Capítulo 1

Hace unos años - Castillo de Bowser

Luigi se encontró tirado en un puente de color rojo y blanco, teniendo su rostro literalmente pegado ahí, teniendo varios rasguños en su cuerpo, estando en el lado izquierdo del puente.

En el lado derecho, se encuentra Bowser, un temible dragón gigante con una sonrisa malvada, responsable de secuestrar a una princesa llamada Peach, quien se encuentra encerrada en una gran jaula.

Los hermanos Mario y Luigi se sintieron responsables de lo que paso, por lo que trabajando juntos, se dispusieron a rescatar a la princesa de las garras de su enemigo.

Cuando los dos llegaron al castillo, llego un momento en el que se tuvieron que separar, con Mario peleando contra un Hammer Bros, pidiéndole al plomero verde que se adelante para rescatar a la chica.

El hermano menor con algo de miedo obedeció y se fue corriendo para salvarla, encontrándose cara a cara con el dragón antes de pasar a la última parte del castillo.

Y eso lo lleva a este momento, con el de la gorra verde luchando contra Bowser con valentía, pero para su sorpresa, resulta que el enemigo es mucho más fuerte, y que, utilizando unos cuantos golpes, lo hirió gravemente.

Volviendo a la actualidad, el dragón mantiene su sonrisa – Vaya que eres débil, ninguno de tus ataques me saco siquiera un rasguño – Afirmo con mucha confianza, comenzando a reír de una forma malvada.

El chico verde aprieta sus manos con fuerza, y con mucha dificultad, se levanta poco a poco, hasta quedar completamente parado, teniendo una expresión de cansancio.

- ¿Aun quieres seguir?, por mi no hay problema – Afirmo Bowser con motivación, expandiendo su sonrisa, apretando sus manos fuertemente.

Luigi intenta dar un paso hacia adelante, pero antes siquiera de hacerlo, cae nuevamente hacia al frente, a lo que su enemigo se ríe otra vez ante eso.

Los ojos del plomero verde comienzan a cerrarse lentamente, sintiendo que ya no puede hacer más.

Pero antes de hacerlo, alguien aterriza al frente de el – Lo hiciste bien hermano, ahora puedes dejármelo a mi – Afirmo esa voz con seguridad.

El plomero verde finalmente cierra sus ojos, perdiendo el conocimiento.

El hermano menor de Mario abre lentamente sus ojos, dándose cuenta de que no se encuentra el castillo de Bowser, sino en un lugar completamente desconocido.

Como si no hubiera pasado nada, el de la gorra verde se sienta sin dificultad, mientras se rasca la cabeza con su mano derecha, teniendo una expresión de confusión.

Mira a su alrededor, notando que esta en un piso de color azul blanco, teniendo una forma circular, arriba se encuentra lo que parece ser un foco de color blanco, iluminando solamente a Luigi, pero por alguna razón, tanto al frente, atrás, y los lados, se encontraron completamente oscuros, como si ese suelo fuera lo único que existiera.

Al verlo de ese modo, el plomero verde se abraza a si mismo, mientras mira a los lados con mucha preocupación - ¿Mario? – Pregunto con miedo, teniendo esperanza de que no estuviera solo.

Pasaron unos segundos y no hubo respuesta, a lo que Luigi comienza a temblar, sin saber que hacer al respecto.

Pero de un momento a otro, escucho si alguien de arriba lo estuviera llamando por su nombre, provocando alza su vista con sorpresa.

La luz que se encuentra ahí, poco a poco se fue haciendo mas grande, al punto de que cubrió totalmente su visión.

El chico verde abre de a poco sus ojos otra vez, solo que, a diferencia de la vez pasada, ahora si supo donde esta, en el castillo de Bowser.

Luigi mira hacia la izquierda, encontrándose con su hermano mayor Mario, quien tiene una expresión de preocupación y con unos cuantos rasguños, aunque no tantos comparados consigo mismo, estando abrazados de hombros.

- ¿Estas bien? – Pregunto el fontanero rojo con intranquilidad, observando fijamente a su hermano.

El plomero verde da una pequeña sonrisa – Estoy bien – Respondió con confianza, aunque no es del todo verdad.

El hermano menor de Mario dirige su mirada hacia al suelo y ve que ya no están en el puente, sino en un piso de ladrillos de color gris.

Luigi parpadea varias veces para luego volver a ver a su hermano - ¿Derrotaste a Bowser? – Pregunto con un tono sorprendido.

Mario da una pequeña sonrisa – Si – Respondió con confianza – Ya es hora de volver a casa – Afirmo

-Es bueno saber que lo lograste – Dijo una voz desconocida.

Al escucharlo, el chico verde mira hacia al frente, y se encuentra con la mirada de la princesa Peach, quien tiene una sonrisa en su rostro, sin contar que esta en buen estado.

-Es un placer conocerte Luigi – Dijo la princesa con tranquilidad – Tu hermano fue muy valiente al enfrentarse a ese monstruo – Afirmo.

La rubia mira a Mario – Muchas gracias por rescatarme, te lo debo todo a ti – Agradeció con sinceridad, inclinándose hacia abajo con respeto.

La pequeña sonrisa de Luigi desapareció, ¿acaso le esta dando las gracias solo a Mario?, ¿Por qué?

El plomero verde miro hacia la izquierda, con la esperanza de Mario diga algo, pero en vez de eso, lo vio sonrojarse

-No hay de que, princesa – Dijo con amabilidad, mirándola fijamente.

El hermano menor de Mario vuelve a observar el suelo con una expresión de shock, ¿Cómo es posible que esto pasara?, no le ve sentido alguno.

Pasaron unos segundos de silencio hasta que Mario mira a su hermano menor, levantando una ceja - ¿Pasa algo? – Pregunto con confusión.

El de la gorra verde sacude su cabeza al escucharlo, dirigiéndole la mirada a su hermano mayor con una pequeña sonrisa – No pasa nada – Mintió.

El plomero rojo le devuelve la sonrisa y con mucho cuidado, los dos se giran hacia la derecha, comenzando a caminar lentamente, con la princesa detrás.

-Bien, vamos – Afirmo Mario con tranquilidad, sin tomarse la molestia de verlo.

Sin mirarlo también, el chico verde simplemente asiente en respuesta, pensando que al final todo, salió bien, dando una sonrisa forzada.

En otro universo – Reino de Norh: Fortaleza del norte

Hay una chica de cabello largo de color blanco con una diadema de color negro, con una armadura del primer color mencionado, teniendo atrás una capa de color azul fuerte.

Por otro lado, hay otra chica que tiene el cabello rubio, dividido en dos trenzas, con un traje y una falda de color negro, aunque parte de su abrigo tiene un moño de color rosa y la camisa es de color blanco, y también lleva unas largas botas de color negro, aunque algunas partes lleva tiene un poco de rosa.

La habitación es muy grande, teniendo paredes de color café, viéndose los ladrillos a simple vista, también hay ventanas muy grandes, solo que estas están tapadas por barrotes de color negro, por lo que solo están por observar.

En medio de la habitación, se encuentra una cama con sabanas y almohadas de color rojo, en el suelo hay una gran alfombra que también es del mismo color, cubriendo casi todo alrededor.

Volviendo con las chicas, la de cabello blanco esta observando una de las ventanas, siendo precisamente la que esta en el lado izquierdo, siendo la primera que esta cerca de la entrada, teniendo una expresión indiferente en su rostro, mientras sostiene en su mano derecha una espada de hierro de color gris.

Mientas la chica rubia, se encuentra acostada en la cama roja, teniendo una pequeña sonrisa, observando el techo.

Nadie dijo nada por varios segundos, hasta que la rubia se sienta en la cama, dirigiendo su mirada hacia la derecha – Hermana Kamui – Dijo con alegría.

La chica llamada Kamui gira su cabeza hacia atrás en el lado izquierdo, teniendo contacto visual - ¿Qué pasa Elise? – pregunto con curiosidad.

-Es bueno saber que tu y tu hermano entrenan todos los días para complacer a padre – Dijo la chica con el mismo tono, expandiendo un poco su sonrisa.

Kamui le devuelve la sonrisa – Es verdad – Responde con tranquilidad, volviendo a ver al frente – Aunque no lo hago solo por padre – Afirmo.

La expresión de Elise cambio a una de confusión - ¿Qué quieres decir? – Pregunto.

Durante varios años, Kamui y su hermano gemelo llamado Corrin, han estado entrenado toda su vida para complacer a su padre, pero por parte de la hermana, a medida que paso el tiempo, empezó a sentirse bien cuando ve a los demás felices, como por ejemplo, ayudar y dar consejos a su hermano.

Con el entrenamiento, ayudar a sus amigas Flora y Felicia a limpiar y servir la comida, incluso ayudando a su hermano Xander a escoger las armas. Con todas estas experiencias, Kamui llego a una conclusión.

-Me gusta ayudar a la gente – Respondió con sinceridad, sin apartar la vista de la ventana.

Elise levanta una ceja - ¿Por qué? – Pregunto.

-Porque me gusta ver a los a los demás sonreír, y si eso lo veo, también me pongo feliz – Respondió con un poco de felicidad.

La chica parpadea varias veces con sorpresa - ¿Incluso a los desconocidos? – No pudo evitar preguntar.

Kamui asiente en respuesta – Por supuesto, hare lo que sea necesario para ayudarlos – Afirmo con seguridad.

- ¿Incluso sacrificarías algo con tal de ayudar? – Pregunto Elise con mucha confusión.

Kamui vuelve a ver a su hermana, manteniendo su sonrisa – Por supuesto, ese es el precio por ayudar a otros – Afirmo.

Pasaron unos segundos de silencio, hasta que Elise vuelve a sonreír – Eres muy rara hermana – Afirmo, dejando escapar una risa.

Kamui simplemente mantuvo su sonrisa, pensando que solo es cuestión de tiempo de que lo entienda.

Continuara…


Nota del autor: Hola gente, como ya notaron, esta es una historia que trata de Kamui y de Luigi. Aun así, tratare de darle protagonismo a otros personajes.

Cabe aclarar que no estoy muy familiarizado con todas las franquicias, así que puede ser que en el futuro diga o haga algo que se contradice con el canon, así que de una vez me disculpo.

Y, por último, si bien tratare de que los personajes sean fieles al canon, pero tal vez me tome una que otra libertad.

Eso es todo, hasta el siguiente capitulo.