DGM no me pertenece.
All you need is…
Road se había tardado horas en buscar a Allen. Lo había buscado por todas partes hasta que dio con él en un pastizal lleno de flores.
—¿Qué haces aquí tan solo? —le dijo parándose frente a él.
Allen miró a la chica frente a él. Lo había sorprendido, no se había percatado de su presencia.
Road al verlo supo enseguida lo que pasaba.
—¿Estabas llorando, verdad? —Allen tenía los ojos rojos y su rostro empapado. Se los limpió rápidamente con el brazo al escucharla.
—No vine aquí a llorar.
—¿Entonces?
—Me gustó este lugar, quería ver el anochecer, eso es todo.
—¿Solo?
—Me gusta mi soledad.
Road suspiró y se sentó junto a él.
—Es un lindo paisaje.
Sin embargo, a pesar de todo, las lágrimas de Allen seguían traicionándolo y no paraban de salir. Sin preguntárselo ni pedirle permiso, Road lo jaló hacia sí e hizo que recostara su cabeza en su regazo.
—Llora todo lo que tengas que llorar—, le dijo antes de que él se quejara— yo estaré aquí, no tienes por qué estar siempre solo.
Él le sonrió y las lágrimas fluyeron aún más.
El anochecer llegó un rato después. Allen seguía recostado sobre el regazo de la chica, pero ya había dejado de llorar, aunque tenía los ojos hinchados y rojos.
—Con tus ojos así, no creo que hayas disfrutado del anochecer.
Allen solo le sonrió y suspiró.
—¿Sabes? Hace mucho tiempo cuando yo trabajaba en un circo, solo deseaba que alguien me amara.
—Eso fue en el pasado, Allen. Ahora muchas personas te aman.
—No a eso me refiero. Lo que estoy diciendo es que quería un amor que fuera solo para mí.
—¿Y Mana? —preguntó Road.
—Mana sanó esa parte de mi corazón, por ello me pregunto por qué aún siento un vació dentro de mí. Es la misma sensación de hace años.
Al escucharlo, Road puso un puchero y Allen se asustó al verla.
—¿Qué pasa? ¿Te enojaste por algo?
Se sentó frente a ella y Road aprovechó a jalarle con fuerza las mejillas y sin decir nada se fue de ahí, dejándolo nuevamente solo. Sin entender nada, Allen prefirió seguirla. La siguió de cerca hasta que se detuvo en otro gran campo.
—Road, ¿qué pasó?
—Estás buscando aquel amor qué necesitas, cuando es el que te he estado dando por todos estos años y tú ni te das cuenta—susurró enojada.
—Hey, espera. Antes que nada, no me dejaste ni terminar de hablar. Te iba a decir que esa misma sensación de querer que alguien me ame la he estado sintiendo, pero ha sido porque he encontrado a alguien que me ama solo a mí y a nadie más.
Road lo miró con esperanza.
—¿Me estás diciendo que tú entiendes que yo te amo y qué es eso lo que anhelabas?
—Exacto. Qué mala eres, ya me habías malentendido.
—Lo siento—dijo un poco avergonzada más por la declaración que por en verdad sentirlo.
—Ahora por eso, quiero una recompensa.
Allen se agachó un poco, quedando su rostro a la altura de ella y señaló su mejilla. Road entendió perfectamente que era lo que quería de recompensa. Se acercó a él y le plantó un pequeño beso en la mejilla o por lo menos eso intentó, ya que Allen se había girado un poco y en vez de dárselo en la mejilla fue en la boca.
Road se alejó un poco de él por la sorpresa, sin embargo, después rio para lanzarse a los brazos del chico y sujetarlo fuertemente.
—Lo que tú necesitas es amor, Allen—le susurró al oído.
Allen negó con la cabeza.
—Lo que yo necesito es solo tu amor, Road.
Allen miró a la chica entre sus brazos y acercándose a ella le dio otro beso ya no tan pequeño. Road correspondió contenta.
—Te amo Allen Walker—dijo contra sus labios.
—Y yo a ti, Road.
