Desde tiempos antiguos, en la era de Quetzalcóatl, hubo guerreros que protegieron a su gente de fuerzas malignas que amenazaron con destruir a su pueblo, entre ellos y el más peligroso, Buluc Chabtan, el dios de la guerra que clamaba una tierra donde las guerras perduraran por la eternidad. Los guerreros más fuertes se levantaron para detener al maligno dios, fue una pelea difícil, incluso para los dos grandes protectores, pero con la ayuda de Quetzalcóatl lograron contener al malvado dios en las profundidades del inframundo, con ayuda de sus amigos y espíritus sagrados que sellaron la entrada con sus poderes. Sin embargo, se pagó un precio muy grande y su gente entera lloró por la pérdida de su soberano que dejó atrás su corona de plumas que fue heredada por el siguiente al trono… le dieron un funeral digno de todo héroe. Logrando así una era de paz y prosperidad en los pueblos hasta que naves llegaron del Nuevo Mundo. Ante el riesgo de que estos supieran su poder secreto y despertasen al feroz dios, los guerreros hicieron lo posible para que no descubrieran dónde estaba el maligno dios, escondieron también la fuente de su poder para que así nunca nadie los encontraran, pero los tesoros que se perdieron fueron los de Mistontli, el guerrero rojo de puntos y Mikazoyolin, la guerrera de la pantera negra, desapareciendo por siglos… pero así, manteniendo segura a la tierra de sus amigos, donde Buluc Chabtan, seguía esperando el momento en que los tesoros volviesen a reunirse y al fin salir de su prisión oscura y cobrar su venganza.
…
Miraculous Especial México.
Capítulo único.
Un hermoso día en Paris y en el instituto Françoise Dupont las cosas seguían su rumbo normal, o casi. Todos miraban el reloj esperando con ansias a que la hora de salida sonara. Kim no dejaba de mover su pierna listo para correr, Nino miraba el reloj y movía su lápiz entre sus dedos, Rose se mordía el labio impaciente, y Marinette… bueno, ella era todos ellos.
Cuando la campana sonó todos alzaron sus brazos felices.
-Bueno chicos, ya saben que esta semana el instituto estará cerrado por cuestiones de remodelación, así que igualmente deberán hacer sus deberes.- decía la profesora con parsimonia hasta que la puerta se abrió y la señorita Mendeleiev se asomó con una botella y unos vasos en mano.
-Rápido Caline o llegarás tarde.- dijo antes de irse, la profesora tosió un poco incómoda.
-Como sea, estudien y disfruten de estas improvisadas vacaciones. Los veré en unos días.
Todos salieron a tropel del lugar así como muchos otros. Alya suspiró de alivio.
-Chica, ¿puedes creerlo? Son como unas vacaciones de primavera.
-Sí, pero con tarea.
-Bah, no es nada que podamos hacer en un día o dos. ¿Y cuáles son los planes? ¿Vamos a buscar crear una nueva fórmula?
-No, esta semana serán simples vacaciones. Y no voy a estar en la ciudad.
-¿A dónde vas?- preguntó alarmada.
-Voy a con mi abuela.- dijo con emoción.- Me va a llevar de viaje esta semana. Ya hizo los preparativos, y si pasa algo puedo ir y venir como Pegabug.
-Genial, ¿y a dónde van a ir?
-Iremos a ¡México!- exclamó con emoción.- Y según me dice estaremos en plena temporada de fiestas.
-Qué envidia, yo también quisiera ir, pero tienes razón, hay que descansar un poco de la responsabilidad y tengo que compensar a Nino por todo.
-Se merecen un respiro después de todo.- Adrien bajó las escaleras riendo con Nino y Marinette lo vio por sobre el hombro de Alya.
-Ya, ¿y cuándo te darás un tiempo con Adrien?
-¡Alya!- exclamó un tanto avergonzada y luego se expresó con pena.- Cómo me gustaría poder ver a Adrien esta semana. Pero creo que pido milagros.
En ese momento Lila se prendó del brazo de Adrien, abrazándolo con una intimidad que obviamente no tenían.
-Adrien, espera. Quería recordarte que tenemos una sesión de fotos muy importante. No irás a olvidarte, ¿verdad?
-Por supuesto que no, Lila. Conozco mi agenda.- dijo intentando zafarse de forma sutil aunque eso no funcionaba con ella. Marinette sabía que lo hacía para marcar territorio, no sólo con ella, sino con todos los demás, como si Adrien fuese alguna propiedad. Quiso ir y lanzarla lejos pero Alya la detuvo a tiempo.
-Calma, Marinette, calma. No caigas en sus provocaciones. Puede que esté con Adrien en una sesión pero dudo que esté toda la semana con él.
-Vale, me calmo. Me calmo…- respiró profundo intentando serenarse pero siguiendo escuchando su voz melosa.
-Sabes Adrien, puesto que estamos ocupados podemos hacer la tarea juntos. Puedo ir a tu casa todos los días y así estudiar y avanzar con la tarea.- Alya tuvo que usar esta vez toda su fuerza para frenar a su amiga. Pero esta vez Adrien la paró en seco.
-Lo siento, Lila. Pero voy a estar ocupado toda la semana y no tendré mucho tiempo.
-Oh, pero harás la tarea como todos. Si me pasases tu horario bien podría coordinarlo con el mío.
-Mi padre no quiere que me distraiga con nada. Nos vemos.- dijo subiendo a su auto. Marinette suspiró de alivio pero una risa se hizo presente.
-¡Ja! Parece ser que esta vez las cosas no te salieron bien.- se burló Chloe pero Lila mantuvo la compostura y sonrió.
-No pasa nada. Igualmente debo pasarme por la mansión Agreste puesto que YO soy la modelo estrella de Gabriel.- dijo para ver con gusto como Chloe rechinaba los dientes.- Nos vemos, Chloe.- Lila corrió e hizo un gesto al chofer diciéndole que debía ir también a la mansión, y sin otra opción el chofer le hizo caso, haciendo que entrara y así poder irse a la mansión.
Chloe gritó en una pataleta y Marinette se sintió miserable hasta que notó la motocicleta de su abuela afuera de la panadería. Alya le siguió y adentro vieron a Gina charlando con sus padres.
-¡Abuela!
-¡Marinetta!- la abrazó con fuerza antes de dejarla ir.- Cada vez que te veo siento que creces más. Pronto vas a dejar a tu abuela abajo.
-No digas eso. ¿Y cuándo nos vamos?
-Hoy en la noche. Viajaremos las dos juntas hasta el horizonte y conoceremos nuevos lugares.
-¡Ya quiero ir!
-¿A dónde irá?- para sorpresa de todos Roland entraba en la panadería y Marinette le abrazó.
-¡Abuelo! Voy a México con la abuela. Será un viaje en motocicleta.
-¿Q-Qué?
-Te encantará México, tiene una cultura muy basta y te vas a divertir a lo grande. ¿Tienes listo todo?
-Casi, voy a mi habitación para arreglar el resto.
-¡Alto ahí!- gritó Roland.- Ni loco voy a dejar que lleves a Marinette en un viaje sólo para que monte una de esas monstruosidades.- Gina rodó los ojos.
-Y aquí vamos…
-Papá, no va a pasar nada. Mamá es muy responsable y Marinette viajará con ella en su moto como copiloto.
-Nunca debes confiar en esas endemoniadas máquinas. Son un peligro y no me gustan.- declaró terco cruzándose de brazos.
-¿Y por qué no vienes entonces con nosotras?- propuso Marinette.
-¿Q-Qué? P-Pero yo…
-Es una excelente idea.- dijo Sabine.- Será la primera vez que Marinette viaje a con sus dos abuelos. Será divertido.
-Eh… bueno… la verdad es que…- Roland pareció querer retroceder pero Marinette tomó su mano.
-Será muy divertido, un viaje con mis dos abuelos.- los grandes y brillantes ojos de su nieta le hicieron ceder a regañadientes. Gina se rio de él a lo bajo al ver lo blando que era con ella.
-Vale… ¡pero no pienso montarme en una de esas cosas!
-Hecho. Voy a mi cuarto con Alya, ya vuelvo.- subió con Alya a su recamara y los kwamis les recibieron gustosos, Tikki y Trixx salieron de sus bolsos y allí Marinette activó el sistema de la caja de hilos para sacar la caja de los miraculous.- Estaré fuera varios días y no me siento muy segura dejando esto aquí, así que te pediré de favor que los cuides.
-¿Estás segura? Es decir, ¿no crees que sería peligroso?
-Totalmente, ya que las sospechas sobre ti ya no existen, Shadow Moth nunca pensaría que te dejaría esto a ti. Si pasa algo, mándame un mensaje y con la ayuda del miraculous del caballo estaré en un segundo aquí en Paris. Aunque… ¿qué hay de tus hermanas?
-Tranquila. Mis hermanas pequeñas estarán de campamento con papá y Nora no es de las que entran en mi habitación, al contrario, la evita como la peste y estará ocupada entrenando para su siguiente campeonato.- eso dejaba tranquila a Marinette.
-Bien, te los encargo mucho y por favor, chicos, no le den trabajo a Alya.
-No te preocupes de eso guardiana.- dijo Trixx con tono zalamero.- Alya además de ser una excelente portadora es una gran aliada y de completa confianza. Estaremos bien.
-No te preocupes, Marinette. Todo estará bajo control.- prometió Alya y Marinette asintió confiando en su amiga.
-Bien, debo terminar de empacar todo lo necesario. No sabes cómo los voy a extrañar.
-Anda, diviértete y tráeme un recuerdo de allá.
-Por supuesto.- Marinette le dio la espalda a Alya y Trixx con se acercó a su portadora con esa sonrisa amplia que tenía.
-Aún vamos a hacer la fiesta, ¿verdad?
-Shhh.- Marinette se giró un momento pero sólo se encontró con los kwamis sonriéndoles inocentes, engañándola con facilidad y sin saber la fiesta salvaje que estos tenían preparando desde hacía semanas.
…
La pantalla del computador mostró una corona de enormes plumas.
-Esta es la corona de Moctezuma. Un tesoro de la época antigua de México, sin embargo en mi investigación he encontrado que no es un simple penacho de plumas.- Natalie mostró a Gabriel que estaba a su lado imágenes del grimorio que mostraban una diadema de plumas y al sobreponerla sobre la imagen del penacho esta concordaba a la perfección.- La corona fue puesta en el Louvre.
-Magnífico. Tenemos un miraculous justo a nuestro alcance.- dijo Gabriel complacido.
-Lamentablemente ya no, señor.- contestó Natalie.- Después de mucho tiempo y protestas la corona que fue sacada por colonizadores españoles después de mucho tiempo ha regresado a su país de origen.
-Maldición.- musitó a lo bajo molesto.
-Pero eso no importa, creo que puede usar este viaje para su beneficio.- mostró varias pinturas de la época antigua.- De acuerdo con esto, escondidos en el Templo Mayor quedaron más tesoros y miraculous a la espera de ser despertados.- mostró la imagen de cinco guerreros, entre los cuales un hombre tenía los ojos pintados y una capa roja con puntos negros y a su lado una mujer con una cabeza de pantera y con una sombra oscura en sus ojos.- Estos son los Ladybug y Chat Noir de la antigüedad, pero los otros tres también fueron guardianes de Quetzalcóatl.- dijo señalando a un hombre con una cabeza de perro y astas amarillas, una mujer con cabeza de pájaro azul con plumas bajo los brazos y a otro hombre con cabeza de jaguar y con lo que lucían como protecciones en sus hombros y codos.
-Bien, si busco bien puedo llevarme el poder de cuatro en un solo viaje. Mañana mismo salgo para allá.
-Eh… señor, le recuerdo que Adrien está de vacaciones. ¿Qué piensa hacer?
-Llevármelo obviamente.- vio algo de preocupación en el rostro de Natalie.- Esta vez no pasará lo mismo que en China, y esto puede darme un enorme ventaja sobre Ladybug y Chat Noir.
Adrien llegó a la mansión con Lila que no dejaba de hablar de lo que sería su sesión de fotos, no quería pensar en ello y mucho menos en lo que su padre tenía preparado para esas "vacaciones".
-¿Qué te parece sugerir algo en la playa? ¿Crees que tu padre esté de acuerdo? Me veo esplendida en traje de baño.
-Ya mi padre eligió donde será la sesión. No va a cambiar de decisión sobre eso.- Adrien tenía una inmensa paciencia pero Plagg era otra cosa, quería callar a esa mocosa.- Iré a ver si padre está en su oficina.- la dejó en la entrada y Adrien fue a su despacho.
-Chico, tranquilo. Piensa en lo que vas a disfrutar. Ya no vas a ir a la escuela, puedes flojear todo lo que quieras y comerás botanas sin parar.- le dijo Plagg desde debajo de su chaqueta.
-Esas suenan como tus vacaciones perfectas. Pero de seguro que no voy a ver a mis amigos con todas las actividades que mi padre tendrá preparadas. Sesiones de fotos, lecciones de chino avanzado, lo que sea para mantenerme ocupado.- en ese momento como si lo hubiese invocado su padre abrió la puerta al mismo tiempo que él y ambo se miraron sorprendidos un momento hasta que su padre habló.
-Ah, hijo. Justo quería hablar contigo sobre tus vacaciones.
-¿Sí, padre?
-Necesito realizar un viaje de negocios urgente y quiero que vengas conmigo.
-¿En serio? ¿A dónde iremos?
-A México. Mañana nos vamos, así que prepara tus cosas.
-¿México? ¡Por supuesto!- subió las escaleras rápidamente sin prestar atención a Lila que quedó boquiabierta.
-Señor Agreste, perdone pero tengo una sesión con Adrien y…
-Será cancelada. Bien puede reprogramarse en una o dos semanas.
-P-Pero… Adrien quería hacer esa sesión con muchas ganas. Es una lástima que no podamos hacerla aunque… ¿qué le parece cambiar la locación?- Gabriel suspiró a lo bajo pero igual escuchó a Lila.
-La escucho.
Adrien dejó sus cosas de lado, dejando a Plagg salir libre.
-Vamos a México, Plagg. ¿Te imaginas que me encuentre con Marinette allá? Sería genial pasar el tiempo con ella y conocer un nuevo país.
-México, hace tanto tiempo que no estoy allá.
-Espera, ¿estuviste en México?
-Claro, mi antigua portadora, Mikazoyolin, siempre era muy dulce conmigo. Mistontli se moría de celos. Eso fue antes de la conquista.
-Genial, me gustaría saber más de mis antecesores.
-Mah, algunos buenos, otros malos. Otros ni valen la pena.
-Uff, si así te expresas de ellos no quiero saber cómo será que te expreses de mí a futuro.
-Es que tú no eres como ellos, he tenido buenos portadores, pero tú, les ganas a todos.- dijo mirándole con cariño y Adrien se enterneció por sus palabras.
-Plagg…
-¡Oh, es cierto!- voló por debajo de la cama de Adrien y sacó una revista de quesos.- En México tiene una buena variedad de quesos tan buena como aquí. No puedo esperar a hincarle el diente a uno.- Adrien rodó los ojos pero mantuvo su sonrisa mirando a la ventana. Deseando de verdad poder encontrarse a Marinette en aquel viaje.
-Ojala que podamos encontrarnos…
…
El viaje al fin se hizo y la llegada al aeropuerto de México era algo que Marinette no esperaba. Había mucha gente yendo y viniendo por todas partes, el lugar estaba por completo decorado con papel de colores recortado en bonitas formas prevaleciendo los colores verde, blanco y rojo, y el sonido de trompetas estalló en medio del lugar mientras un grupo de gente con trajes tradicionales les daba la bienvenida a los extranjeros.
-Mira, Marinetta. A estos se les llama charros, encontraremos a muchos por aquí.
-Vaya, qué bonitos trajes.- dijo viendo con admiración los trajes y sombreros decorados con botones y costuras doradas o de plata dependiendo al grupo que viera.
-¡Gina!- gritó de entre la multitud un hombre moreno y robusto que sonreía afable.
-¡Pablo!- los dos se abrazaron.
-Veo que sigues igual de bella que la última vez.
-Ya para con eso, sinvergüenza.
-¡Roland! Compadre, bienvenido seas. No pensé que vendrías.- Roland sonrió afable.
-No has cambiado mucho Pablo.
-¡Ja! Tengo como unos veinte kilos de más, pero no me quejo.
-Mira, ella es mi nieta Marinette.
-Hola, mucho gusto.
-Ah, pero qué linda, ya veo que lo chulo y bello es de familia.- la joven vio a su abuela confundida.
-¿Chulo?
-Es una forma de decir bonito.- dijo Pablo.- México es el país más rico en lenguaje, tenemos e inventamos palabras nuevas cada vez que podemos. Si no entiendes algo, nada más dímelo.
-¿Y cómo está tu esposa?
-Aguardando ansiosa. Vamos, que hay un buen de camino que recorrer.
Después de recoger el equipaje y que descargaran la motocicleta, Marinette comenzó el inicio del viaje en aquel nuevo país, aunque Roland se veía nerviosa al verla con Gina en la motocicleta como copiloto. Mirando alrededor los enormes rascacielos, algunos grafitis por la zona, los enormes parques y avenidas coloquiales que aun guardaban historias, los monumentos, y al final llegaron a una calle cuyas casas se veían antiguas pero bien cuidadas.
-Ah, este barrio no ha cambiado nada desde la última vez.- suspiró Gina de nostalgia.
-Intentamos que las propiedades se mantengan integras, pero no te dejes engañar, muchas de estas casas están remodeladas para que parezcan viejas.- abrieron las dos puertas que tenía la entrada y Marinette se topó con una bonita casa coloquial, su suelo color azul con marrón que guardaban un patrón, la casa no tenía nada en el centro más que un patio bien decorado y una fuente pequeña donde un pequeño niño estaba jugando con un barco de papel en la fuente y una niña pequeña con trenzas estaba en el suelo haciendo más mientras un perro sin pelo corría alrededor.
-¡Y yo te corono como María Margarita!- dijo golpeando el barco que casi se hunde.
-¡Hey! No los hundas, no tengo tanto papel.
Marinette rio. Columnas blancas adornaban los alrededores y notó las puertas de las estancias que pronto exploraría en esa casa color melón.
-Se quedarán en la habitación de huéspedes, la comida estará pronto lista, espero que tengan hambre.
Marinette se rezagó tras contemplar el lugar, era hermoso. De repente unas ventanas se abrieron detrás de ella y un chico se asomó. Un chico robusto de piel morena y cabello negro recogido en una coleta mientras lo demás de los costados estaba a rape. Vestía con una camiseta sin mangas azul y unos pantalones cortos color café. Cuando sus ojos color chocolate la vieron este sonrió.
-Bien, al fin algo de ayuda.
-Eh, ¿disculpa?
-Oh, lo siento. ¿Francesa?- preguntó en francés.- Como sea, prueba esto.- dijo casi metiéndole en la boca una cuchara de madera alguna especie de salsa color café, ella lo probó y sintió que sus papilas gustativas saltaron.
-Mmm… ¡Wow! ¿Qué es eso?
-Es mole para la cena de esta noche. Está hecho de cacahuate, semillas, chiles, pan y chocolate.
-¿Chocolate? No pensé que el chocolate podía usarse como un ingrediente para hacer algo así de rico y… con un ligero sabor picante.- el chico rio.
-Para que veas. Soy Rolando, pero todo el mundo me llama Rolo.
-Marinette. Vine a con mi abuela Gina y Roland.
-Anda, son los amigos del abuelo. ¿Te quedarás aquí mucho tiempo?
-Pues creo que después de probar esto quisiera quedarme aquí por mucho más de lo esperado.
-Entonces déjame te doy un tour por la gastronomía de mi país, guapa. De seguro te va a gustar, claro, si no tienes problemas en aumentar un par de kilitos.
-Creo que podré con ello.
-Ya me caes bien.
-Tú también. ¡Oh!- el perro se fue sobre de ella lamiendo su cara.
-¡Pelusa! ¡Quieto!
-¿Pelusa?
-Es un perro de la raza xoloitzcuintle. Un perro casi calmo a excepción de la pelusa que le crece en la cabeza. Nada más verás de estos en México.
-Hola Pelusa. Bueno, enseguida nos vemos en la comida.
-Ya te espero en la mesa.- dijo despidiéndose y Marinette fue a con sus abuelos para acomodarse.
…
Adrien llegó en su vuelo privado con su padre y Gorila. Le sabía un poco mal que Natalie no estuviese con ellos pero intentaría llevarle un recuerdo. El sonido de las trompetas se escuchó y un grupo de charros en sus típicos trajes comenzaron a tocar. Adrien sonrió ante la música y entonces vio a un chico entre el grupo tocar la trompeta con maestría, de cabello castaño, piel ligeramente bronceada y ojos color miel que se toparon con los de Adrien y le saludó.
-¿Podemos dar un tour por la ciudad?- preguntó Adrien a su padre.
-Mmm, claro. Mientras hago mis negocios ustedes pueden ir a pasear.
-No creo que haya algo interesante que ver aquí.- musitó Lila con desprecio. Adrien sacó su amuleto y lo miró con cariño esperando poder encontrarse con Marinette. Lila ya había visto ese amuleto antes, no entendía por qué Adrien le gustaba tanto pero no le gustaba como lo veía.
-Vamos chicos. No deben separarse o se perderán.- dijo Gabriel. Adrien guardó el amuleto que quedó un poco de afuera, cosa que aprovechó Lila para tomarlo de la punta y dejar sacarlo cuando Adrien avanzó. Lo miró con desprecio y lo tiró en el suelo, esperando que entre tanta gente se perdiera, más no contó con que el joven charro vería la escena y lo recogería sin demora.
…
La hora de la comida fue mejor de lo esperado. Los chiles en nogada eran lo mejor que había probado en su vida. Prácticamente se chupó los dedos.
-Todo ha sido delicioso.
-Cuando tu abuelo era joven se comía tres de esos sin rechistar.- se burló Pablo y Gina aguantó la risa pero Roland no se quedó atrás.
-¿Yo? ¡Ja! ¿No estarás hablando de ti Pablo?- los adultos rieron y Marinette estaba complacida de ver a su abuelo más suelto. Entonces el pequeño niño a su lado se levantó de su silla.
-Yo declaró que ningún mexicano debe de sufrir de hambre. En mi sesenio así será.
-Ya sentado enano y se dice sexenio.- le regaló Rolo, pero Marinette no le entendió.
-¿Qué dijo tu hermanito?
-Mi hermano tiene la idea de ser un día presidente de nuestro país. El mejor según él.
-Ya veo, pero creo que eso está bien, eso lo hace ambicioso pero mientras vaya por bien camino no hay problema. ¿Cómo hablas tan bien francés?
-Soy del colegio franco-americano, allí nos enseñan a hablar y leer francés e inglés, y como vienen muchos amigos de mi abuelo hablo bien tu idioma.
-Debe ser divertido conocer a tantas personas del mundo.
-Sí, pero yo quiero un día ser quien vea el mundo.- dijo con mirada soñadora.- Quiero llevar la auténtica cocina mexicana a cada pequeño rincón del mundo y que todo el mundo pruebe nuestros platillos.
-Eso sería genial. Si un día abres un restaurante en Paris con mucho gusto me tendrás como cliente habitual.- los dos chicos vieron a sus abuelos hablar entre ellos.
-Oye, ¿no te gustaría dar un tour ya?
-Oh, pero mis abuelos…
-Ellos no van a dejar de hablar hasta tarde. ¡Güelo!- gritó Rolo.- ¿Puedo llevar a Mari a dar una vuelta?
-Ah, claro. ¿Por qué no la llevas al mercado y a la plaza para reunirnos allí en una hora?
-Ya dijiste.
-¿Estarán bien?- preguntó Marinette a sus abuelos.
-Claro, Marinetta. Además, nos reuniremos en una hora. Pablo quiere llevarnos al Templo Mayor y al museo del lugar.
-¡Pero en su camioneta!- recalcó Roland ganándose un mohín de su esposa.
-Genial. Vamos entonces.- dijo Rolo que de inmediato se llevó a Marinette que estaba entusiasmada en ver lo que había en ese lugar.
…
En el hotel Adrien miró su celular y envió un mensaje a Marinette, esperaba que su amiga ya hubiese llegado y que también estuviese dispuesta a pasar el rato con ellos. De repente Lila le abraza por detrás.
-Adrien, ¿a dónde quieres que vayamos? Vi que el hotel tiene un servicio de spa más que maravilloso.
-Ah… lo siento, pero voy a ir a con mi guardaespaldas a ver el museo del Templo Mayor.- dijo sacándosela de encima y mirando su celular.- Tienen piezas muy interesantes y quiero ir a verlas.
-Oh, pero podríamos ir a un lugar más divertido.- se dio la vuelta mirando por la ventana del hotel y su guardaespaldas, al ver la incomodidad del joven, lo hizo hacia atrás para poder salir, Adrien lo agradeció.- Si quieres salir podemos ir a algún club, o algún café, en este lugar debe haber un lugar decente para que donde podamos estar a gusto los dos…- al girarse vio que no había nadie.- ¿Adrien? ¡Adrien!- Adrien y Gorila habían escapado y el joven estaba más que agradecido.
-Muchas gracias.- su guardaespaldas asintió, tampoco era fan de Lila. El sonido de una trompeta llamó su atención.
-Hey, güerito. Do you speak english? ¿Francés, español o mal español, carnal?
-Oh, soy francés.- dijo reconociendo al chico del aeropuerto, aunque ahora estaba vestido con un pantalón de mezclilla y una camiseta blanca con las mangas rojas.
-Entonces creo que esto es tuyo.- dijo mostrándole el amuleto.
-¡Mi amuleto! No me había dado cuenta.
-Mucho se pierde en el aeropuerto, y no muchos lo recuperan. Soy Fabián, mucho gusto.
-Me llamo Adrien. Y gracias, estoy me lo dio una amiga muy preciada.
-Ooooh~ Eso explica todo. Entonces me siento feliz de haber ayudado a que no perdieras el regalo de tu amada.
-Oh, ¡no! Esto me lo regaló una amiga.
-Ok, ok, no te apures. No diré nada de tu amor secreto.- a Adrien le dio gracia, de repente su estómago hizo ruido.- Uy, esas tripas están que rugen. Si buscan un buen lugar donde comer rico y barato vengan conmigo. Los llevaré a un lugar donde seguro podrán llenar sus estómagos y darse un taco de ojo.
-¿Taco de ojo?
-Literal y figurativamente. Vamos.
Adrien asintió y le hizo una señal a su guardaespaldas de que podrían confiar en el chico, al menos por ahora.
…
El mercado principal de San Felipe era el mercado más grande de México, y Marinette ahora veía por qué. Kilómetros y kilómetros de puestos variados ocupaban el sitio. Comió un mango con chamoy, la dulce fruta le hizo saborearse con placer y le dio un poco a Tikki, además de frutas y verduras, había pescaderías, carne, ropa, accesorios, había de todo, incluyendo restaurantes y panaderías. Rolo le dio a probar una concha y quedó encantada, aunque cuando le dio a Tikki la kwami demostró que estaba hambrienta, dándole grandes mordidas al pan, más grandes de lo habitual. Marinette pasó por un puesto donde vendían escorpiones y personas bebían alcohol con estos adentro, cosa que le hizo sentir cierto repelús ya que no podía imaginarse quién querría hacer eso con el riesgo de que le picaran.
-Este lugar es increíble. Siento que me perdería aquí.
-Muchos lo hacen, por suerte siempre puedes encontrar la salida dirigiéndote a cualquiera de los muros, hay tantas entradas, y hasta las entradas tienen entradas.- ella rio y miró un puesto de ropa al ver a una mujer hilar todo por medio de una vieja máquina de hilo.
-Esto es hermoso.- dijo tomando una blusa blanca con flores rosadas.
-La mayor parte de la gente que viene aquí son de raíces humildes y tan antiguas como ninguna. Olmecas, mayas, chichimecas, zapotecas, y hasta de Zacatecas.- rio ante su propio chiste.- Muchos de aquí han estado desde la fundación del mercado, desde cinco generaciones o más.
-¡Vaya! No puedo imaginarme venir aquí todos los días, creo que saldría sin nada en la cartera.
-Cuida mucho tu cartera. Muchos aprovechan para robar así que ten cuidado.
-Sé cómo es eso, no quiero tener el mismo problema aquí.- pagó por la blusa y caminó con Rolo hacia otro pasillo.- ¿Vienes aquí para conseguir tus ingredientes?
-No hay lugar mejor.- dijo acercándose a un puesto donde vendían una especie de pastas.- Aquí puedo conseguir de todo, y la gente conserva la forma tradicional de hacer las cosas.- aspiró el aroma de especias y Marinette también lo hizo, sonriendo al sentir esa mezcla de aromas hacerle cosquillas en la nariz.
-Ahora entiendo porque mi abuelo quería venir también.
-Mis abuelos me cuentan que son muy amigos. Por eso me pusieron Rolando en honor a tu abuelo, ya que le salvó la vida al mío.
-¿Ah sí? ¿Cómo?
-Emm… bueno, hubo un movimiento algo turbio hace muchos años, algo así como una protesta, y mi abuelo Pablo se vio involucrado en el asunto. Sin embargo, cuando estuvieron a punto de arrestarlo, tu abuelo se montó en la motocicleta y salvó a mi abuelo antes de que se lo llevaran, pero en su camino de escape sufrieron un accidente. Tengo entendido que fue grave y que tu abuelo estuvo en el hospital por un tiempo.
-Oh cielos… ahora entiendo porque detesta las motocicletas.- se lamentó sintiendo pena por su abuelo.
-¡LADRÓN!- escucharon un grito detrás de ellos y pudieron ver a un hombre muy delgado correr por el lugar con una bolsa en mano.
-¡Detengan al ladrón!
-¡Vamos!- gritó Marinette no necesitando su traductor para saber qué pasaba y Rolo la siguió también. El sujeto se conocía muy bien el lugar porque evadía muy bien a quienes intentaban atraparlo. Marinette saltó unas cestas siguiendo de cerca al tipo hasta que llegada a una intercepción le perdió de vista.
-¡Por aquí!- gritó Rolo y ella le siguió.
-¡Se va a escapar!- dijo Marinette al ver a aquel hombre tan cerca de una de las salidas.
-No te preocupes, no saldrá de aquí.- fue que Marinette vio a una figura sobre las vigas del lugar con agilidad y luego saltar sobre este. Cuando llegaron, vieron a una chica someterlo en el suelo con una llave.
-¿A dónde crees que vas, rata?- la chica le dejó cuando llegaron dos personas y tomaron al ladrón de los brazos para llevárselo. La chica le dio a la mujer su bolso y se despidió de esta a la vez que miraba a Marinette y Rolo.- Hey, Rolo, qué onda.
-Ufff… necesito hacer más ejercicio. Marinette, ella es mi amiga Xóchitl. Xóchitl, ella es Marinette, viene de Francia.
-Oh, la, la. Mucho gusto.- saludó jocosa la chica de ojos castaños, cabello negro corto y flequillo de lado, la chica de piel blanca vestía con una camiseta sin mangas verde con un chaleco largo color beige, jeans y zapatillas deportivas negras con verde.
-Hola, también hablas francés.
-Rolo y yo somos del mismo colegio, aunque él es mejor en francés que yo. Así que pido perdón de antemano si mi francés no es bueno.
-Pues son lo parece. Esa llave que hiciste, ¿cómo llegaste aquí tan rápido?
-Mi familia se encarga de la seguridad del lugar. Mi casa está cerca al igual que la arena de lucha.
-¿Arena de lucha?
-Lucha libre. Soy nieta del legendario Rayo Azteca, el luchador más grande después del Santo.- dijo con gran orgullo.- Si quieres te lo puedo mostrar, claro, si quieres.
-¡Me encantaría!
-¿Marinette?- habló alguien detrás y al girarse vio a Adrien con un elote asado en manos.
-¿Adrien? ¿Q-Qué haces aquí?
-Vine con mi padre por un asunto de negocios. He intentado mandarte mensajes, ¿no los recibiste?- Marinette abrió la boca y ojos grandes y tomó su celular, dándose cuenta con horror que de verdad tenía varios mensajes de Adrien. Ahogó un grito muy dentro de su ser.
-L-Lo siento, es que yo… no sabía…
-Está bien. Quería darte la sorpresa.
-¡Sí estoy sorprendida! Estoy feliz de que estés aquí.
-Yo también.- dio una mordida a su elote.- Mmm, lo siento, es que la comida es deliciosa.- detrás de él y Gorila, Fabián apareció.
-Hombre, te me desapareciste. Apenas y te terminaste ese pozole, esas flautas, y medio litro de agua de horchata, ¿cómo te cabe tan…to?- vio a Xóchitl que se mostraba con los brazos cruzados en una pose de chica ruda.
-Oh, Marinette, él es Fabián. Me ayudó a venir aquí y conocer el lugar, Fabián, ella es mi amiga Marinette.
-Encantado, así que ella es tu no novia.- los dos abrieron los ojos con un leve sonrojo.
-/ ¡Somos amigos!/- exclamaron a la vez.
-Tranquis, que fue broma. Encantado señorita, y encantado también de conocerte linda.- guiñó un ojo a Xóchitl que arqueó una ceja.
-Adrien, ellos son Xóchitl y Rolando, me estoy quedando con mis abuelos con en su casa, es una bonita casa antigua en el centro.
-Y si tu estómago es tan bueno como escucho entonces eres bienvenido a mi cocina, carnal.- dijo Rolo y los chicos chocaron puños.
-Vamos a una arena de lucha libre cerca, ¿quieres venir?
-¿Lucha libre? Será divertido.
-Oh, lucha libre. Con sus peleas y sudor…- musitó Fabián.
-Sí, es chido, es mi hogar.- dijo Xóchitl.
-Con lo que me encanta la lucha. La pasión y la entrega.- corrió el músico para risa de los presentes y así pues el grupo se encaminó a su siguiente destino.
…
Gabriel estaba en su habitación mirando en su laptop la imagen del penacho con Natalie en la pantalla.
-He estado investigando, el penacho cuenta con varias leyendas interesantes.- decía Natalie mostrándole fotos de viejas tablillas.- Al parecer, se creía que quien portase la corona obtendría el poder de la prosperidad y longevidad.
-Interesante.- sonrió más que complacido ante la idea.- Veremos esta noche si es verdad o no. Esa corona de plumas va a ser mía.- recibió un mensaje de su hijo, una foto donde aparecía con su compañera Marinette.- Oh, vaya. La señorita Dupain-Cheng también se encuentra aquí. Me pregunto dónde habrá dejado a la señorita Rossi… aunque la verdad no es que me importe mucho.
Envió un mensaje a su hijo de que se divirtiera y que se encontrarían en el museo del Templo Mayor, a lo que este le respondió que sí. Subió al auto y se encaminó a su destino.
…
Hombres y mujeres enmascarados, de largos cabellos o calvos se lanzaron desde la tercera cuerda de la arena, hacían llaves, ejercitaban duramente y perfeccionaban sus acrobacias en el si bien gastado gimnasio, todos se veían imponentes y poderosos.
-Vaya, ¿esta es la arena?- preguntó Adrien con la boca abierta.
-El gimnasio.- respondió Xóchitl.- Pertenece a mi abuelo, el primer Rayo Azteca. Aquí los luchadores se dejan la piel intentando ser los mejores.
Vieron a un enmascarado con los colores de la bandera de México, alzar un muñeco desde la tercera cuerda, girar en el aire y lanzarlo de espaldas contra la lona.
-¡WOW!- exclamó Marinette.- Eso fue increíble, ¿cómo lo hizo?
-Mucha práctica y dedicación. Vengan, ¡papá!
-/ ¿Papá?/ exclamaron todos y el hombre enmascarado se volvió a ellos, todos quedaron impresionados por su presencia acentuada por los rayos del sol del mediodía, pero más Gorila que se había quedado con la boca abierta ante esos movimientos.
-Hola, mi florecita. ¿Traes amigos nuevos?
-Papá, ellos son Marinette y Adrien, son de Francia y les estaba dando un tour por el lugar.
-¿Franceses? Eh… ¿Encantado?
-Mi padre no habla francés.- explicó ella, pero no se preocupen, con gusto les traduzco.
-Wow señor, ese movimiento fue genial.- dijo Adrien y el hombre rio cuando su hija le tradujo.
-Por supuesto. Ese movimiento es el Vuelo del Águila, y ha pasado de padres a hijos.
-Y yo un día también lo haré.- completó Xóchitl pero su padre negó sabiendo lo que decía.
-No necesito traductor para decirte que no deberías de decir esas cosas. Mejor estudia bien, la lucha libre no tardará en desaparecer.
-¿Qué dijo?- preguntó Marinette y Xóchitl se rascó tras la cabeza.
-Lo que pasa es que desde que los americanos metieron esa lucha libre que parece un espectáculo con sus luces y actuaciones exageradas, ya no hay mucha gente que esté interesada en la lucha libre tradicional.- señaló un grupo en otra arena que se sacaban fotos y hacían poses dramáticas.- Papá me dice que debo estudiar algo de provecho pero mi sueño es llevar a lo alto la tradicional Lucha Libre y que el mundo lo conozca.
-Eso sería genial.- dijo Marinette.- Es decir, es la primera vez que veo movimientos así, ¿tú puedes hacerlos?
-Conozco varios, pero el Vuelo del Águila es el más difícil de hacer y se necesita más que años de práctica.
-Hermosa, para mí ya eres majestuosa como un águila.- dijo Fabián guiñándole el ojo cuando sintió la mirada del luchador sobre de él.
-¿Qué dicen tus amigos? ¿Quieren probar un poco de lo que es la lucha libre?- dijo haciéndole un candando en el cuello al muñeco, mostrando la vena de su musculoso brazo y sacándole un ojo de botón que dejó frío a Fabián. Rolo rio.
-Hermano, yo que tú me andaría con cuidado a quien le tiro un piropo.
-Vengan, les enseñaré la arena real.- los chicos se fueron caminando pero Gorila se quedó allí, esos hombres y mujeres ejercitaban luciendo como verdaderos súper héroes con esas máscaras y trajes. No dejaba de mirarlos más que encantado y deseando también ponerse un traje y poder luchar como todos ellos.
-Hey, ¿quieres intentar?- preguntó el Águila Azteca pero Gorila no supo qué decir ya que no pudo entenderle y se fue detrás de los chicos, dejando al luchador que se despidió de él con un gesto de mano, haciendo sentir apenado al guardaespaldas.
…
Adrien y Marinette aprovecharon para visitar más lugares de alrededor, las calles con tiendas variadas, los parques, los puestos de comida que fueron una gran tentación hasta llegar a la Plaza Principal donde la gente le daba de comer a las palomas sin miedo a reprimendas.
-Este lugar sí que es asombroso, hay tantas cosas por ver.- dijo Marinette encantada.
-Es verdad, es muy divertido.- asintió Adrien.
-México tiene sus cosas buenas y malas, aunque muchos creen que hay más malas en realidad tenemos muchas más buenas.- explicó Fabián.
-Cierto, deberíamos agarrar un camión y llevarlos a Xochimilco. Tienen unas trajineras o barcazas que te llevan por todo el lugar.- sugirió Rolo.- Seguro que les gustará.
-Y tal vez escuchar las leyendas que rodean la ciudad.- habló Xóchitl con voz tenebrosa.
-¿Leyendas? ¿Qué tipo de leyendas?- preguntó Marinette con cierto temor.
-Como la leyenda de La Llorona, el fantasma que grita ¡AY MIS HIJOOOOOS!- exclamó Fabián en una caracterización del fantasma.
-Y la isla de las muñecas, donde ves a las tenebrosas muñecas colgadas protegiendo su isla de intrusos.- siguió Rolo y Marinette sintió que palideció.
-¿Mu-Mu-Muñecas colgadas?
-Creo que pasaremos del terror.- dijo Adrien que sabía cuánto odiaba Marinette esa clase de cosas.- Pero un viaje por barcaza suena divertido. ¿Cómo dicen que se llama? ¿Tra…Trainera?
-Trajinera mi amigo.- dijo Rolo.- Y no se arrepentirán.
-¡Adrien!- esa voz hizo que el color regresara al rostro de Marinette y se volviese para ver a Lila.
-¿Lila?
-¿Marinette? ¿Qué haces aquí? ¿Acaso perseguiste a Adrien hasta acá?- preguntó con una sonrisa.
-No, vine con mis abuelos.
-Oh, vaya. Pero qué casualidad tan grande.- expresó claramente no creyendo sus palabras pero Marinette no se molestó en desmentir su errónea idea de que todos eran como ella. Luego Lila se lanzó a abrazar a Adrien.- Oh, Adrien, no sabes lo que tuve que pasar para encontrarte. La gente de aquí es taaaan sucia, e incluso ignorante. Me hubiese quedado en el hotel pero pensé en tu seguridad y vine a rescatarte.
-Lila, ¿cómo puedes decir eso?
Rolo tosió para hacerse notar, la alegría de los tres jóvenes había desaparecido.
-¿Amiga tuya, compa?
-Yo… bueno, somos compañeros.
-Oh, ¿entienden francés?- preguntó Lila dándose cuenta de ello.
-No, para nada.- dijo Fabián.- Somos una bola de ignorantes.
-Adrien.- llamó Marinette.- Creo que ya es hora de que nos vayamos al Templo Mayor, ¿no dijiste que tu padre te estaría esperando allí?
-Sí, claro. ¿Vienen chicos? Nos gustaría mucho que vinieran con nosotros.- invitó Adrien
-Como quiera igual iba a ir.- suspiró Rolo, los otros dos parecían no querer ir, y Marinette se acercó a ellos.
-Ustedes también pueden venir, vamos, les prometo que será divertido y nos han ayudado tanto…
-Sí, por qué no.- aceptó Fabián.
-Lástima que es contra la ley partirle el hocico a un extranjero.- musitó Xóchitl que también aceptó. Lila ni siquiera parecía disculparse, los miró como si estos fuesen a golpearla pero Marinette sabía que ellos eran mejor que eso, aunque ella también se quedó con las ganas.
…
El señor Dupain miró las antiguas máscaras hechas de jade, piedra y oro, mientras que Gina hablaba con Pablo.
-Me alegra mucho que hayamos podido llegar a tiempo. Lo malo de México es su tráfico.
-Es cosa de todos los días.
-¿A qué hora dijo Marinette que vendría?- preguntó Roland empezando a preocuparse al mirar su reloj.
-Oh, basta ya. Estará bien, no pasa si llega cinco minutos tarde.- espetó Gina haciendo saltar a su marido.
-¡¿Ya lleva cinco minutos tarde?!
-Todavía no, amigo.- dijo Pablo.- Rolo sabe cómo moverse por la ciudad y mira, allí están.- señaló a los chicos que venían.- Caray, se multiplicaron.
-¡Marinetta! Veo que has estado haciendo nuevos amigos.
-Claro abuela. Y mira, ¿recuerdas a Adrien?
-Por supuesto, el chico que te…- Marinette le hizo una seña de que no dijese nada.- Eh… el chico del bonito amuleto de tu cumpleaños, ¿verdad?- compuso la mujer.
-Encantado de volver a verla.- saludó cortés y Lila entonces se adelantó.
-Hola, un placer. Me llamo Lila y soy compañera y amiga de Marinette.- la de coletas le miró con la boca abierta y hizo una mueca de asco, vaya desfachatez de mentir así.
-Un gusto señorita. Es bueno que más amigos de Marinetta estén aquí.- Marinette sacó la lengua del asco que le daba escuchar a su abuela referirse a ella como su amiga.
-Y ellos son Fabián y Xóchitl.
-Mucho gusto.- saludó la joven.
-Es un placer unirse a este pequeño grupo.- sonrió el charro con mejor humor.
-Bien, comencemos entonces con la visita.
Comenzaron a caminar y a ver las piezas, Lila no dejaba de pegársele a Adrien como un chicle y eso ponía de los nervios a Marinette. Rolo silbó a lo bajo.
-¿No quieres que las dejemos a solas por cinco minutos? O podemos llevarla a ciertos barrios donde no saldría limpia.
-No pienso darle el gusto. Rolo, lo que dijo Lila…
-Nah, déjalo. Mucha gente tiene la peor imagen del mexicano y no los culpamos. México ha tenido sus problemas y muchos no ayudan en eso. Pero a muchos nos molesta porque todavía hay gente que busca sobresalir a pesar de todo, ya ves a mi hermano, todos queremos poner el nombre de nuestro país en alto y que un día seamos reconocidos.- dijo mientras miraban a Xóchitl y Fabián y este último intentaba hacer un leve acercamiento aunque ella parecía no dejársela fácil.- Una persona nada más necesita dar ese salto para hacer algo grande. Y yo cuando tenga que dar ese salto espero estar listo.- Marinette sonrió y puso su mano sobre su hombro.
-Estoy segura que así será.
Llegaron a la sala de la corona de plumas y allí ya aguardaba Gabriel Agreste que miraba codicioso el miraculous hasta que notó a la multitud.
-¡Padre!- al fin logró zafarse de Lila y Gabriel miró a su hijo y al pintoresco grupo.
-¿Todo bien en tu paseo, Adrien? Veo que te has encontrado con la señorita Dupain-Cheng.
-Bueno, pues el paseo no ha sido…- comenzó a decir Lila pero Marinette le cortó.
-Es un placer verlo, señor.
-El placer es siempre mío señorita.
-Ya veo de dónde ha sacado Adrien lo caballeroso. Nosotros somos los abuelos de Marinetta, me llamo Gina y él es mi esposo Roland.
-Un placer señor, le felicito por tener un chico tan bien portado. No muchos son así actualmente.- felicitó Roland.
-Lo mismo digo, su nieta es una joven de la cual puedo decir que cuenta con valores que son bien apreciados.- Lila rechinó los dientes en silencio pero el grupo de México sí que estaba gozando la escena.
-Deberías cambiar tu guardarropa a verde.- susurró Xóchitl con una leve risa.- Porque hasta aquí se nota.
Lila se mantuvo callada, aunque era obvio que quería decirle algunas cosas.
-¿Estaba viendo la corona de Moctezuma?- preguntó Marinette. Pablo se puso al frente del grupo.
-Te aseguro que es una joya. Yo mismo hice todo lo posible para traerla aquí como el dueño del museo. La corona está por completo echa de plumas, incluso las uniones, se dice que esta corona fue hecha para Quetzalcóatl, uno de los reyes más importantes de la época aunque hay gente que dice que fue un mito. Su conservación sigue siendo un misterio para muchos.
-Vaya, la composición de colores es magnífica.- dijo Marinette.
-Casi parece de mentiras.- dijo Adrien igualmente fascinado.
-Si gustan les guiaré a la siguiente ala y de allí podemos subir por el Templo Mayor. Mucha gente dice que al caminar por sus escalones puede sentir una vibra extraña.
-Ugh, genial, más caminata.- se quejó Lila pero todos avanzaron igual, aunque los ojos de Gabriel miraron la sala por última vez antes de salir a con su hijo y sus nuevos amigos, sin notar una pequeña figura de ojos rojos mirarlo con una sonrisa.
-Jijijiji.
…
El Templo Mayor tenía su nombre por una razón, todo el mundo subía los escalones antiguos que alguna vez fueron usados por la gente de la antigüedad. Adrien y Marinette intentaban tomarse una buena foto aunque Lila parecía empeñada en salir en estas. O al menos así fue hasta que Rolo le acercó una araña y ella corrió escaleras abajo. Todos rieron por ello.
-¡Ufff! Yo creo que me quedo aquí.- dijo Roland que no podía subir más escalones. Marinette se sintió mal por su abuelo así se sentó a su lado.
-¿Todo bien abuelo?- Roland se limpió el sudor con un pañuelo.
-Estoy bien Marinette, nada más es que yo ya no estoy para estos trotes. No sé cómo tu abuela tiene energía para esto.
-Bueno, tal vez porque a ella le gusta. Pero supongo que la abuela ya era así antes, ¿no?
-Mmm, cuando joven era mucho peor. Pero admito que se ha comportado con los años.
Adrien se volvió hacia Marinette pero al verla hablar con su abuelo le dio su espacio y siguió subiendo con sus nuevos amigos.
-¿Y tú no eras así de joven?
-¿Qué te han contado?- preguntó saltando en su sitio y ella sonrió.
-Digamos que un pequeño rescate con una moto. ¿Es por eso que odias las motocicletas?
-¡Por supuesto! Son máquinas peligrosas y no quiero que a ti ni a Gina les pase nada.- conmovida le abrazó.
-Gracias por preocuparte abuelo.- él le abrazó de vuelta y tras unos momentos se separaron.
-Vamos a intentar darles alcance. Ya me siento mejor.
-Vale. Pero con cuidado.- Roland rio pero estaba complacido con su nieta.
Subieron un tanto relegados pero cuando pudieron subir vieron el lugar desde lo más alto. La subida sí que había valido la pena.
-Quienes suben hasta acá eran considerados bendecidos por el sol, nada más los más dignos podían llegar hasta aquí. En ese altar se realizaban ofrendas y hasta sacrificios humanos en ocasiones.- los chicos se alejaron del altar.
-¿Este lugar es seguro al menos?- preguntó Lila desconfiada.
-Por supuesto.- dijo Pablo.- No hay lugar más seguro que este.
Marinette parece ver algo negro flotar dentro del cerrado templo, ¿había sido un cuervo?
-¿Pasa algo?- pregunta Adrien.
-Oh, no. No pasa nada, creo que estoy viendo cosas.
-Este lugar es genial, escuché muchas historias de este sitio antes de llegar. Decían que guardaba cierto misticismo.
-¿En serio? Me pregunto a qué se referirían con misticismo.- Gabriel ya quería bajar, más que nada para comenzar a planear el robo. La pequeña figura de ojos rojos le miró desde una esquina sombreada y se introdujo en la roca.
-Vamos, Adrien. Ya debemos regresar al hotel para descansar.
-Padre, me invitaron a ver las barcazas en Xochimilco, ¿puedo ir mañana?
-Siempre y cuando lleves a tu guardaespaldas, no veo…
Un temblor comenzó a sentirse.
-¿Y esto qué es?- preguntó Marinette.
-¿Un temblor? Pero… ¿por qué tiembla sólo aquí?- preguntó Pablo confundido al notar que todo parecía en orden en los alrededores.
-¡Ay virgencita santa no nos dejes!- gritó Fabián aterrado y abrazándose a Xóchitl.
-¡Todos mantenga la calma! ¡Ya pasará!- gritó Pablo pero Lila estaba aterrada.
-¡NO! ¡TEMBLOR! ¡Fuera de mi camino!- empujó a Marinette que a su vez empujó al señor Agreste, un agujero se abrió a sus espaldas y Adrien estiró su mano intentando tomar la de su padre pero no pudo atraparlo.
-¡PADREEEEE!
El temblor cesó y ya no había rastro del señor Agreste.
-¡PADRE! ¡PADREEE!- parecía a punto de lanzarse pero Marinette le atrapó.
-¡No! ¡Te puedes hacer daño!
-¡¿Y si él está lastimado?!
-Debe haber una entrada por aquí.- dijo Marinette tomando su mano.- Vamos a encontrar a tu padre.- gracias a sus palabras Adrien se tranquilizó, pero el suelo comenzó a moverse también bajo sus pies y lo dos gritaron.
Rolo, Fabian y Xochitl intentaron sostenerlos en una cadena de manos pero al final Fabián no tenía mucha fuerza para sostenerlos y los cinco chicos cayeron.
-¡MARINETTE, ADRIEN!
-¡CHICOS!
…
Cuando Gabriel despertó se sintió adolorido. Recordaba haberse transformado en último segundo pero se golpeó la cabeza y perdió su transformación.
-Maldita sea…- miró alrededor, curiosamente había una antorcha encendida.- Mmm, muy conveniente.- la tomó y comenzó a caminar.- Cuando salga de aquí la señorita Rossi me las va a pagar.- para él no había pasado por alto que fue ella la que empujó a la amiga de Adrien. De repente algo se movió detrás de él.
-¿Quién está allí? ¡Muéstrate!
-Después de muchos años…- murmuró una voz en el eco del lugar.- Al fin… ¡un elegido!- Gabriel giró alrededor sin poder ver de dónde provenía esa voz, agitando la antorcha, hasta que al girarse vio a un pequeño kwami similar a un murciélago de ojos rojos.- Saludos oh, elegido. Te he estado esperando.
-¿Quién eres?
-Mi nombre es Yaya Xoot. El guardián del templo. He aguardado siglos para que el elegido apareciese y pueda de nuevo comandar el ejército sagrado de los antiguos guerreros y tomar posesión de su lugar en este mundo…- alzó sus manitas hacia él y habló en voz más dulce.- Como su soberano.
Gabriel parecía sorprendido, pero sonrió y miró al pequeño kwami.
-¿Un ejército? ¿Cómo puedo hacerme de ese ejército?
-Yo le diré cómo mi señor, estoy a su completo servicio.
…
Los jóvenes cayeron por varios niveles más. Sus gritos se escucharon alto y Marinette y Adrien estaban a punto de transformarse cuando todos cayeron sobre un cuerpo de agua, un río que fluía desde lo profundo del lugar. Emergieron del agua ahora tocándoles luchar contra la corriente.
-¡Marinette!- Adrien intentó alcanzar su mano.
-¡Adr…Adrien!
Sus manos se unieron. Adrien se aferró con fuerza a Marinette a pesar de sus manos parecían separarse en cualquier momento.
-¡CASCADAAAAA!- gritó Fabián y todos gritaron. Cayeron de la cascada, Marinette parecía ver todo en cámara lenta, casi deseando gritar ¡Transfórmame! Pero no pudo hacerlo, todos cayeron en un lago cristalino y profundo. Emergieron tomando aire y tosiendo, nadando hacia la orilla y dejándose caer.
-Ay… ya no quiero ir a un parque acuático en mi cumpleaños.- se quejó Rolo y Xóchitl sacó a Fabián del agua sin mucha dificultad al jalarlo de la camiseta.
-¿Todos están bien?- preguntó Adrien, mirando a Marinette que asintió. Ella se levantó y miró alrededor.
-Vaya…- dijo al ver las paredes brillar con polvo de oro. Todos se levantaron y miraron aquel lugar.
-¿Qué sitio es este?- preguntó Adrien y Rolo negó con la cabeza.
-Ni idea. Nunca había escuchado de una cámara como esta, no creo que siquiera estén en los registros.
-¿Y esto?- preguntó Xóchitl y todos miraron un enorme mural a color en donde aparecían cinco guerreros, y sobre de ello un hombre con el penacho emplumado.
-Quetzalcóatl.- dijo Rolo tocando el mural.- No hay duda en eso, los colores verde y azul como el quetzal, la corona, es claro que es él.
Marinette vio con claro interés a dos de los guerreros. Un hombre con pintura roja y puntos negros y una mujer que parecía tener una cabeza de gato negro. Adrien estaba igual de sorprendido y recordó la historia de Plagg.
-No manches. ¿Saben dónde estamos?- preguntó Rolo.- Esto debe de ser el descubrimiento arqueológico más grande. ¡Una cámara secreta!- su voz hizo eco en el lugar, cuando de repente comenzaron a sentir un aire frío.
-Brr. ¿Quién prendió el aire acondicionado?- preguntó Fabián. Adrien se volteó y sobre el lago, vio la fantasmagórica figura de una mujer de largas vestiduras blancas antiguas, cabellos largos y negros y que flotaba formando una densa niebla.
-Amm… ¿ella?- todos se voltearon y palidecieron en un segundo. La mujr fue alzando su rostro poco a poco.
-Ayyyy mis hijos… ¡AAAAAAYYYY MIS HIJOOOOOOOOS!
-/¡AAAAAAH LA LLORONA!/- gritaron los tres mexicanos que tomaron las manos de sus amigos y echaron a correr. El espectro fue hacia ellos abriendo su boca en un lamento fantasmal.
-¡¿Quién es esa?!- preguntó Adrien a Fabián.
-La Llorona es el fantasma de una mujer de la época antigua. La leyenda cuenta que ahogó a sus hijos después de la infidelidad de su marido y que vaga lamentándose por los cuerpos de agua o los alrededores.- explicó Rolo.
-¿Y qué pasa si nos atrapa?- preguntó Marinette.
-¡No quieres eso, créeme!
Los cinco corrieron y Marinette miró hacia atrás, la boca de la mujer se abrió tanto que ella soltó un grito, sin embargo, se tropezó y cayó al suelo siendo alcanzada por el espectro que la cubrió por completo.
-¡MARINETTE!
-¡ADRIEN!
Después todo se volvió oscuro… Cuando Marinette despertó, se vio detrás de la cascada. No había rastro de La Llorona, pero se sintió un poco mareada.
-Marinette, ¿cómo te sientes?- preguntó Tikki que salió del bolso.
-Dame un minuto y te digo.- de repente un brillo en el fondo de la cueva llamó su atención.- ¿Qué es eso?- Marinette se acercó a este y encontró otra cámara cubierta de polvo dorado, y en medio de esta una caja de piedra con tres símbolos.- Esto parece… ¿una caja de los miraculous?
-¡Claro que lo es!- exclamó Tikki sorprendida.- Yo la conozco. Yo estuve en esta época junto con Plagg. Ábrela, Marinette.
-Me gustaría mucho escuchar la historia de mis ancestros.- dijo la joven con una sonrisa y abrió la caja, allí había tres joyas, un brazalete de piedras de ágata con una joya ambarina rodeada de broches de plata, un collar de plumas azules y blancas con una gema azul, y una arracada de oro y jade con una piedra verde. Las tres joyas brillaron a la vez y Marinette se cubrió los ojos unos momentos para poder ver a tres pequeños kwamis un tanto… diferentes.
-¡ROAAAAR! Hace ya tiempo…- bostezó un kwami que parecía un jaguar con manchas verdes pero tenía en de su espalda algo similar a un caparazón de tortuga, sus grandes y sesgados ojos verdes tenían pintados una línea verde miraron a sus compañeros.- Chicos, ¿listos para salir?
-Oh, ya quiero ver que tanto ha evolucionado la música, ¿cuánto tiempo habrá pasado?- preguntó una kwami de plumaje azul que no paraba de aletear con sus pequeñas alas, su pechito era blanco con un símbolo de corazón rosa en el centro y una colita larga con plumas blancas, celestes y rosa, sus ojos marrones de grandes pestañas parpadearon un par de veces, y al final, un kwami similar a un perro se estiró, era como el xoloitzcuintle de Rolo, pero este tenía manchas doradas esparcidas, patas de ciervo y astas en su cabeza, al abrir sus ojos de color ambarinos sonrió a sus compañeros.
-¿Pero quién nos ha despertado?- todos voltearon a ver a Marinette que saludó con una sonrisa tiesa y un movimiento de mano torpe.
-Eh, hola… yo….
-¡CHICOS!- gritó Tikki.
-/¡TIKKI!/- los cuatro se abrazaron.
-¿Y dónde está Plagg?- preguntó el kwami de xoloitzcuintle.
-Sí, ¿cuándo veremos a ese apestoso?- preguntó el jaguar.
-Shh, anda por aquí, muy pronto.
-Eh… ¿Qué pasa aquí?- preguntó Marinette.
-Déjame te los presento. Ellos son mis primos, se llaman alebrijes. Ellos son Kawil, Iktan, y K´ay Nicté.- dijo señalando al alebrije del perro, jaguar y colibrí.- Los alebrijes son una mezcla de dos o más animales.
-Nos alegra mucho verte Tikki, ¿pero por qué nos despertaste?- preguntó K´ay Nicté revoloteando alrededor.
-Fuimos traídos hasta aquí por un fantasma. Y que no quiero volver a ver en mi vida.- explicó Marinette.
-Oh, ¿te refieres a Tonantzin?- preguntó Iktan.
-¿Tonantzin?
-Tonantzin era nuestra guardiana. Y así lo ha sido desde siempre, ahuyentando y buscando a nuestros nuevos portadores.
-¿Cómo?
-Tonantzin fue la madre de nuestros primeros portadores.- explicó Kawil bajando sus orejitas. Ellos fueron guerreros de Quetzalcóatl y pelearon hace mucho tiempo en innumerables guerras pero… tras la llegada del nuevo mundo no les fue bien.- dijo lamentándose.- Es por eso que su espíritu tampoco descansa, porque no pudo superar la pérdida de sus hijos.- Marinette se sintió mal por la fantasma.
-Pero si te trajo aquí…- dijo Iktan.
-¡Entonces ha encontrado a nuestros nuevos portadores!- exclamó K´ay Nicté y soltó un hermoso canto de ave.
…
-¡Marinette!
-¡Marinette!
-¡Mari!
Sus amigos la buscaban, Adrien con mayor ahínco y Fabián se las había arreglado para hacer cruces con pedazos de madera que había encontrado. Sin notar que por encima de ellos, Marinette los veía por un pasaje secreto.
-Me están buscando.
-¡Marinette chulaaaaa~!- gritó Fabián en un canto y K´ay Nicté se estremeció.
-Puedo sentir su alma cantarina y libre como la mía. Me gusta.
-¡Agh!- gritó Xóchitl.- Cuando vea a ese espectro se va a arrepentir de lo que hizo. ¡Pondré su cabeza en una pila de agua bendita!
-Jujuju, mira nada más.- sonrió Iktan.- Un alma guerrera y salvaje.
-Calmémonos todos.- dijo Rolo.- Marinette no debe estar lejos, todos juntos podremos encontrarla con o sin Llorona.
-Un líder nato.- sonrió Kawil.- Este chico me gusta.
-Si su guardiana me trajo a ustedes… ¿es porque son necesarios?- Tikki lo pensó.
-En la antigüedad hubo muchas guerras. Y la última vez que pelearon fueron en las guerras y por… Buluc Chabtan.- todos ahogaron una exclamación.
-¿Quién?- Tikki miró a sus primos y comenzó el relato.
-Buluc Chabtan era un ente considerado el dios de la guerra. Por muchos años fue venerado por los guerreros como un dios importante, sin embargo, en la época de paz de Quetzalcóatl este vio con malos ojos al soberano ya que quería que siempre hubiese guerras. Todos lo sellaron para que nunca más volviese pero eso le costó caro a su pueblo que perdió a su rey que usó todas sus fuerzas.
-Y después de la conquista nos ocultaron pero Tikki y Plagg se perdieron.- dijo Kawil.
-Fuimos de un lado a otro. Ya verán como es afuera.- dijo Tikki.
-¿Y cómo hago para llegar a donde ellos?- preguntó Marinette.
-Al final del pasillo hay una resbaladilla, llegarás con ellos y al fondo del pasillo a la izquierda encontrarás unas escaleras que los llevarán por los pisos.- explicó Kawil.
-No vayan al de la derecha.- advirtió Iktan.- Es un pasaje muy peligroso.
-¿Hay trampas?
-Peor.- expresó K´ay.- Los antiguos baños, nadie los ha usado en siglos pero mejor prevenir que lamentar.
Marinette hizo caso y al llegar al final del pasillo se deslizó sobre la resbaladilla con los kwamis en su bolso. Casi de inmediato chocó con Adrien y ambos cayeron al suelo.
-¡Marinette!- el rubio la abrazó.- Me alegro que estés bien.- ella sonrió con las mejillas arreboladas pero tuvo que reaccionar cuando notó las miradas de sus amigos.
-Sí, logré escapar. Y encontré una salida. Vengan, síganme.
-¡Eres bárbara Marinette!- exclamó Rolo. La joven sonrió y se encaminaron a la salida con sus nuevos acompañantes.
…
Gabriel miró las antiguas inscripciones con gran interés, parecían hasta mejor cuidadas que las del museo, y vio al pequeño ente que le sonreía amable.
-Entonces si consigo la corona y la traigo aquí, podré liberar al ejército dorado y estos me obedecerán.
-Ciertamente elegido. Seguirán sus órdenes, aparecerán a su mandato y harán realidad sus deseos. Sólo tiene que llevar la corona a la punta de este templo y romper el sello que tiene.- Gabriel sonrió.
-Bien, eso me gusta. Un ejército a mi disposición para así conseguir el miraculous de Ladybug y Chat Noir, me estoy llevando más por lo que vine a buscar.
Un sonido llamó la atención de este y Yaya Xoot se ocultó entre las sombras. Los chicos aparecieron en una esquina por las escaleras, completamente exhaustos.
-¿Adrien?
-¿Padre?- Adrien corrió a donde su padre.- Estás bien, me asusté mucho…
-Estoy bien, hijo. ¿Pero cómo llegaste aquí?
-También nos caímos señor.- explicó Marinette.- Pero encontramos las escaleras para salir.
-Bien hecho. Ya me estaba sintiendo claustrofóbico.
-Vamos, padre, salgamos de aquí.- todos comenzaron a subir las escaleras, mientras que Yaya Xoot entrecerró sus ojos y desapareció en la oscuridad.
…
La noche al fin llegó y Marinette se puso su pijama. Había sido toda una experiencia aunque esperaba no volver a repetirla.
-Cielos, qué día.- suspiró.- Fantasmas, alebrijes, y creo que el padre de Adrien me odia.- dijo con pesar ocultando su rostro con sus manos.
-No digas eso.- dijo Tikki.- Todos vieron claramente que fue Lila la que te empujó.
-Ya, pero Lila sabe cómo zafarse de esas situaciones.- suspiró lista para dormir, miró las joyas de los alebrijes que habían vuelto a estas apenas y salieron del templo.- Me pregunto por qué el fantasma creyó que debían despertar. ¿Qué clase de peligro es el que advierte?
-Los guardianes siempre son enigmáticos, deberías de preguntarle tú misma.
-Sí. ¿Qué tal si hacemos una visita? Pero si comienza a gritar saldré corriendo.- Tikki se rio y Marinette se transformó.
Rolo estaba jugando con su celular cuando notó a la heroína de rojo por el techo de su casa.
-¿Esa es Ladybug? ¿Qué hace aquí en México?- envió un mensaje a sus nuevos amigos, al parecer iban a tener una pequeña aventura nocturna.
Recorrió las calles decoradas con papeles y adornos en verde, blanco y rojo y algunas con el escudo del águila devorando a la serpiente. Se tomó su tiempo en el recorrido. Rolo tenía razón, había partes de la ciudad que se veían deterioradas siendo los barrios pobres pero tampoco estaba tan mal. Algunas personas estaban despiertas, charros preparándose para las fiestas de mañana. Pasó cerca del elegante hotel donde Adrien estaría alojado, suspiró con cierto anhelo antes de sacudir su cabeza lista para seguir su camino. Adrien sin embargo, le pareció ver a Ladybug pero esta ya había desaparecido. Adrien ya en su pijama se sentó en la cama donde Plagg se estaba devorando un queso que se hacía tiras como si fuese espagueti.
-Cuéntame más sobre los Ladybug y Chat Noir de aquí.
-¿Qué más te puedo decir? Fueron valientes, fuertes y unos tontos enamorados.- de repente los dos escucharon que tocaron a la puerta.
-Oh, Adrien~- Lila volvió a tocar.- Me gustaría platicarte sobre algunas ideas que tengo para la sesión de mañana.
-Creo que ya va siendo hora de escapar. Plagg, Transfórmame.- tras su transformación escapó del hotel dejando bien atrancada la puerta con una silla del hotel, pero casi enseguida recibió una llamada de Ladybug.
-Chat Noir, ¿me respondes?
-Afirmativo, ¿qué ocurre?
-No lo vas a creer. Pero he visto a Shadow Moth en México.
-Espera. ¿Estás aquí en México?
-Sí, eh… sólo me di una vuelta por… ¿las fiestas?
-Miau, dos grandes genios piensan igual. Yo vine aquí por la comida.
-¿También estás? Digo, ¡es fantástico! Te daré mis coordenadas, veremos qué se tiene Shadow Moth esta vez entre manos.- cortaron la comunicación y Chat Noir se dirigió a donde Ladybug, sin notar al trío que parecía perdido en sus bicicletas.
-Admítelo, ya nos perdimos.- dijo Fabián que estaba en su traje de charro.- Me salí del ensayo con la ilusión de ver a una súper heroína.
-Tranquilos, estoy seguro que vamos por el camino correcto.- dijo Rolo que miraba hacia arriba.
-¿Y cómo estás tan seguro?- preguntó Xóchitl un poco malhumorada.
-¡Por eso!- señaló a Chat Noir.- ¿Ven? Se los dije. Vamos.- siguieron al héroe en sus bicicletas.
Ladybug aguardaba a su compañero, observan el Museo de Antropología cuando las alarmas sonaron. Shadow Moth salió del lugar llevándose el penacho de Moctezuma.
-¿Por qué querría esa corona?- dijo mirándolo irse veloz en dirección al Templo Mayor.
Shadow Moth sonrió al tener la corona entre sus manos y al llegar a la punta se encontró con que aquel kwami le estaba esperando.
-El momento ha llegado. Porte la corona y destruya el sello que impide que su ejército sea liberado.
-Al fin. Tendré más poder para hacerme de los miraculous. Nadie podrá detenerme.- se puso la corona y caminó hacia el altar cuando el yoyo de Ladybug se enredó alrededor de él.
-No tan rápido.- lo alzó en el aire y este cayó duro en una lateral del templo.- No sé qué tienes pensado, Shadow Moth. Pero sea lo que sea no debe ser nada bueno viniendo de ti.
-¿Cómo rayos es que estás aquí?
-Llámalo el destino, ya que siempre vamos a estar allí para arruinar tus planes.
-¡Insolente!- escuchó la vocecita del kwami que ella no había notado y que le atacó en la cara haciendo que ella soltara a su enemigo y este la atacara directamente con un golpe que pudo bajarla varios niveles del templo. Ladybug se recuperó rápidamente.- Nadie debe interrumpir el ritual. ¡AAAAARGH!- fue contra ella pero el bastón de Chat Noir le dio justo en la frente mandándolo hacia el altar como una bola de billar.
-Un kwami rabioso. Eso es nuevo.
-¡Chat! Llegaste… ¿y eso en tu cara es salsa?
-Me comí un tlacoyo de camino.- Ladybug hizo mala cara y luego se pusieron en posición de ataque al mismo tiempo que Shadow Moth.- Vaya, lindo plumero. ¿Es que no te bastan con las plumas que ya te cargas? Las fiestas son hasta mañana.
-No tengo tiempo para lidiar con entrometidos como ustedes.
Yaya Xoot abrió los ojos que brillaron en un intenso color rojo y de la sombra del templo reflejada por la luna una figura monstruosa se alzó y atrapó a los dos héroes desde atrás. Shadow Moth sonrió y corrió hacia el altar.
-Rompa el sello y libere al ejército que pondrá fin a esto.- sobre el altar se veía un sello antiguo que apenas y se notaba por el paso de los años sobre la roca. Sacó su daga y la alzó a lo alto.
-¡Aparezcan ante mí, soldados!- enterró la daga y el altar se partió en dos y la diadema que tenía el penacho brilló en un color dorado que le hizo tener una jaqueca al villano, pero no sólo a él, Ladybug y Chat Noir sintieron como si una corriente eléctricas los hubiese atravesado.
-¿Qué fue eso?- preguntó el felino.
-No lo sé… pero no creo que sea bueno.
Una intensa luz roja salió de las profundidades del altar y el villano retrocedió cubriendo su rostro. Ladybug y Chat Noir intentaron zafarse pero les era difícil. Aquella sombra los tenía bien sujetos. O al menos así fue hasta que algo lo golpeó en la cabeza. La sombra se volteó y vieron a los tres chicos con piedras en mano.
-Hey grandote. ¿A qué vienes por nosotros?- le retó Rolo. La sombra se dirigió a los tres jóvenes que parecían dispuestos a lanzar piedras al verlo acercarse. Chat Noir les gritó.
-¡Salgan de aquí! ¡Esto no es seguro!
Pero ellos permanecieron, la sombra se fue acercando más hasta que Rolo gritó.
-¡AHORA!- Fabián y Xóchitl esquivaron aquel ser y Rolo pasó por entre sus piernas, tomando el yoyo de Ladybug que estaba en su mano. Ladybug aun sujetaba el hilo y Rolo lo pasó entre Fabián y Xóchitl, cada uno corriendo alrededor de aquel ser hasta que este no pudo caminar más y cayó al suelo soltando a los héroes y desvaneciéndose.
Los tres chocaron puños, al menos hasta que vieron aquel brillo rojo intensificarse y un nuevo temblor se sintió en toda la ciudad. El Templo Mayor comenzó a partirse a la mitad desde arriba hasta abajo y los héroes alejaron a los chicos lo más posible.
Shadow Moth permaneció en una de las mitades, viendo en la abertura a decenas de seres comenzar a subir, eran esqueletos, esqueletos oscuros con armaduras y ojos rojos como llamaradas.
-¿Qué es esto? ¿Este es mi ejército dorado?- la pequeña risa del kwami le hizo girarse ante él.
-No tu ejército. ¡MI EJÉRCITO!- gritó con una voz grave y este comenzó a cambiar, volviéndose más grande, tanto como el templo y quedando sobre este. Era un ser con armadura negra, un hombre grande de piel negra como el ébano, su armadura tenía dos picos enormes en los hombros, uno más grande que el otro, como un guerrero antiguo su casco tenía la forma de un esqueleto, y tenía una pintura plateada en línea que atravesaba su rostro, dividía su barbilla, y decoraba por encima de sus párpados. Abrió sus ojos y estos se mostraron de un color rojo intenso, sin iris alguno. Y de las profundidades de ese infierno, se alzó hacia él una lanza de punta de plata y que estaba decorada con huesos y cráneos de sus víctimas. Aquel ser rio y miró a Shadow Moth que seguía sin salir de su estupor.- Gracias por liberarme de mi maldición, ingenuo.- rio grave y el villano retrocedió un poco.
-Esto… ¿qué significa esto?
-Yo soy Buluc Chabtan. Dios de la muerte y de la guerra. Por siglos estuve en aquella maldita forma. Esperando a que esos dos arribasen en estas tierras y que un incauto viniera a con la corona de plumas y así rompiese el sello que me aprisionada a mí y a mi ejército. Tuve que esperar mucho, ¡SIGLOS! Porque los pobladores entregaron la corona a voluntad con la condición de que nunca regresara a estas tierras y esa promesa tardó mucho en que quedara en el olvido. También necesitaba que los que hicieron el sello estuviesen aquí. Todos los miraculous que me aprisionaron y que ahora nada más dos tienen portadores.- se burló.- Y ahora, libre al fin, volveremos este mundo un lugar de fuego y muerte, ¡JAJAJAJAJAJA!- su risa hizo eco en todo el lugar.
-No… ¡No te dejaré!- tiró el penacho a un lado, pensando en su hijo le atacó, pero este lo atrapó entre sus grandes manos.
-Siéntete honrado débil mortal. ¡Tú serás el primero de muchos!- abrió su boca y de Shadow Moth salió un humo morado que entró en él y dejó caer a Shadow Moth como una muñeco de trapo en el interior de su boca tragándolo.- Delicioso. Aunque las almas de los inocentes son más dulces.
Cuando todos vieron eso escondidos en las columnas de piedra Xóchitl se dio la vuelta primero.
-Yo me voy.
-Te sigo.- dijo Fabián que también se dio la vuelta.
-¡Esperen! Pueden ayudarnos con detenerlo.
-¿Pueden?- preguntó Chat Noir confundido y Ladybug entonces les mostró a los tres las tres joyas.
-Estas joyas fueron usadas por los antiguos portadores de estas tierras que lograron derrotar a Buluc Chabtan hace siglos.- les dio a cada uno una de estas.- Y es hora de que nuevos protectores se alcen para volver a vencerlo. ¿Podemos contar con ustedes?- preguntó Ladybug y Rolo boqueó un poco antes de responder.
-Estás pero si bien ¡Lorenza!- le dijo sin poder creerlo.- Ni loco voy a pelear con esa cosa.
-Ni yo.- dijo Fabian al ver el ejército salir reptando como insectos.- Yo no soy un héroe, soy músico.
-Me gusta pelear, pero esto… olvídense de mí.- dijo Xóchitl. Ladybug iba a decirles algo pero un nuevo temblor los hizo cas caer al suelo y miraron que el templo había caído por completo partido a los costados.
-Vamos, Ladybug. Veremos qué podemos hacer.- dijo Chat Noir listo para lanzarse al ataque. La mariquita miró a los chicos y les sonrió comprensiva.
-A veces sólo hay que dar un salto de valentía para hacer grandes cosas.- habló en español y luego miró a su felino compañero.- Vamos Chat.- este asintió y se adentraron al campo de batalla. Ladybug había dejado caer las joyas, ellos las tomaron pero dejando corrieron del lado contrario.
…
Buluc Chabtan caminó con su ejército a los costados, lucían como muertos vivientes pero estos hacían sonidos rasposos y se movían de forma caótica.
-Vamos mi ejército. Vayan y destruyan todo, recolecten almas para mí.
-¡No lo creo!- gritó Ladybug que junto con Chat Noir le golpearon en la cabeza al mismo tiempo. El dios oscuro apenas y se movió y miró a los jóvenes frente a él.
-Los sucesores de Mistontli y Mikazoyolin. Interesante.
-Así es feo.- le provocó Chat Noir.- Y te vamos a enviar del lugar de donde viniste.
-No me volverán a vencer una segunda vez, ustedes no tienen lo necesario y son sólo dos. ¡A por ellos!
El ejército los atacó, pero Ladybug y Chat Noir esquivaron los ataques de sus armas herrumbrosas, golpearon fuerte, y con cada golpe estos se hacían polvo, sin embargo comenzaron a notar que cada vez que eliminaban a uno este volvía a reconstruirse o unir sus miembros con otro esqueleto. También notando que el ejército avanzaba hacia la ciudad.
-Necesitaremos ayuda.- dijo Chat Noir y Ladybug asintió.
-Lo sé. Estoy en ello.- intentó llamar a Alya, pero en ese lado del mundo, Alya seguía dormida después de una fiesta salvaje con los kwamis y Nino. Tuvo que desistir cuando más de esas cosas le atacaron.
…
Los tres chicos miraron sobre una azotea a ese ejército adentrarse en la ciudad. Todo el mundo había despertado por el primer temblor y había salido de sus casas sólo para encontrarse con que no era un temblor. Todo el mundo comenzó a correr.
-Esto es una pesadilla.- dijo Xóchitl y Fabián le pellizco.
-No, es real mamacita.- se ganó un zape de su parte.
-¿Cómo piensan acabar con esa cosa solos?- preguntó ella y Rolo se acercó a la orilla de la azotea.
-Tal vez… nosotros también debamos pelear.
-¿Se te fue la cabeza panzón?- preguntó Xóchitl.- Nos van a hacer pomada.
-Bueno… tal vez. Pero tampoco lo sabemos.- dijo este.- Ellos necesitan ayuda y si esas cosas siguen por las calles… no quiero pensar que lleguen hasta mi casa. Mis abuelos, mis padres, mi hermanito…
-Mis tíos, mi mamá.- dijo Fabián y Xóchitl también pensó en su familia.
-Mi papá y mis abuelos…- Rolo se puso frente a ellos y sacó el brazalete.
-Y todos nuestros amigos, toda nuestra ciudad y país. Si no actuamos entonces todo estará perdido. Debemos hacerlo por nuestro bien y por nuestro México que, a pesar de que puede ser un tanto caótico, lo queremos. No quiero ser un cobarde que se echa para atrás. Quiero dar ese salto.
-Compa, estás loco.- sonrió Xóchitl.
-Pero te seguimos.- dijo Fabián que golpeó su hombro.
Los tres se pusieron las joyas y los tres alebrijes salieron ante sus nuevos portadores. Kawil sonrió.
-Nos honra estar a la presencia de grandes guerreros.
-Aww, ¡qué moshos!- expresó Xóchitl tomando a Iktan entre sus manos.
-Son alebrijes.- notó Fabián y K'ay Nicté cantó en su hombro.
-Ni más ni menos.
-Jóvenes guerreros.- se escuchó una voz femenina detrás de ellos y al girarse vieron a la mismísima Llorona, todos gritaron casi a punto de llorar pero los alebrijes les tranquilizaron.
-Tranquilos, la guardiana está de nuestra parte.- dijo Kawil y notaron que la fantasma no se veía tan aterradora, más bien sólo brillante y translucida.
-En este momento su tierra les necesita.- dijo Tonantzin.- Para poder derrotar de nuevo a Buluc Chabtan deberán llevar a la corona y a este hasta las antiguas aguas sangradas.
-¿Dónde?- preguntó Fabián y Rolo comprendió.
-¡Xochimilco!
-Allí con la ayuda de la mariquita y gato negro deberán derrotar al malvado dios de una vez por todas en sus aguas que le purificarán cuando unan fuerzas en el altar.
-Cuente con nosotros.- dijo Rolo y la guardiana sonrió.
-Bien, yo intentaré de llevarles la corona, sus alebrijes les guiarán de ahora en adelante. Sólo llámenlos y digan Ascender.- los chicos se miraron unos momentos y asintieron.
-Kawil ¡Ascender!- el alebrije fue absorbido por el brazalete que liberó un brillo dorado y plateado que se extendió por todo su cuerpo en líneas hasta cubrirlo por completo y desaparecer al moverse. El traje en sí era de color plata, pero por encima de los hombros y los antebrazos era de color dorado, así como sus piernas y en la punta del pie y talón aparecieron espolones gruesos de bronce. Su cabello atado se volvió más largo hasta mitad de espalda y en su cintura aparecieron dos varas medianas, las tomó haciéndolas girar entre sus manos y juntándolas frente a él, haciendo que estas revelasen dos implementos a los lados parecidos a astas hacia afuera. Sus ojos cambiaron a un color ambarino y su antifaz que era dorado con una línea plateada por debajo.
-K'ay Nicté. ¡Ascender!- la pequeña alebrije soltó un canto gustoso que resonó en la energía azul y blanca que cubrió a Fabián que sacudió sus brazos revelando su traje azul y colgando sobre sus brazos largas plumas azules de punta blanca, el frente de su traje era blanco así como sus muñequeras. Frente a él apareció una vara de su tamaño que al tomarla hizo aparecer una punta de energía rosa. En un ágil movimiento la lanza quedó detrás de él y pasó su mano por su rostro y cabello, quedando su cabello hacia el lado derecho cambiando a un color blanco. Sus ojos cambiaron a un color azul y su antifaz se formó, de la mitad superior azul y abajo blanca con un pico negro, y a los lados dos pequeñas esferas rosas.
-Iktan. ¡Ascender!- el alebrije rugió gustoso y una energía verde y de color negro que la cubrió. Golpeó el suelo y la energía se dispersó mostrando un traje de color verde pero en sus manos, hombros, espalda y piernas hasta las rodillas parecía tener una especie de protectores negros, el frente de su traje era color ocre y cuando alzó su mano a un costado apareció un arma similar a una gran paleta de madera que al poner frente a ella a su costado aparecieron redondos filos de jade y en medio de la parte superior se gravó en fuego el rostro de un jaguar. Maniobró con la pesada arma que no le pesaba nada y tras un salto de lado colocó el mazo detrás de su espalda y su cabello cambió de color a un rubio. Sus ojos cambiaron a un color verde y su antifaz se formó, siendo ocre con puntos negros en línea debajo de sus ojos y una delgada línea verde debajo de estos.
Los tres estaban listos para pelear.
…
Ladybug y Chat Noir apenas y podían contener a ese ejército y se regeneraba más rápido de lo que ellos podían destruirlo.
-No podemos seguir así por mucho tiempo.- dijo Chat Noir.- Necesitamos un plan.- Ladybug sabía que tenía razón, no podían seguir así.
-Tienes razón. ¡Lucky…!
No pudo siquiera lanzar su yoyo cuando uno de los esqueletos la tomó de la mano, ¿en qué momento se habían acercado tanto a ellos? Habían llegado por detrás teniéndoles una trampa. Chat Noir intentó quitárselos de encima pero eran demasiado.
-¡Suéltenme sacos de huesos!
-¡Chat Noir!
-¡Ladybug!
Iban a ser enterrados entre la multitud, apenas logrando verse el uno al otro sin poder siquiera tomar la mano de su compañero, y entonces… alguien cayó en medio de ellos y por la fuerza del impacto los esqueletos fueron hechos pedazos. Xóchitl puso su mazo sobre su hombro y Rolo y Fabián aparecieron colocándose a su lado.
-¿Empezaron la fiesta sin nosotros?- preguntó Rolo con una sonrisa a Ladybug que sonrió a los chicos.
-Por un momento pensé que no vendrían.
-Lo pensamos bien y hemos decidido que esto de ser héroes tiene sus beneficios.- dijo Fabián.
-Poderes, trajes geniales, romperles la mandarina en gajos a los malos.- dijo Xóchitl.
-Y nadie se mete con nuestra gente.- tronó los dedos Rolo y al ver al ejército acercarse todos pegaron sus espaldas en un círculo.
-¿Y cómo debemos llamarlos?- preguntó Chat Noir y pronto los cinco atacaron al ejército. Rolo golpeó a un par y a otros los atraía hacia él con su arma para golpearlos o empujarlos hacia otros.
-Yo seré Capaxori.
-¡Cadena!- invocó Fabián la punta de energía rosa de su vara y parecía que la lanzaría pero en lugar de eso la punta fue la que se separó unida todavía al arma, dividiéndose en cinco y entrando en un buen número de soldados mientras se entrelazaba entre sí sin dañarlos, al menos hasta que jaló hacia arriba de ellos y azotó contra el suelo a sus enemigos.- Yo quisiera algo más sencillo e internacional, llámenme Blue Feather.
-¡Ay tú!- se burló Xóchitl que golpeaba a quienes se acercaban a ella.- Te fuiste casi con los gringos.
-¿Y tú mi gatita?- ella golpeó con su maza a un grupo que terminó hecho pedazos.
-Soy Colmillo de Jade.
-Bien, ya el grupo presentado vamos a darle una lección a esos tipos.- dijo Ladybug y todos atacaron a la vez.
…
Buluc Chabtan apenas y podía creer lo que veía, el grupo se había formado de nuevo, así como en los viejos tiempos.
-No importa. Ellos nunca podrán con mi ejército y mucho menos sabrán la forma de derrotarme y sin la corona.- se volvió a donde debía estar la corona tirada entre los escombros, y vaya sorpresa fue al toparse con el espíritu de Tonantzin que recogió la corona.- ¡¿TÚ?!
-Sorpresa.- abrió la boca soltando un grito horripilante que hizo apenas y retroceder al dios. Y el fantasma huyó veloz de allí.
-¡TONANTZIIIIIIN!- esta vez el dios no podía quedarse atrás. La alcanzaría costase lo que costase.
…
En el centro de la ciudad, las personas intentaban resguardarse mirando por la televisión lo que estaba sucediendo. Un grupo de héroes que intentaban contener la amenaza.
Se les pide a los ciudadanos que no salgan de sus casas y cierren todas sus puertas y ventanas.
Los abuelos de Marinette miraron aquello y Pablo ya venía cargando tablas.
-Muy bien, vamos a resguardar este lugar. Llamaré a los vecinos para que vengan a ayudar.
-Bien dicho, no podemos dejar que esas cosas entren y se lleven a alguien.- asintió Roland que tomó un par de tablas y martillo.- Gina, ve a con los niños y revisa que estén bien.
-Voy ya.- comenzaron a acomodar todo para bloquear las ventanas.
-Hey, Roland. ¿No te parece que esto es como en nuestros viejos tiempos?
-En nuestros tiempos no había monstruos o seres salidos de una película de terror. Bueno, casi, tus tías si daban miedo.- la risa de Pablo murió ante los gritos de Gina y su esposa.- ¿Qué pasa?
-¡Marinette y Rolo! ¡No están!- exclamó Gina.
-¿Cómo?- Pablo la vio mal y Gina parecía a punto de darle un ataque.
-No están en sus habitaciones. ¿Y si se los llevaron? ¿Y si una de esas cosas se los llevó sin que nos diéramos cuenta?
-Tranquila Gina, deben estar por ahí.
-¡Pablo! Préstame tu camioneta.- exigió Roland.
-La llevé al taller apenas vine. De haber sabido…- Roland apretó los puños. Sin vehículo, ni transporte, y su nieta Marinette afuera y quizás en peligro. Sólo le quedaba una opción.
…
La pelea se estaba llevando a cabo y comenzaron a notar que algunos ciudadanos también estaban metiéndose para defender sus hogares. Ladybug vio a un ama de casa abrir sus puertas, y golpear con una chancla a un par de esos espectros a los que hizo girar su cabeza.
-¡A MI CASA NO SE METEN!
-¡Dale más fuerte mamá!
-¡Con la plancha!
Un taquero hizo girar sus cuchillos en el aire antes de atraparlos y picar un chile toreado.
-¿Quieren un taco?- tomó el chile con una tortilla bien caliente en cada mano.- ¡Pues tráguense esta! ¡AAAAH!- ponía la caliente tortilla sobre las caras de esos espectros que, a pesar de no tener ojos reales, resintieron el ardor del chile más fuerte que las llamas de su interior. Chat Noir se deshizo de ellos.
-¿Uno de tripa?- preguntó el héroe en un español algo torpe pero el taquero se lo dio enseguida.
Capaxori entró en Tepito siendo seguido por un gran número de soldados pero al salir del otro lado los espectros ya no tenían armaduras y el héroe rio señalando detrás de ellos y viendo a sus habitantes vestir y usar ahora sus armas contra ellos.
Los luchadores que eran fanáticos de la lucha americana estaban siendo derrotados por los espectros, comenzando a arrastrarlos para llevárselos a su señor hasta que un puño se estrelló y atravesó el cráneo de uno. El Águila Azteca limpió su mano.
-Hora de demostrar lo que es la auténtica lucha libre.- dijo a sus camaradas que se lanzaron contra estos, que comenzaron a clamar clemencia ante tales llaves.
-¡Uno, dos, tres, FUERA!
Sobre los techos de algunas casas, varias personas comenzaron a lanzar lo que tenían en mano, incluso una anciana lanzó su dentadura que mordió el brazo de uno.
-Todo el mundo nos está apoyando.- dijo Chat Noir sorprendido.
-Claro. Te metes con uno de la raza y te metes con todos.- declaró Blue Feather. Fue entonces que notaron algo a lo lejos.
-¿Esa es…?- intentó decir Chat pero Ladybug le ganó.
-¡La Llorona!
-Y no viene sola.- dijo Colmillo de Jade al ver a Buluc a unos metros detrás pero cada vez ganando más ventaja.
Tonantzin sentía que estaba muy cerca de ella y ya casi no podía sentir los cuerpos de agua bajo la ciudad, pronto se desvanecería y se sentía débil. Al mirar vio la mano de Buluc sobre de ella y cerró los ojos pero este no la tocó, sino que los héroes ya le tenían sujeto entre todos.
-Ni lo sueñes.- Ladybug que tenía su yoyo sobre su brazo le soltó al ya tener su atención y se lanzó sobre de él colgándose de su armadura y pasando a un lado. Chat Noir no dudó en golpearlo con bastón en su ojo, el dios se quejó y retrocedió sólo para ser rematado por Colmillo y Capaxori. Y ya en sus piernas, Ladybug y Blue Feather las ataron y le hicieron perder el equilibro hasta que este cayó.
Todos celebraron su pequeña victoria, pero Buluc Chabtan no estaba para juegos. Sus puños golpearon la calle y esta tembló por completo haciendo levantar enormes terrones de tierra que separó al grupo. Se hincó en el suelo y con un movimiento de su brazo golpeó al grupo entero como si fuesen moscas.
-Ustedes no son nada. ¡Ni siquiera sus ancestros pudieron conmigo!- clavó su lanza al suelo y de las grietas lava comenzó a surgir y todos tuvieron que ir a terrenos más altos.- ¡Yo soy la destrucción! ¡Yo soy…!
-/¡YA CÁLLATE!/- gritaron los tres.
-Menudo monologo.- se quejó Blue Feather.
-Eso es taaaan anticuado. ¿Quién quiere escucharte?- le dijo Colmillo de Jade. Tonantzin estaba de tras de ellos y se acercó a Ladybug entregándole la corona.
-Deben ir a Xochimilco y colocar la corona sobre el altar sagrado. Allí deberán hacer que entre a las aguas y combinar sus poderes para así vencerlo de una vez. Los veré allí.- dijo desvaneciéndose en el aire. Buluc se alzó sobre de ellos dispuesto a aplastarlos.
-¡Chat!- gritó Ladybug sacando un macarrón especial.
-¡Listo!
-¡Cosmobug!
-¡Astro Cat!- tomando a sus amigos esquivaron el golpe. Buluc vio a los héroes escapar.
-¡Hey, feo! ¡Adivina qué dedo te estoy enseñando!- gritó Capaxori haciendo enojar más al dios. Gritó y de su espalda salieron dos enormes alas de murciélago.
Los héroes llegaron primero pero tenían que darse prisa. El lugar lleno de barcazas con flores reposaban tranquilos sobre las aguas oscuras .
-¿Dónde está el altar?- preguntó Ladybug.
-Déjenmelo a mí.- dijo Blue Feather que cerró sus ojos y luego los abrió, estos brillaron con intensidad.- ¡Visión!- miró a todos lados, incluso más lejos de lo que el ojo humano podía. Y en el fondo encontró una isla muy escondida y el altar cubierto de musgo.- ¡Allí!
Ladybug miró el agua y Chat preguntó.
-¿Cómo lo atraeremos hasta allá?
-Creo que ya es momento. ¡Lucky Charm!- en sus manos cayó una larga red de pescador. Miró alrededor, las barcazas, las flores, sogas, lo tenían todo.
-¡Tengo una idea! Todos recojan esas flores.
Buluc Chabtan llegó a Xochimilco. Sobrevoló el lugar con clara desconfianza, observando multitud de flores cubrir lo que antes había sido una parte importante de aquel lugar, pero no debía confiarse porque ellos estaban allí.
-¡Hey, feo!- le gritó AstroCat encima de él.- ¡Sorpresa!
-¡Vuelo!- gritó Blue Feather que gracias a su poder podía volar veloz tal como haría un colibrí, golpeando en la cara al malvado dios que enfurecido lanzó su lanza contra él que esquivó y cayó a tierra. Buluc fue a por su lanza nada más para encontrarse con el ataque de Colmillo de Jade que con agilidad trepó por su lanza.
-¡Garras!- le arañó la mano trepando por su brazo mientras corría en cuatro y saltó en el aire, haciendo una pirueta idéntica al Vuelo del Águila para atacar y logrando lastimarlo, pero cuando este iba a golpearle con su lanza, AstroCat fue más veloz y la salvó.
-¡Ardan malditos mocosos!- bolas de fuego fueron lanzadas desde su lanza y ellos esquivaron los ataques.
-¡Hay que destruir esa cosa o nos va a achicharran!- gritó Blue Feather.
-¡Yo los cubro!- gritó Colmillo.- ¡Protección!- una bola de fuego le dio directo pero entre el humo ella salió cubierta de pies a cabeza de los protectores ahora la cubrían por completo y sus ojos también eran protegidos por cristales verdes. Corrió hacia Buluc que siguió atacándola pero a pesar de los fuertes impactos que la sacudían siguió adelante. AstroCat se puso detrás de ella que recibía los ataques dándole espacio más que suficiente a que él llegara.
-¡Cataclysm!- tocó la lanza que se hizo polvo entre los dedos del dios. Comillo quitó la protección tras tantas sacudidas, casi hincándose más Blue Feather le ayudó a ponerse de pie. Enfurecido, Buluc los miró con ojos llameantes.
-Condenados críos. ¡No importa! Haré una nueva con sus huesos cuando termine con ustedes.- corrió intentando atraparlos pero ellos corrieron hacia el agua saltando el campo de flores y llegando hasta una trajinera cada uno.- Desde aquí igual puedo alcanzarlos y voy a hacerlos pedazos ¡JAJAJAJAJA!- pisó con desprecio las hermosas flores sólo para encontrarse con que había pisado la red y su pie se hundió en el agua.- ¿Qué?
-¡Coz!- gritó Capaxori desde detrás y cayó dándole una poderosa patada al villano en la parte trasera del casco. Este cayó al agua y las trajineras se movieron a los costados por las olas que se levantaron. El agua no era tan profunda, pero sí lo suficiente para cubrirlo a medias. Ladybug usó su yoyo para atarlo con los árboles de las islas cercanas y colocó la corona de plumas en el antiguo altar. Todos saltaron para llegar donde ella.
-¿Y ahora qué hacemos?- preguntó Chat Noir regresando a la normalidad y en esos momentos Tonantzin apareció entre una bruma.
-Unan sus fuerzas queridos niños, por el bien de este pueblo, ustedes denle la fuerza que necesita.
Ladybug pareció dudar un momento pero colocó su mano en el altar y un leve brillo rojo apareció y sonó como una nota musical. Chat hizo lo mismo obteniendo un brillo verde y otra nota, así que los chicos también pusieron sus manos obteniendo en cambio una sinfonía de sus colores variados y sonidos que comenzó a sonar por sí sola con el sonido más hermoso que alguna vez escucharon. Una melodía que tocó sus corazones. Todo Xochimilco se iluminó en destellos y luces de colores y el sonido se expandió hasta llegar a toda la ciudad dejando a sus habitantes asombrados ante tan belleza, incluso a Gorila que estaba junto con los luchadores destrozando al resto del ejército.
Cada pluma de la corona comenzó a emitir un brillo dorado que se intensificó hasta cegarlos, y de esta salió hacia el cielo iluminado por las luces casi celestiales un ave que extendió sus alas y sus plumas, un quetzal dorado que iluminó todo el cielo por largos segundos hasta que esta misma se hundió en las aguas. Las aguas brillaron por unos segundos pero de nuevo la oscuridad reapareció.
La mano de Buluc Chabtan los atrapó en su distracción, habiéndose hincado y jalado con el hilo todos los árboles que debían frenarlo.
-Tontos ilusos. Ahora devorare sus almas y machacaré sus huesos.- intentó levantarse por completo pero una mano igual de grande atrapó la suya desde las profundidades.- No… ¡IMPOSIBLE!
De las aguas apareció el mismísimo Quetzalcóatl alzándose majestuoso como el antiguo rey que era, esta vez más grande que su enemigo y más poderoso.
-No… ¡No! ¡NOOOO!- el rey apretó la mano del dios que soltó a los héroes que cayeron al suelo y lanzó al despreciable dios a lo más profundo del lago. Por primera vez Buluc Chabtan tenía miedo pero no había segundas oportunidades. El puño de Quetzalcóatl se alzó y cayó sobre su viejo enemigo acabando al fin con el malvado dios, liberando a todas las almas de aquellos a los que devoró alguna vez.
El agua se llevó a la orilla de una de las islas a Shadow Moth cuya alma regresó y este pudo respirar nuevamente.
El rey miró a los chicos y este redujo su tamaño hasta estar a la par con estos y mirando a su antigua amiga que le sonrió e hizo reverencia. Todos así también hicieron, apenas y conteniendo sus sonrisas ante lo que veían y fue que notaron a unas figuras que caminaron entre ellos, alzando la mirada y viendo para su sorpresa a los espíritus de los antiguos guerreros a lado de su rey. Mistontli y Mikazoyolin sonrieron a sus portadores mientras tenían sus manos entrelazadas. Luego, Quetzálcoatl miró a los tres chicos e hizo una pequeña reverencia.
-En ustedes ahora recae el futuro de este pueblo. Se los encargo mucho.- los tres no supieron qué decir y cuando Quetzalcóatl se enderezó les dio la espalda y caminó con sus guerreros por las aguas hasta desaparecer en el aire húmedo del lago.
-Miraculous Ladybug.
Ladybug dejó que el poder de la mariquita reconstruyera todo, pero nada se le haría más hermoso que las luces que vio en ese lugar.
-¡Waaaa! ¡Qué bello! Adoro los finales felices.- todos se giraron y vieron sobre la corona a un kwami en forma de quetzal, de plumaje verde, rojo y azul. Tonantzin rio.
-Bienvenido Zaázil. Todo el mundo espera conocerte.
…
Marinette llegó a la casa a pie. Abrió la puerta y se topó con todos abrazando a Rolo que intentaba separarse de su madre que le llenaba de besos.
-¡Ya mamá! ¡Estoy bien!
-¡Marinetta!- gritó Gina al ver a su nieta y la abrazó fuerte.- ¿Qué te pasó? ¿Por qué desapareciste?
-Lo siento abuela, es que… eh… yo… una de esas cosas…
-Ya me lo imaginaba y eso ya no importa. Lo importante es que estás aquí. Voy a llamar a tu abuelo para que regrese y…- ni siquiera pudo completar la frase cuando las puertas se abrieron en par en par dejando entrar la rugiente moto casi derrapando. Roland y Pablo que iba como copiloto estaban tiesos del susto.
-¡Eres un cafre! ¡Casi me da un infarto hijo de la guayaba!
-Al menos siempre conduje mejor que tú. ¡Marinette!- Roland fue a con su nieta y la abrazó.- Oh, Marinette, tenía miedo de que te hubiese pasado algo.
-No, no, estoy bien gracias a los héroes pero… abuelo, ¿condujiste una motocicleta para buscarme?
-Por supuesto. Por ti soy capaz de hasta pelear contra cualquier villano para rescatarte.- casi le dieron ganas de llorar y abrazó a sus abuelos feliz de tenerlos consigo y aliviada de que todo terminase bien.
…
El desfile de las fiestas patrias era algo fenomenal, aunque lo tuviesen que ver a la distancia ya que la cantidad de gente que había era demasiada. Marinette estaba feliz de ver a sus nuevos amigos juntos. Y estaba estrenando esa nueva blusa que compró en el mercado para la ocasión.
-¿En serio va a venir Adrien? Ya es tarde.- dijo Fabián.
-Tranquilos, ya va a llegar.- tranquilizó Marinette.
-¡Chicos!- Adrien llegó corriendo a donde estaban y detrás de él estaba el señor Agreste con su guardaespaldas y Lila casi escondida tras el señor Agreste.- Disculpen la demora, pero es que mi padre tiene algo que decirles.
-Buen día, muchachos. Señorita Dupain-Cheng, me gusta su vestuario para la ocasión.
-Gracias señor.
-Bien, me gustaría ir al punto. Debido a ciertos inconvenientes.- dijo mirando a Lila que ya parecía angustiada.- He decido hacer una sesión de fotos distinta a lo programado y quisiera que ustedes formaran parte de ello.
-¿En serio?- preguntó Marinette sin poder creerlo.- ¡Será un honor! ¿Qué dicen chicos?
-Adelante pues.- aceptó Rolo sin problema y Fabián y Xóchitl asintieron. Lila boqueó varias veces.
-P-Pero… ellos no pueden estar en una sesión. Mírelos, ellos son... tan autóctonos.- habló con desprecio pero el señor Agreste ni siquiera la miró.
-He encontrado en esta cultura una chispa de… no sé cómo decirlo, vivacidad que es difícil de describir. Así que quiero intentar plasmarlo.
Lila intentaba tragarse su coraje y Xóchitl se rio a lo bajo.
-Uy, qué feo suena ese rechinar de dientes desde acá, niña fresa.
-¡Mira tú india mugrosa…!
-¡Señorita Rossi!- le regañó Gabriel.- Será mejor que se quede en el hotel, después de todo usted dijo que no le gustaba estar por los alrededores y puesto que su presencia ya no es necesaria mandaré a que esta tarde usted se marche en nuestro jet privado primero.
El rostro de Lila fue un poema que Marinette quiso recordar por mucho tiempo, lástima que no pudo sacarle foto. Sin poder decir nada más Lila se dio la vuelta y regresó rabiando. Gabriel sonrió al grupo que estaba dispuesto a comenzar.
El resto del viaje fue diversión y cultura. En las fotografías que harían furor en Paris aparecería Adrien con un traje de charro junto a Fabián, en una cocina con Marinette y Rolo que miraban los diferentes chiles con una aparición estelar de Pelusa, que rato después apareció sólo con Adrien, y junto a Xóchitl y su padre el Águila Azteca, y Gorila esta vez saldría en el fondo usando una máscara de luchador que se la había ganado a creces junto con el respeto de los luchadores.
Adrien se fue primero y Marinette siguió con su viaje, sabiendo que ese país ahora estaría a buen recaudo de aquellos héroes que marcarían un futuro más brillante para su país y para ellos mismos, con la guía de Tonantzin y de Zaázil, cuya corona fue reemplazada por otra idéntica que la fantasma tenía después de siglos. Estaba segura que un gran futuro les esperaba a sus amigos y a ese país, y en unos años México pasaría a ser un país de primer mundo algún día.
Fin.
…
Marinette llegó a la casa de Alya, ansiosa de contarle toda su aventura y entró apenas esta le abrió.
-Hola Alya, ¿te fue bien? ¡Tengo tanto que contarte!
-¿Eh? ¿Marinette? P-Pero pensé que llegabas dentro de una hora.- habló nerviosa.
-El vuelo llegó antes.- fue a su habitación y al abrir la puerta los kwamis le dieron una cálida y afectuosa bienvenida.
-/ ¡Guardiana!/
-Chicos, yo también los extrañé.- dijo sintiendo que casi la sacaban de la habitación sin siquiera darle tiempo a verla, todavía había quedado confeti y tazones de botanas desperdigados por ahí. Alya tomó el bolso que ella le dio en su momento y metió la caja de los miraculous antes de que ella notase el desastre y que Nino estaba en su armario con un montón de cosas de la fiesta que metieron en último segundo.
-Listo, aquí tienes, me alegra que llegaras pero estoy segura que ya quieres irte a casa a con tus padres.- los kwamis entraron a la bolsa y Marinette le tendió otra.
-Eh, claro. Te traje un recuerdo de allá, tengo tanto que contarte.
-Que dulce, pero será luego, mis hermanas no tardan en venir y debes irte, hablamos luego. Bye amiga.- la sacó casi a rastras del lugar y un segundo después Nino al fin cayó con todas las cosas de la fiesta. ¡Menuda salvada!
