Dos semanas y una noche
Descalimar: Esta historia no me pertenece, es una adaptación para el universo. Miraculous ladybog espero que les guste.
Miraculous ladybog © Thomas Astruc
Adaptación © FandomMLB
Whitney G © Dos semanas y una noche
PROLOGO
•MARINETTE•
«Los ganadores nunca se rinden, y los que se rinden nunca ganan…».
Ojalá me hubieran dado un dólar por cada vez que mi madre me había dicho esas palabras: en este momento me encontraría bebiendo vino en mi propia isla privada en la costa amalfitana. Cuando me puse a llorar porque odiaba el ballet, me embutió los pies en esas horribles zapatillas de color rosa y me obligó a ir a practicar. Cuando le dije que quería cambiar la especialidad de «empresa» por «algo más creativo», me amenazó con no pagarme la matrícula. Y cuando le comuniqué que estaba a punto de decirle a mi primer jefe de verdad que se fuera a la mierda, solo suspiró y me dio consejos certeros y de eficacia demostrada.
Había insistido en que mi reacción a todos los correos electrónicos que tenía que enviarle de noche no era más que «un derroche de quejas», que mis gritos de odio encajaban más en «admiración inapropiada» y que todas las veces que me había hecho trabajar más de cien horas a la semana eran «algo necesario para forjar mi carácter».
Pero después de dos largos años trabajando para él, por fin he aceptado que nada de eso es verdad.
Adrien Agreste es mi jefe, y también es imbécil. Punto. Fin de la discusión.
Mi madre puede decir que me estoy rindiendo todas las veces que quiera, pero nunca se imaginará lo que es trabajar para un hombre así. Un tipo cuyo ego es más grande que el de todos los hombres de Nueva York y Las Vegas juntos.
Sí, cualquier mujer moja las bragas al oírle pronunciar una sola sílaba con esa boca perfectamente moldeada y hecha para besar. Sí, sus profundos ojos —de un tono entre verde esmeralda y gris— son sin duda impresionantes, y la forma en la que hace que parezca que cualquier traje ha sido confeccionado especialmente para él nunca deja de sorprenderme.
Pero ya he tenido más que suficiente.
Ya no puedo seguir trabajando para él, y por fin estoy redactando el preaviso de dos semanas que debería haber escrito el primer mes que trabajamos juntos. No, el primer mes no, la primera semana.
Sin embargo, estoy adelantando acontecimientos. No puedo comenzar esta historia desde el amargo final o la miserable mitad. Tengo que empezar desde el desafortunado principio…
CONTINUARA...
