Advertecias y Descargo de responsabilidad: Los personajes presentados son propiedad de Ishida Sui.La Historia es de mi autoría.Las imágenes utilizadas en la portada fueron sacadas de Google.Esto es Yaoi/BL, específicamente Shuneki (Shū Tsukiyama X Ken Kaneki). Si no te gusta la pareja en cuestión eres libre de dejar esta obra. así mismo aquí se presenta una escena un poco subida de tono en la parte final de la obra.
Te quiero... Con o sin recuerdos.
Capítulo Único
Se encontraba acostado boca arriba viendo en dirección al techo, su cuerpo reposaba en su cama mientras su mente viajaba hacia el pasado algo distante.
Él sabía que era egocéntrico, egoísta y excéntrico. Que poseía unos gustos culinarios muy refinados a pesar de su especie.
Era inteligente, habilidoso en muchas materias, ágil, guapo y con dinero. Se creía poderoso y a su vez especial.
Todo en su mundo estaba bien hasta que Rize lo rechazó...
No había problema, esa peculiar mujer no podía entender el mundo de la comida gourmet. ¡Aunque lo rechazó a él y a sus gustos de tal manera...! En fin, pasado sin importancia en el presente.
Todo hubiera estado bien cuando ella desapareció si no se hubiera encontrado con él.
Kaneki Ken... Ken Kaneki, o como lo inicio a llamar Shū en su mente su perdición.
Un híbrido mitad ghoul y mitad humano. Lector, intelectual, hermoso, tierno, inocente, con un hermoso aroma.
Tsukiyama ansiaba probar un bocado del cuerpo de aquel joven estudiante universitario que se estaba iniciando a involucrar en el mundo Ghoul pero...
Casi muere en su intento por comerse al joven pelinegro que no quería dejar su cabeza.
Se estaba obsesionando con el híbrido... "Es solo porque que tiene un sabor inigualable". Se dice en su mente.
Cuando secuestran al joven lector no duda en ir con los de Anteiku a salvarle y cuando esté aparece, con el pelo blanco y con una personalidad más fría, no duda tampoco en ofrecerse en ayudarlo a recabar información sobre Rize y el Aoguiri.
Él de verdad que disfruto esos días aunque aún no era capaz de ver lo que le generaba ese joven peliblanco. Solo es el deseo de comerse al menor lo que lo mantiene en ese grupo ¿Verdad?
Y aquella noche llega junto a la revelación que más le dolió al excéntrico Ghoul.
Kaneki decidió ir a ayudar a Anteiku en su batalla contra el CCG, él intento con todas sus fuerzas detenerlo pero el híbrido ya estaba decidido a convertirse en un héroe trágico.
Tirado en aquel techo, solo pues Nishio ya se había ido a visitar a su novia, pudo darse cuenta de la realidad con una fuerte opresión en su pecho.
¿Por qué no lo vio antes?
¿En qué estaba pensando cuando confundió esos sentimientos?
Ahora Ken está muerto... ¿Qué puede hacer ahora?
Un Rosé fue a buscarlo y se quedó allí tirado en su cama consumiendo poco alimento, llevándose a sí mismo a un estado lamentable.
Pero el sol le sonríe cuando unos años después, que le parecieron siglos, Kanae le llega con la mejor noticia de todas. ¡Está vivo! Como una paloma pero ¡Vivo!
No puede contener sus deseos y va a verlo, ya no es Ken Kaneki ahora es Sasaki Haise, investigador Ghoul nivel 1 y no le reconoce...
Kaneki... Haise no logra reconocer a Shū. Ni una mirada alegre, de rencor u odio se presenta en la mirada del joven investigador sino una de confusión.
Días después vio aquello como una oportunidad para iniciar de nuevo con Kaneki, si Haise no tiene recuerdos entonces ¡Él conoce a Haise más que él mismo! Es perfecto.
Pero solo tuvo una charla amena y corta con el joven pues este siempre estaba rodeado de esos niños.
Un día Haise lo busco pidiendo por sus recuerdos y él... No pudo, no pudo decirle nada pese a que antes estaba tan decidido a contarle todo...
Ahora está allí acostado después de huir de Haise.
Sobre Kaneki-chi ¿Que puede decirle sobre el pasado a Haise?
Simplemente... No puede y no tiene que decirle.
Suspiro y se levanta, guiado por un impulso decide ir a visitar a Haise al CCG y este aparece unos minutos después.
Logra convencerlo de irse a una cafetería, el joven está nervioso pues sabe que él es un ghoul y que conoció a Ken.
— Así que... ¿Qué puede decirme sobre Kaneki Ken? — Pregunta para luego tomar un sorbo del humeante café que tiene entre sus manos.
— Éramos muy cercanos... Contó sin saber por dónde comenzar. 𝖄𝖔𝖚𝖗 𝖜𝖊𝖗𝖊 𝖒𝖞 𝖋𝖗𝖎𝖊𝖓𝖉—
Haise se quedó en silencio al escuchar esas palabras, no entendía el inglés pero sabía gracias a Hinami que Kaneki fue alguien muy querido, ojalá pudiera recordar...
— ¿Cómo era... Él? — pregunta inquieto.
— Kaneki-chi era... — Se quedó en silencio pensando en que responder, normalmente diría cosas como "único" o "delicioso" pero ya no es el mismo, al final se decidió por una corta verdad. — Igual a ti — en muchos aspectos Kaneki era como Haise.
Y en especial en esos aspectos que le encantaban a Shū, eso también fue una sorpresa y pese a que entendió el motivo de los de Anteiku para no forzar la recuperación de los recuerdos de Haise... Él no era capaz de seguir su vida sin Kaneki en ella.
Un sorbo al café fue dado en simultáneo cuando un silencio se empezó a instalar.
— Y-yo no soy Kaneki, los recuerdos son lo que nos hace quienes somos ¿No? — Fue lo dicho por el híbrido tras unos segundos que aquel silencio se hiciera presente.
— Debo discernir, Mon seur, los recuerdos complementan nuestra personalidad pero lo que nos hace quienes somos está allí. — Apunto al pecho del menor, directamente dónde se encontraba su corazón. — Aún sin recuerdos tú me pareces divorabile, sigues siendo Kaneki Ken solo que ahora... Tienes unas distintas experiencias. —
Eso, de alguna manera, reconfortó al investigador.
— ¿Por qué cree eso? — Cuestiono.
— Oh, si no existiera nada de Kaneki-chi no estaríamos aquí... — Tomo un sorbo al café y tras unos cortos segundos se mantuvo en silencio, decidiendo lo próximo que iba a decir hasta que soltó tras un pequeño suspiro. — Aunque, me gustaría conocer a este nuevo Kaneki Ken... Haise. —
Un agradable calor se filtró en el menor, y pensó que si no hubiera sido en algún momento Ken Kaneki quizás él, Haise Sasaki no estuviera teniendo esta conversación y no se sentiría atraído por el hombre frente a él de alguna forma que aún no descifraba.
Y allí se la pasaron ambos, reuniéndose cuando podían, conversando de libros y demás, A Haise le llegó a gustar estar en la compañía del extravagante Shū. Un día Haise se acordó de preguntarle lo que debería haberle preguntado desde principio.
— ¿C-Como se llama? — Interrogó, tras llegar a un parque.
— Shū Tsukiyama, para servirle Mon seur Haise Sasaki. — E hizo una ligera reverencia delante del híbrido.
Allí el menor se acordó del caso Rosé...
— Eh, Tsukiyama-san Habrá un operativo en dos días... El CCG invadirá una de las casas de la familia Tsukiyama. — No supo porque le contó eso, ni que fue lo que causó que él se motivará a relatar todo lo relacionado con el caso y el plan de acción que estaban trazando para acabar con los Rosé.
Shū escucho atentamente, consiente que eso supondría un problema, monetario en el mejor de los casos, a su familia.
Pero tenía allí a Kaneki, preocupado contándole un secreto que no debería decirle para salvarle de un problema.
— Haise-kun — Le dijo cuándo el relato del menor termino, el nombre era diferente al de su Kaneki pero era el mismo... Aunque a la vez diferente, esos recuerdos perdidos y los adquiridos con el tiempo lo convirtieron en alguien diferente, pero seguía siendo su Kaneki en el interior. El menor lo miro a los ojos al escuchar su nombre salir de los labios del mayor.
Y sucedió... Un leve roce de labios al principio para luego intensificarlo.
Shū Tsukiyama era un hombre excéntrico sin lugar a dudas, tal vez debido a eso se encontró con aquel problema.
A esa hora no pasaba nadie. Podía, si quería, comerse a Haise y nada se lo impediría. Y el sabor de los labios ajenos lo embriagaba, Kaneki era delicioso sin lugar a dudas pero no sé lo comería... Entendió que no quería comérselo, de ese modo. Pues su corazón latía desbocado y sus labios se movían al compás de los del contrario mientras que lo guiaba hacia una banca cercana.
Cuando se separan por falta de aire el borde de la banca rozaba con las pantorrillas de Haise, un solo empujón y acabaría acostado sobre la dura superficie de madera.
El frío aire de la noche se hace presente mientras que el menor todo sonrojado murmura agitado. — Tsuki... Yama-san —
Una sonrisa pícara surca los labios del peli morado al escuchar su nombre de tal manera. Vuelve a juntar sus labios y deposita el cuerpo del contrario en la banca, posicionándose encima.
Los pies de Haise dejan de tocar el piso y sus ojos se encuentran cerrados en su totalidad mientras su boca es atacada ferozmente por los labios contrarios cuando un ligero dolor y un sabor metálico causa que abra ligeramente los ojos.
Tiene una herida en el labio inferior y parte de la piel de este se encuentra arrancada y posiblemente esté pasando por la garganta del contrario.
Se encuentra agitado y sin fuerzas para levantarse de momento. Mientras observa y siente como una mano del mayor se mete por debajo de su camisa y va directo a jugar con uno de sus pezones.
Retiene un jadeo y se sostiene de unas de las tablas del banco.
Shū prueba las reacciones de su contrario antes de decidir si debe de aceptar por completo eso.
Aún no entiende como no lo vio, o pensó, antes. Es cierto que el cuerpo de Kaneki es un manjar de los dioses, quiere explorar cada rincón de ese cuerpo y sacarle tantos gemidos como pueda. Es delicioso sin duda pero puede vivir sin comérselo... Y allí es cuando llega a su resolución efectiva.
Se enamoró... De una forma u otra pero no quiere ni puede estar sin la presencia del menor en su vida. No importa si es Kaneki Ken o Haise Sasaki, o como sea que se pueda llegar a llamar o el cambio que adquiera su cabello en el futuro. Para Shū Tsukiyama el amante de los libros será su pareja tarde o temprano.
Retira su mano antes de depositar un beso en el cuello del contrario.
— Me complacería que aceptaras venir a mi casa Haise. — Le extendió la mano la cual fue aceptada sin dudar.
Fin.
