Disclaimer los personajes de Lady bug no me pertenece hago esto por entretenimiento.
Adrien esperaba pacientemente a su amiga de la infancia en aquel restaurante donde se encuentra el verso. ¿Cuántos años han pasado? ¿Cuatro, tal vez ya 5? No lo recordaba con exactitud. Era la única que debes en cuando lo contactaba. En un principio Nino lo llamaba más seguido, pero su trabajo como DJ y su matrimonio con Alya fue haciendo más distantes las llamadas, lamentaba no haber podido ir a la boda, pero fue tan repentino, que no tuvo tiempo de cancelar sus compromisos.
Pero esta vez Chloe había insistido por casi un año para que regresara hacer una campaña como modelo, para ella y su socia misteriosa, de la cual nunca supo el nombre y hasta ese día la iba a conocer.
Lo único que sabía era que había fundado una empresa de moda, junto con su socia quien era una diseñadora en ascenso, y hasta entonces tuvo mucho éxito y aceptación entre el público, pero este verano su campaña esperaba incluirlas al fin en las grandes ligas de Europa, por ello Chloe quería no menos que lo mejor y le había insistido tanto en ir a París para la promoción de la línea de verano
Al fin entró por la puerta del restaurante, se veía más elegante y madura, pero la sonrisa que brilló en su rostro al verlo no había cambiado nada.
- querido ¿Cómo has estado ?, estás demasiado delgado, ¿acaso es el estándar de Nueva York? - saludo Chloe dando un beso en cada mejilla.
- Chloe, tú sigues igual de bella.
-¡Oh! muchas gracias, pero por favor toma asiento mi socia no debe tardar en llegar, tiene tantas cosas que hacer. Pero ¿cómo no debería? si es la diseñadora principal.- murmuró la rubia con una sonrisa orgullosa
- A si que por ello es tu socia, ella es diseñadora.
-Así es, pero no creas que solo aporte dinero ¡heee !, soy la administradora, y ¿quién lo hubiera dicho? , lo hago bastante bien.
-no lo puedo creer, ahora no solo gastas el dinero, también lo consigues. - farfulló el modelo dando una sonora carcajada.
- ¡Oh! Pero mira ya ha llegado- murmuró mirando a la puerta.
Adrien, volteo por inercia, quedó impresionado al ver a la elegante mujer entrando, montada en un par de estiletos de tacón de aguja, un vestido ceñido a su hermosa figura, le llegaba hasta la pantorrilla, en un diseño geométrico en rojo y negro, las gafas oscuras cubrían gran parte de su rostro, su pelo, negro azabache, caía en una desenfadada trenza por uno de sus hombros, pero no por ello se veía despeinada, le daba un toque de frescura y juventud, de alguna forma su andar le resultaba familiar.
Al llegar a la mesa saludo a Chloe, quien ya estaba de pie, Adrien aun no salía de la impresión, ni siquiera se había levantado de la mesa para recibirla, la rubia que lo miraba por el rabillo del ojo estaba más que satisfecha con la reacción del joven modelo.
-Pero mira a quien he conseguido para la campaña. - dijo la rubia señalando con la mano a Adrien, sacándolo así de su ensimismamiento. Inmediatamente se puso de pie.
- mucho gusto señorita soy Adrien Agreste - se presentó extendiendo la mano, pero la mujer no se la estrecho, se quitó los lentes abriendo los ojos como plato.
-¿Adrien? ¿Adrien Agreste? Contestó la mujer echando los brazos a su cuello por impulso, dándole un fuerte abrazo.
Adrien aún estaba procesando en su cabeza esos hermosos ojos azules, estaba tan sorprendido que no correspondió al abrazo.
-¿¡Ma ... Marinette !?
- ¡Oh perdona! Me dio tanto gusto verte, que he invadido tu espacio personal - se disculpó al ver que no reaccionaba.
Un segundo después, Adrien la jalaba hacia él, dándole un abrazo aún más aprensivo, no pudo evitar hundir su nariz en su cabello y aspirar su dulce aroma, lo había extrañado tanto, una calidez que hace años no sentí se instaló en su pecho, no recordaba lo perfectamente bien que ella cabía en sus brazos.
-Bueno, me voy a poner celosa, a mi no me abrazaste así - espetó la rubia con una sonrisa de lado un poco confundida con las reacciones de ambos.
El rubio no tuvo más opción que soltarla dando un suspiro. Marinette también estaba un poco aturdida no esperaba un abrazo tan fuerte y prolongado.
-¿Ustedes dos socias ?. No puedo creerlo. Jamás en ningún loco sueño habría podido imaginar esto.
- yo menos - soltó Marinette con una risita sarcástica - pero la realidad es que sin Chloe muchas cosas no habrían sido posibles para mí. - continuo con tristeza.
-no digas eso también me has hecho ganar mucho dinero, - contesto la rubia tratando de aligerar el ambiente.
Pidieron la comida y aunque no dieron detalles de cómo fue que iniciaron, hablaron de sus primeros clientes, cómo en los primeros años Chloe se convirtió en una socialité, no faltaba a ningún evento siempre vistiendo los diseños de Marinette para así promocionarla hasta que comenzaron a despegar con vestidos hechos a la medida para las amigas de Chloe.
Contaron anécdotas de su primer desfile, como la rubia tomó las riendas de la administración y la publicidad era una CEO increible.
- ¡vaya! ¿Ha pasado tanto desde que me fui?
-casi 6 años querido! Contestó la rubia con la copa en la mano y una mirada, que por algún motivo Adrien sentía que lo escudriñaba.
- lamento mucho que no haya funcionado tu matrimonio con Kagami. - murmuró Marinette algo apenada.
- No te preocupes, realmente nunca fue un matrimonio que quisiéramos, solo duró seis meses legalmente, pero desde el principio ya había fracasado, no nos amábamos y lo comprendimos pronto, pero la presión de nuestros padres pesaba mucho en aquel entonces.
- ¿y qué ha pasado con los demás del colegio? Pregunto entusiasmado, mientras un mensaje de texto llegaba al cel de Marinette.
- Lo siento, los tengo que dejar - se excuso la azabache tomando el último trago.
- ¿en verdad te tienes que ir? Preguntó en tono de súplica
- está organizando una fiesta familiar para mañana ¿por qué no vienes? Asi podrás ponerte al dia, muchos del colegio van a estar ahí -
-oh me encantaría ¿puedo Marinette?
-por supuesto- contestó Maeinette despreocupada. la sonrisa de Chloe se borró en cuanto vio la reacción de Maeinette, no era lo que esperaba.
-Bien pasaré por ti al hotel - dijo la rubia.
Después de despedirse de Adrien, la rubia sacó el teléfono haciendo una llamada.
-¡Los he juntado pero la reacción de ella no es lo que esperaba!
-no puedo estar equivocada, te enseñé las fotos, entre más crece más se parece.
- bueno veremos mañana.
Colgó el teléfono.
Hola queridos lectores que se pasan por aquí, vengo con otra loca idea, espero que les guste.
