Hola a todo el mundo, si ya sé que dirán; este sujeto empezó una historia y la deja a medias para empezar otra vez.
Me disculpo por ello, pero esta historia es una rescritura de mi Fanfic RWBY: Demonios en las Sombras. Aquella historia no me estaba cuadrando a donde iba y se me iba a dificultar lo que tenía planeado más adelante y por ello merecía un reinicio. Mi editor (yo mismo) me dio la sugerencia…
Pero, en fin. Aquí empezamos de nuevo.
Descargo de derechos, RWBY y DMC pertenece a sus creadores, así como cualquier personaje o referencia a serie que se mencione continuación.
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(A un año del inicio del Canon/Alter… más o menos)
Nicoletta Goldstein o mejor conocida, Nico, de cariño, habia sobrevivido durante mucho tiempo, ella habia visto el mundo caer y surgir, aunque en un determinado momento cayó y a su vez surgió con algo distinto en esa ocasión. Esa última vez fue algo llamativa.
Ella habia vivido durante mucho tiempo, esperado el momento en que surja la necesidad de ella. En que las criaturas de las sombras aparezcan de nuevo y traten de someter de nuevo a la humanidad.
Ahora el mundo tenía como enemigos a los Grimm, seres que se alimentaban de emociones negativas. En lo personal, a Nico no le parecieron gran cosa, actuando por instinto como animales eran muy predecibles. Aunque eso cambio cuando ellos aparecieron.
Los primeros indicios de actividad demoniaca se dieron cuando en un determinado momento las grandes poblaciones entraron en conflicto de intereses, allí moviéndose entre ellos, los Demonios hicieron su aparición.
Demonios y Grimm habían entrado en conflicto en un inicio, ella vio ese momento. Pero en poco tiempo eso cambio, empezaron a trabajar en conjunto y fueron capaces de infectar a aquellos seres con máscara blanca y ojos rojos haciéndolos más peligrosos.
La misión de Nicoletta era esperar a alguien con sangre mestiza humana/demoniaca que se mescló con el pasar de las generaciones del nuevo mundo, ese fue siempre su fin. Su tiempo de vida estuvo llegando a su límite y fue allí cuando en el bosque donde ella tenía su campamento, por fin apareció alguien digno de sus esfuerzos.
"No crees que esta ropa es un poco cara… no es que este agradecido, es solo que…"
"Haces mucho en preocuparte. Descuida, esto no es más que un regalo."
Frente suyo, en el vestíbulo de la cabaña que habia sido alquilada para pasar el rato, una mujer madura de exuberante cuerpo vestida con un vestido liso blanco que hacia juego con su larga cabellera albina estaba ayudando a vestirse a un chico bien fornido de cabellera rubia, actualmente el niño estaba únicamente en paños menores en paso a ponerse el pantalón.
"Debes quedarte quieto. ¡Déjame ayudarte en esta parte… ah! No te muevas…"
"je. Me haces cosquillas…. ¡oye! No toques la parte baja solo por halar mi cremallera."
El bullicio continuaba en la pequeña cabaña con la mujer albina divirtiéndose al ayudar al chico, en ocasiones los gritos eran por las caricias exageradas que aquella dama brindaba y él se mostraba ligeramente avergonzado al ser observado.
Nico bufó divertida ante aquello, allí delante estaba el único que habia llegado a ella y mostraba la esencia suficiente como para ser el heredero del poder de sus antecesores. Un ligero recuerdo inundo su mente, fue el momento cuando lo encontró todo lloroso y asustado, era alguien insignificante para lo que debió convertirse.
Ella encontró un niño con grandes aspiraciones e ilusiones, pero con falta de fortaleza como para cumplirlas. Siendo solo un niño, ella dio todo lo que tenía para convertirlo en lo que él quería ser. Lo manipulo para que la carga sea puesta en sus hombros. ¿Se sentía culpable por ello? Ni un poco. Se estaba quedando sin tiempo y él era único, además, la característica que su cuerpo poseía lo hacía un ejemplar magnifico para el futuro.
Nicoletta Goldstein cambió y endureció al niño llamado Jaune Arc. Aunque aún seguía siendo alguien idealista, ella sabía que el mundo le mostraría la realidad.
"Wow… debo decir el vestuario resulto magnifico. Cualquier mujer que te vea podría caer por ti únicamente con tu mirada que acentúa muy bien con tu nueva ropa."
"Gracias. Aunque eso de las chicas parece un poco exagerado."
"Tonterías…"
Nico salió de su distracción por la conversación entre las dos personas en la sala. Allí la mujer madura albina acicalaba al joven el cual observaba el traje extravagante que ahora llevaba. "Como todo Cazador, vestir de esa manera ya es una marca registrada." Ella resoplo ante ese pensamiento.
Levantándose del sofá en el que habia estado desde que habia entrado hace ya unas horas, Nico se acercó al dúo e hizo sus comentarios traviesos al ver a su alumno. A pesar de su apariencia senil, aún conservaba cierto aire juvenil.
Habiendo preparado todo, hoy era el último día en el que Nico veía a su único alumno. Hoy decía adiós a aquel que fue un niño llorón y enclenque, así mismo era posible que se despida de aquella mujer de cabello albino, esa mujer llamada Willow simplemente se habia apegado a ella durante todo este tiempo que, estimaba despedirse de ella sería difícil. Esa mujer le recordaba mucho sus antiguas amistades femeninas.
Con unas cuantas conversaciones entre las tres personas, siendo casi medio día. El momento habia llegado.
La mujer mayor vio como el niño de ojos azules tomo a Rebellion y la enganchó a su espalda, así mismo tomo un maletín de color negro de aspecto pesado y lo vio desaparecer en un destello. Como pertenecías, una pequeña bolsa era lo único que Jaune llevaba, así como la espada envainada con la que Nico lo habia encontrado.
Saliendo de la comodidad de la cabaña, los alrededores estaban rodeados de naturaleza verde y un cielo ligeramente despejado, una ligera brisa corría moviendo los grises cabellos de Nico.
Fueron breves palabras la que Jaune le dio a la mujer madura de cabello albino, la despedida de ellos no fue gran cosa. Sorpresa fue cuando él entrego aquella espada envainada.
"Dices que no volverás a tu hogar a pesar de todo, así que quería decirte que puedes visitar mi hogar. Crocea Mors, esta espada era una reliquia familiar y lo único que probaría que aún estoy con vida y…"
"Quieres que le entregue esto a tu madre." Willow intuyo. "No te preocupes, le diré que estas bien."
"Gracias y… por favor no le digas a donde me dirijo. No quiero que se dedique a buscarme, es posible que me arrastre y me amarre a reprocharme por el haberme ido por todo este tiempo." Jaune se rasco la mejilla de manera nerviosa, al parecer temía en lo que su madre le haría si alguna vez lo encontraba.
"No tienes por qué temer. No diré nada más de lo necesario… creo."
"Niño, yo creo que los gritos de tu madre por irte todo este tiempo no es lo único por lo que debes preocuparte."
"Que?"
Nico sonrió ante la intrigante de su alumno, más aún al ver los movimientos nerviosos de Willow. "Ya lo sabrás a su debido tiempo, ¿verdad Willow?"
"Su-supongo…"
"…¿?"
Nico sonrió de lado ante la respuesta sesgada de Willow y la mirada confundida de Jaune.
Con la confusión aun presente, Jaune aun continuo su despedida con la mujer vestida de blanco. Las preguntas de esa mujer se despegaron más aun cuando se refirió a que en algún momento tendría que ingresar a alguna Academia para poder recibir su título certificado como Cazador. Ella prometió ayudarlo cuando el momento llegue. Su despedida culmino cuando ella lo abrazo levemente y beso su mejilla, muy cerca a sus labios.
Nico torció los ojos al ver como Willow se portaba como una doncella, a pesar de saber que por las noches no habia podido dormir al escuchar gemidos excesivos de pasión desenfrenada. Ella sabía todo lo que Jaune y Willow habían hecho, eso habia causado un gran bien para liberar la tensión entre ellos.
Jaune habia terminado con mujer de cabello albino y ahora estaba parado delante de Nico. Ella exhalo con fuerza, esta no era la primera vez que se despedía de alguien que, aunque no quiera admitirlo, se habia encariñado.
"Yo-"
"Guárdate tus palabras niño. Solo quiero decirte que me ha dado gusto que hallas cambiado durante todos estos años, pero esta no será la última vez que nos veamos. Eso tenlo por seguro." Nico se mostró estricta, no habia razón para dudar ahora.
"Está bien. Pero, solo quiero decir gracias… quiero agradecerle por todo lo que ha hecho por mi durante todo este tiempo. Usted me-"
"Niño…" Nico paro a lo que sea que su alumno hubiese querido decir. Las palabras de agradecimiento estaban demás, ella no habia hecho nada que merezca las gracias y se sentía mal por escucharlas. "No tienes que preocuparte por nada. Tú querías la fuerza para convertirte en un héroe y ahora la tienes. Ve allí afuera y demuestra el fruto de tu entrenamiento, ahora eres capaz de ver el mundo de manera distinta, tienes enemigos que son distintos a los demás y tienes un deber que debes ejercer. No hay nada que debas agradecerme."
Jaune se quedó allí luego de escucharla, en silencio. Nico creía que eso era suficiente para cortar el sentimentalismo, aunque grande fue su sorpresa con lo que siguió después.
Ella recibió un fuerte abrazo. El niño que habia visto llorar en muchas ocasiones hasta que maduró la abrazó con fuerza.
"A pesar de lo que dices, yo quiero agradecerte. Gracias por creer en mí y ayudarme a pesar de todo… en serio, muchas gracias."
"…"
Nico no pudo responder a tal fervor. Cuando quiso hacerlo, ella sintió un beso en su frente y vio como el chico se alejó de ella sonriendo.
Jaune se alejó de las féminas y se despidió eufórico, fue así hasta que se perdió en la distancia.
Nico sintió un deja vú cuando vio alejarse a su incompetente alumno. Un recuerdo de hace años la afligió por tal acción.
"Pequeño idiota..." Ella murmuró.
Así se quedó durante un tiempo, suspirando al ver como el único estudiante en toda su vida se alejó. Aunque eso fue leve, a su lado aún estaba la mujer que él habia rescatado la cual quería limpiarse una lagrima descarriada de manera disimulada.
"Debo decir que, esperaba que le dijeras que se llevaría una sorpresa cuando volviera a verte. Algo así como que el panadero puso un bollo en el horno o cosas por el estilo."
La mujer a su lado se mantuvo en silencio. Aunque su rostro se sonrojo ante el comentario.
Después de un momento Willow pudo responder. "… no es bueno hacer comentarios innecesarios. Aun no es seguro lo que estas insinuando, Nico."
"¡Oh vamos, todas las señales están allí! Desde lo que sucede en las mañanas, así como las pequeñas manías." Nico se burló ante la duda de su acompañante.
"Nada es seguro. Aunque si es así… espero que tengas razón." Willow acarició su vientre levemente.
"Y créeme, la tengo." Nico sospechaba que habia un futuro próspero esperando, aunque eso estaba en los hombros de una sola persona. "Me pregunto qué sorpresas esperare hasta mi deceso."
Un silencio se dio entre las féminas la cuales ingresaron a la cabaña luego que el chico Jaune se perdiera en la distancia. Allí adentro, Willow fue a preparar té el cual Nico siempre recibía de manera gustosa.
El momento no se hizo esperar, bebiendo aún el té, Willow rompió el silencio al preguntar a Nico que es lo que haría a continuación. A que aspiraba ahora que Jaune se marchó de viaje. Aquella pregunta la tomó por sorpresa, ella nunca se habia preguntado eso ya sea por la obligación que tenía, o el daño que le habia hecho la soledad.
Fue solo un momento de reflexión y Nico por fin tuvo la respuesta.
"*suspiro* Morir es lo único en lo que he pensado. Por fin poder descansar después de todo este tiempo observando el tiempo pasar, nada sería más grato que eso."
La respuesta sorprendió a Willow. "Morir? No creo que eso sea en lo único que pienses…"
"Cuando has vivido tanto tiempo como yo, el paso del tiempo te afecta excesivamente, más aún cuando vives sola y tu propósito es algo que ya lograste cumplir." Nico suspiro nuevamente, estaba cansada. Más ahora que ya todo estaba cumplido.
"Bueno… dejare eso para otra ocasión. Ahora, aunque hemos pasado por muchas cosas nunca las cuales han ido escalando en sorpresas y a eso quiero preguntar… ¿las criaturas demoniacas han existido por tanto tiempo? ¿de cuántos años estamos hablando?" Willow tomo una postura cómoda en el sofá, estaba alerta a lo que podría acontecer.
Nico sonrió ante la pregunta hecha, esa era una gran incógnita. Además, agradeció internamente que no siguiera con el tema anterior, un cambio de ambiente era bueno ya que era posible que todo se volviera turbio.
Durante todo el tiempo que Willow estuvo viajando con Nico y Jaune, ella habia preguntado más que lo suficiente. Aquella mujer se habia adaptado de manera rápida e incluso ayudo al chico a crecer como persona, eso fue anormal desde un inicio. Nico habia preguntado muchas veces si ella ya conocía algo sobre Demonios y la respuesta era siempre no, que únicamente era de manera inconsciente todo lo que hacía.
Nicoletta le creyó, no habia mentiras allí. No era como la mentira que le habia puesto a Jaune sobre su amnesia, ella sabía quién era a solo pocos días de estar a su cuidado.
"Durante cuánto tiempo preguntaste? …" No vendría mal hablar sobre el pasado, ella quería que la escucharan. Quería ver su rostro de sorpresa. "¿estarías dispuesta a escuchar una historia del pasado?"
Willow se mostró un poco insegura, pero aun así se mantuvo en su lugar. "… no tengo prisa en viajar al hogar de Jaune aún, así que tengo tiempo."
Nico dibujo una sonrisa en su viejo rostro, sirviéndose un poco más de té y arreglando su antiguo traje marrón modificado para su senil cuerpo. Ella buscó en su memoria viejos recuerdos que esperaba cambiaran la perspectiva en la mujer de su alumno. "De acuerdo. Empecemos…"
…..
…
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EL FINAL A VECES ES SOLO EL COMIENZO.
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Era el final de una Era, esto ocurrió hace miles de años y fue olvidado, borrado en el tiempo.
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El mundo habia llegado a su final.
La vida tal y como se la conocía fue totalmente devorada por la plaga del árbol de sangre que buscaba nutrientes para dar su fruto. Las ciudades eran solo ruinas y en sus sombras los cascarones de sus habitantes aún tenían dibujadas las expresiones de terror al ser empaladas por las muchas raíces que les arrebataron la vida.
La sombra de dos objetos gigantescos se levantaba y cubrían en tinieblas el mundo, sus raíces deformaban el paisaje y liberaban miasma que deformaba la atmosfera. La plaga de las sombras se movía haciendo suyo todo a su paso.
Aun con todo perdido, la lucha que dio inicio al Apocalipsis para el mundo terrenal aún seguía en apogeo.
En las profundidades del mundo, el Infierno era disfrazado por su neblina gris dándole un aspecto aún más macabro, allí varios objetos punzantes se entrelazaban formando capullos gigantes y resistentes por lo gruesos que eran. La raíz del fin estaba allí. Cerca de ella, la lucha estaba brindando un espectáculo magnifico, una lucha por la salvación de lo poco que quedaba.
Empuñando a Rebellion en su mejor forma, Dante hizo uso de su mejor habilidad para enfrentar a su oponente. Cada corte, cada movimiento debía ser casi preciso, a cada error una herida era infligida en su cuerpo haciéndolo sangrar.
Cada herida en el cuerpo de Dante se recuperaba de manera lenta, el tiempo que ya habia llevado luchando habia hecho que su atuendo superior haya desaparecido dejándolo expuesto y con su energía en el límite. Haciendo un corte horizontal, desvió un ataque electico, aunque tuvo que esquivar los que siguieron.
Su oponente, aunque no usaba una espada como tal, sus poderes variaban entre los varios elementos; agua, aire, tierra, oscuridad, rayo, hielo, esos eran solo unos pocos para nombrar su capacidad y eso lo hacía muy peligroso. Formando una masa de cuerpos que cambiaban de forma desde una bestia cuadrúpeda de tamaño promedio a un monstruo tipo dragón gigante, su color albino lo hacía resaltar en la oscuridad del lugar. Sus poderes eran ilimitados, pero, aun así, su ansia de poder lo hizo desatar el fin del mundo para recibir el fruto del árbol que crea a un Rey Demonio.
"Crees que haces algún bien en esta batalla. ¡Yo ya he ganado, los frutos de mi victoria están a punto de madurar, tu lucha ya no tiene caso!" haciendo caer fragmentos de hielo, la bestia ahora era un enorme ciclope gris musculoso que vestía armadura oriental. Sus ataques fueron esquivados tanto así que la criatura se abalanzo sobre su oponente el cual se desvaneció y lo ataco en la parte posterior del cuello. "Arg! ¡No tiene caso que pelees!"
"Je… para ser un demonio que se jacta, eres demasiado débil a los ataques por la espalda. Y créeme, mi lucha no tiene nada que ver con lo que suceda en el exterior, sé muy bien que fue muy tarde mi reaccionar y únicamente me interese cuando te metiste con los míos y ese fue un golpe muy bajo Abezi…" Dante aterrizo en el suelo destrozado y coloco su espada sobre su hombro. Como siempre, una ligera sonrisa adornaba su rostro ligeramente empañado por el sudor. "Tus trucos han ido demasiado lejos. Si querías gobernar, has destruido lo poco que habia y tu victoria en todo caso tampoco tiene sentido."
"Jejejeje…. ¡Jajajajaja!" La criatura rio estrepitosamente, aunque de la nada se desvaneció y eso puso en guardia al Cazador de demonios. Eso era nuevo.
Buscando con la mirada, incluso tratando de sentir su aura. Él no encontró nada, así que trato de ir y cortar el fruto del árbol, pero, Dante no lo vio venir. Un fuerte golpe por la espalda lo lanzo por el aire y dar de lleno en las raíces de Qlippoth. Alejándose de su objetivo.
"¡No hay satisfacción más grande que ser quien acabo con el mundo que el antiguo Rey Demonio quiso gobernar!" Abezi ahora tenía una nueva forma. Un dragón alado occidental dorado, sus alas estaban abiertas y liberaban resplandores eléctricos. "Pero lo que me dará más satisfacción es el hecho de exterminar al asesino de Mundus. Ese bastardo hijo del Caballero Oscuro. ¡Si te derroto sin aun comer el fruto de Qlippoth, eso me convierte en alguien superior a todos en este mundo!"
"… haaaa… y como siempre, todos lo único que hacen es alardear." Lanzando ráfagas de viento tajantes, Dante se levantó y se puso delante de la criatura. La bestia apenas se inmuto ante el ataque, aunque su mirada no estaba puesta en la bestia sino en la fruta de color rojo. Él quería destruirla. "No creo que todo salga como quieres, créeme. Aun no has visto nada de mí, pequeño demonio."
"Jejeje… sé que no puede usar el Devil Trigger. La lucha ya ha sobrepasado el tiempo límite y necesitas descansar para recobrar energías." La criatura se movió de manera intimidante, agito ligeramente sus alas y fuego ardió en su hocico. "Morirás al igual que lo hicieron aquellos que te ayudaron en tu cruzada."
Dante frunció ligeramente el ceño, luego, llamas cayeron sobre él. Eso duro poco, ya que se movió súper veloz y enseguida hizo un corte horizontal en el cuello del dragón. Fue lo suficientemente fuerte como para desviar el ataque y hacerlo perder balance.
"Maldito seas!" el dragón demoniaco gruño ante la herida causada. Dante sonrió al ver la herida en la bestia, aunque fue leve, fue suficiente para su satisfacción.
Insultos salieron de parte de la criatura a los cuales Dante respondió con sorna, a pesar de sentirse en desventaja en el momento cuando el suelo fue inundado y los ataques cambiaron al tipo rayo. El rango de ataque se amplió desde allí el veterano Cazador ya no podía acercarse de manera seguida a su oponente.
Los ataques que hizo de cerca, aunque fueron pocas las punzadas y cortes que hizo. Cada uno de ellos fue con el poder suficiente como para desgarrar y trazar la piel de su oponente con un solo corte. La criatura muy molesta uso sus patas para atacar a lo que tuvo Dante tuvo que bloquear y desviar cada uno de esos golpes, no quería desaprovechar la oportunidad de dañar y hacer sangrar a su rival. Él llego a la compresión de que la única manera de vencerlo era haciéndolo gastar energía en reparar su cuerpo ya que de otra manera seria imposible.
Al final, la criatura se cubrió en un vendaval de aire oscuro. Tomando la distancia correspondiente, Dante planeo de nuevo su estrategia. Él lamentaba haber perdido sus pistolas gemelas en su cruzada, ahora hubiesen sido de gran ayuda.
De vez en cuando una descarga eléctrica hacia que él esquive, aun así, Dante pensó en lo que haría a continuación. Con una gran capa de protección de la criatura y con la fruta de Qlippoth en lo más alejado y protegida, debería tratar de noquear a la bestia.
Tomando un gran respiro, él se preparó para lo que pensaba seria el final.
Cargando energía en su espada, lo suficiente como para que su filo tome un color carmesí, Dante lanzo varios vendavales que desgarraron la protección del Dragón demoniaco. Aunque al final, él fue bombardeado por un ataque a quemarropa el cual no logró pudo esquivar, un ataque de oscuridad relámpago que hizo lo hizo gritar por el daño recibido.
"Ahhh! ¡Maldito seas!" el dragón demoniaco no salió ileso del ataque que recibió. Perdiendo una de sus patas y un ala, fluido negro escapaba de sus heridas. Gruñidos e insultos a el hijo de Sparda por lo obstinado que era fueron dichos por la bestia, aunque su humor cambio al ver el estado de su oponente. "jajaja! parece ser que no ahora ya no podrás continuar con esta pelea."
Dante se paró delante del herido demonio con el ceño fruncido sosteniendo su brazo izquierdo, o la falta de aquel miembro el cual únicamente era un muñón del antebrazo. El no haber podido esquivar un ataque lo habia dejado muy mal herido.
"Tsk! Fue solo un golpe de suerte, Abezi. Aunque me veas así, aun soy capaz de derrotarte." Él aun hacia alarde de su poder. Al ver que usando lo poco de su poder restante habia lastimado a la criatura demoniaca, Dante tenía confianza.
"Eres capaz de alardearte, aunque no tengas oportunidad. Es por eso que detesto a los de tu tipo."
"Pues ten presente que uno de mi tipo fue capaz de hacerte perder dos de tus extremidades." Dante, aunque de manera leve, curvo una sonrisa en sus labios al ver como la criatura gruño ante lo dicho, aunque la sonrisa no le duro mucho a ver como la criatura empezó a regenerarse y a cambiar de forma. "Si lo dejo recuperarse, esto será muy malo… más de lo que ya lo es."
Aun con un solo brazo disponible, Dante apresuró el paso e hizo uso de Rebellion para dar un gran tajo horizontal que hizo que la criatura se desvaneciera en sombras. Aprovechando ese momento, él corrió hasta donde estaba el fruto de todo este caos, aunque al estar lo más cerca posible, tuvo que esquivar un golpe mortal.
La bestia demoniaca aún continuaba siendo un dragón y estaba listo para un nuevo ataque a quemarropa a lo que el veterano cazador de demonios tuvo que usar los espectros de espadas de luz carmesí para lazarle y hacerlo perder algo de poder de ataque.
Al final, el ataque de fuego fue lanzado a la distancia, pero Dante no conto con que la criatura se aparecería y lo derribaría para sostenerlo en el suelo con una de sus patas libres. Ahora estaba allí con la presión de una criatura de unas cuantas toneladas que podría eliminarlo por cualquier medio, eso era un poco frustrante.
"¡No más juegos, no más palabrerías! Te dije que te exterminaría. Y eso es lo que voy hacer ahora."
"Si vas hacerlo... yo de ti lo haría ahora mismo. Nunca se sabe lo que- podría pasar si te detienes a hablar." Dante sintió dificultad al hablar debido a la presión ejercida en su cuerpo.
"¡Y eso hare!" La criatura cambio de forma de nuevo y ahora era un enorme toro bípedo de un color marrón, un minotauro. Un minotauro tres veces más grande que un humano promedio. Su única vestimenta era un simple taparrabos negro, sus cuernos era de un dorado deslumbrante. Su complexión era excepcionalmente musculosa, aunque le faltaba el brazo derecho y eso le hizo mirar con dudas ese defecto. "Ahora muere…"
El Minotauro demoniaco hizo aún más presión en su agarre, listo para quebrar el cuello de su oponente. Ese era el final, pero, la criatura se dio cuenta de que, a pesar de la presión, Dante estaba aún sonreía.
¡!
Luego, la criatura demoniaca sintió como un objeto filoso perforaba su espalda a la altura de su corazón, luego fue otro. Dos objetos punzantes perforaron su espalda y fue allí cuando llego a la comprensión de que la espada de Dante no estaba por ninguna parte, al girar su cuello levemente allí vio un rostro similar a la persona que tenía sujetando del cuello.
"¡Maldito hijo de Sparda-"
"No soy de los que atacan por la espalda, pero puedo hacer excepciones. Nos has dado muchos problemas, aspirante a Rey Demonio." Cambiando de forma, la persona que una vez de fue un hombre de rasgos refinados y cabello albino peinado hacia atrás, ahora era una criatura de aspecto aterrador de una coloración azabache e índigo.
Con rápidos movimientos, uso una katana con gran destreza, así como a Rebellion para al final lanzar al gran Minotauro a la distancia. La criatura por su lado quedo impresionada y no supo reaccionar, su cuerpo fue adormecido al momento de que fue apuñalado.
"Te tomaste tu tiempo. Un poco más tarde y no la contaba, Vergil."
"Je. Deberías saber que se ha hecho hasta lo imposible por conseguir lo que se requería, agradece que llegue en buen momento."
"Supongo que si…"
Siendo ayudado por su hermano gemelo, Dante se puso de pie y observo a un caído demonio que protestaba y maldecía. Se veía tan vulnerable, y lo que no diera por simplemente exterminarlo allí, aunque fuera totalmente inútil.
Vergil devolvió a Rebellion a su hermano y juntos se dirigieron al fruto de Qlippoth para arrancarlo. Vistiendo pantalones negros de cuero junto a una chaqueta larga de cuero con bordados blancos sobre su chaleco azul, el conjunto se completaba con botas altas negras con pequeñas correas plateadas que le daban un aire de hombre poderoso y misterioso. Su cabello albino peinado hacia atrás lo diferenciaba de su hermano y le daba un aire más atractivo.
"Déjame decirte que si no hubiésemos derribado a Abezi. La barrera que protegía al fruto de Qlippoth no hubiese sido fácil de atravesar."
"Una barrera? Y yo que pensé que esto sería más sencillo. Jamás en ningún momento sentí nada"
"La barrera es similar a la de ese entonces en donde luchamos, Dante. Solo que esta refleja el interior a manera de instigación para que te acerques, tú bajaste la guardia muchas veces por conseguir esto."
"Jajaja… no puedes culparme. Ha pasado mucho y únicamente era por esta cosa. Necesitaba conseguir que esto ya no madure lo suficiente."
"…" Vergil no dijo nada y simplemente uso a Yamato para hacer un corte vertical que fue suficiente como para destruir la barrera y así dejar visible lo que protegía.
Allí estaba dos frutos con aspecto extraño y de un color rojo carmesí, aunque uno de ellos era de color purpura. Ambos hermanos llegaron a la conclusión de que solo uno de ellos estaba maduro, el otro aún estaba a medias, pero de igual manera ambos fueron tomados.
El fruto de Qlippoth tenía gran poder y sería un desperdicio perderlo, más aún con lo que tendrían que hacer a continuación.
Con el fruto en la mano, Dante bromeo sobre si Vergil querría consumirlo de nuevo para aumentar sus poderes como lo hizo hace ya un tiempo atrás. El poseedor de Yamato simplemente sonrió de lado y dijo que sería un desperdicio hacerlo.
Con todo listo, lo mejor sería irse del Infierno. Dante esperaba que aun halla algo allí afuera.
"No queda nadie allí afuera Dante. Todos se han ido, aunque las raíces del árbol no los consumieron como nutrientes, los demonios que salieron, así como el resto de bestias míticas que lo lograron se corrompieron y se encargaron de destruir todo. El mundo que nuestro padre, así como nuestra madre apreciaron se ha ido." Vergil fuer crudo con la verdad, no habia caso en mentir.
Dante miro al cielo del lugar, luz oscura cubría lo cubría, así como las grandes ramificaciones que se elevaban y se perdían allí arriba. Él suspiro y apretó los dientes ante el hecho de haber fracasado por completo, a pesar de haber salvado a los suyos no pudo proteger a nadie más.
"… entonces ya no queda nadie. *suspiro* el mundo será aburrido a partir de ahora."
De manera impasible, Vergil se mantuvo observando a su hermano. Todos perdieron en la batalla y tal y como estaba el caos afuera, sus poderes no podrían recuperarse lo suficiente como para combatir. Pero quien más habia perdido era Dante, eso él lo reconocía ahora. Desde siempre fue su optimista hermano quien siempre se dedicaba a proteger, lo hizo siempre, siempre fue así.
"No hay manera normal para recuperar esto. He encontrado lo que se sospechaba en un inicio y ha de ser posible llegar a un acuerdo. Pero todo está en lo que se requiera."
"Entonces tenemos que irnos. El show final está por finalizar, ¿no?" Dante sonrió un poco por lo dicho.
"Nunca me gusto esa actitud tuya."
"¡En verdad creen que podrán largarse de aquí como si nada!" una voz cargada de ira y prepotencia interrumpió el ambiente.
Delante estaba una masa esférica de gran tamaño que cambiaba de forma cada cierto tiempo, pero lo más llamativo era que derramaba sustancia negra. Esa cosa era el antiguo Dragón y Minotauro que Dante enfrento.
"¡No dejare que se larguen de aquí! Sea lo que sea que me hicieron, lo mejor hubiese sido que me maten, pero decidieron simplemente pasarme por alto. ¡Ahora pagaran ese error!"
"Je. Entonces el efecto termino más pronto del que creía. Aunque no se ve tan amenazante como antes, ¿Por qué es que era eso?" Dante tenía sus dudas al sentir el aura emanado por el oponente frente suyo. Ya no habia esa presión ejercida que hubo antes.
"El agua sagrada empleada con yamato no era suficiente para matarlo, pero si para disminuir sus poderes. Ahora no es más que un simple demonio menor."
"¡¿Un demonio menor, enserio creen haberme debilitado?! ¡Ahora les mostrare el verdadero terror, malditos hijos de Sparda!" la criatura grito de manera enloquecida y de inmediato hizo crecer varios tentáculos para abalanzarlos sobre los hermanos. Aunque no espero lo que aconteció después.
Dante y Vergil fragmentaron los muchos las extremidades que se abalanzaron sobre ellos para después lanzar fuertes vendavales que cortaron en varios pedazos al tan temible demonio delante suyo.
"Es-es imposible… ¡Es imposible!" la criatura grito de manera desesperada ante el daño critico que recibió su cuerpo.
Dante silbo sorprendido ante la vista, ante lo débil que se habia vuelto su rival. Sinceramente no creyó por un momento eso del agua sagrada, pero ahora veía las consecuencias de ello.
Vergil explico que, al momento de usar tal objeto, la cita con lo divino estaba a punto.
"Entonces por esto ahora la cita con esos seres errantes esta lista. Debería haberla usado hace mucho."
"Si hubiese sido sencillo de encontrar, tal vez. Ahora debemos largarnos."
Fue justo cuando Vergil terminó de hablar que el suelo empezó a sacudirse, un temblor leve que enseguida creció en magnitud. El suelo se fragmento y las ramificaciones grotescas del árbol empezaron a desprender astillas y liquido por la presión.
"Entonces él tuvo éxito. ¡Dante, es hora de irnos, la conexión no durara mucho y no debemos quedarnos atrapados aquí!"
Con un ligero asentimiento de cabeza, Vergil y Dante se dispusieron a salir del Infierno. Aunque a medio camino fueron detenidos nuevamente por el demonio que acabaron de derrotar, su forma empezaba a distorsionarse en colores oscuros y estaba demasiado enojado.
"¡No crean que se largaran de aquí! ¡No saldrán, se quedarán aquí hasta que mueran!" La cosa demoniaca empezó a crecer en tamaño y a destruir las bases en la que los hermanos hijos de Sparda estaban parados.
Con varias discusiones y maldiciones, así como un enfrentamiento leve, el usuario de Yamato fue quien más se lució al momento de usar sus mejores movimientos, más aún ahora con la leve ventaja Sacra que el filo de su arma poseía.
Al final, luego de varios esquivos donde lo más importante era salir que derrotar a su oponente, Dante y Vergil salieron del Infierno.
Una vez afuera, ellos fueron testigos de cómo las enormes raíces empezaban a perder forma y parecían desvanecerse cubriendo el aire con una capa de ceniza.
La puerta que conectaba el mundo demoniaco con el mundo humano habia sido cerrado y con ello el flujo de energía corto el árbol de Qlippoth. Se esperaba que con ello los demonios hayan sido devueltos al lugar de origen, eso al haber manipulado la torre Temen-Ni-Gru la cual nunca habia sido devuelta a su lugar de origen.
Vergil junto a Nero, así como el resto de personas trabajaron para sellar a aquellos demonios que eran más fuertes que el promedio.
"Entonces, es momento de la cita con los errantes."
"Eso fue lo que pediste. No es momento para mirar hacia atrás, Dante."
"Jajaja… de ninguna manera."
Dante sabía que no habia espacio para dudar. Él junto a Nicoletta habían planteado todo, ahora la teoría se habia confirmado y paso a ser una realidad. Debía haber alguna manera para que toda esta destrucción sea capaz de ser borrada y la vida prospere de nuevo, aunque sinceramente él esperaba algo más, él ya estaba un poco cansado de tanta lucha.
"…"
Vergil se quedó mirando por un momento el horizonte, la destrucción causada ahora fue mucho más de lo que él hizo en aquel entonces cuando quería tener poder por sobre todos. Aunque él sabía, tal vez si no hubiese sido detenido debidamente a tiempo, posiblemente el mundo hubiera quedado de esta manera. Sonriendo apenas, él siguió el paso junto a Dante.
Con eso resuelto. La batalla que llevo más de 2 años en contra de los demonios llego a su fin, claramente el ganador fue el lado demoniaco. Ahora ambos hermanos tomaron rumbo a donde estaba el grupo que sobrevivió, su grupo.
…...
…..
El dúo se reunió de manera inmediata con Nero y el resto de personas. Les habia sorprendido ver como en la batalla Dante habia perdido uno de sus brazos, aunque él no le mostro importancia.
Han transcurrido 3 días desde que la puerta al mundo demoniaco fue cerrada y la batalla termino y los ánimos no eran los mejores.
Ya una vez todos reunidos en una sala de su local levemente destrozado, pero aun con las comodidades necesarias, Nicoletta mostro los distintos puntos a considerar al momento de reunirse con aquellos que se elevaban sobre todo lo conocido. Después de todo, ahora los hermanos Sparda se reunirían con aquellos que se catalogaban como Dioses o como les llamaban de manera vulgar, los Errantes. Aquellos que habían estado al margen de todo el caos.
"Yo consideraría sobre lo que harás a continuación, Dante. Encontrarlos no fue nada sencillo y pedirles ayuda no fue más que un problema, ¿Qué crees que sean capaces de pedir? Después de todo, estas pidiendo un nuevo comienzo. La vida humana se ha perdido para siempre y se empezara desde cero…" Nico planteo la duda sobre el siguiente curso de acción. Vistiendo una blusa corta que exponía todo su abdomen, así como unos shorts cortos azules, su atuendo se complementaba con botas marrones altas con decoración de munición. Ella aun vestía como en sus años mozos, aunque se veía que habia madurado, su busto era considerablemente grande y sus caderas eran anchas, tal vez por el exceso de trabajo su cabello una vez negro azabache ahora era poseía unas cuantas hebras grises.
Ahora ella era una gran maestra Alquimista, experta en las artes de la creación de armamento demoniaco. En la batalla ella se habia lucido al crear muchos objetos con el material demoniaco disponible. Aunque no fue de mucha ayuda por la extensa destrucción, al menos todo quedo en su inventario.
"Que dices ahora… ¿Qué es posible que no haya un reinicio para esto o sus demandas podrían ser excesivas? Si es como dices, es posible que no haya tenido sentido buscarlos si el trato será injusto para nosotros." Nero quien estaba junto a su querida Kyrie en una esquina de aquella sala en la que todos estaban reunidos. Él habia vuelto a usar sus viejas vestimentas con la que empezó la aventura cuando su amada fue raptada por la Orden, además su cabello era una mata rebelde y larga como en ese entonces. Su apariencia era ya madura por los años trascurridos.
"Déjala hablar por favor, querido." Kyrie tranquilizo a su esposo es cual se veía levemente agitado. Su apariencia era de una hermosa doncella madura, curvas en los lugares correctos y un busto considerablemente grande. Ella aun usaba vestimenta que cubría completamente su cuerpo, aunque el vestido blanco con bordados lo único que hacía era resaltar sus proporciones atractivas. "No creo que eso sea lo que haya querido decir. Además, todo es hipotético… nada está dicho aún."
"No podría importarme menos lo que pidan. Lo único que quiero es no ver este desolado lugar. ¿Sabes lo incomodo que es ser los únicos aquí?"
"Eso es lo que dices ahora, puede que no te guste una vez todo sea dicho y pidan algo irracional, Lady."
"…"
Trish y Lady tuvieron una breve discusión con una de ella mostrando indiferencia a lo que sea que suceda, la otra en cambio era reacia a un trato injusto. Ambas compartían el mismo sillón de la sala y discutían, aunque aquello era casi de siempre.
La primera de ellas vestía completamente de negro; un corsé hasta su vientre que mostraba su ombligo y apretaba sus grandes atributos, así mismo usaba pantalones apretados de cuero con botas altas decoradas con broches plateados. Su cabello por razones obvias ahora estaba teñido de un ligero tono rubio dorado.
La siguiente dama vestía el contrario en colores de la primera; blusa manga larga que acomodaba su modesto busto junto a un pantalón corto con costuras negras en los costados, así mismo usaba botas de combate negras de tacón. Ella era una atractiva mujer madura, su rostro tenia leves líneas de expresión y su cabello era un poco gris pero aún conservaba su brillo.
Lo que ambas tenían en común era que eran mujeres que entraban en la categoría Milf, tenían lo requerido para ello.
"¡Cálmense! Cálmense chicas… aún falta lo más importante en todo esto." Nico interrumpió la pelea de gatas que se daba en la sala para poder expresarse.
A todo eso, los únicos que se mantenían en silencio eran los gemelos hijos de Sparda. Ambos estaban metidos en sus pensamientos, alejados a lo que se discutía. Vergil estaba apegado a una pared en la sala, esperaba al siguiente curso de acción.
Dante estaba sentado de uno de los sillones individuales, su ceño estaba levemente fruncido. Su concentración era tanta que incluso era ajeno al contacto que estaba sintiendo en su brazo mutilado, la dueña de ese contacto era otra que menos que Patty.
Esta última niña habia madurado de manera encantadora con el pasar de los años y se habia apegado al grupo DMC. Aunque a pesar de la edad que tenía, aun le gustaba vestir con uniformes de secundaria, su figura bien proporcionada la hacía lucir de manera erótica.
"Dante… Dante…" la chica más joven en la sala trato de llamar la atención de su flechazo romántico. Era gracioso que, aunque siempre le gustaba molestar a Dante con sus arrebatos infantiles y bromas, cuando maduro lo suficiente se dio cuenta que eso significaba otra cosa.
Mientras Dante era continuamente molestado a pesar de no mostrar reacción. La discusión de Nicoletta con el grupo continuaba, y no para mejor.
"La batalla que se llevó a cabo fue la más grande de la que se tenga registro y con un claro ganador que machaco a su oponente." Nico mostro una sonrisa amarga al mencionar eso, todos mostraron su pesar a ello. "Si el portal principal no hubiese sido cerrado, es posible que ahora no estemos hablando como lo hacemos ahora. Aunque sea por muy poco, la ayuda Sacra fue enserio muy necesaria-"
"Déjame que te interrumpa allí. En ningún momento hemos usado algo que tenga que ver con lo Sacro, los creyentes de los diferente cultos Santos fueron destruidos desde el inicio, así como sus objetos. ¿Dónde se utilizó algo Sacro?" Lady interrumpió a Nico para expresar su punto valido. Y esa era una pregunta que todos tenían, al menos los que no sabían nada de ello.
Allí la que sonrió fue Trish, no desaprovecho la oportunidad para burlarse de su compañera.
"Je, por eso es que no me gustan las novatas. De donde crees que se sacó el poder suficiente para cerrar la Temen-Ni-Gru de nuevo, así como el gran poder para cerrar los diferentes portales con la habilidad de halar de nuevo los demonios ya libres."
"…. Yo pensé que era una secuencia en cadena. Al cerrar la Torre-"
"Pues piensa de nuevo. Otra manera era usando un gran poder para encerrar a los grandes demonios en una torre con un nuevo sello dimensional. Pero el problema era que no teníamos a ninguna doncella para que done su Sangre y el poder de crear las llaves para esa puerta." Trish se expresó con burla frente a Lady, aunque todo lo dicho era cierto. Una manera justa para terminar el problema momentáneamente hubiese sido usar un método similar al de Sparda. "Piénsalo de nuevo, niña."
"Trish…"
"Bueno eso es suficiente… pero es cierto." Nico interrumpió cualquier posible reinicio de batalla verbal. La inventora suspiro y aguanto las ganar de sacar uno de sus cigarros para pasar el rato, al menos aguantaba las ganas… por ahora.
"Entonces… gracias a un objeto Sacro ganamos la batalla?" Kyrie tomo la palabra. "Pero si es así, cuando fue que..."
"Llevo diciéndoles desde hace ya un tiempo esto, ¿no? Solo había unos cuantos seres quienes podían brindar objetos así. Fue difícil encontrarlos y fue aún más el que nos ayudaran, pero Trish y Vergil se esforzaron en la búsqueda que les asigne."
"Entonces por eso ellos abandonaron la lucha hace algunos meses. ¿Estaban haciendo una misión bajo una suposición imposible?" Nero quien habia estado callado y analizando las palabras dichas, rápidamente llego a una idea del problema que ahora enfrentaban. Las consecuencias de una búsqueda que si terminaba en fracaso hubiesen sido graves, pero si hubiesen tenido la ayuda necesaria era posible que no pierdan más de lo de ahora... "¡Que hubiera pasado si la búsqueda era un rotundo fracaso!"
"Nero…"
"¡Dime que hubiese pasado!"
"…"
La tensión se subió en la sala. Todos centraron su atención en lo que ahora acontecía, incluso aquellos que tenían su mente en otra parte.
Kyrie calmo el arrebato de su esposo, enojo que era comprensible hasta cierto punto.
Nico trato de calmar un poco el ambiente, aunque aun así todos le dieron una mirada que exigía respuestas. Era cierto que ella habia puesto todo en riego por la simple suposición de que existía algo más fuerte allí afuera, algo que siempre se habia planteado y lo uso en el momento donde no había más opciones.
Las explicaciones de la chica apenas eran recibidas, al final Dante salió en ayuda de Nico quien se vio acorralada al tratar de dar una respuesta clara. Él se planteó como el que lidero la idea para que ella utilice el último recurso, aunque suene imposible. Así mismo, dejo en ella la decisión para elegir a los que serían encargados de llevar a cabo la misión.
Al final, todos aceptaron la explicación dada. Únicamente Nero era quien se mostraba reacio a aceptar que todo el esfuerzo en la batalla estaba respaldado por una simple suposición y nada concreto, incluso Lady se mostraba un poco dolida por ello.
Aunque todo se dijo, la persona más joven en la sala aun no llego a comprender lo más importante. Más aun, las esperanzas puestas en una simple idea.
"Pero… que hubiera pasado si nada salía como se esperaba? Que hubiese pasado si aquellos seres no existían en primer lugar y todo hubiese sido en vano." Patty planteo la pregunta del millón. La pregunta del que hubiera pasado…
"Hubiésemos muerto, todos." Nico fue clara. Si todo fallaba la siguiente opción era la muerte, una muerte dolorosa en el peor de los caos. "Tenía la leve esperanza de que la luz aun brillaba en la oscuridad, eso en sentido figurativo. Los seres que encontramos describámoslos como seres de luz frente a los demonios, aunque lo mejor sería catalogarlos como seres grises. Los intereses de los Errantes están por encima de lo comprensible, ahora que nos han brindado su ayuda, las cláusulas para un acuerdo están por encima de las nuestras…"
"…"
"…"
"…"
Todos guardaron silencio ante lo escuchado. El peor escenario posible estaba dado, en lugar de llegar a un acuerdo en un futuro, más seria un arrebato unilateral.
"Entonces… el sello que se usó no es permanente? No podríamos evitar las negociaciones de otra manera." Lady se mostró inquieta al llegar a una mejor compresión del tema. Su indiferencia se fue, al llegar a la comprensión de un trato desigual se mostró finalmente.
"No lo sé. Únicamente sé que una junta está hecha, no hay otra manera. Ellos pidieron reunirse con nosotros." Nico respondió de manera calmada, aunque el cigarrillo en sus labios y la manera en la que su encendedor no creaba chispa por el ligero temblor en sus manos mostraba su inquietud. Al final no aguanto más las ganas de un cigarro.
Se quedaron en silencio por un tiempo, tanto así que incluso se podría escuchar el sonido de un alfiler al caer.
Fue por eso que cuando se escuchó un sollozo en una de las habitaciones cercanas, la más joven del grupo se sobresaltó. Con ligero paso, Lady abandono la habitación siendo acompañada por Patty.
"Entonces, lo mejor será ir. Ya me estoy cansado de esperar." Dante se puso de pie para ponerse su chaqueta larga roja. Él mostraba su actitud de siempre, a pesar de todo. "No hay caso en lamentarse, ahora lo único que tenemos que hacer es seguir adelante. Aunque primero será mejor comer algo, ¿no? "
El usuario de la espada demoniaca Dante salió de la habitación dejando a todos allí con expresión desconcertada.
Aunque era cierto. no habia que lamentarse ahora. Ya todo estaba dado desde un inicio, ¿Qué más podrían perder?
Así que haciendo caso a Dante y su propio estómago, se dirigieron a la cocina y buscaron los pocos ingredientes para preparar Pizza. Ya una vez llenos, llego el momento de que los hermanos Sparda partan al lugar de la reunión.
Hubo quienes quisieron acompañar al dúo de hermanos, pero estos se negaron. Esto era algo que ellos mismos tenían que hacer.
Los errores se pagaban, y a veces el precio era un poco elevado del que se pensaba.
…..
….
Viajando a lo más alejado de la destrozada urbanización y todo lo conocido, perdiéndose en las profundidades de las montañas en un bosque marchito. Dante y Vergil llegaron a un anfiteatro levemente en ruinas hecho de algún tipo de mineral que le daba una presencia imponente.
Avanzando por un largo pasillo iluminado por antorchas, los hermanos vislumbraron a su paso distintas pinturas magnificas con estilo único.
Al finalizar el pasillo, entraron a la sala y allí se vieron rodeados por varias personas. Todos vestían de maneras llamativas, desde armaduras doradas o de bronce, a telas con bordados hermosos.
Esperándolos estaba un ser con alas blancas en su espalda, un hombre. Aquel vestía una toga blanca que contrastaba su tez morena, él estaba allí dirigiendo lo que parecía ser una audiencia.
"Bienvenidos, casi pensé que no vendrían." El hombre les sonrió a los hermanos al quedar a solo pocos pasos de él. Luego se dirigió al público presente. "Entonces, es momento de empezar."
Los hermanos hijos de Sparda simplemente asintieron. No tenían mucho que decir, después de todo, el poder que se emanaba en la sala era lo suficiente como para ejercer una gran presión sobre ellos y lo mejor sería no hacer algo imprudente. Aunque Vergil presionaba a yamato, esperando, después de todo, su espíritu de lucha no podía ser opacado.
Y así inicio lo que para cualquiera podría ser considerado un juicio. Los reclamos eran varios, pero la mayor parte caía en la gran destrucción que ha hecho la raza demoniaca sobre la Tierra hasta el punto en que lograron destruirla. Los demonios fueron considerados siempre una plaga y solamente fue un error el darles rienda, aunque jamás se pensó que su codicia llegaría hasta tal punto.
Al escuchar tantas quejas, los hermanos no se quedaron callados y también expresaron su descontento al por que el desinterés de aquellos que se decían ser Dioses. Por qué abandonaron todo cuando más se los necesitaba, si en verdad eran protectores de los humanos por que no brindaron su ayuda en el momento más crítico.
"En la batalla que se salió de control se necesitaba de alguien para que ampare a la humanidad. La destrucción no fue únicamente nuestra culpa o la de los demonios en su codicia por conquistar el mundo-" Dante expreso su punto, antes de que Vergil hable. Este último parecía simplemente estarse conteniendo al escuchar tanto palabrerío sin ningún punto.
Aunque él fue interrumpido.
"¡Cuidado con lo que dices, mestizo! Nos hemos reunido únicamente por un simple capricho, nada más. ¡Así que espera el momento en el que terminemos de hablar!" un hombre de cabello largo con armadura plateada se alteró en las gradas. Su mayor característica era el martillo que tenía, el cual uso para golpear la mesa delante suyo, destruyéndola. Para descontentos de los que estaban a su lado.
"Por favor, no empecemos una discusión y continuemos. Debemos llegar a una solución." El mediador trato de calmar a aquellos del público que querían empezar a discutir, parecían niños pequeños al momento de escuchar el alboroto.
Una hermosa mujer tomo la palabra y expreso su descontento con el mundo que se extinguió, el cómo su propia codicia ayudo a extinguirlos. Ella era una belleza morena, vestía una toga y brazaletes dorados en ambos brazos, una tiara con una joya decoraba su cabeza, así como su peinado de cola de caballo.
"La humanidad se pervirtió lo suficiente como para codiciar poder más allá de su propia comprensión. Su anhelo fue así desde un inicio, en cada una de las Eras."
La mujer se expresó de manera serena, pero habia una pisca de enojo y decepción en su voz.
Dante escuchó atentamente y era cierto lo que decía. De hecho, todo lo que decían desde un inicio lo fue. El problema con los demonios siendo codiciosos, los humanos haciendo de las suyas anhelando poder, de hecho, la mayor parte de los problemas que él enfrento fueron causados por humanos.
La discusión siguió, cada punto fue dicho y los seres delante de los hermanos Sparda expresaron el descontento que sintieron de la humanidad y del por qué era mejor que se hallan extinguido, aunque los medios no hayan sido los mejores.
Pero Dante no vino a escuchar las mejores razones para ello. Él no vino a escuchar un no por respuesta, lo que él quería era una pizca de esperanza de que la vida pueda prosperar de nuevo. Él tenía una familia que esperaba, su descendencia esperaba algo mejor de este mundo.
"¡Escuchen!, no he venido hoy a escuchar sus razones o quejas del por qué la humanidad o todos los que viven en esta tierra fueron simplemente ventajosamente eliminados, extinguidos. Sé que ha habido muchas batallas, guerras de las cuales en su mayoría el egoísmo y la ambición fueron los detonantes, pero aun así lo que yo en verdad quiero es saber… hay alguna esperanza de que la humanidad pueda volver a prosperar." Dante se paró frente a la audiencia y se expresó. A pesar de recibir miradas llenas de enojo, en ningún momento fue interrumpido. "Los nuestros, la raza demoniaca fue causante de gran destrucción, eso lo reconozco. Pero, aun así, no creo que todos deberíamos ser juzgados por nuestros errores."
"No es solo el hecho de que la raza demoniaca haya sido la causante de la destrucción de este mundo. Aquí el problema fue que los humanos se corrompieron y se pusieron de ese lado, codiciaron ese poder y longevidad para usarlo en sus propios fines. Siempre fue así, desde un inicio sin importar cuantas Eras pasen." una mujer de cabello castaño recogido se expresó de manera inteligente. Su manera de hablar era serena y calculadora. "Sé que a tu batalla se le facilito un objeto para que la victoria sea alcanzada, aunque no sea garantizada su duración. La cuestión es, y creo que hablo por todos los presentes aquí, ¿Qué ganaríamos con un nuevo reinicio en un mundo con seres que se corrompen de manera fácil? La raza humana y demoniaca, así como nosotros no podemos vivir de manera separada, convivimos juntos, aunque en escala de tiempo y espacio diferente."
Aquellas palabras marcaron el mayor dilema en Dante. No hay ganancia para ellos. Era posible que la ayuda y la facilidad con la que se aceptó una audiencia fue por un mero capricho y nada más.
No tengo nada más para dar…
"Lo único que he escuchado hasta ahora son simples excusas para su falta de diligencia en un mundo que se fue al abismo desde el momento en que lo dejaron valerse por sí mismo." Habiéndose mantenido callado todo el tiempo, Vergil se adelantó a su hermano y aquel intermediario y se puso frente a aquel grupo de seres que parecían tener mayor peso en las decisiones del lugar. Y eran quienes apenas y habían hablado. "Se dice que ustedes son la mayor presencia en el mundo entero, oh grandes creadores y gobernadores que apenas y pueden valerse por sí mismos ante la falta de sus sectarios."
"¡Vergil! …"
"Silencio Dante. Hasta ahora me he quedado callado y de manera simple he escuchado y por todo lo dicho, sé que no hay nada por lo que negociar aquí. Ya no hay nada que perder, absolutamente nada."
"Y los que nos esperan, que-"
"Así que viene el mayor adepto en la destrucción, abandonado e incomprendido en un mundo que le mostro la realidad y que su mundo de fantasía no existe. ¡Ja! Niñito, tu show cuando trataste de mostrar tu dominio de poder sobre los tuyos fue algo grato de ver, eso lo reconozco. Pero tú no tienes nada por el que demandar cuando fuiste tú el mayor detonante de todo esto."
Vergil no se inmuto ante lo dicho, todo eso era cierto. Únicamente cuando su lucha de egos se enfrentó fue cuando llego a una respuesta clara.
Vistiendo una pesada armadura con grabados extraños, un hombre moreno de complexión musculosa se puso delante del joven Cazador. Su cabello crespo era de un azabache profundo, él se mostraba orgulloso allí, sonriendo con sorna.
Un intercambio fuerte de palabras se dio entre ambos, algunas fueron burlas claras, lo suficientes como para que una pelea se inicie en el lugar.
El caos se desato en el lugar cuando aquella persona se expresó de manera burlista de las integrantes femeninas del lugar. De su compasión desinteresada de un mundo que no tenía nada que ver con épocas pasadas. Las mujeres del lugar, su belleza se realzaba sobre todo lo existente y aunque parecían ser serenas en su mayoría, su fiereza se mostró y en su enojo se expresaron de una manera en la que un hombre pasado de copas se avergonzaría.
"¡Es suficiente Ares! No nos corresponde el juzgar mas ser simples espectadores y simplemente dar los justificativos en este juicio, eso lo sabes bien. ¡Ahora regresa a tu lugar!" habiéndose enojado por la falta de respeto en la sala, un hombre mayor que vestía una toga abierta que mostraba su complexión fornida se levantó y puso orden al lanzar un rayo que hizo un estruendo.
"Je! Supongo que no todos aquí estamos en desacuerdo en cómo se tomaron las decisiones de aquellos que quedaron a cargo de esto." mostrando un leve descontento, Ares volvió a su lugar en la audiencia. Aunque los abucheos y las risas no faltaron para él.
"Gracias." El mediador expreso su gratitud al ver todo ya calmado. Y así fue cuando se reanudó la discusión sobre un nuevo reinicio.
Pero como siempre, la mayoría de opiniones eran negativas.
Dante soltó un suspiro cansado ante lo escuchado, Vergil por su lado simplemente apretó a yamato.
Con la mayor parte de opiniones en contra, todo parecía ser unánime para rechazar un reinicio.
"Si se nos permite hablar, quisiera hacer una propuesta." Apartado en una esquina, un ser de aspecto peculiar llamo la atención de todos los presentes.
"Tú eres…"
Un ser de aspecto curioso llamo la atención de todos en la sala, cerca de él habia alguien más que lo acompañaba, el cual tenía el ceño fruncido.
"Soy uno de los nuevos aquí, no he tenido la oportunidad de presentarme todavía." El ser de peculiar apariencia avanzo y bajo frente al regulador. "Me llamó la atención como el nadie quiere hacerse cargo de todo este problema. Quisiera ofrecerme como voluntario, darle un reinicio a la vida."
"Tu serias capaz?" Dante pregunto.
"Sería capaz de ello." Se afirmó. "Sé que quieres un lugar donde tu familia prospere y eso me agrada. Pero no todo puede ser como lo quieres para que este mundo comience de nuevo, hay algo que se debe dar a cambio."
"…" Dante lo pensó, era un trato muy arriesgado. Dando una mirada a su hermano, este le dio un gesto leve. "Si el precio no es demasiado alto, estoy dispuesto a aceptar."
"De acuerdo. Entonces, no sería mucho problema el que ahora nos hiciéramos carga nosotros, ¿verdad?" aquella persona se dirigió al mediador el cual se habia mantenido callado todo el tiempo.
"No creo que haya ningún problema, supongo." El mediador se mostró un poco inseguro. "Señores de la audiencia, ustedes están de acuerdo con un reinicio a cargo de aquellos nuevos integrantes en nuestras filas. Claro está, todo estará bajo la responsabilidad de sus propias equivocaciones."
El silencio reino por un momento en la sala, pero fue breve.
Uno por uno, los seres de las primeras filas estuvieron de acuerdo. La responsabilidad seria transmitida a aquellos que querían hacerse cargo, aunque hubo leves desacuerdos, la mayoría era en lo muy jóvenes que se veían los nuevos Dioses. Luego de un leve intercambio de palabras, la votación fue unánime.
Aquellos nuevos Dioses serían los responsables de lo que acontecería, y custodiarían el mundo.
"Estas de acuerdo también, Michael. Nuestro tiempo como guías de este mundo no fue como se estimó y el cómo lo hubiera querido Padre, fracasamos. Creo que sería pasar y meditar sobre esto, que otro se haga cargo y posiblemente sea una mejor opción para guiar a la humanidad por un rumbo prospero." El mediador se acercó una persona en particular la cual no se habia mostrado de acuerdo en nada en la discusión. De hecho, no habia dicho nada en ningún momento.
"…" cabello rubio y tez pálida, vistiendo algo que se podría decir armadura. El hombre podría ser considerado un adonis si así que lo quisiera. Su ceño estaba levemente fruncido, aunque al final cuando abrió sus ojos, una sonrisa se dibujó en sus labios. "Es como dices, nos equivocamos excesivamente en todo. *suspiro* La decisión es correcta, Gabriel."
El mediador, Gabriel sonrió ante eso. Volviéndose a aquellos que esperaban, el simplemente asintió.
"Es el momento. La condición para el trato supongo que será un poco excesiva para ustedes, pero no hay otra manera. Esto es un reinicio y hay cosas que el nuevo mundo no necesita saber, innecesariamente."
"… supongo que no."
Dante ya sospecho por donde iba el asunto.
"Antes de que se marchen, quisiera hablar un momento con ustedes. Dante, Vergil…" el hombre que se dio a conocer como Michael intervino al momento de ver como los hermanos Sparda parecían querer abandonar el lugar. Así mismo, la audiencia empezaba a desvanecerse de apoco. "Hay algo de lo que quiero hablarles, es importante."
Pidiendo permiso al ser que se haría cargo de todo, los hermanos Sparda esperaron a escuchar qué es lo que tenían que decirles.
…
…
Las decisiones difíciles requieren voluntades fuertes, al menos eso es lo que dicen. La verdad eso ya ni siquiera tiene sentido.
"El trabajo con Red Queen, Rebellion, Yamato y Sparda se ha terminado. Sus procesos alquímicos han sido terminados, así como aquello que tú y Vergil hicieron con sus respectivas armas. Incluso reparé las pistolas gemelas por si acaso. Aunque debo decir que me sorprendió el hecho de que quieras dejar tu arma tan débil, comparada al nivel que tenía."
"Era necesario, no quería que aquel que la posea tenga que pasar por una carga pesada por manejar un arma tan poderosa. Es cuestión del actual usuario el ver a qué nivel es capaz de llevarla. Incluso es posible que le ponga un nuevo nombre, ¿quién sabe? je…"
"… entonces, todo se reduce a este momento. El adiós es un poco difícil de decir…"
"Jaja… no te pongas sentimental, nunca lo has sido. *suspiro* Pero aquí termina todo. Deberías salir para que te despidas de todos."
Nicoletta y Dante tuvieron sus últimas palabras, el precio a pagar era en sí mismo alto para que su descendencia pueda prosperar en un nuevo mundo. Pero ese nuevo mundo no quería que existieran los retazos, al menos no todos ellos.
Dante y Vergil consiguieron hacer que alguien escuchara sus palabras, el trato se hizo. Cuando los hermanos Sparda regresaron y dieron las noticias el grupo no lo tomo muy bien, no querían separarse de lo que amaban y simplemente desaparecer.
Así fue durante un tiempo, el ser a cargo de la reformación dio tiempo para que los últimos seres vivos del planeta hagan lo suyo. Con la decisión tomada, no habia manera de retroceder.
A pesar de las protestas, todos aceptaron. Con ello, toda reliquia demoniaca seria dejada para un futuro poseedor ya que como se dijo desde un inicio…
"El mundo demoniaco no puede ser separado del mundo humano, ellos regresaran en algún momento y alguien tendrá que detenerlos. Los dioses no podrán intervenir en un problema de tal magnitud, ese es el pacto desde un principio."
Con esa advertencia, se sabía que uno tendría que quedarse en el mundo y verlo florecer hasta el momento en que se dé el primer indicio de actividad demoniaca. Esa persona a cargo debería buscar a alguien con sangre demoniaca para que se convirtieran en los nuevos Cazadores.
Nicoletta Goldstein fue quien acepto quedarse con aquella misión. Ella se quedaría ya que era la única que sabía cómo sobrevivir el lapso del tiempo, con ayuda de su alquimia.
Las reliquias demoniacas fueron tratadas para un mejor manejo de un nuevo usuario, como ayuda incluso se mantuvo al fruto de todo el caos para que sirva como estimulante para los nuevos herederos del poder demoniaco. Eso fue a pedido de Nico.
Con los trabajos para ayudar a un futuro usuario de las armas demoniacas terminado, el momento del adiós habia llegado.
"Debo decir que jamás pensé que llegaría este momento, ver como todos simplemente desaparecerían así sin más. Este lugar será muy solitario para alguien como yo." Nico sonrió de manera amarga ante todos los presentes.
"Supongo, pero sabes que deberías dejar de fumar. Si quieres vivir lo suficiente, en serio que deberías dejar ese mal hábito tuyo." Trish expreso con sorna el descontento de la chica del trabajo de mecánica.
"… puede que lo deje, en algún momento."
"No queda mucho tiempo. El primer paso para la trasformación ha dado inicio y no hay manera en que pueda detenerlo." Un hombre de voz suave y aspecto frágil, así como curiosa vestimenta se manifestó entre los últimos seres de una Era. "Ha transcurrido el suficiente tiempo como para hacer las despedidas más largas."
Dante estuvo de acuerdo en ese punto.
Fue así como de a poco, cada uno de los integrantes de la famosa agencia DMC se despidieron. Claro que las atractivas mujeres se tomaron su tiempo cuando se despidieron de sus hijos, aquellos pequeños que estaban durmiendo para no hacer el momento más difícil.
Con todo dicho, el escenario final de dicha despedida fue en ciudad Fortuna.
Los leves rayos del sol bañaban los destruidos edificios haciendo el ocaso algo difícil de tragar. Avanzando al final de los rayos del sol, el grupo DMC avanzo y conforme se perdía la luz, sus formas corpóreas se desvanecían.
Aun con lo poco que quedaba, aquellas viejas personas levantaron sus manos en señal de despedida a aquella que quedaba atrás.
Nicoletta se mantuvo allí, observando hasta el final. Leves lagrimas se filtraron de sus ojos, aunque enseguida fueron limpiadas. No debía mostrarse débil ahora.
"Entonces… debe haber un lugar seguro para mí, ¿verdad?" después de un largo silencio, la chica tatuada hizo la pregunta a su único acompañante despierto.
Haciéndose cargo de los niños, aquel ser que se presentó como Dios de la Luz señalo a Nico la dirección del único lugar que no sería completamente destruido por la reformación. Las condiciones para ella serian que no podría salir de su lugar de residencia, únicamente saldrían cuando fuera necesario y la raza demoniaca regrese. Aunque las estimaciones de su regreso eran a miles de años, hasta allí era posible que los humanos sean capaces de defenderse por sí mismos.
"Estos niños se mezclarán con la futura humanidad, aunque mi hermano no está de acuerdo con la creación como tal."
"¿Tienes un hermano? Nunca lo hubiese estimado, creí que era únicamente tú." Nico estaba escéptica.
"Lo tengo, es alguien un poco complicado de manejar. No quise que viniera ya que no quería causar malos entendidos, actualmente él se encuentra en el norte."
"…"
Allí mientras se alejaban de la destruida ciudad, Nico y el Dios de la Luz entablaron una pequeña conversación amistosa. Aquel hombre se mostraba muy entusiasmado por el trabajo que quería hacer, incluso llego a hablar sobre como quisiera que la humanidad sea capaz de aprender a usar magia. Eso sería algo nuevo.
"… no sería contraproducente el hecho de que la humanidad use magia?" Nico pregunto.
"No lo creo. Pienso que sería un avance, la humanidad no estaría tan indefensa para un posible futuro desafortunado."
"... entiendo." Nico se mostró un poco insegura de eso, pero lo dejo pasar.
Caminado hasta donde más se podía. Nicoletta se acercó a uno de los niños que levitaba ceca a aquel Dios y acaricio levemente su rostro. Aquí ella se despedía de su pequeño, de todos ellos.
"Espero que el futuro de la humanidad sea próspero."
"Lo será. Se espera que, en un futuro la humanidad sea capaz de elegir correctamente. Mi hermano me ayuda en ello, espero que su manera de ser no afecte mucho."
"… puedo preguntar cómo se llamará este nuevo mundo?" Nico se preparó para despedirse, aunque aún tenía dudas sobre el nombre. Sabía que seres superiores siempre les gustaba nombrar sus creaciones.
"… no he pensado en ello. Pero como están las cosas aquí, creo que se llamara…"
Allí se explicó el nombre nuevo que tomaría el lugar. Nico sonrió ante esa respuesta, aquel Ser se mostraba entusiasmado. Ella esperaba que el entusiasmo mostrado no se pierda en ningún momento.
Perdiéndose en la noche, llegando al lugar seguro. Ella sintió como la tierra tembló para dar inicio a un nuevo lugar, un nuevo origen.
El caos de largas guerras fue borrado por arte de magia, ahora un mundo limpio iniciaba.
Ella esperaría. Esperaría el momento en donde sea necesario de su ayuda, aunque esperaba que hasta ese entonces su cordura aun este intacta.
"El fin… es solo el inicio de algo nuevo."
Hasta aquí.
El inicio de una reforma de la historia ya publicada empieza, esto se hizo como una reforma del antiguo prologo que estaba un poco vacío y solo descriptivo.
Espero que esta reescritura tenga buena acogida.
Gracias por leer y nos vemos en el próximo capítulo.
