Disclaimer:

Los personajes, trama y detalles originales de Naruto son propiedad de Masashi Kishimoto, Shūeisha y Shūkan Shōnen Jump (manga), Hayato Date, Pierrot y TV Tokyo (anime).

Dedicatorias:

El SasuKarin Month (bueno, esta lista en específico) es una iniciativa del grupo de Facebook, SasuKarin Month, precisamente.

El propósito es completar todos los temas, pero no hay garantías.

Día 6: Anticonceptivo

"¿Cuándo van a casarse? Un bebé debe nacer en una familia debidamente hecha. ¿Tendrán muchos hijos? Son necesarios para restaurar un clan. ¿Cuándo encargan al primero?"

Karin tiene una única respuesta: ¡Váyanse al diablo!


Nuestro techo será el cielo

Sasuke respiró profundamente, él no había invitado a nadie, había sido ella quien, sin consultarle, había organizado una cena con los vecinos para congraciarse de alguna manera.

Sin embargo, debía admitir que había sido él quien había escogido el edificio, aunque lo había hecho con el propósito de mantenerse alejado de los departamentos de solteros donde los demás chicos se reunían y hacían cualquier escándalo posible. Su decisión se había fundamentado de modo pragmático apenas vio el reglamento de convivencia vecinal: no fiestas, no mascotas, no música alta, no niños.

Era obvio que los habitantes serían adultos en un rango generacional por encima del suyo, de hecho, sabía de antemano que había bastantes jubilados y otros tantos matrimonios que se encontraban solos ya que sus hijos vivían por su cuenta, pero no esperaba que, de forma absurda, casi unánime, los hubiesen acogido como huérfanos descarriados a los que debían ayudar a corregir su vida.

Ciertamente, eran huérfanos, se habían descarriado y definitivamente tenían que corregir su vida, pero no necesitaban de un montón de desconocidos con ansias de ser una figura parental.

El escándalo había empezado cuando preguntaron por las fotos de matrimonio y Karin había dicho con simpleza que no había porque no estaban casados, y de ahí las preguntas se sucedieron una a otra, sin piedad ni discreción.

Cuatro minutos con treinta y dos segundos fue lo que resistió, y ahora que había cerrado la puerta con fuerza, luego de haber estallado en gritos que no hicieron más que ofender la pobre sensibilidad de sus vecinos, que respondieron con igual entusiasmo, se había calmado.

—Van a quejarse con el administrador, ¿verdad? —preguntó, quitándose las gafas para limpiarlas.

—La señora a la que le dijiste que tu útero no es su maldito problema, es la administradora.

—Es que no es su problema.

—Lo de la disfunción de su esposo estaba de más.

Karin lo pensó.

—Sí, eso no era necesario.

Enfurruñada, fue al sofá a sentarse a su lado.

—¿Crees que nos rescinda el contrato?

—¿Quieres quedarte después de esto?

Ella suspiró, y se quedaron en silencio por un rato más.

—Empaca —dijo Sasuke de pronto —. Kakashi me pidió una misión de reconocimiento, serán unas semanas, y creo que da igual empezar hoy que mañana.

—¡¿Unas semanas?! ¿Y no pensabas decirme?

—¿Vas a venir o no?

Karin se puso de pie de un salto. Al menos la mujer no podía echarlos al otro día, el mismo reglamento decía que todo desalojo tendría un mes de anticipación, así que podrían volver por sus cosas cuando completaran la misión. Aunque no era como si tuvieran demasiado que empacar. Rentaron el sitio amueblado, y lo que no se iba a llevar esa noche en la bolsa de viaje, cabía en dos cajas, quizás tres, dependiendo de qué tan hábil fuera empacando. Una habilidad que desconocía en qué nivel tenía, porque nunca se había mudado.

Bolsa de armas, un par de pergaminos, el botiquín de primeros auxilios y por supuesto, las píldoras.

Miró la caja con sentimientos encontrados.

Al parecer, no había sido de las afortunadas compatibles con dispositivos intrauterinos y el nuevo implante subdérmico no le daba confianza. Había leído el estudio clínico y no le parecía muy razonable, a su modo de ver, era bastante escueto, pero dudaba que fueran a aceptar sugerencias de alguien que trabajó para Orochimaru, por mucha experiencia que tuviera dirigiendo experimentos.

De cualquier forma, solo sería temporal, al menos hasta que tomaran decisiones a largo plazo.

Solo lavaron los platos, Naruto pasaría de buena gana por la comida que había sobrado, pero no lavaría nada ni en defensa propia.

Kakashi no hizo preguntas, y en menos de cinco minutos ya estaban dejando detrás la aldea.

Karin se adelantó dando saltos, como si hubiese estado encerrada en una minúscula habitación y recién descubriera lo bien que se sentía el aire libre.

No la culpaba, él mismo se sentía así en ocasiones, por eso le gustaban las misiones fuera, y viéndola mirar el cielo, tan despreocupada, sin importarle el concepto de una casa o un clan. Tan solo le importaba estar así, y eso era algo que ambos querían en ese momento de sus vidas.


Comentarios y aclaraciones:

Iba a ser triste, pero bueno, mejor algo feliz, como pidió ManaKarin

¡Gracias por leer!