Un lugar en el mundo

por Lila y Marcos


Disclaimer: Los nombres, aspectos y personalidades (casi) de los personajes están tomados de la obra de Hajime Isayama. El título está tomado de una vieja película argentina. La historia nos pertenece y la hacemos solo por diversión, sin afán de lucro :)

Advertencias: esto es un longfic ubicado en un universo alternativo y moderno. De hecho, se ubica en Argentina, en las ciudades aledañas a la capital. Así que habrá voseo y algún que otro modismo, además de mucho OoC. Tratará algunos temas como la superación personal, la amistad, la violencia política y el poliamor. Por esto último, las parejas no están establecidas de forma tan clara como en otros fics. Los protagonistas son Eren y Annie pero desde el segundo o tercer capítulo ya aparecerán parejas como el JeaRen, el RiRen y el ReiAnnie. Los capítulos impares son escritos por Lila y se focalizan en Eren. Los pares son escritos por Marcos y se focalizan en Annie. Es el primer fic de Marcos, y el primer fic colaborativo de Lila, así que ténganles paciencia por favor .

Agradecimientos: millones de gracias a Luna de Acero, Pili, Jazmín Negro y Dita Hessefan por leer los primeros borradores y animarnos a publicar. Sin ustedes esto estaría en el fondo de nuestros oscuros corazones nada más xd.


~ Capítulo 1 ~


Agotado del esfuerzo que le implicaba meterse al tren Sarmiento en la hora pico, Eren se juró a sí mismo que, la próxima vez, viajaría primero hasta la estación terminal, Moreno, como le aconsejaba su madre. Como el mismo tren iba y venía en ambas direcciones, si en Moreno lograba sentarse, viajaría cómodo hasta Once, la estación que lo introducía en la capital, donde estudiaba. En cambio, subir en la estación de su ciudad, Merlo, a las 6 de la mañana, era casi imposible. Estaba prácticamente contra la puerta del vagón, sosteniéndose en puntas de pie y agarrando como podía contra sí su mochila con las cosas de la universidad. Suspiró.

Era recién la segunda semana de cursada, pero la desilusión comenzaba a apoderarse de él. No era más difícil que la escuela, como le habían prometido, y sus compañeros y compañeras lo aburrían mucho. Era su culpa por haber elegido una institución privada, ¿quién lo había mandado a hacer semejante cosa? El primer año y ya se arrepentía.

Estaba pensando en todo eso, en lo fofos que eran los chicos de su curso y lo lento que hablaban sus profesores, cuando notó que desde los asientos alguien lo observaba. Primero se sintió incómodo y giró el rostro para todos lados como buscando datos para comprender mejor lo que ocurría. Cuando volvió a revisar los asientos, nadie allí le prestaba atención. Supuso que se lo había imaginado y, a la altura de Morón, cuando se había retirado un poco de gente, sacó unas fotocopias para leer.

Hacia Liniers, cuando otro tanto de gente se bajó, se repitió la extraña sensación. Revisó minuciosamente todo en su derredor hasta que advirtió que una muchacha, como de su edad o un poco más joven, sentada no demasiado lejos, se mordía las uñas, como nerviosa. Tenía el cabello lacio y rubio cayéndole en los ojos, que constantemente se quitaba para ver algo en su celular. No pudo evitar notar sus labios entreabiertos y su expresión tan concentrada. Solo un momento después, ella levantó los ojos y sus miradas se cruzaron unos segundos. Avergonzado, Eren buscó alguna palabra llamativa entre sus apuntes. El ceño fruncido de la chica le hizo pensar en una profundidad de abismo que le dio miedo. Trató de evitarla el resto del viaje.

Sin embargo, al llegar a su clase se dio cuenta de que aún tenía esos ojos presentes en su mente. Nunca había visto una mirada como esa. Era firme y hasta despectiva. No obstante, al mismo tiempo hablaba de un mundo interior, de una suerte de timidez que lo embargaron y lo llenaron de ternura. Tuvo que hacer un gran esfuerzo para escuchar la monótona cháchara de sus docentes.

Unos días después, de todos modos, ya había olvidado el incidente y sus preocupaciones eran otras. En la noche, lo había llamado Julia, una de las compañeras con las que militaba en un comedor popular, y lo había citado con urgencia a una reunión para el viernes. Al parecer, el tirano que los gobernaba hacía al menos 20 años había logrado que un juez amigo pusiera en prisión preventiva al único concejal opositor de cierta relevancia y ante la situación no quedaba otra que organizarse. Julia le advirtió que harían un intento por contactarse con grupos de otros barrios… "cuántos más seamos, mejor", había murmurado, antes de colgar.

Eren tenía esto dando vuelta en su cabeza cuando reconoció cerca suyo a la chica de hacía unos días atrás. Ahora que ambos estaban de pie, pudo observar que era muy bajita y delgada. Al igual que él, estaba en el andén contrario al correspondiente, como yendo para Moreno en lugar de para su destino real, Once. "Así que así fue como conseguiste asiento la otra vez", pensó, entendiendo de pronto que eso significaba que vivían en la misma localidad. No supo por qué, pero un escalofrío le recorrió todo el cuerpo. ¿Tal vez eran vecinos? ¿Habrían ido al mismo colegio o algo así? Quiso sentarse cerca de ella pero entre los empujones de la multitud fue imposible. Intercambiaron algunas miradas a lo largo del viaje pero eso fue todo: en cuanto sus ojos se encontraban, ambos los desviaban, azorados. Sin embargo, cuando ella se distraía, él, casi contra su voluntad, se quedaba contemplando los mechones que le caían en la cara e imaginaba acariciarlos… ¿qué? ¿Acariciarlos? ¡Nada de eso! ¿Quién pensó esa tontería? Eren estaba concentrado en sus fotocopias, eso era lo que estaba haciendo. Nada más. Sin ninguna duda no había otra cosa que le interesara en el mundo.

Cuando llegó a Once, la gente subiendo a los gritos lo despertó. Debía de haberse dormido en algún momento después de Liniers. Buscó a su dama misteriosa, pero ya no estaba. Esta vez, consideró más firmemente su interés por esta persona. Ya sabía que se subían y bajaban en el mismo lugar, vivían en la misma ciudad… tenía que poder tener algún control sobre sus encuentros. Decididamente… la siguiente semana trataría de buscarla en el andén y esta vez… ¡esta vez sí se animaría a hablarle!

Lo que Eren no se esperaba, no obstante, era que se la encontraría muchísimo antes. Estaba entrando en la casa de Julia, donde se había armado la reunión, cuando entre las muchas caras conocidas y desconocidas de la militancia de Merlo distinguió aquella mirada seria que ya dos veces lo cautivara esa semana. Aunque eso lo puso muy nervioso también lo alegró: ahora no tendría que hacer un esfuerzo especial para conocerla, ya que sin duda aprendería algo de ella cuando hablara esa noche.

No podía estar más equivocado. La chica parecía prestar mucha atención a todo y en sus ojos inteligentes era claro que tenía sus propias opiniones, pero no abrió la boca ni de casualidad. Cuanto mucho, se inclinaba para murmurar algo al oído de alguno de sus compañeros, pero Eren no logró oír su voz ni una sola vez. Escuchó a los chicos del MST, a esa muchacha del PO que le daba tanta desconfianza, a los del Darío Santillán (a los que no había visto nunca aún), a una señora del MILES… con esfuerzo, por los diversos comentarios, concluyó que la joven era parte de una biblioteca popular en un barrio no demasiado alejado del comedor donde él mismo participaba. A cada momento, más absurdamente cercanos parecían. Como… destinados.

Como fuera, aquella noche no consiguió intercambiar palabra con ella. Como en el tren, como si ninguna casualidad los atara, ella solo lo miraba de forma ocasional y el resto del tiempo, con o sin intención, lo ignoraba. Sacó de Julia, por lo menos, su nombre: "Annie se llama, o algo así… no me acuerdo bien. Es un poco callada". Pues vaya que lo era.

"Annie…", susurró Eren, ya solo en su habitación. Tal vez este año no iba a ser tan aburrido, después de todo.


Notas de Lila: los capítulos son cortitos, así que los primeros tres los subiremos hoy con un ratito de diferencia, para que puedan hacerse una idea de la historia en general. Luego, veremos si podemos actualizar de forma semanal o algo así. Si leyeron hasta acá, ¡por favor dejen un review, eso nos dará mil años de vida! Y no olviden tenernos paciencia, que estamos aprendiendo sobre esto de escribir en equipo... pero damos nuestro mejor esfuerzo uwu.