignores mi pregunta! – espetó
-No la estoy ignorando, pero ya te dije todo lo que pasó con Fubuki, pasemos de tema, ahora tu respóndeme mi pregunta. – Dijo Bang de forma amable expectante a lo que diría ella
- ¿A qué quieres llegar? – Respondió ella mirándolo seriamente
- Las parejas discuten Tatsumaki, a veces más, a veces menos, pero …... de cada discusión que superan juntos, ambos se hacen más unidos y la confianza mutua se hace más fuerte. Aunque sea malo, en parte también es bueno que discutan …. Más bien, es bueno cuando logran pasar de eso de buena manera … Si te sirve de consuelo, Saitama no se ha "rendido", no ha dicho nada como "Que se joda Tatsumaki", "A la mierda Tatsumaki", "A quién le importa Tatsumaki". El simplemente …. creo yo y vuelvo a repetir, está pensando … Por eso te pregunto, ¿Qué pasó?
Tatsumaki suspiró hondamente y volteó su mirada.
Antes no quería hablar con nadie y ahora se veía en una conversación.
Ya no se iba a cuestionar eso
-Fui muy dura con él, eso es todo. – Respondió de forma tenue. Su voz iba cargada de sus pesares, no era fácil de comprender lo que transmitía. Fue cuando su mente captó la palabra "pareja". – Aparte …... no somos pareja ….
El tono de voz bajo y algo melancólico con lo que dijo lo último fue la clave del rompecabezas que estaba armando Bang en su mente
-Ya veo … pero tu quisieras que lo fueran ¿verdad? – Respondió él
-No se … no lo sé …. – Dijo con algo de dificultad, con duda en sus palabras. Sabía que todo el problema había comenzado ahí
-Amor es Amor Tatsumaki y en esta situación no hay duda. Si tu no lo amaras, ahora mismo no te sentirías así … Has cultivado por tanto tiempo esto, un mal clima no es motivo de echar a perder toda la cosecha
Tatsumaki simplemente no respondió a eso
-Un abrazo y un perdón podrían ayudar bastante
-Lo llamé idiota … le dije que solo me interesé en él por su fuerza … Esto no es un mal clima Bang ¡Es una puta tormenta! – Dijo con clara frustración en su voz. Era malo para ella, volvía a sentir la sensación de llorar. No quería hacerlo, pero la impotencia venía sobre ella
Aquello cambiaba la perspectiva de Bang
-Cuando la tormenta se disipa, después de toda la devastación, viene un hermoso día soleado y con ello la vegetación que sobrevivió echará nuevas y más firmes raíces, el brote de más plantas de las que ubo antes y la naturaleza se hará más fuerte para resistir el siguiente que venga. Tal vez tú lo veas así por cómo te sientes ahora, pero créeme que esta no es tu tormenta, si lo fuera, las cosas serían mucho peores …... *suspiro* … él debe estar confundido ahora mismo. Si él tuvo miedo de dar el primer paso, dalo tu entonces …. Esperar está bien, tienes que darle amor y constancia a lo que plantas para que crezca bien, pero cuando ya este maduro, tienes que cosecharlo, dejarlo ahí sin hacer nada solo hará que se pudra y que el esfuerzo haya sido en vano
Sorpresivamente nuevas ideas empezaban a fluir dentro de Tatsumaki
Sus emociones se empezaron a apaciguar mientras su mente se aferraba a estas ideas
Aunque aún había un detalle para ella
-Si yo soy la que va a cosechar todo esto sola, entonces ¿Cuál es el punto? Saitama no está limpio de esto, él también tiene que hacer su parte. – Dijo ella como si fuera un reclamo
Bang solo se rio un poco lo cual causó extrañeza en Tatsumaki
-Estoy seguro que Saitama estaba dispuesto a hacerlo a tu lado, pero nunca supo cómo hacerlo …. Le pusiste un reto que no supo cómo cumplir
Aquello abrió los ojos de par en par a Tatsumaki
Se sentía como una Tonta de cierta manera
Pero en el fondo, se sentía mejor, mucho mejor
"Héroe Saitama, por favor acercarse a la oficina principal en el segundo piso"
"Héroe Saitama, por favor acercarse a la oficina principal en el segundo piso"
"Héroe Saitama, por favor acercarse a la oficina principal en el segundo piso"
Aquello resonó en cada uno de los altavoces, no era la voz de Sitch, era una voz robotizada
Bang y Tatsumaki se vieron un poco distraídos por eso
-Bueno, creo que va a pasar por aquí, deberías aprovechar para decirle cuando lo veas. Ha sido una buena charla Tatsumaki. – Dijo con una pequeña sonrisa mientras empezaba a caminar a la puerta del cuarto
-Espera Bang, ¿y que si te equivocas?
Había cierta duda en la voz de Tatsumaki. Bang simplemente volvió a voltearse
-Recuerda una cosa Tatsumaki, no te sientas mal porque algo acabó, siéntete bien porque sucedió. Obviamente esto no va a todo, pero tu entiendes a lo que me refiero. En caso yo me llegara a equivocar, no ha sido una mentira lo que has pasado al lado de él, al final de cuentas él no se siente disgustado por ti, es una buena amistad la que has conseguido. Pero eso en caso yo me llegase a equivocar, estoy seguro que ustedes dos ya están listos para dar el siguiente paso … una vez que el primer acto suceda, lo que sigue será totalmente natural. – Terminó por decir reanudando su caminata. – ¿Quieres que prenda la luz? – Dijo antes de abrir la puerta
-No …. Así está bien. – Dijo ella
-Bueno, nos veremos después. – Terminó de decir Bang alzándole una mano para después salir
Tatsumaki suspiró, tenía bastante en que pensar ahora
.
.
.
.
.
.
- ¡Sensei! ¡Sensei! – Gritaba Genos sin conseguir sacar a Saitama de su profunda "meditación"
Saitama se había dado una ducha, se cambió, y simplemente se dejó caer en la cama
Escuchaba a Genos, pero por alguna razón no sentía la fuerza para voltear, no sentía la fuerza para hacer algo. Quiso dormir, pero en su mente solo se repetía la misma escena con Tatsumaki diciéndole las mismas palabras. No podía cerrar sus ojos y relajarse, su mente cargaba con bastante estrés y no sabía cómo lidiarlo
La esencia de Tatsumaki había quedado impregnada en la colcha y su cuerpo podía notarlo
Aquello le hacía dar puras contradicciones en su mente, le traía recuerdos de antes que solo eran contrarrestados con las mismas palabras. ¿Qué significaba la sonrisa de ella? ¿Qué significaba las acciones de ella? ¿Qué significaban sus palabras? ¿Qué significaba el tiempo que había pasado con ella? Preguntas que se formulaba era una pregunta que simplemente desaparecía sin tener alguna respuesta. No estaba molesto, no estaba fastidiado, estaba "dolido", estaba frustrado por sus propios errores. Nunca antes había sido salvado, pero ahora era cuando extrañamente necesitaba que alguien lo hiciese. Sentía la necesidad de que ella lo rescatase
Volver a lo mismo de antes parecía el futuro que le esperaba. Levantarse sin motivación alguna sabiendo que el día iba a ser una réplica del anterior. Incluso así, no recordaba sentirse como lo hacía en ese momento
Sus ojos ni siquiera parpadeaban, se había quedado en un estado catatónico
Genos se estaba empezando a desesperar por lo que veía. Sus escáneres arrojaban resultados "Fuertes" para él. El Ritmo cardiaco de su maestro iba más lento de lo normal, su actividad cerebral igual, y su rostro había regresado a la misma expresión vacía que había visto en él. Incluso podría decir que había algo más depresivo en su semblante
Fue cuando Saitama finalmente se movió, quedando sentado en el borde de la cama
- ¿Me llamaron no? – Dijo completamente desganado
-Así es Sensei, puedo decirles que usted está …
-Ok …. Iré … - Respondió de la misma manera
Simplemente se paró, pasando completamente de su discípulo y fue caminando a paso lento en busca de las escaleras
Se demoró un rato, entre lo que caminaba, subía las escaleras, y buscaba el cuarto principal en el segundo piso del lugar. Para su suerte había un baño en el lugar, por lo que simplemente entró. Las luces estaban apagadas, pero había una pequeña luz que se filtraba de algún lado. O eso creía. Cuando buscó con la mirada, directamente no había ninguna luz que entraba, era toda una penumbra en la que no le importaba estar, solo quería lavarse la cara un momento. Cuando alzó su mirada al espejo, había algo extraño atrás suyo, juraría que podía ver una especie de silueta atrás suyo, parecía una persona, pero al mismo tiempo no veía ningún rastro de una persona, solo la forma de la silueta. Se le hacía algo familiar extrañamente
Sin más se volteó a agarrar lo que sea que fuera que estaba detrás de él. Pero cuando vio su mano, toda su mano había sido envuelta en una masa negra. Podía ver sus brazos, pero muy tenuemente, todo estaba rodeado de algo. No entendía que estaba pasando. El silencio era total, sus propias acciones sonaban más fuerte de lo que deberían. Sin prestarle más atención, salió del baño, pero todo estaba a oscuras, todo el pasillo estaba totalmente oscurecido. Le costaba ver lo que había más allá de donde estaba él
Entró a uno de los cuartos y lo que vio fue totalmente extraño para él, bastante desconcertante. Repentinamente sintió su cuerpo empezar a sudar frio mientras más se adentraba
Podía ver gran cantidad de metal en el suelo, podía ver repisas sin ver lo que había adentro de estas, podía ver un poco más adentro equipo quirúrgico, una única y muy débil lampara alumbrando a un punto específico y alguien en una camilla, sabía que era alguien porque veía unas delgadas manos sobresalir de los bordes de esta. Podía escuchar carne ser cortada, el grito de una mujer que no alcanzaba a ver
El grito de una mujer que resonaba a toda la distancia
El grito agudo de una mujer, lleno de desesperación
El grito de llanto de una mujer por el dolor que sentía
El grito de una mujer, el grito que pedía ayuda a quien fuera, que demostraba sufrimiento
Escuchó un metal caer al suelo, y los gritos ser cada vez más fuertes
Saitama sentía su ser temblar y no lo entendía, sentía un extraño miedo en su corazón el cual no lo podía comparar al miedo que recordaba, era muy diferente, sentía el contorno de sus ojos y mejillas helar, cuando intentó acercarse para ver quien era, se percató de algo. Se sentía débil, le costaba dar un paso, mucho más dar otro. Se sentía totalmente falto de energías
La luz cambió empezó a cambiar de lugar, por la posición en la que él estaba podía ver parcialmente el cuerpo. Estaba pálido, teñido de sangre, en lo que alcanzaba a ver mientras que la luz empezaba a subir. En ningún momento paró de escuchar el llano de aquella mujer
Llanto
Un llanto que congeló completamente su cuerpo
Antes de que la luz llegará a iluminar el rostro
Él vio a Genos alumbrando sus ojos con una linterna
- ¡Sensei! ¡Sensei! – Gritaba Genos sin conseguir sacar a su maestro de su profunda "meditación"
Saitama miró sus manos, miró su entorno, miró a Genos. Estaba completamente extrañado
-Sensei, lo estaban llamando, pero puedo decirles que …
-No, voy a ir. – Dijo con el reciente "sueño" muy clavado en su mente. Se había sentido muy real, demasiado real. Sin más, fue caminando a un paso algo acelerado a las escaleras del segundo piso
Justo cuando llegó, se percató de algo. Nunca había ido al segundo piso, y tampoco había pasado por aquel pasillo, pero tal como en su sueño, ahí estaba. Necesitaba lavarse la cara con agua bastante fría, por lo que, al subir, fue al baño
Prendió la luz de este y se enjuago varías veces el rostro con el agua del caño
Simplemente salió de este hacía el pasillo, en busca del cuarto al que lo habían citado, pero por cada puerta que veía, había cierta incomodidad en él para abrirla
Cuando creyó que ya estaba en el cuarto, escuchó una puerta atrás de él abrirse, y unos pequeños pasos caminar
Sabía quién era, inmediatamente se volteó a mirarla
Tatsumaki realmente no podía leer la expresión de Saitama, su mirada era ambigua
Ambos se miraron por unos segundos, hasta que simplemente rompieron el contacto visual desviando la mirada.
Saitama no sabía que decir, Tatsumaki tampoco lo hacía
Las palabras de ambos habían quedado únicamente en pensamientos, decirlas se les hacía algo complicado
Fue cuando otra puerta se abrió. La puerta principal que estaba atrás de ambos
-Señor Saitama, no hay mucho tiempo ahora, es de suma urgencia que entre ahora. – Dijo Sitch desde ahí
Saitama volteó a mirarlo para luego volver mirar a Tatsumaki. Ella estaba mirando fijamente al ejecutivo
Otra toma de decisiones, no sabía cuál escoger. Simplemente suspiró
-Tats …
-Anda. – Dijo ella sin dejar de mirar a Sitch. – hablemos más tranquilos después
-Señor Saitama, están esperando. – Dijo el ejecutivo un poco nervioso
Aquello generó algo de intriga en Tatsumaki
-Sitch, "esperando" … ¿Quienes lo están esperando? – Preguntó, haciendo presión con la mirada
-Tornado, este no es un … asunto …. – Simplemente ya no pudo más con el gesto de Tatsumaki, no era la primera vez que ella hacía eso para saciar su curiosidad con lo que era clasificado. – El gobierno central está llamando, no van a esperar más minutos. – Terminó por decir bastante nervioso
Ella prefirió quedarse callada antes de seguir preguntando algo, ¿Qué quería el gobierno central ahora? era su principal duda en ese momento. Sabía que ellos prácticamente no llamaban nunca. La última vez que habían llamado fue para quitarle la restricción que se le había impuesto tiempo atrás
Saitama miró dudoso en ambas direcciones. Terminó por hacer caso a lo que dijo Tatsumaki y caminó a la entrada.
La puerta se cerró tras de él. Curiosamente el cuarto era el más detallado de todo el lugar
Sitch le indicó que debía pararse en un lugar en específico. Cuando lo hizo, las luces se apagaron y cinco figuras holográficas aparecieron. Eran los rostros de personas de traje, quien estaba en el centro parecía ser el único que se movía
-Bienvenido señor Saitama, antes de dar por comenzado el tema a tratar ahora mismo, bajo el formato del decreto de la Asociación de Héroes y su alianza con el gobierno central, estamos en la obligación de dar una breve introducción a la normativa establecida
-Ok. – Fue todo lo que dijo Saitama. Realmente no esperaba mucho de esa conversación
Tatsumaki se había sentado en una silla que estaba cerca. Desde afuera estaba curiosa de lo que pasaría, y un poco impaciente por nuevamente tener que ser interrumpida cuando quería hablar. Los minutos empezaron a pasar uno a uno hasta, ella se mantenía jugando con uno de los rulos de su cabello. Pasaron treinta minutos y Saitama no salía del cuarto. Se estaba comenzando a desesperar, naturalmente las charlas con ellos eran increíblemente cortas, únicamente se hacían largas cuando trataban un tema de suma importancia. Fue ahí que percató del porqué de la demora
Algo le decía que debía estar presente en aquella charla, podía preguntarle después a Saitama, pero prefirió escucharlo por ella misma. Escuchó pasos atrás suyo, eran unos tacones por lo que pudo deducir quien era
Su cabeza le dolía considerablemente menos que antes, eso realmente fue un punto a favor cuando se envolvió en una barrera para luego quedar invisible en el lugar. Vio a la enfermera pasar por la enfermería, quedarse en la puerta un momento y luego avanzar directamente a la puerta principal la cual tocó un par de veces
Cuando la puerta se abrió y ella pasó, usando su poder hizo que la puerta nunca se cerrara. De una manera bastante rápida y totalmente silenciosa, entró al cuarto. Se aseguró de dejar la puerta junta para su salida
Nadie dentro notó eso. Sitch estaba en la otra esquina sin hacer ningún ruido, concentrado en lo que decía la cabeza del gobierno central, la enfermera estaba al lado de él, expectante a algún malestar del ejecutivo. Saitama estaba ya irritado con la interminable explicación de aquel hombre. Tatsumaki estaba por la parte de atrás, se quedó sentada sobre una de las sillas que había.
-Entonces, hemos dado por concluida la explicación del decreto supremo. Pasemos al punto principal Saitama. Ahora que se te ha brindado conocimiento de todo lo que abarca estar como principal héroe, voy a dar la explicación final. Apartado 3 inciso 1ª, Carta de triunfo de la Asociación de Héroes, Máximo protector de la humanidad. Debe ser de tu conocimiento que, Tornado del Terror, más conocida como Tatsumaki no es la mujer más estable que existe, pero ella ha sido seleccionada para esta tarea cuando vimos su efectividad en combate años atrás. El punto aquí es, son millones de yenes lo que le cuesta ella al estado cada vez que pelea, y sus peleas anuales superan el centenar. Puedes deducir el costo en infraestructura. La Asociación promete cubrir eso, lo han hecho durante todo este tiempo, pero es un muy alto costo el cual hemos visto la perfecta solución para llevarlo a números más aceptables
Aquello estaba enfureciendo a Tatsumaki, pero al mismo tiempo le generaba incertidumbre de lo que seguiría
-Tornado del Terror seguirá siendo la cabeza que represente a la Asociación, pero esa será la verdad que las personas ajenas a esta conversación sabrán. Señor Saitama, no es mucho lo que se le pide, pero es una responsabilidad la cual debe cumplir con total diligencia. Tatsumaki no perderá su puesto, no perderá su nombre, seguirá siendo parte de la Asociación, pero, si usted acepta este acuerdo. La única persona a la que se le encomendarán las tareas más complicadas será a usted. Tornado pasará a ser como el resto de clase S, una mera reserva. Esta es una decisión que el consejo a evaluado desde que Sitch entregó la grabación de su pelea con la heroína y la conclusión es que usted esta muchas veces más capacitado para este encargo
Saitama había escuchado toda la explicación, la había interiorizado, pero su respuesta estaba totalmente clara para él. No había manera que podía aceptar algo así. De por si no iba a aceptar, y el hecho de que Tatsumaki estaba involucrada solo le daba el mayor peso a su respuesta. Se volteó por unos segundos
Estaba seguro que podía ver a Tatsumaki mirarlo con enfado, pero al mismo tiempo no estaba seguro que era ella. Se veía extrañamente difuminada en la parte de atrás
Tatsumaki estaba iracunda, molesta y realmente fastidiada. Respuesta o no, ya había escuchado suficiente de aquella conversación. Había olvidado completamente que el podía verla incluso en ese estado. Tal y como vino salió de la habitación
Todo le estaba saliendo mal ese día, absolutamente todo
Dentro del cuarto, Saitama vio impotente eso
-No, no acepto. Tats es una mujer fuerte, ella se lo debe quedar. – Dijo algo desesperado, quería salir del lugar
- ¿Está totalmente seguro de su respuesta verdad? – Dijo el hombre
-Si si, ¿terminamos esto? – Dijo algo serio
-Efectivamente, su solicitud ha sido aceptada. – Terminó por decir el señor
Tras haber escuchado eso. Saitama salió rápidamente del cuarto en busca de Tatsumaki dejando prácticamente a solas la habitación. Uno a uno los hologramas se fueron apagando hasta que solo quedó el que había hablado durante toda la explicación
-Sitch, tenías razón, en base al análisis psicológico descrito, Saitama no iba a aceptar. Como te dije, opera la segunda alternativa en caso de negación, tienes papeleo que hacer. Se te está brindando cuarenta y ocho horas para entregar todas las cartillas correspondientes. El gobierno central espera los formularios
.
.
.
.
.
Tatsumaki estaba yendo por los pasillos a las instalaciones, de lo único que podía rescatar de todo eso era que ya no se sentía tan cargada, no eran tantas cosas al mismo tiempo, tampoco estaba exactamente molesta con Saitama, haberse visto superada era netamente culpa de ella. Pero si estaba totalmente iracunda por cómo se había expresado aquel hombre trajeado. Sentía que en cualquier momento iba a arremeter contra algo sin piedad alguna. En ese mismo día se había visto superada de muchas maneras. Mientras seguía avanzando las palabras de Bang dejaban de tener sentido en su mente. El no entendía nada de lo que ella estaba viviendo. No sabía absolutamente nada.
Ahora si dispuesta a entrenar. No se iba a permitir quedarse atrás. No se iba a permitir verse superada otra vez. La habían desplazado de su más grande logro, la habían desplazado de ser la más fuerte, la habían desplazado, la habían desplazado. El amargo sentimiento de estar por debajo de otros se adhería a sus actuales emociones
Saitama la estaba buscando por el laberinto de pasillos hasta que finalmente la vio avanzando por uno. Sin más se acercó hasta donde estaba ella. Tatsumaki volteó al escuchar los pasos y al ver quien era, simplemente se elevó y aceleró hasta la salida del lugar. Algo que no quería era que otra persona escuchase lo que hablaran. Saitama fue tras ella, llegando a salir de las instalaciones y saliendo más metros a la distancia. La lluvia parecía empezar a parar, pero el cielo seguía totalmente oscurecido
Cuando Tatsumaki volteó a mirar a Saitama, ambos estando prácticamente en privado. Una pequeña risa proveniente de su estrés salió inconscientemente de ella. Ahora que se detenía a mirarlo, sentía impotencia de saber que ya no podía hacer nada para remediar la decisión del Gobierno Central, sentía impotencia de saber que estaba lejos de alcanzarlo a él, sentía impotencia por no estar a la fuerza de él
-Ahora tienes mi puesto … ¿Qué vas a hacer? ¡Dime! – Dijo ella mirándolo
Internamente le hacía daño discutir con él, no le gustaba, pero sus demás emociones sepultaban ese pequeño sentimiento
-Espera, no saques tus propias conclusiones. – Respondió él
-Deja de ser tan estúpido entonces. ¡Es mi carrera! ¡Yo no espero que alguien venga y me la quite en un día, nadie podría hacerlo! Pero tu … No lo entiendo Saitama, ¿no me ibas a ayudar acaso? ¡No me has ayudado en nada hasta ahora! – Gritó en forma de reclamo. Ahí estaba de nuevo, esa presión en la garganta, ese espasmo en su pecho
-Pero … ¿al menos podrías calmarte? – Otra vez, sin saber que hacer. Otra vez, sin saber que decir. Otra vez perdido. Lo que llegó a decir fue algo que quería, más que un pensamiento
- ¿¡Que me calme!? ¿¡Acaso crees que no me molesta!? ¡Saitama!, ¿dime qué harías si alguien que ha hecho menos que tú llega más alto en menor tiempo? Dime. No sabes lo que implica esto, no lo sabes.
-Lo explicaron, solo me van a llamar para las mayores …. Esto ni siquiera es el punto, lo que te quiero decir es …
- ¡Quédate con el puesto entonces! No quiero tu lastima, pero no esperes quedarte ahí. ¡Yo soy Tornado del Terror! ¡Yo soy la segunda de la clase S! ¡Yo soy la carta de triunfo de la Asociación de Héroes! ¡Yo! … Yo … yo …. – Simplemente cayó sobre sus rodillas, golpeando el suelo. Estaba haciendo gran presión en sus dientes para no soltar lágrimas, pero aun así unas muy tenues bajaron por sus mejillas
-Tats …... no entiendo porque te molesta tanto un puesto de trabajo, seguimos siendo héroes ¿verdad? Seguimos salvando personas. – Dijo mientras se le acercaba, y se agachaba a su altura
-no no nono ¡No! … Así no funciona el mundo Saitama, la fuerza lo es todo. ¿¡Dime donde vas a estar cuando haya un niño atrapado en algún puto laboratorio!? ¿¡Dónde vas a estar cuando haya una familia que venda a sus hijos por dinero!? – Le gritó mirándolo. – ¿De verdad crees que un estúpido clase A va a resolver esos problemas o si quiera se va a interesar?, o peor aún ¿Un clase B? ¡Ellos no saben nada, no saben cómo funciona el mundo!, al primer problema que vean correrán y esperaran a que los héroes competentes hagan el trabajo. ¡Sin fuerza no hay nada! ¡Tú tampoco lo eres Saitama! ¡Tal vez de ti pueda esperar resultados, pero yo soy la única competente además de Blast!
-Tienes razón … ese día que nos conocimos ¿recuerdas?, tú lo habías dicho. Yo no soy un buen héroe …. Es un hobby después de todo ….
- ¡Ese es el maldito problema!, ¡Tú eres un héroe por hobby, yo una heroína por vocación! ¡Yo no voy a estar durmiendo cuando el peligro llame!, ¡Yo tengo horarios Saitama! ¡Tengo responsabilidades! ¡Tengo cosas que cumplir! ¿Tú que tienes? ¿Alguna vez has hecho papeleo? ¿Alguna vez has dado una conferencia de prensa? ¡No, nunca has hecho eso! Dime, ¡Quien te llamó ese día en la reunión! Estoy segura que si no fuera por esa persona ni siquiera te hubieras enterado del ataque de ciudad A y millones más hubieran muerto hasta la llegada de él
Saitama solo suspiró rendido, sabía que era verdad
-perdón. – Fue todo lo que dijo en voz baja
-Como quieres que te perdone ahora Saitama, estoy molesta por todo esto. – Dijo mientras volteaba la mirada, no podía contenerlo, otra vez unas pequeñas lágrimas habían vuelto a bajar, se limpió el rostro y volteó. Podía ver el rostro de Saitama. Aquello la desconcertó un poco, se veía decaído, podría llamarlo triste, si no fuera porque era la primera vez que lo veía así, ni siquiera tenía las ganas de intentar leer su expresión
-yo no soy bueno con esto de las emociones …. *suspiro* … yo …
- ¿Acaso tú crees que esto es normal para mí? Yo no soy así Saitama … yo …. – Había empezado a sudar repentinamente. - ….. ¡Yo te amo! ¿¡ok!? …. yo te amo …. – dijo débilmente, intentando reafirmarse a sí misma lo que decía. – no se manejar mis emociones, termino alejando a quienes quiero, no es fácil para mi … solo vete, déjame sola … no quiero hacerte más daño. -terminó por decir en el umbral del llanto
Sin más se paró, y empezó a caminar sin rumbo. Saitama hizo lo mismo y delicadamente puso una mano en su hombro la cual rápidamente quitó
- ¡Vete! ….. vete …
Saitama podía escuchar como la voz de ella se empezaba a romper
-Incluso si me lo pides, esta vez no mi iré …. Te voy a ayudar. – Dijo en un intento de "redención"
Ella apretó los parpados por unos segundos, todo el líquido del llanto se escurrió quedando en la zona inferior de sus ojos, lentamente bajando por sus mejillas
-Es muy tarde para que digas eso. – Dijo mirándolo fijamente a los ojos para acto seguido salir volando a la distancia
En el aire ya no pudo más y rompió en lágrimas, en un silencioso llanto, únicamente escuchada y observada por las nubes las cuales no parecían moverse de ahí
Saitama se quedó observando como la estela de ella se perdía a la distancia. Fue por unos segundos que le pareció verla volver, pero cuando vio bien, ya no había nada en el cielo. No había rastro de ella
Simplemente, a paso lento y mirando el suelo, volvió a las instalaciones, pero antes de entrar en su totalidad, alguien había bloqueado su camino
-Tenemos que hablar. – Dijo una voz algo gentil pero segura
Cuando alzó su mirada para ver quién era, ni siquiera se sorprendió, no hubo emoción en él. Pasó de largo, pero fue agarrado del pecho y llevado de nuevo a donde estaba antes
-Saitama, vamos a otro lugar. – Dijo el robusto héroe
Esta vez de toda la nulidad que abarcaba a Saitama, lo que había dicho aquel héroe le causo cierto estremecimiento en su cuerpo. Antes de que pudiese salir se hallaba en los brazos de Prisionero Lindo Lindo. Él lo estaba llevando al área donde estaban las mesas, solo eran unos metros de distancia de caminata
-Se ve que has sufrido, reconozco el corazón dolido de un hombre cuando lo veo …. ¿No tomaste mi consejo? – Preguntó mientras seguía caminando
Saitama estaba incomodado por la posición en la que estaba, pero se sentía en tal punto que no tenía las ganas de moverse. No volteó su cabeza, se quedó mirando al cielo y a lo que había adelante
-Si …. Supongo que no usé las palabras adecuadas …. No sé en realidad. – Dijo en un tono apagado
- Dime una cosa, ¿ya le has dicho?, lo que sien .….
-No …... *suspiro*, no lo hice
-Oh ya veo …. Ohhhhh, eso es algo malo … sabes, cuando peleaste con King – sama la vi por un momento. Parecía bastante decepcionada de lo que veía …. Supongo que eso era hacía ti. – Dijo mientras detenía su caminar. – Aquí es, toma asiento. – Le dijo dejando cuidadosamente que sus pies tocasen el suelo
Saitama seguía incomodado, pero ya no le dio más vueltas a eso. Sin más tomó asiento en la mesa en la que estaban
-He querido decírselo, pero …
- ¿Tienes miedo de que no sea lo mismo? – Preguntó mientras cruzaba sus dedos
-No …. no … no … no es eso …. No sé qué es
-Tatsumaki – chan ha sido paciente contigo. – Una sonrisa se formuló en su rostro. – esto es más de lo que pensé ...…. dile lo que sientes. – posó una mirada sobre los ojos de él
-Que, le digo "Te amo" ¿y con eso solucionare todo? – Dijo algo con una muy pequeña agresividad en su voz
Desde hace tiempo que quería una solución para reparar ese día, pero no la obtenía de ningún lado y tampoco sabía cómo hacerlo. Su agresividad venía de su desconfianza de no haber visto resultado alguno de lo que escuchó
Prisionero Lindo Lindo se rio un poco, pero al ver la expresión de Saitama, recuperó su semblante rápidamente. Suspiró cortamente antes de reanudar su charla
-Ella no quiere escuchar algo tan vacío, ella quiere escuchar tu verdad, lo que sientes por ella, quiere confirmar que lo que ella siente no son simplemente ilusiones …. Como decirlo … Cuéntale de qué manera ella afectó en tu vida, que cambios hubieron … así ella se sentirá tranquila y segura de actuar
Saitama suspiró hondamente con escuchar lo último
- ¿Y qué pasa si ya me lo dijo?
-Acaban de discutir ¿cierto? …. – La mirada de Saitama le confirmaba eso. – bueno … siendo ese el caso … las palabras ya no serán suficientes. Tienes que hacer algo por ella, pero ella también tiene que hacer algo por ti
-No entiendo … ¿entonces que tengo que hacer?
-Escúchala, ¿Cuál sido el principal problema de todas sus discusiones? Pregúntale eso. Si se ha molestado por algo en específico, es porque ya trae algo con eso … No te sientas mal, no puedes pretender saber lo que otros piensan
Al escuchar eso, Saitama sabía a perfección cual había sido el principal problema. Técnicamente sabía que era lo que debía hacer
Al ver el cambio de expresión de Saitama, Prisionero Lindo Lindo supo que su "misión" había acabado de cierta manera. Con una sonrisa en el rostro se levantó de la mesa rumbo a los dormitorios
- Cierto. – Dijo parando su andar. – No olvides lavarte los dientes
- ¿Que? – Preguntó algo desconcertado Saitama
-Cuídate. – Terminó por decir Prisionero Lindo Lindo mientras reanudaba su caminata
Saitama no terminó de entender a que se refería con lo último, pero con lo que habían hablado ahí ya le bastaba. Un repentino sueño empezó a invadirlo
Miró por última vez en la dirección en la que se había ido Tatsumaki. Todo seguía igual. No había ni una sola luz verde que indicase la presencia de ella. Suspiró para luego entrar a las instalaciones
Había sido un día realmente largo
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
Abrió los ojos, o eso intentó, nunca los había cerrado en realidad. No estaba seguro si había dormido o no, de lo que si estaba seguro era que se sentía de cierta manera recuperado. Tenía algo más de energías en su ser. Sentía una brisa que se filtraba de algún lado abierto correr por donde estaba. Instintivamente palpó con su mano a su izquierda, pero no tocó más que el aire, no había nadie ahí. Miró eso sin saber realmente que pensar, lentamente todo lo que había pasado en el transcurso del día llegó a su mente y con eso vino un pequeño dolor de cabeza, parecido a lo que era no dormir, pero afectando a lo largo de su cabeza
Se levantó de su cama, ahora que lo veía seguía en la ropa normal en la que había estado, nunca se cambió a su pijama. Fue a su maleta a buscar su traje, recordó que antes de botarlo a la basura, Genos se había ofrecido para restaurarlo. Volvió hasta donde estaba la cama doble. La cama de Tatsumaki estaba tendida, sin ningún cambió aparente. Ella aún no había regresado desde que se había ido horas atrás. Algo "bueno" que veía él era que la maleta de ella seguía donde la había dejado
La curiosidad de ver lo que había dentro empezaba a tentarlo a abrirla. Fue cuando captó un sonido a la distancia, no era el mar al que ya se había acostumbrado escuchar, era como si algo bastante pesado hubiese impactado en seco contra una superficie. Estaba seguro de saber quién era. Se puso las sandalias que tenía y emprendió su camino por los pasillos. Mientras más caminaba, se ponía a pensar en la cantidad de horas que habían pasado. ¿Cuánto tiempo llevaría ella afuera?
Salió del lugar
Pudo verla, sabía que era ella
La luz de ella iluminaba como nunca el cielo, y rodeándola, había gigantescos montículos de terreno elevados cientos de metros en el aire, envueltos en el mismo color esmeralda resplandeciente de ella
Se quedó mirándola por un tiempo, y nada parecía cambiar, más que dos de todos los montículos habían caído, generando el mismo sonido que había escuchado antes
Volvió en sí cuando aquella aura empezó a hacerse menos brillante. Sin más, buscó un lugar firme para saltar. Cuando lo encontró, dio un fuerte saltó intentando caer donde estaba ella. Necesitaba hablar, sentía que debía hacerlo en ese momento
Mientras más avanzaba en el aire, podía notar como las corrientes de aire y consigo las nubes se movían en dirección contraria. Lentamente terminó su recorrido en parábola y empezó su descenso. Fue por unos segundos que pudo verla a ella mientras caía. Estaba de piernas cruzadas, suspendida en el aire, con ambos ojos cerrados y con ambas manos alzadas. Juraría que la podía ver sudar. Sin más impactó en el suelo
Tatsumaki ni siquiera había notado la presencia de él, estaba muy concentrada en lo que hacía. Después de todo lo que había pasado en ese día, después de haberle gritado a quien amaba había quedado completamente sumida en el llanto, pero, pasado el tiempo, llorando se desquitó de la rabia que sentía. Entre lágrimas deformaba a antojo el mar y lo reformaba con fuerza, generando olas abismales. Pero después de desatar su ira por un rato, prosiguió con su reciente meta. No se iba a quedar atrás, tenía que entrenar, superarse y superarlo a él
Llevaba varias horas sosteniendo en el aire cantidades masivas de arena, varias centenas de toneladas. Por el tiempo que llevaba se sentía cansada, estaba sudando bastante, pero no le importaba, iba a seguir hasta el último segundo que su mente le permitiese. Había un largo camino que debía de recorrer, pero estaba dispuesta a atravesarlo. "Meras" rocas eran solo el comienzo de su entrenamiento
Estando en el aire, recordaba cómo hacer lo que estaba haciendo era una tarea prácticamente imposible para ella años atrás. Se le hacía curioso como regresaba sangrando a su casa en ese entonces después de intentar algo como eso. Había habido un verdadero progreso. Ahora tenía que retomar esa curva de mejora
Saitama la miraba desde abajo sin saber realmente como llamar su atención. No quería volver a iniciar una pelea, solo quería conversar. De todo lo que pensaba, optó a una cosa. Simplemente saltó hasta la altura en la que estaba ella. Tatsumaki inmediatamente sintió una fuerte e inusual corriente de aire pasar en frente de ella, aquello la desconcentró haciendo que dejase caer el resto de montículos de arena. Un fuerte terremoto sacudió aquella parte de la isla por unos segundos. Para cuando abrió los ojos, Saitama ya estaba en el suelo nuevamente.
Se intentó secar la frente, y en su acción, mirando hacia abajo logró mirarlo a él.
Suspiró hondamente para después bajar
Al cabo de unos segundos, ambos quedaron mirándose. Curiosamente para ella, el semblante de Saitama era bastante diferente a lo que había sido horas antes
Ninguno de los dos estaba diciendo algo, era solo silencio
-Si viniste para no decir nada mejor no hubieras venido. – Dijo ella preparándose para volver a hacer lo que estaba haciendo
-Espera …. *suspiro* … mira …... ha sido un día complicado … sé que no he hecho las cosas bien, pero … al menos quiero saber algo. ¿Por qué tu obsesión con la fuerza? No la entiendo …
Tatsumaki se pensó por un momento lo que iba a decir. Las emociones que la habían tenido totalmente exasperada se habían ido, ya habían pasado varias horas. En su remplazo vino una extraña soledad, frio, y un pequeño pesar. Aquella pregunta en aquel momento fue algo que la sacó un poco de sí. Pensar en eso era recordar lo que había vivido en su infancia, no quería hacerlo. Optó por una solución salomónica
- ¿Que te llevó a ti a tener toda tu fuerza Saitama? – Preguntó ella evitando responder
Ahora era él quien se quedó en silencio. Por un momento, Tatsumaki juraría que pudo ver un brillo en los ojos de Saitama
-Fue mi sueño desde niño, siempre quise ser un héroe que acabase con todos de un solo golpe
- ¿Nada más? ¿Solo fue tu sueño? – Cuestionó ella ante lo que creía era una razón sin sentido
-See …... supongo que es algo tonto … ¿Qué hay de ti Tats? ¿Por qué lo haces?
Ella cerró los ojos un momento. Estaba eligiendo sus palabras
-A diferencia de ti Saitama, yo no tuve educación, yo no tuve una familia que me apoyase indirectamente. ¿Sabes donde vivía yo en un comienzo? En un departamento del mismo tamaño del que tenías, tenía que traer comida para mi hermana todos los días. Tenía que trabajar. Era nueva en el mundo, excepcional con mis poderes, pero aun así novata en el ámbito laboral. Una vez intenté ser agresiva para que me dieran las cosas que necesitaba, me cerraron las puertas en todos lados. Ahora no lo hacen porque tengo un prestigio, tengo un nombre el cual todos conocen ... Saitama, yo sé lo que es el esfuerzo del trabajo. Yo soy fuerte porque necesito serlo, no me voy a permitir perecer sin salvar a los demás, a diferencia de ti no es por un sueño, es por una necesidad
Al término de su explicación, buscó con la mirada alguna roca. Cuando la encontró simplemente la atrajo a donde estaba para sentarse
Saitama por su parte se sentó, y se quedó mirando al cielo, parecía que se empezaba a despejar. Empezaba a ver la clara luz de la luna llena que había
-Oh …... pero si es por una necesidad …... ¿qué te llevó a tenerla? – Preguntó mirándola a ella
Tatsumaki se quedó pensando nuevamente
-Mis padres …. Los laboratorios … *suspiro* … no quiero hablar de eso … Mira, voy a serte sincera, no estamos llegando a nada con esto. – Dijo algo desganada
Aquello generó una fuerte presión en el pecho de Saitama
- ¿A qué te refieres? – preguntó
- ¿No lo entiendes? ….. Realmente te has acostumbrado a verme de otra forma. – Dijo de forma tenue. –…. No hay que seguir con esto Saitama …. Solo … no de la manera en la que lo hacemos …. Estoy dispuesta a dejar pasar todo lo que pasó hoy, pero …... seamos amigos … - Terminó de decir con algo de duda en su voz
El no lo entendía, pero sentía su corazón ser cortado, sentía una ligera presión en su garganta, sentía un revolvimiento en su estómago y al igual que él, Tatsumaki no se sentía bien diciendo esas palabras. Sabía que se estaba mintiendo a ella misma, pero el hecho de que no había sido estrés tras estrés en todo el día había hecho que su cerebro diese esa solución para acabar con sus pesares. Internamente sabía que había arruinado todo al haber dicho eso.
Saitama se paró y volvió a mirar la luna, justo el cráter que había dejado cuando saltó de esta, Hacía no más unas horas que había estado en el espacio y era en ese momento en que por alguna razón su cuerpo sentía la misma sensación que tuvo cuando estuvo ahí. Simplemente empezó a avanzar en silencio, buscando una parte que fuese algo lisa
Tatsumaki se paró y fue detrás de él. Otra vez estaba molesta consigo misma, ni siquiera podía llevar bien una conversación
-Espera Saitama …... yo …...
-Tats, cuando nos conocimos, no fue en los mejores términos …. Pero, aun así, seguimos hablando hasta ahora …. *suspiro* … hay un lugar que quisiera mostrarte … es un poco especial para mi … no se la verdad. – Dijo mientras se empezaba a acercar a Tatsumaki
Sin darse cuenta, en un acto instintivo, completamente demandado por el cuerpo de ambos. Al quedar tan cerca, de forma involuntaria se abrazaron. Eso era en parte lo que quería hacer Saitama, abrazarla para poder ir con ella. Pero realmente no esperó lo calmante que era el contacto, el calor que ella le transmitía, ese calor que necesitaba recibir una vez más lo tenía. Para Tatsumaki fue un hormigueo completo en todo su cuerpo, cada parte de ella se estremeció al sentirlo a él. Su apagado corazón empezó a latir con algo de fuerza y ella podía sentirlo
Era como la luz al final del túnel, la luz que indicaba el final de un periodo lleno de oscuridad, y todo comenzaba con eso, una simple acción
Ella no lo notó, pero sus ojos se humedecieron un poco al punto de que una lagrima corrió por su mejilla
-A dónde vamos a ir. – Le dijo ella aferrando sus manos al cuello de él
-Ya lo verás. – Dijo mientras empezaba a caminar hasta donde creía que era más óptimo para saltar
Ella sintió el abrazo de él hacerse algo más fuerte, sacándole un poco el aire que tenía
-Agárrate. – Le dijo él
El tono de voz algo más "contento" de él fue algo un poco rehabilitador para Tatsumaki, era de cierta manera contagioso. Sin más, apretó con más fuerza su abrazo y antes de que pudiese decir algo más. Saitama flexionó las piernas, y dio un fuerte salto hacía el aire. La velocidad a la que iban era reamente alta, en una nada de segundos habían pasado la altura de las nubes y solo seguían en ascenso. Tatsumaki nunca había volado tan alto, podía empezar a ver como la isla se hacía cada vez más pequeña, al punto en que simplemente desapareció y quedó como un montículo de tierra al igual que el continente que empezaba a poder ser visto
Cuando se dio cuenta de la altura, rápidamente activó su barrera cubriendo a ambos.
La tierra entera había quedado visible y después sintió un impacto
Habían dado todo un recorrido desde la superficie hasta el cuerpo celeste más cercano
Ella sintió como el abrazo de Saitama se empezaba a suavizar hasta que simplemente quedó sentado a un costado de ella. Estaba algo extrañada, no entendía porque la había traído hasta ahí, pero Saitama solo parecía disfrutar de la vista. Tatsumaki volteó a mirar lo que él estaba mirando. Era un verdadero espectáculo visual. Alejados de donde estaban, en los confines del espacio. Había habido una supernova, la cual desde donde estaban era perfectamente apreciable. La coloración azulada, morada, amarilla, verde, blanca entre otros colores sumado a la forma que tenía era simplemente hermosa
Saitama suspiró sin dejar de mirar el espacio
-sabes Tats, a veces me pregunto ¿Cómo sería volver a ser débil? ….. volver a sentir la adrenalina que solo un combate puede generar o volver a sentir …... volver a sentir que uno está vivo
Aquello dejó algo confundida a Tatsumaki, no terminó de entender a que se refería él con eso
¿Se estaba quejando de su fuerza?
Incluso si fuera algún tipo de burla, realmente no podía notar el tono de voz. Él iba en serio con lo que decía
-No entiendo Saitama …. ¿No te gusta ser fuerte? – Preguntó
-No … era divertido en un comienzo, pero después perdí el interés en todo, mis días eran una réplica exacta del anterior. Genos cambió todo eso
-No tiene sentido, si yo fuera igual de fuerte que tu …. Podría cambiar muchas cosas. Prácticamente no tendría manera de perder ante alguien ….
-No …... no conoces como es esto, había dejado de experimentar la felicidad hace tiempo …. Con mi fuerza mis emociones se empezaron a apagar, no las sentía, no podía reír de algo gracioso, no podía sentir pena por una situación trágica e incluso si lo hiciese sería de una manera tan pequeña y corta que sería lo mismo que nada
-Eras insensible a todo, ¿eso no es un punto a favor? No habría manera de que alguien te utilizase
Saitama volteó a mirarla, para luego volver a mirar a las estrellas. Puso ambas manos sobre el "suelo" de la barrera, se estaba apoyando
-Eso fue hasta que tu llegaste Tatsumaki. – Dijo con una pequeña sonrisa. – Piensa de mi como esta luna. Iba solo, siguiendo el mismo camino día tras día. Las únicas personas que veía eran una vez, y las que frecuentaba ver siempre estaban muy lejos de mi … como lo dijo ese tipo de un ojo, conocí el tormento del aburrimiento total
Otra vez, el corazón de ella empezó a latir con fuerza
-Tú lo puedes ver a sí Saitama …. Pero yo no …. Tú no sabes que es que otros abusen de ti por ser débil, tú no sabes la impotencia que sientes. Que una persona más fuerte que tu decida hacer de ti una simple marioneta …... *suspiro* … yo envidio tu fuerza, no lo puedo negar, entiendo lo que me quieres decir, pero tú no puedes hablar como si no hubiese puntos malos
Saitama volvió a suspirar, Tatsumaki se posó en la misma posición en la que estaba él
Ahora que escuchaba eso, una duda venía a su mente
-Oye … Ese día, en la reunión …. ¿qué buscabas en mí?
Saitama no quería arruinar el cómodo entorno por lo que empezó a hacer memoria. Al cabo de unos segundos recordó que fue lo que hizo cuando habló con ella ahí. Ahora que lo recordaba era algo bastante gracioso. Se llevó una mano para rascarse la parte de atrás de su cabeza
-Pensé que …... pensé que tu podrías hacerme sentir de nuevo si peleábamos, pero …... no fue así …
Extrañamente ella ya no se veía afectada por eso. Era como si un último instinto protector bloqueara cualquier emoción negativa en ese momento. Ambos estaban en paz, y ella no quería arruinarlo. No quería que todo volviese a salir mal
-Te superaré antes de lo que crees. – Dijo ella acercándose algo más a donde estaba Saitama
Tanto la mano de Tatsumaki como la mano de Saitama estaban bastante cerca
El calor que desprendían ambos empezaba a llenar aquella barrera, bañándolos en un cálido ambiente para el gélido lugar en el que estaban
-Algo que tal vez puedo agradecer a mi fuerza es que te hayas interesando en mí. – Dijo mientras volteaba a mirarla. – Decir eso le había un poco difícil, su garganta tembló, pero finalmente lo dejo salir
Ella se sintió un poco afligida por eso, sabía para nada había hecho bien en decir algo así. Pero al mismo tiempo, había algo más que estaba resurgiendo. Simplemente se quedó en silencio, expectante a lo que pasaría
-Al final no pude decirte, nunca acepté lo que esos tipos del Gobierno querían. No podía, era demasiado para mí y para nada era justo que se te fuera quitado
No sabía cómo responder a eso realmente, la contentaba saber eso, pero aun así no tenía palabras para el momento, quería dar un paso a ese tema. Justo cuando iba a hablar, vio a Saitama adelantarse. Él se veía mejor, su mirada lo decía todo. Aquello fue un pequeño espasmo en su pecho, un pequeño hormigueo
-Es curioso Tats, me siento mejor a tu lado de lo que alguna vez me he podido sentir. Estar contigo me provoca … sentimientos que no conozco completamente
Ella sonrió bastante entusiasmada por lo que él estaba diciendo. Su piel se empezaba a erizar
- ¿Qué tipo de sentimientos? – Preguntó con una sonrisa algo picara, con una voz suave y gentil
-Como describirlos …... Me siento bien a tu lado, me siento feliz, me siento vivo. Es totalmente diferente de cualquier cosa que haya vivido antes. Dormir contigo también es relajante, es mucho más tranquilo. Estas emociones son duraderas, son fuertes ….
Al momento, sintió la suave mano de ella posarse sobre la suya
Tatsumaki lo estaba escuchando, aquellas palabras que quería escuchar, las estaba oyendo ahí mismo. Su corazón latía con fuerza. Sus pensamientos empezaron a ser desordenados, sentía su cuerpo estremecerse completamente. Por fin tenía lo que estaban anhelando, por fin. Podía sentir toda una carga venir hacía ella
-Perdón. – Dijo ella en voz baja. Se disculpaba por todo lo que había hecho ese día, necesitaba decirlo, no creía que pudiese seguir sin hacer eso. – no he sido la mejor hoy día …. pero no quiero volver a ser abandonada. No sabía que hacer, todo venía continuamente …. Perdón …. yo también …. yo también …. – No podía terminar de decir lo que quería. Lagrimas por culpa, lagrimas por felicidad, lagrimas por sentirse realizada. Lagrimas empezaban a bajar por su mejilla
Saitama en un actuar conducido por su querer, la alzó y la colocó delante de él
Ambos estaban bastante cerca
El derrier de Tatsumaki recaía sobre la pelvis de Saitama
Los muslos de ella se apegaban a los muslos de él
El calor se compartía, y los estremecimientos de ella eran sentidos por Saitama
Él temblaba ligeramente, y eso era sentido por Tatsumaki
Pecho con pecho, el rápido latir de ambos corazones podía ser sentido
El instinto de ambos estaba actuando en ese momento, aclamando por algo que ninguno de los dos conocía
Saitama lentamente limpió las mejillas de ella con su dedo. Podía sentir su corazón latir cada vez más rápido y fuerte. Sentía calor a lo largo de su cuerpo y solo quería quedarse de esa manera más tiempo. Era perfecto, completamente idóneo para algo que no conocía
-Tats …... yo sé que no soy el hombre más atento que existe, tampoco soy muy cariñoso, pero, tú de verdad eres importante para mí … no quiero perder todo esto …... yo …... – se tomó unos segundos antes de continuar, su garganta no le dejaba hablar. – Tats …... yo te amo, pero … ¿Tu estas bien con esto? – Preguntó entre su nerviosismo
Tatsumaki estaba al borde de "estallar", sentía todo su ser envuelto en algo que no podía definir. Se sentía satisfecha, por fin había escuchado lo que quería oír desde hace tiempo, se sentía feliz, se sentía llena por dentro
Ambos se atraían solo con sus miradas, quedando tan cerca que sentían sus respiraciones recaer sobre el uno al otro
Por un momento el tiempo parecía detenerse, todo quedaba en un único punto, una única acción en la que ambos eran participes. Tal cual la madera necesita una pequeña chispa para prender unas inmensas llamas, ambos, hombre y mujer ahí presentes, en ese exacto momento pudieron sentirlo en ellos mismos. Ambos tenían ese sentimiento, solo bastaba una acción para que aquella chispa que los llamaba a la unión, prendiera el mayor fuego que alguna vez se haya podido ver a lo largo del cosmos
Ella decidió responder, apegándose más, quedando frente con frente
-No me importa nada de eso, eres tú … y yo solamente te amo a ti
Nerviosa de lo que iba a hacer, se aferró con sus piernas a él, aprisionándolo en el acto.
Ese tipo de contacto que ambos sentían, estar encima de él y tenerla a ella encima, era algo imposible de olvidar
El calor se comenzaba a acumular en la entrepierna de ambos
Ella dudaba, ver los labios de él era recibir continuamente un espasmo en ella. Intentando calmar su ser, en una delicada acción, ella apegó sus labios a los de él.
Calientes, húmedos, carnosos, eso era lo que podía sentir. Era su primer beso en toda su vida, no sabía que estaba haciendo realmente, se estaba dejando llevar por lo que su cuerpo le decía. Era una explosión completa de emociones adentro suyo, lo que predominaba era la felicidad. Su vibrante cuerpo fue envuelto en los brazos de Saitama, y aquello fue "demasiado" para ella. Otra vez, lagrimas, pero lágrimas de felicidad
El no sabía como responder, se sentía feliz, totalmente feliz, sentía su corazón palpitar como nunca, sentía su mente liberarse, sentía su pecho más ligero. Tatsumaki seguía haciendo presión con sus labios en los de él. Poco a poco se dejó llevar por aquel suave, cálido y húmedo contacto, suavizando sus labios, dejando que los de ella entrasen un poco en su boca, y lo mismo para él.
Compartían un beso largo y suave. Estaban envueltos en nada más que emociones que compartían
Por inocente curiosidad, ambos pasaron sus lenguas levemente por el pequeño espacio que había. Era la primera vez de ellos haciendo eso, sus cuerpos estaban explorando cada minúsculo detalle, disfrutando y saboreando cada sensación que tenían. Fue cuando sintieron un pequeño contacto
Para ambos fue una sensación algo electrizante, un espasmo originado no del pecho, si no de abajo
Poco a poco ella empezó a separarse, aun así, quedando bastante cerca. Saitama podía notar lo rojo de sus mejillas
Tatsumaki podía sentir algo puntear en su entrepierna mientras más tiempo seguía así. La sensación no era mala, para nada lo era, pero ese no era el lugar para atreverse a hacer algo
Aun así, eso no evitó recibir el placer de un simple roce. Sentía pequeñas y muy tenues corrientes eléctricas a medida que empezaba a moverse muy suavemente de adelante a atrás
Su cuerpo le estaba ganando a su razón
Saitama veía eso algo extrañado, podía sentir algo bastante suave, Totalmente diferente al contacto con la espalda o con las manos de ella. Sentía su glande picar un poco por frotarse con la tela, pero al mismo tiempo un poco de placer. Placer que se extendía a lo largo de su mente
Fue cuando Tatsumaki simplemente paró, empujo a Saitama para que quedase totalmente echado y luego se recostó sobre él
-Saitama …. – Dijo pasando una mano por detrás de la oreja de él. – mi hermana quería hablar conmigo …. Que te parece si …. Cuando termine todo esto vamos a verla … juntos
Tatsumaki sabía que se había dejado llevar un poco, sentía su entrepierna ligeramente húmeda, pero realmente no le importaba. Estaba donde quería estar
-Claro ….
Después de escuchar eso ella terminó por recostar su cabeza sobre el pecho de él. Soltó un profundo bostezo, su mente ya no se sentía cargada, solo quería dormir y quedarse con él. Y al igual que ella, a Saitama también le sobrevino el sueño
Ambos estaban cansados
-Volvamos … tengo sueño
Saitama pasó una mano por la cabeza de ella, le acomodó unos mechones y en silencio se paró, sin despegar en ningún momento a Tatsumaki
Pero antes de partir. Algo oscureció el mundo de ella por unos instantes. Luego abrió los ojos en realización. Tenía que decírselo
-gracias … - Dijo con la cara en el pectoral de Saitama. – Incluso cuando te traté mal … no me dejaste … de verdad te amo, siempre recuerda eso. – Decir eso le impedía mirarlo a los ojos, pero una mano en su mentón cambió eso
-Ya no pienses en eso Tats, ya pasó, no hay que seguir mirando atrás …. Hay que ir a dormir. – Dijo él con una sonrisa en el rostro. – Agárrate, voy a saltar. – Le dijo volviendo a apretar su abrazo
Tal como vino, se había ido de la luna, hundiendo un poco más el cráter que previamente estaba ahí
La noche caía en una casa de campo, algo alejada del molesto ruido de la ciudad y de las preocupaciones cotidianas.
El viento iba tranquilamente
El cielo estaba totalmente despejado, dejando en todo su esplendor su hermosura
En una de las ventanas, una mujer de pelo ondulado y verde veía esta sonriente, la curiosa forma que tenía le trajo vívidos recuerdos de hace años
No podía esperar para volver en otro momento ahí.
Nota del autor: medio zzz quedó es esto sin contexto pero me dio ganas de ponerlo aquí, solo esta parte. Si les gustó chévere, si no les gustó estás igual que yo, este ship se cae a pedazos sinceramente. Como sea, ggwp si lo reconociste.
