¿Cómo es que se pierde todo de un momento a otro? ¿Qué se hace cuando la vida cambia tan drásticamente de la noche a la mañana?.

Mikasa Ackerman siempre pareció una niña triste, fue reservada, no tuvo amigos y había quienes la llamaban inadaptada; por supuesto que una pequeña niña solitaria hija de inmigrantes asiáticos, que batallaba con el nuevo idioma, tendría problemas para adaptarse.

Pero a pesar de todo eso podría decirse que tuvo una infancia feliz, el amor de sus padres le bastaba. Para Mikasa la vida estaba completa con los besos de buenas noches por parte de sus progenitores, los paseos cada fin de semana en familia, los regalos a veces exagerados que le hacían, o las tartas que le preparaban; al ser hija única, Mikasa lo tuvo todo en su niñez. Era una niña buena, y quería hacer felices a sus padres, así que todo el tiempo se esforzó por obtener excelentes calificaciones, y ser la mejor en su clase. Pero la felicidad de Mikasa duró hasta que tenía unos 12 o 13 años.

El matrimonio Ackerman Azumabito se profesaba amor hasta la muerte, no eran lo que uno llamaría los más ricos de la ciudad, pero sí, eran una pareja bien acomodada, de clase alta, que no pasaban carencias, y con amistades influyentes; tenian una casa bonita, grande, con todas las comodidades que cualquiera pudiera desear, y se esforzaron por mimar y complacer a su pequeña en todo, a simple vista, la familia perfecta. Pero con el pasar de los años la pasión se fue apagando, y buscando consuelo después de descubrir la traición, cada uno encontró una nueva forma de satisfacerce, provocando así el inicio de las peleas.

Terminaron tan centrados en sus discusiones que fueron olvidando poco a poco a su hija, ya no habían paseos familiares, se acabaron los miércoles de películas, y Mikasa intentaba de todo por llamar su atención.

Fue realmente una sorpresa para ambos cuando recibieron una llamada del colegio religioso y exclusivo para chicas al que asistía Mikasa, advirtiendo que la siempre apartada niña, había estado involucrandose en peleas con sus compañeras, quiénes en realidad acosaron a Mikasa por un largo rato, su posición socioeconómica no la libró de las burlas contra sus orígenes étnicos, y ella se había limitado a ignorarlas por un buen tiempo, pero nadie mencionó eso, y sus padres jamás llegaron a enterarse, a ojos de todos pareció una villana o rebelde.

Como si eso fuera poco, la ahora adolescente estaba por reprobar todas sus clases.

Ese, al igual que él resto de intentos de Mikasa por tener de nuevo el amor de sus padres, falló rotundamente; claramente no lo ignoraron por completo, pero eso no resolvía sus problemas de pareja que eran la raíz de todo. Mikasa sólo recibió un severo sermón por parte de su padre, quien la hizo prometer que sería alguien en la vida, que mejoraría sus notas, y en unos cuántos años entraría a la mejor universidad; había algo que lastimaba a Mikasa más que la indiferencia de sus padres, y era ver la decepción en sus rostros y saber que ella lo había provocado.

Como le prometió a su padre, mejoró sus notas, se graduó con honores y llegó a la mejor universidad, la de sus sueños, donde consiguió relacionarse un poco mejor con sus compañeros; las cosas parecían mejorar con su familia, sus padres ya casi no discutían, o eso creía Mikasa, ya que el orgullo y amor, que habían demostrado aún sentían por su hija desde el día que recibió la carta de aceptación de la universidad, la mantenían en un estado de ensoñación que opacaba los gritos de sus peleas en la cabeza de Mikasa, las cosas aparentaban empezar a acomodarse en su vida; hasta que un día al volver de clases en su primer semestre, se encontró con una noticia que la devastó por completo, su papá estaba muerto, lo encontraron con un tiro en la sien en la oficina de su casa, un suicidio, declaró el forense.

Y ese sólo era el inicio de una bola de nieve que terminaría convertida en una avalancha que caería directo sobre Mikasa.

A sus 18 años Mikasa, ahora sí era una niña triste.


Hola, es la primera vez en casi tres años usando la app que me animo a escribir algo, muchas gracias de antemano a quien se pase por aquí.

Pido disculpas por el cringe que pueda ocasionarles esta historia, o si fue muy redundante.

No sé si ya se haya escrito una historia con una trama exactamente como ésta, si ese es el caso, también pido disculpas, y aclaro que sería una completa coincidencia.

No creo que vaya a ser una historia muy larga, y no sé cuándo vaya a actualizarla, ya que sólo la estoy comenzando en una noche de insomnio por diversión, y no tengo ninguna expectativa de esto.