Era un día normal en el Olimpo ubicado en la cima del Empire State en la gran y concurrida Manhattan. Es decir, aburrido e incluso irritantes para algunos. Ser un dios sonaba divertido, pero hacer prácticamente lo mismo todos los días se volvía exasperante.

Zeus y Poseidón discutían (Nada raro) sobre algún tema en especial, específicamente de quien era el favorito de mamá Rea cuando todos sabíamos que la favorita era Hestia, ¿Por qué? Porque todos aman a Hestia.

Y hablando de la Diosa del Hogar, ella custodiaba su hoguera en medio del salón del trono. Ella estaba un poco féliz debido a que su familia no estaban peleando ... O al menos no como siempre que se ponían ultra violentos disparando rayos, agua o cereales.

Jamás olvidará el día en que le cayó encima un tazón de cereales y leche ... Y sus hermanos tampoco lo olvidarán.

Hera miraba exasperada a su esposo discutir con su hermano, mientras que Demeter le hablaba sobre los beneficios de comer cereales todos los días, mientras que a veces lanzaba comentarios referentes a su hermano menor Hades que de seguro no le daba suficientes cereales a su querida hija Perséfone.

En sus tronos cercanos, Ares y Afrodita coqueteaban como siempre sin importarles que estaban en publico. Mientras tanto, el esposo pero solo de nombre de la Diosa del Amor conocido como Hesfesto los ignoraba olímpicamente mientras dibuja y perfeccionaba algunos planos que tenía para futuros artefactos y construcciones.

Apolo y Hermes hablaban de muchas cosas, desde bromas, mujeres, coches, básicamente cualquier tema normal de un adolescente. Dionisio se mantenía al margen de todos y solo se dedicaba a estar centrado en su revista de vinos, mientras se planificaba a ir a alguna cata de vinos.

En el caso de Atenea, ella sorprendentemente no estaba leyendo un libro, pero si estaba completando un crucigrama para quitarse el aburrimiento.

Afortunadamente, el aburrimiento no duraría mucho.

En un gran resplandor una gran cantidad de sofás se hicieron presentes alrededor de la hoguera de Hestia, tomando a esta última y a los demás dioses por sorpresa. Pero la mayor sorpresa había sido la gran multitud de personas, la mayoría semidioses que se encontraron sentados en aquellos muebles igual o incluso más sorprendidos que los dioses.

- ¡¿Donde estamos?! -

- ¡¿Que pasó?! -

- ¡Mantengan la calma! -

- ¡Mis panqueques azules! ¡NOOOO! -

- ¡Cállate, sesos de alga! -

- ¡SILENCIO! - Bramó Zeus con su estridente voz resonando como un trueno en todo el salón de los tronos debido al gran escándalo que se desarrollaba.

Todo el mundo hizo silencio como el Rey del Olimpo había solicitado, permitiendo que todo se calmen y puedan analizar todo. Los dioses miraron a los semidioses y pocas caras lograron reconocer.

- ¿Pero qué está pasando? - Vociferó Hera por esta extraña situación.

Y como si el mismo Caos la escuchará, otro resplandor un poco mas débil se hizo presente al lado de Hestia, donde se revelaron unos libros con una nota encima de ellos. Siendo la más cercana, la Diosa del Hogar prosiguió a tomar la nota y leerla, pero a medida que leía la nota en silencio no pudo evitar una cara de sorpresa que luego pasó al shock.

- ¿Que pasa hermana? - Le preguntó Poseidón a su hermana mayor algo preocupado.

- Si, ¿Que dice? - Preguntó Hermes curioso.

Cuando se recuperó de su sorpresa, Hestia leyó la nota en voz para que todos en el lugar pudieran escucharla.

Queridos dioses y diosas, los libros que les hemos traído, es la historia de cierto un semidiós que pueda que tenga una gran influencia en el destino que hemos previsto. Y para acompañarlo tendran a personas tanto del futuro como del pasado para conocer esta nueva historia que el hijo del destino ha concebido. Antes de poder leer, primero deben de llamar a Hades y a Artemisa, que se traiga a sus cazadoras, a ellos también les concierne esta información. Por último pero no menos importante, ustedes los dioses tienen que jurar sobre el río Estigio que no dañarán a nadie en este salón.

Las Moiras.

PD: Disfruten la lectura.

Todo el salón del trono se quedó en silencio al escuchar aquella información, estaban bastantes sorprendidos por este giro de los acontecimientos.

- Okay, esto si es extraño. - Dijo Apolo luego de haber procesado la información. Varios mestizos estuvieron de acuerdo con el Dios del Sol.

- Será mejor hacer lo que dicen las Moiras. - Dijo Atenea con seriedad. - Es mejor no poner a prueba su tolerancia. -

- El destino es una perra. - Dijo uno de los hombres que estaban en un sofá, lo más característico de aquellas personas eran las ropas y armaduras griegas que usaban, demostrando que eran las personas del pasado que habían sido traídas.

- Por fin alguien que me entiende. - Dijo un joven de ojos verde mar.

- Ay, sí ustedes supieran. - Se mofó Afrodita riendo con gracia.

Zeus suspiró antes de mirar a su hijo Hermes. - Mejora hagamos lo que dicen. Hermes, ve a por Hades y Artemisa, diles que es una emergencia. -

- Volveré en un segundo. - Aseguró el Mensajero de los Dioses desapareciendo.

Y no le tomo más de un minuto volver, seguido de Hades que venía acompañado de su esposa Perséfone, cosa que alegró a Demeter, y Artemisa junto a su séquito de cazadoras.

- ¿Que ha ocurrido? - Preguntó la Diosa de la Luna.

- Si, hermano. - Dijo Hades frunciendo. - ¿Por qué me has llamado? - Decía mirando a su hermano menor con sospecha.

Los dioses procedieron a explicar la situación sorprendiendo a los recién llegados, así que sin más preámbulos se acomodaron. Artemisa en su trono, con las cazadoras en unos sofás a su alrededor. Hades hizo aparecer unos tronos para el y su esposa cercana de Demeter (para su gran lamento eterno), a petición de Perséfone.

Cuando todos los que debían estar en el salón estuvieron presentes, todos los dioses juraron por el río Estigio de no lastimar ninguno de los presentes.

Hestia miró a las personas que habían sido traídos para escuchar la historia con ellos, pocos eran conocidos.

- ¿Por qué no todos se presentan? - Propuso la Diosa del Hogar cálidamente.

- Y digan quién es su progenitor divino. - Añadió Zeus.

Los hombres del pasado fueron los primeros en presentarse.

- Heracles, hijo de Zeus y el Dios de la Fuerza. - Dijo con una sonrisa engreída el semidiós más famoso.

Algunos le dieron miradas molestas al hijo de Zeus, especialmente Hera, Artemisa y una cierta cazadora junto a la Diosa de la Caza.

Luego le siguió otro semidiós con un parecido notable a Heracles, pero más bajo y menos musculoso, aunque seguía teniendo una buena condición física.

- Soy Perseo, hijo de Zeus. - Dijo con una sonrisa.

- Wow, es el original Perseo. -

- Lo dices como si yo fuese una copia. -

- Hehe, lo siento. -

Fue el turno de alguien casi tan alto y fuerte como Heracles. Artemisa se sorprendió de verlo, mientras que Apolo lo miró enojado.

- Orión, el hijo de Poseidón. - Se presentó con una gran sonrisa. El Dios del Mar se alegró de ver a uno de sus hijos fallecidos nuevamente.

- ¡El mayor cazador del mundo! -

- Hehe, hacen que me avergüence. - Dijo Orión divertido.

Ahora fue el turno de un hombre de ojos azul marino.

- Aquiles, hijo de Tetis. - Se presentó el aguerrido hombre.

Algunos jadearon, especialmente los que parecían ser hijos de Ares, muchos lo admiraban por su increíble coraje en la Guerra de Troya.

- Soy Diomedes, solo soy un mortal más. - Dijo un hombre de ojos plateados sin darle importancia.

Cuando dijo su nombre, Ares, Afrodita y Apolo miraron molestos al mortal. Por otro lado, Atenea puso una gran sonrisa, cosa que sorprendió a muchos.

- Hey ... ¿En serio es? -

- ¡Si, lo es! -

- Esto cada vez se vuelve mejor. -

- Al parecer algunos te admiran. - Le dijo Aquiles con una sonrisa burlona a su amigo mortal.

Diomedes se rio entre dientes. - ¿Quien pensaría que alguien como yo tendría fans? -

Luego de eso, las presentaciones siguieron.

- Quiron, el entrenador de Héroes. - Dijo el único centauro en la sala, pero eso estaba de más porque la mayoría lo conocían porque el los había entrenado o simplemente porque su fama le precedía.

- Annabeth Chase, hija de Atenea. -

- Grover Underwood, señor de lo salvaje. - Se presentó el único sátiro. Dionisio levantó ceja, mientras bajaba su revista.

- Clarisse la Rue, hija de Ares. - Ares sonrió ante el aspecto feroz de su hija.

- Chris Rodriguez, hijo de Hermes. -

- Thalia Grace, hija de Zeus y teniente de Artemisa. -

- ¡¿En serio?! ¡¿Otra más?! - Exclamó furiosa Hera a su marido, el cuál estaba en shock.

El no esperaba que su infidelidad se descubriera tan pronto.

Poseidón y Hades miraron molestos a su hermano menor por romper el juramento que habían hecho.

- ¿Que pasa con Zoe? - Preguntó Artemisa preocupada. La susodicha también se encontraba confundida.

Thalia se llamaba a sí misma teniente de la caza, eso significaba que Zoe ...

Thalia no dijo nada.

- Rachel Elizabeth Dare, mortal y la nueva Oraculo de Delfos. - Siguieron las presentaciones y Apolo sonrió por tener un nuevo Oráculo.

- Nico di Angelo, hijo de Hades. - Zeus le iba a reclamar a su hermano hasta que Nico habló nuevamente. - Nací antes del juramento. -

Perséfone miró críticamente a su hijastro.

- Espera, ¿Y donde está Bianca? - Pregunto el Dios del Inframundo al percatarse de que su otra hija no estaba.

- Murió. - Dijo cortante el chico, haciendo fruncir el ceño a su padre.

Tanto que había hecho para protegerla ... Se lamentó mucho Hades. Perséfone tomó su mano para darle apoyo, quizás a veces no le gustaba que su esposo la engañara pero solo hacía cuando estaba solo en el inframundo, por lo tanto se lo perdonaba. Además, el siempre había sido muy atento con ella. Hades agradeció el apoyo de su esposa.

- Connor y ... -

- Travis Stoll ... -

- Hijos de Hermes. - Dijeron al unísono.

- Piper Mclean, hija de Afrodita. - La diosa se emocionó por tener a una nueva hija.

- ¡El gran Leo Valdez, hijo de Hefesto! - Dijo con una gran sonrisa de duende loco y llamas en sus manos. El Dios Herrero se sorprendió de tener a otro hijo con habilidades de fuego.

- Katie Gardner, hija de Demeter. - La Diosa la Agricultura le preguntó si comía cereales, y su hija respondió que siempre.

- Percy Jackson, hijo de Poseidón. -

El Dios del Mar se sorprendió gratamente de tener otro hijo, mientras que Orión lo miró con interés.

Quizas puede que le enseñe el tiró con arco como un buen hermano mayor ...

Se iba a arrepentir de esa decisión.

- ¡Has roto el juramento! - Bramó Zeus a su hermano.

- ¡No te hagas el santo, hermano! - Le respondió igual de enojado el Dios del Mar por la hipocresía de Zeus. - ¡Tu también lo has hecho! -

Zeus frunció el ceño enojado.

Hades se burló. - Me obligaron a hacer un juramento que ustedes ni siquiera se iban a molestar en mantener, que genial. -

Nadie pudo argumentar nada al respecto.

- Jason Grace, hijo de Júpiter y Preator de la Duodécima Legión. -

Los dioses se sorprendieron al ver que habían semidioses romanos entre ellos.

- ¡¿En serio?! ¡¿Con la misma mujer?! - Gruñó la Reina del Olimpo.

Zeus silbó inocentemente.

- ¿Por qué no pelean? - Cuestionó Ares decepcionado.

- Digamos que nos hemos vuelto más unidos. - Dijo Jason con una sonrisa.

- Y que lo digas, bro. - Le dijo Percy.

- Aunque me hubiese gustado que fuese de otra forma menos ... Brusca. -

- Estoy totalmente de acuerdo contigo. -

- Frank Zhang, hijo de Marte. - El Dios de la Guerra le dio el visto bueno.

- Hazel Lavesque, hija de Plutón. -

- ¿Pero cómo? Tu ... Moriste. - Dijo Hades cambiando a su forma romana, Plutón.

- Tuve otra oportunidad. - Respondió ella con una sonrisa a su hermano Nico, mientras tomaba la mano de Frank.

Los dos anteriormente mencionados le devolvieron la sonrisa.

- Reyna Avila Ramírez-Arellano, hija de Bellona y Praetor de la Duodécima Legión. -

Siguieron las presentaciones hasta que ya se habían conocido a todos los semidioses de los Campamentos Mestizo y Jupiter.

- Bien, ya son todos. - Dijo Zeus.

- ¿Ahora quién leerá? - Preguntó Hestia.

- De hecho, faltó yo. - Dijo una voz familiar.

Todos voltearon y se encontraron con algo increíble.

- ¡¿Percy?! -

Efectivamente, había otro Percy. Todos voltearon miradas entre ambos perplejos, pero nadie estaba más sorprendido que el primer Percy.

El segundo Percy sonrió. El era mayor a su contraparte, parecía estar en sus veinte años y parecía más serio.

- Soy Percy Jackson, biólogo marino e hijo de Poseidón. Pero creo que será mejor que me llamen Perseus por obvias razones. - Dijo mirando al primer Percy y Perseo, el hijo de Zeus.

- Pero ... ¿Como? - Vociferó Annabeth aún sorprendido de este nuevo Percy, mientras que mentalmente admiraba lo guapo que se pondrá Percy en el futuro.

Perseus sonrió. - Me mantuve un poco al margen para comprender lo que pasaba y para confirmar mis sospechas ... - El se acercó al lugar de Hestia, donde estaban los libros, y se sentó al lado de la Diosa del Hogar. El tomo un libro y mostró un rostro afligido. - Nunca imaginé un mundo sin ti, Dio ... -

Todos miraron extrañados a Perseus, pero entonces alguien tomó la palabra.

- Ya veo. - Dijo Diomedes con ojo analítico. - Tu no eres el mismo chico de aquí, eres otro Perseus Jackson. De otra línea de tiempo. -

Todos se sorprendieron aún más por dicha información, mientras que Atenea admiraba la inteligencia de su mortal favorito.

- Wow, como se esperaba del Diomedes Original, eso explica porque siempre tiene el favor de la diosa Atenea. - Le respondió Perseus con una sonrisa.

- ¿Original? - Se preguntaron todos.

- ¿Hay otro? - Preguntó Grover confundido.

- Es mejor empezar a leer. - Dijo el hijo de Poseidón de un futuro alternativo, mientras que tomaba un libro y se ponía unos lentes de lectura.

Annabeth se mordió el labio, iba a conseguirle lentes de lectura ahora a su propio Percy.

- El libro de llama ... Son of the Hearth. -

Algunos se preguntaron por qué tan singular nombre, Diomedes, Atenea y los hijos de esta empezaron a tener sospechas. Mientras que Hestia sintió un cosquilleo.

Su nacimiento fue la ruptura de un juramento forjado hace varios eones, el descendiente de los cielos se alza. Un niño perdido que solo busca un hogar ... Curiosamente terminó entrometido en un gran alborotó.

Un gran alborotó que lo inició todo ...

El robo de una de las armas más poderosas de la existencia ...

El Rayo Maestro del Rey del Olimpo.

¿Como una vida mortal dio un giro tan inesperado?

Todos se confundieron por la introducción del libro, generando muchas preguntas.

¿Juramento? Será algo relacionado al juramento de los Tres Grandes. ¿Pero a qué se refería con descendiente de los cielos? ¿Hablaba de Urano? El padre de Afrodita y abuelo como también bisabuelo de los demás dioses presentes.

Los mestizos pudieron simpatizar con el niño que fue asumido en caer tantos problemas.

Mientras que Zeus ...

- ¡¿Quien robó mi rayo?! - Bramó el Rey del Olimpo. Parecía listo para fulminar con rayos a cualquiera, pero el recordó el juramento que hizo así que se trató de controlar.

Un poco.

Los que conocían la verdad decidieron mantenerse callados.

- Creo que debemos leer la historia primero para descubrirlo. - Dijo Perseus antes pasar página. - Y como bien dice el dicho; "Comencemos con el Principio", el primer capítulo se llama: El Comienzo de Todo. -

Y así comenzó la lectura de esta nueva historia.

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