Dick:
Primera vez:
A Bárbara no le gusta mucho celebrar su cumpleaños, no es alguien que disfrute cuando es el foco de atención.
Al contrario de Dick que estaba acostumbrado y disfrutaba ser el centro de atención, en algunas ocasiones más que otras, como su cumpleaños, y creía que estos siempre debían ser especiales.
Por eso siempre se esforzaba por hacer algo especial por sus seres queridos en sus días especiales, y Bárbara no fue la excepción, y algunos se destacan más que otros.
Cuando Bárbara cumplió 12 años él la sorprendió con boletos para ir a un parque de diversiones, Alfred los llevo y se divirtieron mucho.
Más tarde volvieron a la mansión donde hicieron una noche de cine mientras comían palomitas y un poco de torta.
Bárbara le dijo a Dick que no recordaba cuando fue el último cumpleaños en el que se lo había pasado tan bien, y eso puso una sonrisa en el rostro de Dick al saber que su misión del día fue todo un éxito.
Segunda vez:
Cuando Bárbara cumplió 14 años Dick la llevo, siendo acompañados por Alfred, a un recital de ballet.
Él se sentía mal porque ya no pasaban tanto tiempo juntos por su nuevo equipo y, recordando que ella había hecho ballet por nueve años, le pareció que ir juntos a ver el Cascanueces con pases VIP sería un excelente regalo.
Ver la cara de Bárbara que admiraba a las elegantes bailarinas y al recibir autógrafos y sacarse fotos con el elenco le indico que fue el regalo perfecto, a pesar de que a él el ballet nunca le pareció muy entretenido.
Pero si había una filosofía que Dick Grayson tenía es que los seres queridos lo valían todo, y Bárbara para él era alguien muy importante.
Tercera vez:
Cuando Bárbara cumplió 15 años le regalo Nadia Comaneci: Perfect 10 de David Bruce que venía autografiada por la mismísima campeona olímpica.
Bárbara estaba tan conmovida y feliz que soltó algunas lágrimas y lo abrazo muy fuerte diciendo repetidamente: -Gracias, gracias, gracias-.
Dick estaba muy feliz de que su regalo fuera todo un éxito.
Cuarta vez:
Cuando Bárbara cumplió 17 años Dick acababa de terminar su relación de 6 meses con Raquel, la relación nunca fue verdaderamente seria y fue algo mutuo.
También fue la época en la que los sentimientos románticos entre Dick y Bárbara empezaron a surgir, si no contabas el breve enamoramiento que llevo a Bárbara a besarlo cuando él cumplió 14 años.
Dick quería regalarle algo verdaderamente especial y se decidió por un Porsche de color rojo.
Bárbara al ver el regalo dio unos cuanto saltos de emoción.
De inmediato decidieron ir a dar un paseo para que ella estrenara su nuevo auto.
Dick le sugirió que fueran al parque a hacer un picnic.
Cuando termino el picnic y volvieron al auto Dick noto que Bárbara tenía una mancha de mostaza, pero en lugar de decirle para que se limpiara se inclinó la beso, Bárbara aunque sorprendida le devolvió el beso.
Estuvieron besándose durante media hora antes de volver a la mansión donde había una pequeña fiesta sorpresa esperando a Bárbara.
Quinta vez:
Cuando Bárbara cumplió 21 años habían pasado 6 meses desde que estaba en la silla de ruedas y aunque ya se había acostumbrado y estaba mejorando había momentos en los que la agarraba la depresión y su cumpleaños fue un momento en el que esta golpeo particularmente fuerte.
Pero Dick se había anticipado a esto planeando un día extra especial y súper ocupado para asegurarse que la pasara bien en su cumpleaños.
Comenzó llevándola con su padre a la mansión donde Alfred había preparado un gran desayuno en su honor y donde todos le dieron sus regalos a Bárbara.
Después la llevo al acuario de la ciudad, donde le tenía reservada una sorpresa especial, mientras veían una función que involucraban delfines anunciaron que por petición suya le dedicaban esta función a Bárbara por su cumpleaños (imagínense el dinero que tuvo que gastar en eso) y después los llevaron a la parte de atrás para alimentar y acariciar a los delfines.
Después la llevo al cine para ver una película que él sabía que ella estaba ansiosa por ver.
Después la llevo a la mansión, donde Alfred había hecho todos sus platos favoritos, para cenar con todos sus seres queridos.
Cuando la mayoría se fue y ella decidió volver a su departamento él la acompaño, bebieron un poco de vino, charlaron y en algún momento se empezaron a besar.
Decir que esa noche él se quedó a dormir probablemente este demás.
También que dos meses después, cuando ella llevaba un mes siendo Oráculo y sentía que no solo él sino también ella estaban listo para una relación seria, larga y comprometida, ellos empezaron a salir, probablemente también lo este.
Bárbara:
Cuando Dick cumplió los 18 años Bárbara sintió unas ganas particularmente fuertes de hacer algo especial por Dick.
Él siempre hacía cosas para que sus cumpleaños fueran especiales para ella que este año ella quiso hacer algo extra especial por él.
Así que estuvo averiguando y descubrió que el circo de Haly tenía una función en una ciudad que estaba a dos horas de Ciudad Gótica.
Así que ese día fue a buscar a Dick muy temprano en la mansión, le vendo los ojos y lo llevo en el auto que él le regalo cuando cumplió 17 años.
Cuando Dick se dio cuenta a donde lo llevo Bárbara no pudo contener las lágrimas y la abrazo muy fuerte ver la función, saludar a su primera familia le alegro y calentó el corazón.
Pero no tanto como usar el trapecio con Bárbara frente a su familia y toda una audiencia, ni siquiera necesitaron ensayar, estaban tan sincronizados que todo fue perfecto y recibieron muchos aplausos.
En un momento Haly lo aparto del grupo y le dijo: -Veo que esa chica significa mucho para ti hijo, y si lo que hizo hoy me indica algo es que también significas mucho para ella. Mi consejo: no dejes que nada arruine su relación, ya sea amistad o algo más, porque que dos personas se den ese tipo de mirada el uno al otro es algo muy raro de encontrar-.
Lo que más conmovió a Dick ese día fue que, aunque sabía que le importaba a Bárbara y que ella lo quería tanto como él la quería, es que su sorpresa de cumpleaños le demostró de una manera muy patente lo que él significaba para ella.
Porque es así, Bárbara siempre vio a Dick como la luz más brillante de su vida, aquel que solo con mirarla y sonreírle podía hacerla sentir mejor, que le importaba y que siempre estaría ahí para ella.
Porque es así, sin importar cual fuera su relación, tenían un vínculo muy fuerte y una gran confianza en el otro.
