The Loud House es una creación de C. Savino, y es propiedad de Nickelodeon y Viacom, ésto es una historia creada sin fines de lucro alguno.
The Loud House is a creation of C. Savino, and is a property of Nickelodeon and Viacom, this is a story created without profit.
Gracias a Kalock por pre-leer.
Lincoln miró el portal con clara reticencia, tragando saliva en un vano intento por controlar sus nervios, fallando en lograrlo, volteó rumbo a su hermana, dándole la espalda al portal en cuestión:
—Lisa, ¿Estás segura que-?
Suspirando, la joven pre-adolescente alzó su mano y masajeó el puente de su nariz por quinta vez en menos de una hora.
—Lincoln, por quincuagésima vez, es seguro. Mis cálculos son impecables, y he empleado diversos drones para asegurarme de que nada esté… ¡Oh!
Mirando en dirección de Lisa, el joven no pudo más que tragar saliva, conocía esa expresión en el rostro de su hermana, expresión que, de hecho, era universal en todas sus hermanas cuando hacían algo que no debieron, las cosas no salieron como planeado… eso, y el hecho de que podía sentir muy cerca de él algo rozar su hombro, viscoso, frío y más grande de lo que jamás sería posible en una criatura de este mundo.
—Hay algo detrás de mí, ¿no es así?
El asentir, tímido y taciturno de su hermana bastó para confirmar sus temores, hombros cayendo de golpe al asentarse la resignación:
—Fantástico…
Y sin decir nada más, un enorme tentáculo se aferró al rubio platinado, rápidamente envolviéndolo y arrastrándolo dentro del portal que de improvisto procedió a cerrarse por cuenta propia, tragándose al aterrorizado joven adulto en menos de un minuto.
Lisa por otro lado, se sentó de golpe en su silla, ojos vidriosos y respiración agitada ante lo que había ocurrido.
—Oops…
Pánico rápidamente se asentaba en su psiquis, al igual que horror, culpa y muchas otras emociones que parecían estar a punto de romper por completo la mente de una chica de apenas doce años, cuando casi tan abruptamente como terminó, un nuevo portal se abrió abruptamente ante sus ojos, provocando que el corazón ya de por sí acelerado de la jovencita se alterase mucho más, alarmas y muchas otras alertas emergiendo de su equipamiento, advirtiendo sobre la presencia de una extraña combinación de químicos y otras substancias que procedían a rápidamente contaminar su laboratorio, desplazándose en todas direcciones como tentáculos hechos de brea, aferrándose a cada superficie, empujándose y asentando lo que la pequeña genio rápidamente teorizó podría ser un método para estabilizar el portal, cuya turbulencia superficie rápidamente se volvía más y más clara, casi como agua cristalina y plácida… pequeñas ondas interrumpiendo la pulida faceta con cada movimiento realizado, sus manos de pronto ubicándose sobre sus labios, horror firmemente controlando sus acciones, su vida al igual que la de su familia estaba ahora bajo un peligro inconmensurable que ella no podía siquiera empezar a elucidar, cuando de improvisto, una enorme sombra masculina podía vislumbrarse a través de la superficie del portal, moviendo sus manos en un extraño patrón y provocando que la substancia que intentaba aferrarse perennemente a su realidad retrocediera a pesar de su renuencia, evitando que provocasen más daño del que ya habían realizado.
En silencio, Lisa observó a la figura, incapaz de comprender lo que ocurría. Cuando finalmente, tras chasquear los dedos, la silueta provocó que toda contaminación retrocediera hacia el portal al mismo tiempo que esta cruzaba hacia su mundo, su figura de pronto desmaterializándose y transformándose en una efigie mucho más esbelta y de menos estatura.
—¿L-Lincoln?
—Lisa… ¿Eres tú?
Rara vez la pequeña solía demostrar efusividad emocional, al menos al mismo nivel que sus hermanas, no obstante, en ese instante decidió actuar por instinto, arrojándose sobre su hermano, el cual no hacía más que unos miserables minutos atrás pensó haber perdido por completo, sus manos haciéndose alrededor de su torso, aferrándose lo más fuerte que pudiese antes de liberar todo el estrés y la tensión que había acumulado en tan poco tiempo en largos y sonoros alaridos.
Lincoln por otro lado, sonrió, acariciando la espalda de la chica, feliz de haber regresado a casa, con su familia y a dónde pertenecía… no obstante, antes de que Lisa pudiera recomponerse por completo, Lincoln procedió a levantarla en sus brazos, cargándola en dirección del portal.
Lisa, agotada emocionalmente, no realizó resistencia alguna, simplemente se aferró más a su hermano y en un acto de extrema confianza, la jovenzuela simplemente cerró sus ojos y permitió que este la arrastrase hasta lo desconocido, ambos Louds desapareciendo de la faz de la tierra al igual que el icor y tentáculos que estabilizaban el portal, no dejando evidencia alguna de su presencia por alrededor de cinco largos minutos en que las alarmas continuaban sonando estrepitosamente en el bunker secreto de la pequeña genio, su creadora incapaz de hacer algo al respecto.
Al menos hasta que el portal procedió a reabrirse nuevamente, el icor rápidamente haciéndose en la superficie con extrema velocidad y eficiencia. Más rápido, más estable que la ves anterior, un par de siluetas mirando desde el otro lado el cómo las dimensiones se estabilizaban hasta que fuese completamente seguro el cruzar la línea.
Dos figuras se alinearon en la entrada, caminando cómodamente a través del límite, rompiendo la superficie y regresando a su dimensión, sus siluetas modificándose a su forma original tan pronto finalizó la transición, la pequeña castaña observando curiosa el abrupto cambio físico que ocurrió tan pronto regresaron a casa.
—Sí, es algo extraño… ¿no?
Negando con su rostro, la castaña procedió a caminar hasta su consola, sentándose en su silla y procediendo a mirar el tablero por un par de segundos antes de suspirar, olvidando casi enseguida de que ya no tenía esa habilidad.
—Extraño mis habilidades extra humanas, ¿podemos regresar? —, rogó, mirando en dirección del ahora joven de diecinueve años, quien la miraba con una ceja alzada y una ligera sonrisa en su rostro, procurando un suspiro por parte de la pequeña—: Está bien, está bien… lo haré con mis dígitos, aunque es un método ineficiente comparado con la psicoquinesia o la technomancia.
Procediendo a teclear poco a poco, Lisa parecía renuente, incluso casi desanimada en emplear el aparato, sin embargo, conforme pasaban los segundos y su memoria muscular hacía acto de presencia, sus movimientos, al inicio torpes y temerosos, de pronto se habían tornado seguros y firmes, rápidamente procediendo a controlar las alarmas y el sistema en cuestión de minutos, una ligera sonrisa emergiendo de sus labios al finalmente lograr su cometido.
—Debo admitir, que es algo edificante vislumbrar la diferencia entre doctrinas de mi yo pasado, con el actual.
Mirando en dirección de su hermano, que aún permanecía parado frente al portal, la rejuvenecida jovenzuela comentó:
—Era increíblemente inocente, ¿no es así?
—Lisa, rutinariamente experimentabas sobre tus hermanos… La pócima de regeneración o un ungüento sanador no existen aquí.
Alzando sus hombros, Lisa descartó sus temores:
—Dije inocente, no idiota. Sabía que mis acciones tenían consecuencias cuantificables al igual que penables, Lincoln. Mis experimentos, si lo que puedo leer en mi pantalla es de tomar en consideración, estaban todos cuantificados y elaborados sobre su seguridad, incluso aquellos que parecían estar al borde del colapso cuando mucho, sólo ocasionarían un ligero escozor en la piel—. Alzando su mano para acallar al chico, la castaña suspiró antes de admitir—: Pero acepto que mis acciones eran desconsideradas y riesgosas, una clara señal de mi incompetencia social, al igual que mi incapacidad para empatizar con otros…
Sonriendo, Lincoln simplemente alzó sus hombros antes de caminar rumbo a la salida.
—Es por eso que decidí llevarte al Otro Lado, al menos allí habría formas de que pudieras experimentar y crecer de forma segura sin ocasionarle daño a nadie… que conozcamos…
—¿A dónde crees que vas? ¿No piensas cerrar el portal?
Un chasquido de sus dedos, que procuró que por un breve instante parte de su piel se oscureciera, formando una runa que brilló luminiscentemente por un par de segundos, todo el sistema bio-mecánico procediendo a regresar al portal, rompiendo la estabilidad del mismo y finiquitando todo el proceso de forma sencilla, el mundo regresando a la normalidad una vez la fisura cerró.
—Listo… ¿algo más?
—No… por ahora no, y dudo que quieras practicar el coito conmigo en esta forma, ¿no es así?
Mirando por sobre su hombro, el joven adulto ponderó por un par de segundos antes de alzar de hombros.
—Meh, puedo abrir otro portal si tienes muchas ganas… O puedo realizar una simple metamorfosis y regresión de mi cuerpo o mi pene con tal de ser más compatibles… si la necesidad te es apremiante.
Suspirando, y sonriendo la castaña negó con su cabeza antes de señalar sus computadoras.
—Una oferta tentadora, pero desgraciadamente tengo mucho que hacer, mis nuevos conocimientos y comprensión del universo han dejado en el polvo muchas de mis ideas y viejas hipótesis y teoremas. La humanidad está muy, muy atrasada y creo que es mi deber elucidar en los no iluminados sobre la realidad del multiverso, además… quiero realizar algunas investigaciones de porqué la tierra posee tan poco maná y sus posibles causas… aparte de las obvias, claro está.
Sonriendo, Lincoln palmeó su bolso, otro de los pocos recursos que pudo traer consigo a este lado del multiverso.
—Tengo varias semillas aquí que nos suplirán de grandes porciones de maná de ser necesario, por ahora, tu simbionte debería servir para realizar tareas básicas y hechizos menores…—, dicho eso, tomó el bolso y lo colocó sobre una mesa aledaña, a sabiendas de que su hermana procedería a cultivar los frutos y plantas que sustentarían sus habilidades supernaturales.
—¿Cómo explicarás que tu pelo haya crecido tanto?
Rápidamente comentó la castaña, apuntando a la larga cola de caballo que ahora portaba.
—Champú especial y efectos secundarios…
Asintiendo, Lisa ponderó la idea antes de sonreír y regresar a teclear en su computadora, su ceño frunciéndose ligeramente ante la velocidad de su trabajo, rápidamente tomando una grabadora cercana, sus memorias ahora más frescas sobre su antigua rutina como para retomar viejas costumbres.
—Notas para la posteridad: reconstruir o recrear un sistema que emule la capacidad de…
Lincoln por otro lado, simplemente decidió salir del bunker y dejar a su hermana en la privacidad de sus aposentos, claramente a sabiendas de que quizás en cuestión de semanas o meses la pequeña lograría un avance significativo que cambie la naturaleza de la ciencia en la tierra.
Si es que deciden revelar dicha información al público, claro está.
Él por otro lado, realmente tenía una necesidad imperiosa de regresar y reencontrarse con su familia, memorias ligeramente fracturadas de cada una de sus hermanas asaltando su mente, sólo gracias a Lisa fue que realmente pudo recordar o al menos, vislumbrar y dibujar una imagen más clara de cada una de ellas, sus costumbres, sus gustos y pasiones. Memorias que con el paso del tiempo en su primera oportunidad en el Otro Lado habían quedado dañadas, quizás de forma irreparable debido al tiempo y la idealización de un recuerdo corrupto por la nostalgia.
Es por eso que no titubeó en tener una relación con Lisa en el Otro Lado cuando la oportunidad se presentó, ya cuando todo amor fraternal había sido extinguido y olvidado hasta el punto en que la primera chica humana que vislumbró fue alguien que él enseguida no titubeó en reclamar como suya cuando ella se ofreció años después…
Sonriendo, quizás en forma macabra y algo maquiavélica, el jovencito ahora estaba al tanto de que en su casa tenía acceso a varios especímenes femeninos que quizás podrían querer divertirse con él tal como lo hizo con Lisa, la cuestión sería… ¿Cómo, y cuándo y con canta frecuencia?
—Hm, paciencia Lincoln, paciencia… no cazas un demonio de la tundra en una sola movida. Primero hay que estudiar la presa.
Saliendo del bunker, el chico sonrió nuevamente una vez sus ojos se acostumbraron al sol vespertino, que pintaba el cielo de un naranja que comenzaba a tornarse oscuro, la noche aproximándose en cuestión de quizás media hora, sus ojos examinando sus alrededores, buscando posibles puntos de ataque y defensa, antes de que agitara su cabeza, claramente recordando que no se encontraba en el Otro Lado, y que no debería estar a la defensiva, por ahora.
—Quizás lo primero que tengo que hacer es relajarme un poco… y ver qué es lo que sucede de ahora en adelante. Después de todo, tengo todo el tiempo del mundo…
