La mañana ya había empezado hacía bastante rato, como era normal, el ruido en la casa Loud no cesaba. Pero en lo alto de su litera, Luna Loud se revolvía entre sus sábanas. Se negaba a despertarse. No quería que el día anterior hubiese sido real. No podía ser cierto.

Eso deseaba fuertemente, pero la boca seca, el picor de sus ojos por el llanto y el dolor de cabeza causado por las grandes cantidades de alcohol que ingirió le decían que todo había pasado realmente.

- Todo ha terminado. Sam me dejó. Nos divertíamos mucho juntas, SÉ que nos divertíamos. Pero ella cree que mi ritmo es demasiado alto. Oh shit!

Y para colmo, estaba ese extraño sueño que había tenido. Era normal el que a veces soñase con su familia, pero aquel sueño le había resultado raro en muchos aspectos. El ruido de fuera le llamó la atención haciendo que dejase de pensar en ello.

Como era habitual, el barullo de idas y venidas de sus hermanas se hacía patente, pero algo no era normal en todo aquello. ¿Las voces de sus padres? Muy pocas veces subían desde que tenían baño propio. ¿Que les habría pasado? Sus dudas no tardaron en ser contestadas cuando su compañera de cuarto entró de repente hecha una furia.

- ¿Luna? ¿Estás despierta?

- No, sis. Dejame dormir un poco más.

- Luna, levántate ahora mismo. Nos vamos al Hospital.

- Mngeeee... Veeeenga picaré. ¿A que Hospital?

- ¡No es ninguna broma! Anoche le hicieron algo a Linky.

Los ojos de Luna se abrieron como platos y se incorporó en su cama como si un resorte la hubiese alzado de repente. Se apresuró en bajar y ponerse ropa limpia a toda velocidad. Un poco de desodorante y algo de colutorio para evitar perder tiempo en el baño y salir corriendo con su hermana que había perdido su sonrisa y su humor.

En la planta baja estaban todas las hermanas nerviosas discutiendo y también su madre. Pero no veía por ningún lado a su hermano ni a su padre.

- Ya era hora. Literalmente pensé que no te importaba lo que ha pasado. - la mayor de las hermanas miraba con disgusto a la rockera con ojeras.

- I'm sorry Lori. No sabía nada hasta que Luan me ha dicho algo. Pero... ¿Que le ha pasado a Linky?

- Cosas malas. Cosas muy malas. Buaaaa. - Lola y Lana lloraban abrazándose mutuamente mientras una entristecida Leni trataba de calmarlas.

- ¡Todo el pesho de la ley caerá shobre aquel que ha dañado a nueshtra unidad fraternal masculina! Lo juro por Einshtein.

- ¿Pero podéis decirme que ha sucedido?

Finalmente tras muchos nervios y jaleo, Lynn empezó a contarle desde el principio lo que había pasado.

- Cuando me he despertado, he ido al cuarto de Lincoln para que se levantase temprano y me ayudase con mis prácticas de basketball. Pero tal y como entré en su cuarto gritó de pánico y se encogió en un rincón llorando...

- ¿Seguro no le hiciste nada? A veces eres... Cómo decirlo... So intense

- NOOOO. No me dio tiempo a decirle nada, solo verme aparecer por la puerta se puso así.

- *Sniff* Si, es cierto. Cuando oí el grito de Lincoln fui a ver qué pasaba. *Sniff* Pero cuando entré... No puedo olvidar sus ojos. Parecían llenos de puro terror. - la princesa rosa intentaba contener sus lágrimas sin mucho éxito.

- Ninguna nos hemos podido acercar a él. Únicamente vuestro padre ha podido entrar al cuarto de Lincoln. Conmigo ha tenido la misma reacción y eso que soy su madre.

- ¿Pero... Pero... Que le ha pasado? Luan decía algo de esta noche.

- Papá ha conseguido hablar un poco con él y cuando regresaba tarde de su maratón de Aarggh! en casa de Clyde, parece que una... Una...

- ...Una desalmada sin escrúpulos... Una a la que maldecire de todas las formas posibles... Una PUTA asquerosa, profanó el cuerpo de nuestro hermano... - Lucy no solía mostrar apenas sentimientos, por lo que el estado de ira en el que se encontraba había pillado por sorpresa a Luna.

- Espera, espera, espera... Me estás diciendo...

- Si, Luna. Parece que alguien violó a tu hermano. - la mueca de dolor que Rita reflejaba en su rostro no hacía más que asustar a todos, pero era inevitable.

Luna se quedó completamente pálida ante esas terribles noticias. No cabía duda alguna, el día de ayer no debió existir. En sus 17 años, Luna jamás abría imaginado que algo así le pudiese pasar a ninguno de sus familiares. Algo la atemorizó internamente mientras su cabeza empezaba a aclararse poco a poco de la resaca, pero sus pensamientos fueron interrumpidos cuando el Sr. Lynn bajó por las escaleras.

- Cariño. Lincoln se niega a ir al Hospital. Demasiadas enfermeras. Ahora mismo Lincoln no puede estar cerca de ninguna mujer... Creo que debemos esperar a que se calme. Obligarlo a ir ahora mismo no creo que fuese bueno para el.

Sin mucho más que decir, todas entraron en la cocina para dejarle espacio al muchacho y que desayunase algo en el comedor. Apenas ninguna podía hablar, Lori intentaba calmar a Lily que no dejaba de llorar y preguntar qué le había pasado a su hermano mayor y porque se asustaba de ellas.

Esperaron pacientes a que su padre regresará de acompañar a su hermano hasta su cuarto. Lisa insistía que necesitaban confirmación medica de lo que habia pasado y presentar denuncia pero sabía que no era el momento. Cuando regresó, el Sr. Lynn les contó lo que había podido averiguar hablando con él.

- Familia, lo lamento mucho. Lincoln se encuentra muy mal. Por suerte, su cuerpo no presenta apenas daños fisicos más que algún moratón en el cuerpo y rozadura en su zona intima, por lo que me ha dicho. El mayor mal parece ser psicologico. No quiere que ninguna mujer se le acerque. Creo que necesitará terapia, pero la Dra. López también es mujer...

- ¿Mi... Mi hijo, mi pequeño... ha dicho quien le atacó? - preguntaba una destrozada madre.

- Lamentablemente no puede reconocer a su agresora. He conseguido que me contase lo que recordaba, pero no ha sido mucho. Habia pasado bastante de la hora en que quedamos que llegaría a casa, la maratón en casa de Clyde duró más de lo que pensaba y cuando regresaba, una chica lo empujó dentro de un callejón oscuro y empezó a besarlo. Solo se percató de que tenia el pelo oscuro y que su boca sabia a vomito antes de intentar zafarse, pero... bueno, el resto ya os lo imaginais. Lo golpeó contra la pared para que no huyera y... No quiero dar más detalles con las pequeñas aqui delante.

El padre de familia se mostraba desesperanzado mientras contaba lo sucedido. Las hermanas cada una mostraba una cara diferente según sus emociones, tristeza, miedo, ira... Pero habia una que se quedó inexpresiva, una cuya cara habia palidecido, una cuyo cerebro habia traido de vuelta cierto sueño que habia tenido y que ahora dudaba de si realmente fue un sueño.

"A caso... No, no puede ser... Era solo un sueño. No puede ser real, ¿no?... A caso... A caso, yo... ¿Yo violé a Linky?"

Los pensamientos de la rockera la obligaban a intentar revivir la noche anterior y los recuerdos se hacian mas claros poco a poco. Habia tomado mucho alcohol para ahogar las penas, acabaron echandola del local al montar algún alboroto y vomitó en unos contenedores cercanos.

- Samantha... *hic* Tu te lo pierdes... *blaaaaaaargggg* No vas a volver... *hic* No tocaras de nuevo este cuerpazo *hic* Ni tu ni nadie... Nadie se lo merece... *sniff* Nadie me quiere... *buaaa* Soy una pechoplano patetica... *buaaaaa* Yo... *blaaaaargggg* me voy a tirar al primer tipo que sea amable conmigo... Eso voy a hacer *hic*

Por algún motivo su nublada mente terminó por decidir que se acostaria con el primer hombre que se interesase por ella, el primero en tratarla tan bien como hacia su hermanito. Aquel lindo conejito blanco, tierno, amable y con un buen cuerpo para sus 14 años.

- Si, alguien así de buenazo... *Hic* Mi pequeño Linky... Ya es casi tan alto como yo *buuuurp* y gracias a Lynn tiene un buen cuerpo... Jejejeje... *Hic* si... Seguro que muchas chicas le van detrás... Quiero uno como el... Que me haga un hijo. *Hic* Como... Como ese que va por ahí... Jejeje...

"Oh, no... Si... Si que lo hice... Cuando pensaba eso... Lo vi pasar por la otra acera y me lancé contra él... ¡MIERDA! No habia sido otro sueño raro de esos"

Aún y el estado en el que se encontraban todas, los padres las obligaron a asistir a sus respectivos centros de estudio. Únicamente el padre de familia abandonaría sus quehaceres diarios para cuidar de su hijo. Después de todo, el tener a todas las chicas por la casa podría poner al peliblanco aún más nervioso y asustado de lo que ya estaba.

Luna no pudo concentrarse durante todo el día, su cabeza solo daba vueltas a lo que había hecho. Lo que creyó que fue un sueño causado por la borrachera se había vuelto real y para colmo varios compañeros intentaban animarla creyendo que su estado actual era por la ruptura con Sam.

"¿Como he podido hacerle algo así a Linky? ¿Que voy a hacer ahora? Debería confesarlo a mis padres... Pero confesar algo así... Puede que Lincoln termine aún peor de lo que el pobre está. No me importa que yo termine en un correccional, me lo merezco. Soy una maldita violadora... Una violadora que ha agredido a su hermano pequeño. MIERDAAAA. No puedo... No puedo dejar que Lincoln se entere. Su mundo se rompería totalmente. Debo esperar. Esperar a que se recupere antes de confesarlo o el conejito podría terminar en un psiquiátrico para siempre."

Aquella tarde, todas se saltaron las actividades de sus clubs y regresaron a casa lo antes posible. Cuando llegaron a casa, se encontraron con el albino delante de las escaleras con su padre al lado.

- Ho-Hola chicas... Yo... Emm... ¡Perdón!

Ante la mirada de todas, el peliblanco se giró y subió corriendo las escaleras. No tardaron en escuchar la puerta de su cuarto cerrándose. El padre de familia se dirigió entonces a las recién llegadas.

- Finalmente no ha podido. Lincoln quería disculparse con vosotras por lo que ha pasado esta mañana...

- ÉL NO NECESITA DISCULPARSE POR NADA. - las voces de todas se unieron con esa misma frase.

- Lo se chicas, pero era lo que él quería y era un pequeño paso para intentar superar su estado. Ya le he dicho que era demasiado pronto, pero no quería que vosotras os sintieseis mal por su culpa.

Las entrañas de Luna ardían y se retorcían con las palabras de su padre. Lincoln intentaba no preocuparlas. Aún y después de lo que había pasado, de lo que ella le había hecho, su hermano seguía preocupándose por ellas. Realmente no existía un chico más buenazo.

- Papi... ¿Puedo ir a jugar con él?

- Lo siento Lily. De momento es mejor que sea él quien quiera salir y estar con vosotras.

- Pero no podemos hacer eso, osea, es nuestro hermano. Queremos ayudarle.

- Leni tiene razón papá. Ninguna nos vamos a quedar sin hacer literalmente nada, solo mirando. Queremos ayudar a que se tranquilice y se recupere.

Una lágrima de orgullo recorría la mejilla del padre de familia. Aún y ser una familia tan grande, todos se apoyaban mutuamente y estaban siempre muy unidos.

- Bueno chicas, podéis hablar una a una con él, pero desde fuera de la habitación. Creo que si no abriis la puerta no se sentirá tan nervioso.

No era lo que ellas esperaban. Querían abrazarlo y que se sintiese protegido entre ellas, pero la reacción que había tenido el muchacho al verlas... Aceptaron la idea de su progenitor y Lisa fue la primera en acercarse a llamar a la puerta de su hermano.

Luna esperaba nerviosa su turno sin saber que decirle ni qué hacer. Estaba realmente alarmada. ¿La reconocería cuando hablasen nuevamente?

Muy buenas queridos lectores. Se que ha pasado tiempo, pero aún sigo vivo. Ese maldito virus y la cuarentena no me han dejado estar tranquilo. Espero que esta nueva historia sea de vuestro agrado. No puedo decir con seguridad cada cuánto la actualizaré, pero espero poder llegar a escribir su final antes del próximo año. Jejeje.

Como siempre, muchísimas gracias por su apoyo y les envío un fuerte abrazo ^_^