Hola amigos y amigas de FF, espero que estén bien. Hoy por fin les traigo el inicio de este fic, que es una mezcla de mi primer intento de fic y mi anime favorito de esta temporada. Espero que lo disfruten mucho. Un especial agradecimiento a mi beta Joe Nishi por ayudarme con algunas referencias.
Capitulo 1.
En una de las líneas de metro de Tokio, un chico de corto cabello negro miraba por la ventana mientras en sus audífonos sonaban alguna canción. Poniendo especial atención las enormes estructuras que la urbe nipona ofrecía, en un pequeño y triste intento por que no se pudiera escucharse a si mismo.
—Mira ese chico de ahí—Al no tener la música en un volumen tan alto, perfectamente las voces de unas chicas detrás de Yuu se pudieron colar entre las notas de la canción.
—¿¡Eh!?—Exclamó la otra chica—¿¡Que hace un chico de la preparatoria Sakuragi en esta línea!?
—¡Shh! Baja la voz o nos escuchará.
Yuu suspiró y simplemente subió más el volumen "¿Cómo es que había llegado hasta ese punto en su vida? Sin padres, sin amigos, sin nada prácticamente" era lo que él se repetía una y otra vez para si mismo. Ese último años era de lejos el peor que había tenido en sus cortos dieciséis años, y lo pero de todo, todo era por su culpa.
Si, su culpa, si no simplemente hubiera mantenido la boca cerrada, o si hubiera cuidado de Ayumu en ese momento, tal vez no estaría metido en ese gran problema.
El tren se detuvo y aun que no pudo escuchar a la anunciadora, él ya conocía perfectamente de que estación se trataba, se dio la vuelta, encarando (por casualidad) a las chicas de hace un momento, ambas llevaban un uniforme de marinero, seguramente eran de secundaria. Las pequeñas, al verse en aquella situación, se abrazaron la una a la otra, Yuu solo las vio de pies a cabeza, barriéndolas con la mirada para luego acomodar su mochila y salir del vagón, dejando a las otras dos confundidas.
—¿Cuántas veces a la semana va a pasar lo mismo?—Dijo al aire, cansado.
Eso tal vez no era lo único que fuese su culpa, tal vez solo una parte, pero ¿Qué otra escuela estaba dispuesta a aceptar una transferencia a mitad del año escolar? Solo la infame escuela masculina Sakuragi en Akihabara, o como la conocían muchos: La escuela a la que solo iba la escoria de la sociedad.
—¡Oye, YuuYuu!— Del otro lado de la zona de abordaje, una chica rubia de ojos color caramelo, de lindo rostro y bella figura, llamaba al chico: Ai Miyashita, la única auto proclamada amiga que tenía Yuu—¡Por aquí!—. Los gritos solo llamaban más la atención de los demás—¿¡Por qué tardaste tanto!? ¡Vamos a llegar tarde a la escuela!
Con prisa y bajando la cabeza, como una tortuga intentando meterse a su caparazón, fue hasta donde la rubia solo para tomarla de la muñeca y jalarla hasta la salida, aun con la mirada de todos los presentes sobre ellos.
—No sabia que tenias tanta prisa YuuYuu.
—Cállate—Dijo Yuu de una manera brusca, aun que a la chica no parecía molestarle.
—Creo que alguien comió algo que le cayó pesado y esta de mal humor.
Yuu no dijo nada, solo siguió hasta la salida, donde por fin soltó a Ai.
—Aw, creí que iríamos hasta la escuela así.
—No digas tonterías, Miyashita-san—Replicó Yuu al tiempo que comenzaba a caminar.
—¡Oye!—Ai lo alcanzó para ponerse a su lado—¡Ya te dije que me digas Ai, no Miyashita!
—¿Por qué lo haría?
—Por qué somos amigos.
—No lo somos, tu solo eres una chica que se me pega desde hace un año.
—¿Por qué siempre tienes que ser tan amargado?
—Me gusta ser amargado…
Ella solo hizo un puchero, y un buen tramo del camino ambos jóvenes fueron en silencio; en el momento menos esperado, a solo unas calles de la escuela de Ai; la chica tomo del brazo a Yuu, cosa que lo sorprendió y solo se le quedó viendo a Ai que se acurrucaba más.
—¿Qué haces?
—Solo te molesto un poco.
—Sabes que si alguna de las chicas de Otonokizaka nos ve, van a empezar a correr rumores sobre ti ¿No?
—Lo sé, pero la verdad no me importa.
—¿Ah si?
—Claro, después de todo no habría quien me moleste, después de todo ¿Quién se metería con la mujer de un alumno de Sakuragi?
—¿Pero que burradas dices?—Yuu dejó a Ai seguir agarrada de su brazo, y no tanto por que le pareciera agradable ir con una chica del brazo, sino por el agarre de ella, vaya que tenia un agarre bastante solido.
Aun cuando a Yuu no le agradaba del todo la compañía de Ai, había algo en la risa de la chica que le generaba cierto confort, que jamás admitiría en voz alta; caminaron así un rato hasta que comenzaron a llegar a las calles donde comenzaban a aparecer más y más alumnas de Otonokizaka. Al ver esto, Yuu bajo la cabeza, intentando no hacer contacto visual con ninguna de las chicas, aun cuando algunas se le quedaban viendo a Ai.
—¿y bien?—Ai soltó el brazo de Yuu y se colocó frente a el, dando una vuelta sobre si misma, cosa que provocó que la falda azul de la chica se levantara un poco de más. "Rosas" pensó Yuu.
—¿Qué cosa?
—¿Cómo se me ve el nuevo uniforme?
—Como siempre…—Yuu siguió caminando
—¿Eh? ¿Qué significa eso?—Ai lo volvió a alcanzar.
Poco a poco más y más alumnas de Otonokizaka inundaban la calle, muchas de ellas al notar el uniforme que llevaba Yuu (Un soso conjunto de pantalón negro, camisa sin cuello color blanco y un saco también negro) se quitaban de su camino, murmuraban cosas o simplemente hacían como si el no estuviera ahí, evitando cualquier forma de contacto.
—¡Respóndeme Yuu! ¡Respóndeme! ¡Respóndeme!—Le decía Ai una y otra vez, hasta que no pudo más.
—¡Te vez linda! ¿Ok? ¡Linda!—Todas las chicas de alrededor se sobresaltaron al escucharlo. El peli negro se sobre salto al ver como varías chicas lo miraban seguramente pensando que se trataba de una escena de enamorados; fu entonces que, conociendo a Ai, Yuu la volteo a ver con una cara bastante molesta, solo para ver como ella con una sonrisa, mientras emanaba un aura de victoria ¡Se estaba burlando de él!
—Por fin lo dices, YuuYuu—El chico solo suspiró, con un pequeño sonrojo en las mejillas, y sin decir nada más volvió a caminar dejando a su "amiga" atrás… O ese pretendía.
—¡Oye!—Antes de poder dar dos pasos más, de frente, un trio de chicos caminaba en dirección a ellos. Aquel trio era de aspecto intimidante, el de la izquierda tenia el cabello marrón llegando hasta sus hombros y cubría sus ojos con unos lentes de sol; el de la derecha tenia la cabeza rapada de los lados y una mata que rubia en la parte de arriba; mientras que el de en medio llevaba una larga cresta tan bien solidificada que seguramente usaba una lata de acondicionador cada mañana para peinarse. Los tres portaban un uniforme parecido al de Yuu, solo que de color gris.
Yuu, instintivamente, se colocó frente a Ai cabiéndola con su cuerpo. Los tres chicos lo encararon, todas las demás chicas y personas que pasaban por ahí se alejaron rápidamente, todos menos Ai.
—¿Eres Yuu Takasaki?
—¿Quién pregunta?
—¿Eh? ¿Quién te crees para hablarle así a dos miembros de los Tokyo Dragons?—El Rubio le tomó del cuello de la camisa.
—Tranquilo—Le dijo el de cabeza rapada, tomando del hombro a su compañero en una señal para que soltará a Yuu—No queremos problemas con Sakuragi—El sujeto señaló a su amigo de lentes—.Solo venimos a preguntarte algo. Sabes, la semana pasada un conocido nuestro fue golpeado, en el parque de aquí cerca—El se acercó mucho más a Yuu, mientras que los otros dos rodeaban a la pareja, Yuu encaraba valientemente al que le estaba hablando; aun sabiendo que estaba en grandes problemas—. Y algunos chicos que estuvieron ahí, nos dijeron que vieron al alumno trasferido de Sakuragi y una gal de cabello rubio.
—¿Y eso es un problema?
—Bueno tu sabes, a nuestro amigo le rompieron la nariz y le fracturaron un par de costillas, solo queremos conocer al tal Yuu, tu sabes; Para cobrarle los gastos médicos, ya sea con su dinero o con… Otra cosa—Yuu pudo ver como el sujeto miraba a Ai, quien sujetaba firmemente el saco de Yuu.
"Tengo que darle una oportunidad de escapar a Ai" Yuu miraba atentamente por todos lados, pensando en alguna estrategia para que la rubia pudiera salir ilesa de esa situación. Y por más que pensaba sabía que solo había un camino, aun que la verdad no era muy de su agrado.
—Pues, la verdad es que si soy Yuu Takasaki, un gusto conocerlos—Yuu hizo una reverencia, algo que desconcertó un poco a los tres sujetos—. Y claro que me encantaría hablar de su amigo, fue una pena el destrozarlo tan rápido—Yuu tenía sonrisa tan falsa y exagerada como la de cualquier vendedor de infomercial—¡Era un debilucho!
—Oye niño esta siendo…—Antes de que el tipo de cresta continuara hablando, Yuu le había metido tremendo cabezazo a su oponente en la nariz haciéndolo caer al suelo; antes de que los otros dos pudieran reaccionar Yuu giro en contra del tipo que tenia a la derecha para darle un golpe con el puño derecho, clavándolo de lleno; haciendo que el cabello rubio saliera volando hasta chocar con unos botes de basura que estaban cerca. Aun que las cosas no salieron del todo bien, y fue el tercer sujeto, el de cabello largo, el que pudo responder de la misma manera a Yuu. El golpe había dado en la cara que gracias a su posición hizo que perdiera el equilibrio y casi callera al suelo. El castaño no se detuvo, y continuó atacando con múltiples puñetazos a Yuu, que simplemente subías los brazos para intentar cubrirse.
—¡YuuYuu!—Gritó Ai, algo que distrajo al de cabello largo. Yuu no lo dudó ni un segundo y golpeo (una vez más con la derecha) aun que el sujeto pudo bloquearlo con el brazo, el impacto lo hizo retroceder lo suficiente.
—¡Vete de una vez Ai! ¡Antes de que no pueda con estos sujetos!
—¡Pero Yuu…!—El chico de cabello negro bloqueaba otro puñetazo de su rival, y contestaba con un golpe de izquierda.
—¡Que te largues de una vez!—Apenas Yuu terminó la frase, el de la cresta lo atacó por la espalda con una patada directamente a las costillas, provocándole un tremendo dolor—¡Ah!—El castaño se unió y golpeo en la boca del estomago a Yuu, para rematarlo ahora con un buen izquierdoso en la cara. El de la cresta no desaprovechó el momento sujetando a Yuu, dejándolo indefenso a una masiva y despiadada lluvia de puñetazos que Ai solo podía mirar con impotencia. El muchacho aun sintiendo un tremendo dolor por los golpes y patadas que recibía por todos lados, estaba más preocupado por la seguridad de la chica. Así que con sus últimas fuerzas lanzó una patada frontal dando en el estomago, para luego dar con la parte posterior de la cabeza a quien lo sujetaba, quien lo soltó al instante.
—¡Yuu…!—La chica intentó acercarse pero un grito de Yuu la detuvo.
—¡Sal de aquí, de una maldita vez Ai!—Y por sorpresa, el sujeto que había recibido los dos cabezazos de Yuu, había tomado una de las tapas de algún tacho de basura para golpear a Yuu con todas sus fuerzas, terminando con la resistencia de las piernas del chico, haciendo que cayera al suelo.
La rubia intentó ir a donde su amigo, pero el sujeto del mohicano rubio la jalo por el cuello del saco del uniforme.
—¿A dónde vas preciosa? Aun no nos haz pagado lo que nos debe tu novio.
—Ustedes…—Susurró Ai entre dientes—¡Lastimaron a YuuYuu y eso, no se los voy a perdonar, hijos de puta!
—¿Eh? ¡¿Qué dijiste perra?!—Y como si nada, Ai le dio con el codo al sujeto en el estómago, sacándole el aire, rápidamente ahí se giró para encarar a su rival tomando de la camisa a su rival, después de la manga del saco de este para girar sobre si misma, terminando por lanzar al sujeto por encima suyo, en una perfecta demostración de un lance de Judo. El tipo golpeo el suelo de mala manera quedando noqueado por el impacto.
—¿Qué carajo?—Dijo el castaño, sorprendido por la fuerza de aquella chica.
—¿Pero como es que…?
—Imbéciles…—Otra cosa que dejo a los dos sujetos bastante sorprendidos fue ver como Yuu, poco a poco, se ponía de pie—. Esa chica, es la campeona regional de Judo del año pasado
—¿Qué le pasa a este?—El de la cresta preparaba la tapa una vez más para golpear a Yuu, y aun que Ai intento intervenir, el castaño fue más rápido e intentó golpearla; Ai bloqueo el golpe e intento llevar acabo otro derribo tomando al chico de la camisa pero este respondió con un cabezazo, chocando su frente contra la de Ai haciendo que la chica cayera de sentón al suelo.
—No seas impaciente mujer, ya nos divertiremos contigo… Aun que…—La forma en la que había caído la rubia, pudo darle una mejor vista a su oponente de sus bien formadas piernas— ¡Oye Taka! ¿Te molesta si me adelanto a cobrar mi parte?
—Haz lo que quieras, yo aun tengo que acabar con este pendejo—Taka, lanzó volvió a golpear a Yuu con la tapa y aun que él intentaba cubrirse, sus energías ya eran pocas; solo quedándole lo suficiente para mantenerse de pie.
—Bien… ¡Te veo en la sala de la banda!—El chico levantó a Ai. Jalándola del cabello y tomándola fuertemente del brazo, para que impidiéndola usar su Judo—¡Vamos a divertirnos, mucho, perra!
—¡Suéltame de una vez!—Ai seguía moviéndose, algo que desesperó al sujeto, algo que hizo que jalara con más fuerza del cabello a la chica.
—¡Quédate quita!—Ella no paraba—¡Te dije que estuvieras quieta!—Él la volteo solo para poder darle un golpe en la cara, dejándola noqueada. Yuu al ver aquello, sintió como un enorme calor subía por todo su cuerpo.
—¡Oye! ¡Deja de prestarles atención a ellos! ¡Tu oponente soy yo!—Taka intentó conectar otro golpe con la tapa, pero un puñetazo salido de la nada le dio de lleno en la nariz por tercera vez. Aun que en esta ocasión, Yuu sintió como el tabique de la nariz de su rival se rompía. Taka terminó por caer al suelo en medio de un grito de dolor.
Yuu no esperó un segundo más y corrió en contra del último del trio con la firme intención de conectarlo con alguno de sus puños, sin embargo su rival pudo percatarse de eso para esquivarlo moviéndose a un lado, quedando del lado derecho de Yuu, haciéndolo victima de otra patada en el estomago, y luego tomar la cabeza del pelinegro para darle un rodillazo.
—No quieras hacerte, el héroe…—Fue lo último que escucho Yuu antes de perder la conciencia…
El sujeto suspiró, no pensaba que alguien que lucia tan débil como Yuu Takasaki, sería un verdadero dolor de huevos. Miro a sus otros dos compañeros, ambos estaban fuera de este mundo y se notaba que no regresarían en un rato.
—Mierda… Rin se va a molestar con esto…
—Oye, amigo.
—¿Eh?—El chico se confundió al ser llamada, girando su cabeza en dirección a la voz. Viendo que a su izquierda estaban otra pareja, un tipo más o menos de su estatura, de ojos azules y de un color de cabello bastante inusual, parecido al jengibre; siendo acompañado por una chica de corto cabello color miel, ojos color púrpura protegidos por unos lentes, portando el uniforme de Otonokizaka, solo que en lugar de llevar calcetas, ella llevaba unas medias de color negro.
"¿Sería que había llegado esa época del año donde todos comenzaban a conseguir novia?" Se pregunto a si mismo
—Disculpa la molestia pero… ¿Se puede saber que esta pasando aquí?
—¡Qué te importa!
—Bueno es que verás, estaba acompañando a mi amiga a su primer día de clases y quería ver si este lugar no era peligroso para ella—Dijo el chico con calma—. Aun que viendo que con un tipo como tu, eso de la seguridad para Kayo sería un problema.
—Esto… Ho-Honoka-kun, creo que no deberíamos meternos en estos asuntos.
—¡Deberías hacerla caso a tu novia, estúpido! ¡Este es territorio de los Tokyo Dragons!
—¿Tokyo Dragons? ¿Te refieres a la pandilla?
—¡Así es, nosotros somos miembros del cuarto escuadrón!
—Veo que tienes una boca bastante floja ¿Verdad?
—¡Cuida tus palabras! ¡Sino terminaras como el tipo de cabello negro y la rubia!
—¡Oh! Con que así son las cosas—Honoka miro a los otros dos—Déjame adivinar, esos tres de atrás son tus compañeros y ustedes golpearon a el chico y la chica que están en el suelo
—¡Asi es! ¡Así que será mejor que cuides a esa chica tuya o…!
El sujeto no pudo terminar la frase por qué un puñetazo le había aterrizado, seguido de otro y otro más, ya así sucesivamente. Impidiendo que pudiera defenderse.
Honoka lo tenia envuelto en un mar de golpes, y solo para rematarlo, conecto una patada en giratoria a la cabeza del castaño, mandándolo al suelo brutalmente.
—Odio a los abusivos…
—¿Ya acabaste?—Honoka se giró a ver a Hanayo, que tenia los ojos cerrados.
—¿Eh? Si…—El chico intentaba aguantarse la risa—¿Por qué siempre te cubres los ojos cuando pasan estas cosas Kayo?
—Sabes perfectamente que no me gusta la violencia…
—Aun no entiendo como es que eres cinta negra en Karate—Honoka caminó un poco, acercándose hasta Yuu—. Pobre sujeto, si que le dieron una paliza, aun que…—Honoka vio con atención a Taka con la nariz rota y al rubio en el suelo—Parece que por lo menos dio pelea.
—¡Honoka-kun! ¡La chica esta despertando!—El de ojos azules fue hasta donde ella.
—O-oye ¿Te sientes bien? ¿No te sientes mareada?—Preguntaba Hanayo a Ai, que poco a poco se incorporaba.
—¿Eh? ¿Yo…? ¿Dónde… Estoy?—Ai lucía confundida—¡Yuu! ¡¿Dónde esta Yuu?!
—Si te refieres a tu amigo, esta inconsciente—Le respondió Honoka.
Ai intentó ponerse de pie rápidamente pero aun se sentía bastante mal y se mareo casi callendo una vez más al suelo, solo que Hanayo la detuvo. Apoyándola en su hombro.
—No te preocupes, ahora ayudo a tu amigo, aun que lo mejor será que nos vayamos de aquí. Antes de que venga la policía—Honoka se dirigió a su amiga—Oye Kayo ¿Tú mamá sigue siendo amiga de la enfermera de Otonoki?
—Por supuesto… Aun que creo que se va a molestar de volverte a ver ahí.
—Tranquila, esta vez va a ser más fácil convencerla de ayudar, después de todo no soy yo al que va a atender…—Le contestó Honoka mientras se acercaba a Yuu y comenzaba a levantarlo, era bastante ligero aun cuando en ese momento era peso muerto.
—Mi mamá y Chika-chan van a estar muy molestas contigo…
—Pero aun así se que me quieren mucho—Respondió Honoka con una enorme sonrisa.
"¿Quiénes eran esos dos?" Se preguntaba Ai mientras era escoltada hasta la entrada de la preparatoria femenina "¡Vaya inicio de clases más raro!"
