Disclaimer: Los personajes de J.K Rowling, Tsugumi Ohba y Takeshi Obata. Historia de mi autoría.Remcius/Lupius (Remus Lupin X Lucius Malfoy)


Death Magic

Capítulo 01

Era una tarde de abril, su último año en Hogwarts y decidió pasear alejado de la cabaña del guardabosque, alejado del castillo. Estaba en el borde del bosque prohibido pero solo tenía los arboles de un lado.

Caminaba con su mente lejos de allí; su mente vagaba por su futura boda, por su padre viéndolo con posible orgullo por aceptar el matrimonio arreglado, en el llanto de su ser amado cuando se enterase de que no se iba a escapar de la boda... También pensaba en las posibilidades de no aceptar ese matrimonio. Su padre lo desheredaría, su prometida lo abrazaría y le pediría que fuese feliz pues siempre se consideraron como hermanos y él. Con sus brillantes ojos se lo llevaría a una habitación donde no saldrían hasta dos o tres días después...

También cabe la posibilidad que tenga que irse de Inglaterra por culpa de la aristocracia mágica inglesa, o que deba iniciar desde cero en otro país que no sea Francia pero... Todo eso son posibilidades y solo una puede hacerse realidad.

Sabe que su alma gemela no aceptaría ser un concubino, ni siquiera aceptaría fingir estar con alguien más.

Son destinados y eso hace que sepa todo los sentimientos de él... Ese joven que lo cautivo.

Su mente vuelve a fijarse en lo que su mirada percibe cuando algo inédito llama la atención de sus ojos...

Un objeto estaba cayendo a unos cinco metros de donde estaba, miro para todos lados y no divisaba ninguna escoba o a alguien que pudiera ser responsable de eso.

Fue acercándose al lugar y diviso en el suelo un cuaderno muggle, el encuadernado era negro y decía en letras blancas Death Note.

Decidió guardárselo dentro de la túnica y seguir su camino hasta llegar al lago negro, en donde se sentó enfrente de la tranquilidad de esas oscuras aguas.

Suelta un suspiro cansado y abre, en la primera página, el cuaderno de tan particular nombre.

Veía que contaba con 68 páginas negras con dibujos de calaveras y que poseían de título "instrucciones de uso". Después de eso era... Un simple cuaderno de una línea muggle, no como si él hubiera visto uno.

Leyó todas las páginas de reglas y creyó que era una broma al principio, hasta la magia tiene sus límites como para que fuera posible matar con tan solo escribir un nombre.

Pero si fuera cierta seria el arma más peligrosa tanto del mundo muggle como del mágico, podía destruirlo y hacer de cuenta que nunca lo vio pero tan peligrosa y poderosa arma ¿Valía la pena destruirla?

Después de todo, si es falso siempre podía regalarlo o tirarlo pero si funciona lo ocultaría y solo lo usaría lo necesario.

Solo le quedaba probarlo pero eso sería al día siguiente.

•~•~•~•

El día siguiente se convirtió en la noche del primero de mayo, casi tres semanas después de haberlo encontrado. Mojo la punta de la pluma con la oscura tinta y escribió pensando en la cara del único progenitor que le quedaba, no solo escribió su nombre sino que puso detalles y fecha exacta de la muerte.

Al terminar de escribir las condiciones de la muerte a su mente llego el rostro de Severus Snape, el muchacho de los ojos vacíos y piel parecida a la porcelana. Decidió que la prueba directa de la funcionalidad del cuaderno la haría en beneficio de ese chico dos años menor que él.

No tardó mucho en encontrar la información que quería, una foto con el nombre del monstruo que dañaba a su amigo.

De nueva cuenta se encontraba a solas en la noche, estaba en ese momento en la sala de menesteres con la foto de Tobías Snape.

Podía simplemente escribir el nombre pero... ¿Por qué no ser creativo con las pruebas?

Cuando termino de escribir el nombre simplemente puso suicidio. Aun le quedaba tiempo, según el temporizador flotante, para escribir detalles y demás.

— Veo que ya sabes que el cuaderno es real —

La voz gruesa le hizo voltearse para encontrarse con un ser de forma humanoide que no aparecía ni siquiera en los libros de mitología que, alguna vez por curiosidad, llego a leer. Aun así Lucius Malfoy supo de inmediato de quien se trataba pese a que cualquiera dudaría.

Aunque le pareció idiota, realizo la pregunta para descartar posibles... Como si hubiera otra opción.

— ¿Eres el shinigami dueño de esta libreta? —

Pudo haber preguntado "¿Cómo entraste aquí?" O "¿Qué sabes acerca del cuaderno?" Pero todas esas preguntas se resumen en que si es o no el shinigami.

— Así es, mi nombre es Ryuk —

Lucius volvió su vista al cuaderno y se puso a escribir los detalles de la muerte, Tobías Snape morirá dentro de poco...

— Solo has escrito dos nombres —

El menor sonrió.

— Debo saber las reacciones de la gente ante esas muertes y saber quién se merece morir, no puedo ir matando a todo el mundo y tampoco a solos los que van en contra de las ideas de mi padre... Simplemente debo matar a quienes se metan con mi círculo social y entorpezcan mi futuro y el de mi familia —

Ryuk leyó un nombre...

Abraxas Malfoy

— Mi padre... Si el muere antes de que yo me case puedo posponer y cancelar mi matrimonio arreglado sin riesgo de ser desheredado o decepcionarlo, mejor que muera sin saber en lo que me convertiré —

No es que Lucius pensaba salirse de los mortifagos, no había forma de salirse una vez entrabas pero le prometió a su destinado que iba a mejorar sus derechos. Su padre se enfurecería al verlo velar por intentar abolir leyes en contra de los licántropos. No, Abraxas Malfoy no debe estar vivo para cuando Lucius saliera de Hogwarts.

Aun sabiendo que había matado a su padre, quien aún le quedan unas semanas más de vida, no podia sentir culpa o remordimiento. No sentía nada, ni culpa, miedo, alegría, felicidad, tristeza; no podía sentir nada.

Quizás cuando viera a su padre muerto sintiera algo.

Ya no hay dudas de que ese cuaderno funciona, por lo tanto ya había matado a dos personas y había venido un shinigami por eso ahora debe saber a quién confiarle eso porque solo no debe quedarse con eso.

— ¿Puedes vivir sin ingerir alimentos o debo buscarte comida? —

— ¿Puedes darme manzanas? —

— Si —

Y a Ryuk le inicio a caer bien Lucius Malfoy.

•~•~•~•

Al día siguiente, en el desayuno, llego una carta para Severus Snape. Lucius estaba expectante puesto a que si su amigo no estaba feliz y/o Tobías no hizo lo que la death note le pidió que hiciera, se iba a decepcionar mucho.

— Kuku parece que estas nervioso —

Lucius ignoro las palabras del shinigami en pos de prestarle atención al rostro inexpresivo de su amigo.

— ¿Quién te la envía? —

Severus solo le pasa la carta.

"Severus, tu padre se Suicidó... Dejo una carta sellada, cuando vengas la leeremos los dos juntos ¿De acuerdo?"

Lucius evito que la pequeña sonrisa aflojara en su rostro, sobretodo porque si no tuviera la death note hubiese querido saber el contenido de la carta que dejo Tobías a su esposa e hijo antes de suicidarse en un bar a media noche con el vidrio afilado de una botella rota.

Si dejo la carta significa que lo que estaba escrito es verdad, busco un pedazo de tarta de calabaza y se la dio a su amigo junto con la carta de su madre.

— Lo siento Severus — Sonó dolido aunque su sentimiento era de alegría pura.

Había matado a alguien pero, ese hecho no se manifestaba en su cerebro, solo pensaba en que su amigo se había librado de los maltratos de su padre y qué Tobías los quería un poquito a menos que la death note permitiese mentir.

— Estoy bien —

Y aun así comió, en público, la tarta que su amigo le había dado.

Regulus y Narcissa se preocuparon por lo que podía decir la carta al ver el extraño comportamiento de su amigo.

Severus no comía nada dulce, en público.

Continuará.