Hola amigos, mi nombre es Yuzu Araki

Una vez más traigo otro one shot para Love Live esta vez con la pareja más popular del lugar.

Esta vez una vez más pondré a nuestra pareja favorita en el mundo de Naruto esta vez donde nuestra pelirroja logra un ascenso en el mundo ninja mientras que Nico la felicita a su manera.

Lamento si fue tan corto de repente pero, originalmente planeaba un one shot largo pero para mi desgracia el archivo se borró y tuve que ingeniármela en toda la noche para subir dos one shots…

Pero bueno, lo que fue pensado a última hora fue hecho a última hora pero valía la pena…

Les prometo que subiré uno más largo, en serio se los digo.

Bueno, ya dejando tanta lata, empecemos con este Nicomaki

Yuzu y fuera

.

.

.

Después de los años de servicio como chuunin, finalmente fueron designados los jounin que lograron ascender a ese cargo en cada aldea shinobi y el día de hoy se celebraba los nombramientos en la aldea de la hoja.

Maki quien dadas sus habilidades y técnicas logró pasar con éxito los examenes junto con Eli y Umi, ambas ya estaban portando los uniformes negros y chalecos tácticos kakis, ahora eran miembros de las fuerzas principales de una de las cinco grandes naciones shinobi, eran los hombres insignias del hokage, el cual desde su torre de mandato daba su habitual discurso.

En medio de la aglomeración de espectadores estaba Nico la cual recientemente había salido del hospital debido a que en última misión como chuunin fue herida pero de menor importancia. Quizás estaba triste de que sus calificaciones y desempeños no daban con las exigencias para lograr ese cargo pero por otro lado estaba sumamente feliz de que la persona que amaba y varias de sus amigas y compañeras de armas lograron ascender y ahora eran líderes de escuadrones ninja como también docentes de todos los genin o aprendices que habían en la aldea.

A pesar de su pequeña frustración por sí misma, por el momento, se sentía feliz y llena de orgullo por esa chica pelirroja, ahora oficial shinobi.

Ya después decidió irse a su casa para esperar a su amada y darle la felicitación con una gran cena pero… Después de un largo tiempo donde puso todo de ella en sus mejores talentos, Maki no vino desde entonces. Si no mal recordaba, estaba en una reunión en la academia ninja, seguramente no tardaría mucho.

Sin más preámbulo se dirigió a la salida del plantel educativo shinobi con tal de esperar a su amada, sin embargo, se dejó vencer por la impaciencia y decidió adentrarse dentro de uno de los salones de aquel lugar.

Tras pasear por los pasillos dio con uno de los aulas y sin dudarlo más, se sentó en uno de los pupitres del aula exactamente frente al tablero y fue ahí donde se acomodó la cabeza sobre la mesa de madera para terminar cerrando los ojos. No pasó mucho tiempo antes de caer dormida y de repente, como si de un instante se tratase, despertó cuando sintió que alguien sacudía su hombro y frente a ella estaba el pelirrojo, vistiendo su uniforme de jounin con una gorra en la cabeza con la placa insignia de la aldea.

-¡Maki! –chan!- exclamó y se lanzó sobre la ahora jounin, abrazándola por el cuello, para luego dejar un fugaz beso sobre sus labios- ¡Felicitaciones! ¿Qué se siente ser una jounin? ¿Son muchas las misiones que harás? ¿Cómo te…?

-Nico-chan, espera -la interrumpió y la apartó un poco. La distancia le permitió a la pequeña pelinegra ver que la más alta tenía el ceño fruncido, las mejillas coloradas y un gesto entre la duda y la sorpresa le adornaba el rostro.

-¿Qué pasó? ¿Por qué tienes esa cara?

-Es que… No puedes hacer eso… ir besando a cualquiera y ya.

-Tú no eres cualquiera, Maki-chan –refutó- Eres mi novia y eres especial, pero si no te gustó, no volverá a suceder -finalizó, cabizbaja.

-No es eso -aquella revelación solo aumentó el sonrojo de la pelirroja.

Por el rabillo del ojo, Nico la vio pensativa e intentando gesticular palabra, mas ninguna salió. Después de unos momentos, Maki suspiró y murmulló

-Solo… avísame cuando lo vayas a hacer, ¿De acuerdo? No puedes tomarme desprevenida.

La chuunin asintió, sonriente, y una vez más, abrazó el cuello de la jounin

-¿Maki-chan?

-¿S-sí?

-Voy a besarte.

-Está b-bien.

Acto seguido, Nico acercó su rostro hasta sentir la respiración de Maki y con lentitud unió sus labios. Eran suaves y dulces. La pequeña pelinegra los degustaba con parsimonia, mordiéndolos con delicadeza y acariciándolos con su lengua. Por su parte, la pelirroja tenía los ojos cerrados y se concentró en disfrutar de las nuevas sensaciones que la más pequeña despertaba en su cuerpo.

Se separaron no mucho tiempo después. Fue un beso algo torpe, producto de la falta de experiencia de las muchachas y del nerviosismo que acompaña cada primera vez, mas sonreían sabiendo que aquel sería el primero de muchos más.