Contenido: Drabble, yaoi, romance, fluff, etc. Spoilers de la película. Parte de la serie #Flufftober2021 propuesto por la página "Es de fanfics".

Pareja: AtsuTodo (Atsushi x Todomatsu)

Disclaimer:

Hikari: Y otra vez caigo en el fandom de mis ninis hermosos, aunque esta vez no es una shipp incestuosa jajaja. No los entretengo más que para decirles lo obvio: ni los personajes ni la historia me pertenecen ya que la obra original fue gracias a Akatsuka Fujio. Este fanfic es solamente resultado de ocio y no tiene fines de lucro.

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#Flufftober2021, 28 – Shopping together (de compras juntos)

Atsushi sonrió de forma fingida cuando su pequeño Todomatsu le extendía la mano después de que la cajera le dijera el monto total de aquella voluminosa compra. A pesar de ello, soltó un suspiro antes de abrir su lujosa billetera y entregarle su muy aspiracional tarjeta de crédito negra Premium.

La joven que nos atendía no pudo evitar soltar un "wow" entre dientes cuando Todomatsu digitó el NIP que ya se sabía de memoria. La cuenta fue pagada y los productos colocados cuidadosamente en bolsas para llevar. Por supuesto, él llevaba la mayoría de la carga pesada mientras que el ingrato Matsuno se encargaba solo de balancear con gracia la bolsa más pequeña.

-Oye, Atsushi-kun- llamó con esa irritante y chillona voz que ponía, creyendo que sonaba más tierno.- ¿Podemos ir hasta tu coche a guardar esto antes de pasar a otra tienda?- Atsushi por supuesto siguió sonriendo como cualquier hombre galante que se respete, aunque sintió cómo una venita de molestia saltaba en su frente, esperando que no se notara.

"¿¡Otra tienda?! ¿¡Cuánto dinero planea quitarme el día de hoy!? ¡Jódete, Matsuno Todomatsu! ¡Maldigo el día en que me enamoré de tu estúpida cara, cómo si no existieran otros cinco ninis estúpidos iguales a ti!".

-Claro, por supuesto. Podemos aprovechar también para ir buscando un lugar donde comer.- prosiguió, acomodando mejor las bolsas entre sus brazos para caminar más rápido.

-¿Eh, me estas invitando a algún restaurante lujoso y caro?- Todomatsu le sonrió con cizaña, claro Atsushi tuvo que reprimirse para no estrellar su puño en su adorable cara, eso también lo afectaría a él.

Devolvió la sonrisa y asintió en silencio.

-¡Bravo!- gritó, dando un par de saltitos mientras aumentaba el paso en dirección al estacionamiento.

"Estoy cavando mi propia tumba".

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Era de conocimiento para el increíble Atsushi que Todomatsu era solamente un nini de casi 30 años, sin futuro, sin dedicación, sin dinero, que solamente tuvo la enorme fortuna de que el exitoso y apuesto Atsushi se fijara en él. A pesar de dañar su orgullo propio cuando descubrió sus verdaderos sentimientos, ese patético sentimiento nombrado "amor" hacia olvidarle la mayor parte del tiempo la posición social de Todomatsu, dejándose hasta manipular a propósito con tal de ver su radiante sonrisa.

¿Todomatsu también lo amaba? No estaba seguro si era correspondido o si solamente estaba detrás de su billetera, pero eso al castaño no le importaba. Solo deseaba que su etapa de enamoramiento pasara lo más pronto posible, para así golpear con la realidad y dejarlo justo en el momento en que ya no le doliera en su corazón una ruptura.

Pasaron dos meses, seis, un año entero… ya casi dos ¡y el estúpido enamoramiento aun no pasaba! Atsushi había leído en algún lugar que, por lo general, esa etapa donde todo es rosa, con flores y mariposas, duraba solamente un par de meses, con el tiempo, confiaba en que su propio cerebro despertaría de aquel transe y se diera cuenta de los defectos que tenía por doquier su ex compañero de escuela y su carencia extrema de cualidades, pero eso no parecía ser así.

Dos años y aun sentía como la sonrisa de Todomatsu lograba voltear su mundo de cabeza.

La única diferencia es que ahora era consiente de todos sus defectos, controlaba su mal carácter la mayor parte del tiempo para evitar golpearlo y, aun así… oh dios, sentía que lo amaba con cada fibra de su ser.

-¡Esta delicioso! Me alegra haberla pedido a medio tiempo.- Todomatsu cortó otro pedazo de carne antes de llevarla a su paladar y soltar un gemido placentero. ¡Por supuesto que sabía bien! ¡Ese trozo de carne costaba lo que un asalariado promedio ganaba en un mes!

Estaba acostumbrado en gastar mucho dinero en Todomatsu, al principio de la relación admitía que había exagerado, pero el propio Matsuno logró bajar su promedio de gastos por cita mientras más pasaban los meses, es más, en ocasiones no solo pedía no ir a lugares donde el dinero fuese necesario, citas de salir al parque o admirar la puesta de sol también habían existido.

Atsushi creyó en esos momentos que en verdad el menor de los sextillizos si podría sentir algo de amor hacia su persona.

Pero, nuevamente habían caído en el bucle, luego de no haberse visto después de mucho tiempo, Todomatsu fue el que sugirió ir a aquellas calles concurridas de gente y de tiendas extremadamente lujosas. Por supuesto, no se hizo del rogar, y compró sin límites en cada una a la que entró. La cajuela ya estaba llena de bolsas y cajas, pero el chico no parecía estar cerca de detenerse.

Atsushi quería preguntarle si había pasado algo, tal vez esas compras compulsivas eran solo tapadera de algún síntoma de depresión, enfado o preocupación… pero ciertamente se sentía inseguro de si al preguntarlo el más pequeño no lo malinterpretaría y terminaría diciendo que deseaba cortar su relación con él.

No. No, todo menos cortar con él por favor.

"Rayos, me doy asco…".

-Atsushi-kun.- nombró, con un tono mucho más serio del que había estado usando toda la mañana.

El joven parpadeó contrariado, ¿es que acaso le contaría sus preocupaciones por sí mismo?

-¿Te vas a comer eso?- poniendo nuevamente su mirada de corderito, señalo el plato aun sin tocar de Atsushi. Sintiendo un golpe emocional, el chico negó con la cabeza y le dio su propio plato. Todomatsu solo soltó un gritito de emoción antes de devorar el platillo.

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"Debo preguntarle, debo preguntarle, debo preguntarle…". Finalmente, Atsushi conducía su lujoso automóvil en dirección a la casa Matsuno. El cielo ya indicaba el atardecer con sus lienzos anaranjados y su novio solo bostezaba luego de una tarde llena de compras y regalos.

Las manos sudorosas por los nervios de Atsushi, giraban levemente el volante, y en cada semáforo rojo, bailaban con ansiedad, tratando de encontrar el valor para preguntarle acerca de su actitud. Hizo un poco de memoria, creyendo que tal vez sacar a colación algún tema previo serviría para romper el hielo.

-Había pasado un tiempo desde la última vez que nos vimos.- su voz no se rompió y se dio una felicitación interna por haber logrado sonar sereno.- Fue durante… oh, la reunión de ex alumnos ¿verdad?

Todomatsu no contestó, aunque si chasqueó con molestia la lengua al escuchar aquella reunión. Atsushi tuvo que tragar saliva para mantener la compostura.

-Luego de esa reunión, ya no nos siguieron al bar, ¿sucedió algo?- mantuvo su mirada siempre en frente, aunque de reojo alcanzó a ver como Matsuno desviaba su mirada hacia la ventana de su lado. Por el reflejo notó como sus ojos brillaban con intensidad.

-¿Cómo podríamos aparecernos ahí, luego de que todos se enteraran?- murmuró y una ola de recuerdos llegó a la mente de Atsushi.

Por supuesto, en aquella reunión no solo Todomatsu, sino también el resto de los sextillizos, fueron duramente juzgados por quienes los conocieron durante su época preparatoriana. Al principio creyó que, para alguien tan superficial como Todomatsu, esa ola de comentarios no le afectaría, pero era obvio que si lo había hecho.

-Lo siento, no me di cuenta. Supongo que debió ser difícil.- trató de disculparse, aunque al hacerlo, Todomatsu volteó rápidamente hacia a él con una expresión de molestia. Esperen, ¿estaba enojado con él?

-¡Oh, por supuesto que no te diste cuenta! ¡Si hasta aprovechaste también en burlarte de nosotros!- enfadado, cruzó sus brazos en un berrinche digno de cualquier niño pequeño, mientras inflaba ambas mejillas dándole un aspecto algo adorable.

"Concéntrate Atsushi". Sacudió su cabeza varias veces para centrarse en la conversación.

-Yo nunca me burlé de ustedes, tú fuiste el que me dijo que actuara como si no nos hubiéramos visto desde la graduación.- contestó honesto, recordando el propio favor que le había pedido.

-Pero bien que subiste a esas chicas a tu estúpido auto.- siguió reclamando bajito.- Aprovechaste la situación para coquetearles, y también para burlarte de mí y de mis estúpidos hermanos.

El auto se detuvo en un semáforo rojo y fue la oportunidad perfecta para que Atsushi volteara a verlo de frente.

"¿Coquetearles a unas chicas? ¿Burlarse de él y sus hermanos?".

"¿Acaso lo hice enojar con mis comentarios? No, espera… él siempre se queja de sus hermanos mayores, y de las veces que yo también he dicho mi opinión, él jamás le pareció molestarle. Entonces… ¿es más que nada por lo primero?".

"¿Acaso él esta…?".

-Todomatsu.- nombró con cierta emoción en su voz, por lo que el menor alzó una ceja curioso.- ¿Te pusiste celoso por esas chicas?

"Bingo".

El aspecto de Todomatsu pasó a ser un tomate bajo los plenos rayos de sol, casi pudo jurar que vio como una nubecita de humo comenzaba a salir por sus orejas debido a algún sobrecalentamiento de su procesador interno. Movió su boca buscando alguna palabra para defenderse pero no pronunció nada coherente.

"Parece un pez moviendo así la boca", sonrió de lado al ver como el pánico comenzaba a reflejarse en sus ojos.

-¡Por supuesto que no! ¿¡Quién estaría celoso de esas chicas tan feas!?- volteó por completo su cuerpo hacia la ventana, dándole la espalda a Atsushi justo para cuando volvió a poner el coche en marcha.

Sintió como su ritmo cardiaco aceleró de un solo golpe. Por supuesto, todo comenzaba a encajar ahora.

Sus compras compulsivas, su molestia, su tardanza por volverse a ver después de lo sucedido. Podría parecer una respuesta al nivel de un niño, pero el hacerle gastar de aquel modo tanto dinero en él era la forma en que Todomatsu le estaba haciendo pagar su estupidez por su comportamiento aquella noche.

-Lo siento, Todomatsu.- se disculpó honestamente, recibiendo solo un gruñido como respuesta.- Pero no te preocupes, ninguna de esas chicas subió al coche, solamente lo dije para presumir.

-Idiota, eso no me importa…- contestó enfurruñado.-…más te vale compensarme.

-Por supuesto.- sonrió de lado.

Las actitudes de los hermanos Matsuno siempre solían ser irreverentes, aprovechadas, idiotas y patéticas, y en el caso particular de Todomatsu a todo eso todavía habría que aumentarle el comportarse infantil la mayoría del tiempo. Como si fuese un niño enojado que solo quiere recuperar la atención que le fue robada, decidió aprovecharse del dinero de su novio para sentirse compensado.

Soltó una pequeña risita, enternecido por el comportamiento impropio para alguien de la edad del chico.

Maldita sea, realmente estaba verdaderamente enamorado de ese sin vergüenza.

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Hikari: Adoro escribir estos dos con una relación bastante…única. Atsushi sabe lo horrible que es Totty y aun así no puede evitar amarlo, cosas que suceden supongo jajaja. Con la sorpresa de que mañana nuevamente será un fanfic de osomatsu-san, espero volver a leernos muy pronto. ¡Bye bye-perowna!