Un día normal y corriente en la ruidosa casa Loud. Las gemelas haciendo pruebas con su auto 4x4, Lisa intentando evitar la huida de uno de sus experimentos, Leni y Lori peleando por una prenda de ropa y...
.*Crash*
Lynn: Apartad de mi caminooo.
Alzamos la cámara-dron del suelo para enfocar a la castaña que nos la ha tirado, Lynn está corriendo con mucha prisa...
.*Crash*
Lincoln: ¡¡No huyas!! Ladrona, regrésame a Bun bun.
Volvemos a alzar la cámara nuevamente y nos centramos en seguir al muchacho albino que persigue de forma incesante a su deportista hermana.
Lynn (rodeando la mesa del comedor): Vamos apestoso, quien tenga el tesoro cuando sean las 7 de la tarde será el ganador. Jejeje.
Lincoln (persiguiendola): ¿Pero por qué tiene que ser Bun bun el tesoro?
Lynn: Porque así me aseguro de que te esforzarás en vez de dejarme ganar.
El chico hace su mejor esfuerzo por saltar por encima de la mesa para intentar alcanzar a su hermana pero esta lo esquiva con facilidad y se dirige a la puerta principal. Antes de salir, se gira y muestra burlona el conejito de peluche de su hermano mientras guiña un ojo y le saca la lengua. Al iniciar de nuevo la carrera casi atropella a la pequeña rubia que estaba jugando en el porche de la casa, por suerte sus reflejos la hicieron reaccionar a tiempo para saltar por encima de la cabeza de esta.
Lily: !Hey¡ Ves con cuidado Lynn.
Lynn: Lo siento Lily, aparta de ahí, que ahora viene Lincoln.
La menor de la familia no pierde el tiempo para apartarse antes de que su hermano mayor apareciese por la puerta tropezando y rodando hasta el césped. Logrando que la deportista estalle en carcajadas.
Lincoln (enfadado): !Auch¡ Lynn está me la vas a pagar.
Lily (rodando los ojos): Tienen 16 y 14 años pero parecen más niños que yo. Menudos tontos.
Dejando atrás a la pequeña de 4 años, la persecución se reanuda nuevamente y ambos entran en el búnker de la científica de la familia. Que use su cumpleaños como contraseña le quita gran parte de seguridad.
La deportista saltaba por encima de las mesas desordenado los papeles y tirando varios frascos al suelo, Lincoln por su parte aprovechó esto lanzándole a los pies algunos de los botes, logrando que está se resbala se y perdiese el equilibrio.
Lincoln: !Eres mía¡
De un salto se abalanzó sobre su hermana y ambos rodaron un rato por el suelo hasta terminar entrando en un gran tubo metálico. Mientras forcejeaban por el peluche, todo el tubo se iluminó brevemente y cuando la luz se fue salieron aún revolcándose por el suelo, solo que el tubo de metal por el cual salían se encontraba en la parte trasera del patio.
Lincoln: !Ja¡ Lo recuperé.
Lynn: No por mucho tiempo. Lynn lunática no se deja ganar tan fácilmente.
En esta ocasión era Lincoln el que huía, su hermana le ganaba terreno fácilmente por lo que empezó a zigzaguear para esquivar los intentos de agarrarlo. Finalmente logró usar el columpio para impulsarse y salir despedido por encima de la verja del jardín hasta la casa del vecino.
Lincoln: ¡Nos vemos, PER-DE-DO-RA!
Aquellas palabras lograron hacer enfadar a Lynn, que se apresuró en ir corriendo al jardín del vecino para aplicarle un buen suplex a su hermanito, pero al llegar no lo vio por ningún lado parecía como si hubiese desaparecido.
.*ZAP*
Un calambre en su brazo hizo que se girase de golpe para ver a su hermano asomado en la ventana del vecino con sus zapatos en la mano, una sonrisa triunfadora y la otra mano con el dedo estirado que le había producido el calambre. Miró sus deportivas llenas de barro, no tardó ni dos segundos en descalzarse también y saltar al interior de la casa del viejo Sr. Gruñón.
Lynn: Te vas a enterar apestoso.
Lincoln: No lo creoooooo.
El muchacho empezó a mover sus pies como si corriese pero sin moverse del sitio, en cuanto su hermana se acercó lo suficiente este le acercó su dedo al cachete.
.*ZAP*
Lynn: ¡Auch! ¿Que diablos...?
En ese momento se dio cuenta de que su hermano estaba encima de una alfombra azul con lineas amarillas y unas flechas que recordaban al símbolo de reciclaje. Lincoln había vuelto a mover de aquella forma sus pies cargando nuevamente su "dedo eléctrico" con una sonrisa en su rostro.
Lynn: ¿Con que esas tenemos? A eso pueden jugar dos.
Con estas palabras Lynn se puso sobre la alfombra y realizaba los mismos movimientos que su hermano, se pasaban descargas de electricidad estática el uno al otro entre quejidos de dolor y risas.
El ruido de las llaves en la puerta de entrada los hizo salir corriendo nuevamente por la ventana, pero a penas podían aguantar sus risas al ver el pelo del otro completamente de punta y encrespado. Se ponían nuevamente los zapatos en el jardín cuando...
Lincoln (mirando su reloj): Mmm... aún es temprano así que...
El muchacho aprovechó que Lynn estaba agachada atándose los cordones para darle un empujón y tirarla al suelo, luego se alejó corriendo y ya cerca del buzón se giró mostrando a Bun Bun.
Lincoln: ¡VOY A GANAR YOOOO!
Lynn (levantándose del suelo): !Que te lo has creído¡
La persecución se reanudó nuevamente, pero en esta ocasión fue por las calles de la ciudad, poniéndose zancadillas, saltando uno sobre del otro, robándose mutuamente el pobre conejito de peluche. No tardaron en llegar al parque donde Lincoln perdió de vista a su hermana.
Aprovechó para recuperar un poco el aliento, no podía negar que se estaba divirtiendo, pero no hacia tanto ejercicio desde hacia mucho. Se quedó observando la vieja fuente de los deseos, estaba destartalada y a penas salía agua de sus tubos pero siempre le gustaba mojarse las manos en ella.
.*PLAFF*
Lincoln: ¿¿Que demonios??
.*Splash*
Antes de darse cuenta, algo lo empujó violentamente por la espalda haciendo que terminase de bruces en el agua de la fuente. A penas cubría, pero el caer de cara hizo que se le mojase toda la ropa y el pelo. Se giró rápidamente para vez que había pasado, su hermana se reía mostrando al conejo en su poder.
Lynn: Jajaja. No deberías haberlo puesto en el bolsillo trasero perdedor, ahora es mío.
Lincoln: Vale, vale... Me has pillado. ¿Era necesario dejarme empapado?
Lynn: Bueno, pensé que te vendria bien un baño despues de tanto correr.
Lincoln: Por lo menos ayúdame a salir de aquí. Me duelen las rodillas del golpe.
La deportista alargó su mano para ayudar a salir al peliblanco de la fuente, pero se dio cuenta demasiado tarde de la sonrisa malévola que tenia este en la cara. Lincoln tomó la mano de la chica y dejó caer todo su peso hacia atrás arrastrándola a ella también al interior de la fuente donde quedó empapada.
Lincoln: Jajajaja, te lo debía.
Lynn (salpicando agua a su hermano): Jajaja, maldito apestoso, eso ha sido a traición.
Lincoln: Tenia que hacerlo así, eres tan fuerte que o utilizo trucos o no podría ganarte, a veces me gustaría ser tú para saber lo que se siente al ser tan fuerte.
Lynn: No digas tonterías, eso lo puedes lograr simplemente haciendo más ejercicio y pasando menos tiempo con los videojuegos. A mi si que me gustaría ser tu por una vez, así nuestras hermanas no me molestarían con que debería ser mas femenina o probarme vestidos o cosas así.
Unas chicas que lanzaban unas monedas a la fuente se les quedaron mirando y después hicieron señas a alguien a sus espaldas. Ambos se pusieron de pie en la fuente dispuestos a salir y al girarse se encontraron con el guarda del parque arremangando su camisa y con cara de pocos amigos.
Una nueva persecución empezó por el recinto, solo que esta vez eran los hermanos Loud intentando huir del guardia que les perseguía y hacia sonar su silbato. No fue hasta que lograron alcanzar la salida del parque y esconderse en uno de los callejones próximos que no perdieron de vista al guarda.
Lynn: Buff... Eso estuvo cerca.
Lincoln: Si, pero sabes, ha tenido su lado positivo.
Lynn: ¿El que?
Lincoln: Ahora podrás ganar a Lola en uno de sus concursos de Miss.
Lynn (extrañada): ¿Cómo es eso posible? ¿Hay algún concurso de Miss Escapa del Guardia?
Lincoln (con sonrisa picara): No, pero si lo hay de Miss Camiseta Mojada.
La deportista se sonrojó y se cubrió en el acto avergonzada, cosa que Lincoln aprovechó para arrebatarle el conejito y salir corriendo antes de recibir algún puñetazo de parte de su hermana. La muchacha recordó tarde que debajo de su camiseta blanca con el numero 1 llevaba puesto su sujetador deportivo. Hacia a penas un par de semanas que había empezado a usarlo y se le había olvidado.
Lynn (enfadada): !Pervertido, te vas a enterar¡
La batalla por Bun bun se reanudó, pero esta cambió un poco. Ya no corrían como locos por las calles intentando huir el uno del otro, al contrario, se esperaban mutuamente haciendo burla al otro para poder hacerse jugarretas con las que avergonzarse mutuamente y reírse alegremente.
Terminaron llegando al centro comercial, donde ya apenas recordaban el quitarse el conejito el uno al otro, solo se reían y entraban en diferentes tiendas probando sus productos. En la tienda de sombreros se probaron varios de los más estrambóticos intentando representar a las personas que creían que les podría gustar aquellos sombreros.
Lincoln: Miga me, soy un fganses con una bonita boigna de tegsio pelo. Olala.
Lynn (encorvada): Hijitooooo, no te burles de la gente mayooooor... En nuestra época, estos sombreros con tantos lacitos y flores muertas eran la ultima moda.
La siguiente fue una tienda de antigüedades donde examinaban en silencio los extraños objetos que había, pero les costaba mucho el contener la risa cuando alguno se ponía a hacer el tonto. En especial cuando Lynn tomó uno de los extraños animales disecados y se lo puso delante de la cara mientras lo movía.
Lynn (con voz aguda pero susurrando): Mirameee, soy un pobre chimpancé al que le han cortado las manos y los pies ¿Cómo voy a poder ahora pelarme la banana?
Lincoln (aguantando la risa): Pfff... No se preocupe señor mandril, justo detrás de esta comadreja he encontrado una de sus manos.
El chico sacaba del fondo del estante una mano de mono con tres dedos levantados.
Lynn: Vaya, eso seria un regalo de cumpleaños estupendo para la duquesa de la oscuridad. Ella dice que esas cosas conceden deseos.
Lincoln (con una sonrisa): ¿A si? Pues... ¡Deseo que te vuelvas tan débil como yo y tengamos un combate justo!
Como era de esperar nada pasó. La muchacha le arrebató el objeto de la mano al peliblanco.
Lynn: Tu no sabes hacerlo apestoso. Déjame a mi, que he observado como hace estas cosas Lucy.
Levantó la mano de mono al aire y empezó a hablar.
Lynn: Oh, gran mano de los deseos. Te solicito que conviertas a este patético despojo de hermano en una hermana amante de los deportes para tener a alguien con quien competir de forma justa. Oooooooohhhhhh...
Tras quedarse mirando la lámpara del techo y ver que no pasaba nada, el peliblanco la miró burlonamente.
Lincoln: Bueno, parece que tu tampoco sabes usarlo y será mejor que nos vayamos, el dependiente nos está mirando algo enfadado.
Lynn: Vaaale, pero antes...
La deportista trasteó un poco más aquel objeto y lo dejó en el estante, aquella mano de mono quedó solo con el dedo de en medio levantado y a la vista del dependiente. Ambos salieron apresurados de la tienda antes de que el dependiente les dijese algo.
Ambos aprovecharon para merendar algo en uno de los restaurantes del centro donde les obsequiaron con unas galletas de la suerte. Estaban bastante ricas, pero los escritores de fortuna no se los habían trabajado mucho, ambos recibieron el mismo mensaje en su interior.
Lynn: "Tus deseos podrían hacerse realidad" y seguro que hay gente que cobra por escribir estas chorradas.
Lincoln: Por lo menos la galleta esta buenísima.
Lynn: ¿Ya has encontrado el regalo para Lola? Sólo falta una semana para su cumpleaños.
Lincoln: No se qué regalarle, con Lana fue sencillo, un pase para el "Rebusque y gane" del vertedero, seguro que disfrutará revolviendo entre toda la basura y aunque no gane se divertirá seguro. Pero a Lola...
Lynn: Si, es la más difícil de todas nosotras. El año pasado le regalé un rizador de pestañas porque Lori me dijo que había perdido el suyo en uno de los concursos pero se enfadó porque dice que los eléctricos no tienen el glamour de los manuales.
??: Puede que yo tenga algo que os satisfaga. Venid a mirar mis productos jóvenes mortales.
Los hermanos se giraron al escuchar aquella voz tenue, ambos la habían reconocido al momento.
Lincoln: M-Muy buenas Haiku. ¿A caso ahora tienes una tienda?
Haiku: No, sólo un mercadillo. Mis padres han insistido en que debo deshacerme de gran parte de todos mis objetos malditos.
Lincoln (con una gota de sudor): Pe-Pero si están malditos...
Padre de Haiku: No intentes asustar a los compradores cielo.
Haiku (enfadada): No soy ningún cielo.
Padre: Disculpadla, cuando nos topamos con varias de sus cosas siempre terminamos mal hablando y le pedimos que retire sus malditas cosas de en medio, pero eso no significa que estén malditas.
Haiku: Discrepo...
Padre: Echad un vistazo a ver si hay algo que os guste. Esperamos poder deshacernos de todo lo que hay en el jardín.
La pareja de hermanos se pasó un buen rato mirando los diversos artículos que había en aquel rastrillo de jardín. Lynn empezó por lo que parecía un cesto con varia pelotas, pero solo eran calaveras. Lincoln revisaba diversos artículos con pedrería varia. Pero la mayoría tenían motivos de calaveras o murciélagos, todo más del gusto de Lucy que no el de Lola. Justo cuando vislumbró algo que le llamó la atención sintió un fuerte dolor punzante en su oreja.
Lincoln: ¡¡AUCH!! ¿Qué demonios...?
Lynn: ¿Qué te parece apestoso? ¿Nos quedan bien?
Lynn se había situado a su lado y aguantaba un espejo de mano de forma que ambos se viesen reflejados. Los ojos de Lincoln se abrieron de par en par al ver que su oreja había sido perforada y de ella colgaba un pendiente idéntico al que colgaba de la oreja de su deportista hermana.
Lincoln (alarmado): ¡Lynn! ¿Estas loca? Me está saliendo sangre... ¿Haiku?
La joven gótica se encontraba con lo que parecía un tubo de ensayo recogiendo algunas de las gotas que caían de la oreja del muchacho. Cuando notó que la miraban se apresuró en esconder el objeto a su espalda y mostró una extraña sonrisa.
Haiku: ... Emmm... Déjenme, voy a la cocina a por un poco de hielo y desinfectante... Pero deberías dejarte ese pendiente puesto algún tiempo...
Lincoln: ¿Por que?
Lynn: Porque te queda bien, tontolón. Jajaja.
Haiku: ...A ambos les quedan bien... Si no supiese que son hermanos me parecerían una linda pareja... para ser mortales me refiero...
Aquellas palabras les hicieron reír nuevamente divertidos por la ocurrencia de la joven gótica. Tras sanar un poco la oreja del muchacho y comprar tanto los pendientes como un precioso collar de brillantes azulados que se encontraba oculto en un cofre en forma de calavera, Un regalo perfecto para Lola si lo metía en una caja diferente.
Ambos hermanos iniciaron su regreso al hogar, pero Lynn se paró en seco unas calles antes de llegar mientras miraba su reloj.
Lincoln: ¿Pasa algo Lynn?
Lynn: Un momento...
El muchacho se acercó intrigado a su hermana, pero esta alzó su mirada y le dedicó una gran sonrisa.
Lynn: 3... 2... 1... ¡¡HE GANADO!!
Con estas palabras, la joven metió la mano en su pantalón y sacó de su interior el peluche de su hermano, el cual terminó estrellado en el suelo mientras la joven hacia una celebración como si hubiese marcado un Touchdown.
En casa solo recibieron una pequeña bronca por parte de sus padres debido a la oreja enrojecida del joven y en especial a Lynn por haberlo hecho sin pedirle permiso, aunque Lincoln interrumpió diciendo que ahora que ya estaba perforada, más bien le gustaba al sentirse más moderno. Varias de sus hermanas corroboraron que le daba al chico un aspecto más duro y le quedaba bien.
.*.*.*.*
Por la mañana, Lincoln se despertaba antes de que su despertador sonase, medio dormido se dirigió al cuarto de baño para darse una buena ducha matutina. Tras desvestirse, observa intentando mantener los ojos abiertos que las pecas en su cuerpo son más numerosas y sus brazos se ven más fuertes de lo habitual. Empezó a desenredar su largo pelo castaño el cual empezaba a molestarle cada vez que giraba la cabeza, pero no fue hasta que intentó ir a hacer sus necesidades que notó que había una parte de el que faltaba. ¿Dónde se había metido Lincoln Jr? El pánico logró que por fin se diese cuenta de que el reflejo del espejo no es el suyo, si no el de su hermana Lynn.
Tapándose rápidamente con una toalla salió corriendo del cuarto de baño solo para encontrarse con su cuerpo corriendo a toda prisa hacia él, placándolo y metiéndolo de nuevo en el baño.
Lincoln: ¿Qué esta pasando aquí? ¿Quién eres? ¿Por que estoy en el cuerpo de...?
Lynn (enfadada): Yo me pregunto lo mismo apestoso... ¿Por que demonios estoy en tu cuerpo? Y sobre todo, ¿Por que lo primero que haces tu con mi cuerpo es desnudarte?
Hasta aquí este primer capitulo. Como han visto, este fic será en un formato que no les suele gustar, pero que debido al cambio de cuerpos lo veo necesario para distinguir mejor a estos hermanos, pero espero que les guste esta idea y disfruten de las aventuras que van a pasar esta pareja de hermanos para volver a sus cuerpos originales. Si hay algún cinéfilo seguro que habrá notado la cantidad de referencias a películas de esta temática, la pregunta es... ¿Cuál habrá sido la causa? Jejejeje
Un fuerte abrazo a todos queridos lectores :D
