Día 10: Confesión ebria

Todos en el Yorozuya celebraban el cumpleaños de Gintoki. Los menores como Kagura y Shinpachi se fueron a dormir temprano dejando a los adultos seguir bebiendo.

Gintoki junto con Madao decidieron salir a seguir bebiendo en la calle haciendo disturbios en todos los lugares, hasta que el shinsengumi apareció para arrestarles.

–¿Por qué cada que hay un desorden público siempre está el líder del Yorozuya involucrado? -Se quejó el vicecomandante del shinsengumi-

–Hijikata-san -la cara roja de licor de Gintoki relucía- Hijikata-san es mi cumpleaños.

–Bueno, celebrarás en prisión -respondió sacando unas esposas.-

–Hijikata-kun me regalo unas esposas -las lágrimas de Gintoki salieron mirando sus esposas- pensé que te olvidaste de mi cumpleaños.

–Dana, si lo olvidó -Okita mencionó serio haciendo que el de cabellos blanco lloré con fuerza-

–¿Cómo es posible? -cuestionó entre llantos.

–¡En primer lugar, no estoy obligado en darte regalos! -Gritó para callarle- Ni sabía que lo fuera.

–¡Cómo va ser que la persona que me gusta no sepa de mi cumpleaños! -Gin-chan gritó entre llantos. Todos estaban sorprendidos.-

¿A caso se estaba declarando?

A Hijikata se le cayó el cigarrillo de la boca, los demás murmuraban a su alrededor.

–Oh, ahora entiendo porque esa extraña obsesión de espiar a Dana -Sougo choco su puño contra el reverso de su otra mano.

–¡Tiene sentido! Por eso siempre pide estar pendiente de sus pasos -Yamazaki apoyó

–Toshi, eso se llama acosar -El comandante del Shinsengumi habló negando con la cabeza.

–¡Mira que gorila lo dice! -Gritó señalándolo.

–¿A quién le dices gorila? -El gorila del Shinsengumi se quejó, levantando los brazos típico comportamiento de primates.

–Más bien, sería un novio toxico -Sougo miro a Gintoki que seguía llorando-. Dana, corre peligro con un novio así.

–¡Él ni si quiera recordó mi cumpleaños! ¡Mientras que yo le di mi más grande tesoro! -Todos voltearon a ver al vicecomandante; quien, no dejaba de decir: "No es lo que creen"- Le di mi cupón de postre gratis por cumpleaños.

–De acuerdo, Yorozuya. Te dejaremos libre -El comandante quitó las esposas. Antes que Toshi diga algo dio un largo suspiro- ¡No es delito amar! ¡Solo ser no correspondido! ¡El desamor nos hace ir con nuestra segunda opción el licor!

La imagen de Otae sirviéndole sake de la misma botella con la que lo golpeo, vino a su cabeza con moretón.

Gin-chan fue a tomar las manos de Hijikata.

–¡Quiero que sepas que no me voy a rendir porque te… -vomito- amo!

Hijikata recibió ese vomito en sus zapatos y parte de sus pantalones. Estaba seguro que el mayor no recordaría nada o fingirá. Pero lo que no podrá fingir es el moretón en la mejilla.