Autor Original: WhiteAngel128
ID: 2615345
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En el aire frío de una noche de diciembre, mientras la nieve blanca y pura seguía cayendo, se podía ver a un grupo de adolescentes persiguiéndose en las calles de Namimori. Bueno, para ser exactos, los adolescentes que se seguían a uno, que estaba manteniéndose a la cabeza con una distancia bastante respetable.
Tsuna jadeaba y respiraba con dificultad, ya ni siquiera podía sentir sus piernas y todo su cuerpo estaba enrojecido por el frío y toda la sangre circulando alrededor. Las llamadas de su nombre u otros apodos se podían escuchar vagamente desde la parte de atrás, pero eso solo lo empujó a correr más rápido a pesar de las protestas de sus piernas. En un árbol cercano, su pequeño tutor, vestido con un disfraz de esquimal, sonrió y observó la escena con diversión.
El castaño gimió, ni siquiera tenía energías suficientes para mirar a ese malvado bebé. ¿Cuánto tiempo había estado corriendo? ¿Y exactamente cómo se vio envuelto en este lío?
Dos horas antes
Era Nochebuena y la residencia Sawada se llenó de más ruido y energía que de costumbre. Todas las luces de la casa seguían encendidas a pesar de que se estaba haciendo tarde y la pequeña sala de estar estaba ocupada con más gente de la que nadie pensó que sería posible.
Sawada Nana tarareaba feliz mientras llevaba otro gran plato de comida de la cocina a la habitación brillantemente decorada llena de risas y charlas. Toda la noche estuvo ocupada cocinando y apenas tuvo tiempo de sentarse para la fiesta, pero no le importó. De ninguna manera. De hecho, la castaña estaba extasiada por el hecho de que su hijo había traído a casa a tantos amigos con quienes celebrar la Navidad. Ahora solo podía recordar vagamente aquellos en los que solo estaban su hijo y ella.
"Perdón por haceros esperar a todos, ¡aquí hay algo más de comida!" anunció Nana alegremente y colocó un plato lleno de jamón en rodajas en la mesa que ya estaba llena de todo tipo de comida (hecha en su totalidad por ella y ninguna por Bianchi), recibiendo a cambio una ronda de 'gracias' y cumplidos por su comida. Ella sonrió y se preparó para regresar a la cocina para comenzar con los postres.
Desde su asiento cercano, Tsuna sudó y se acercó para hacer que la castaña se sentara – se estaba volviendo loca con toda la comida de nuevo "Mamá, ya es suficiente. Nos queda mucha comida, así que deberías sentarte y disfrutar de la fiesta también"
"Tsuna tiene razón, mamá. Cuantos más, mejor" agregó Reborn y palmeó el asiento vacío entre él y los otros niños que estaba destinado a Nana.
Sin otra opción, la castaña aceptó la oferta y se unió a la fiesta, pero aun así insistió en poner un poco de todo en el plato de todos. Tsuna sonrió y regresó a su asiento, sentándose en un espacio aun más estrecho ahora que tenían otra adición.
Mirando alrededor de la habitación llena de decoración navideña, que Reborn le había hecho decorar por sí mismo, la sonrisa de Tsuna se ensanchó. Era la primera vez que celebraba la Navidad con tanta gente. Todos sus guardianes, incluido Hibari por algún milagro, Dino (afortunadamente con Romario), Kyoko, Haru y los gorrones habituales estaban presentes y disfrutando pacíficamente de la fiesta. Bueno, Gokudera seguía discutiendo con casi todos como de costumbre, solo que con menos frecuencia. Pero el peliplata comenzaría peleas verbales, sabiendo que era mejor no usar dinamitas en la casa de su jefe. Hibari, por otro lado…
Tsuna tragó saliva y lanzó una mirada furtiva a la alondra, todavía sin creer que estuviera aquí en la fiesta con ellos. Hibari estaba recogiendo tranquilamente un grupo de granos de arroz del tamaño de un bocado con los palillos y se lo estaba dando a Hibird, que estaba cómodamente sentado en su hombro, sin preocuparse por nada más, pero Tsuna juró que podía ver un aura asesina emitiendo de él debido a todo el ruido y lo abarrotada que estaba la habitación. Afortunadamente, nadie había cometido el error de molestarlo y solo Chrome estaba presente y no Mukuro, o el infierno se habría desatado hace mucho tiempo. Por supuesto, Tsuna estaba feliz de que su Guardián de la Nube estuviera presente, pero también se sentía un poco mal por tener a Hibari forzándose así. Por otro lado, se preguntó cómo Reborn había logrado convencer al prefecto…
Media hora más tarde, la cena había terminado con todos completamente satisfechos con el gran banquete de Nana y, sin embargo, todavía estaba convencida de que no había cocinado suficiente. Las chicas comenzaron a recoger los platos mientras seguían charlando animadamente y los agregaban a la pila junto al fregadero y los niños se fueron a la cama ya que se estaba haciendo bastante tarde. Una vez que la mesa estuvo despejada y solo los hombres quedaron en la habitación, Reborn saltó a la mesa y anunció "Está bien, ahora que la cena terminó, es hora de la parte divertida"
Tsuna alzó una ceja, el asesino a sueldo no le había dicho que tenía algo más planeado. Se encogió de hombros, tal vez sería algo divertido y no demasiado caótico. Los otros también estaban en silencio, esperando que Reborn continuara "Como todos saben, comer juntos es solo una tradición navideña. Luego, tenemos esto" el Arcobaleno sonrió y le tiró algo a Tsuna "Cógelo, Dame-Tsuna"
El castaño cogió el objeto con torpeza y lo examinó con curiosidad. Era un manojo de muchas hojas todavía con tallos y algunas bayas rojas atadas todas con un gran lazo rojo. Y luego todo encajó "¿M-Muérdago?" dijo Tsuna, sin darse cuenta de que todos los demás habían tenido sus ojos fijos en el bulto verde. ¿Por qué de repente tenía un mal presentimiento sobre esto?
"Correcto, Dame-Tsuna. Y estoy seguro de que todos saben cómo va la tradición. Además de eso, este no es un muérdago cualquiera, es único en su tipo y se ha trasmitido dentro de los Vongola durante generaciones. Cualquier pareja que comparta un beso debajo de este muérdago tendrá la bendición del destino y será inseparable. Si no creéis en el destino, creed en el poder de Vongola" explicó Reborn con aire de suficiencia y de repente comenzó a vestirse con un disfraz de esquimal.
Tsuna miró el muérdago de nuevo, confundido, parecía como cualquier otro muérdago, Reborn definitivamente se inventó todo eso sobre Vongola "Mm, está bien y todo eso… ¿pero por qué me lo das? ¿No deberías colgarlo?"
"Este muérdago solo será efectivo para una pareja una vez al año" respondió el Arcobaleno del Sol, sin perder el hilo "Y, por supuesto, tengo que guardarlo para mi alumno favorito"
¡Más mentiras! Gritó Tsuna mentalmente. Técnicamente, lo último no era realmente una mentira, jugar con Tsuna era mucho más divertido que con Dino. De repente, un pensamiento vino a la mente de Tsuna: Reborn le dio esto para que lo usara y besara a la persona que le gustaba. Pero no estoy enamorado de nadie en este momento, no estaría bien que lo usara. Con su enamoramiento por Kyoko desaparecido, realmente no se había puesto a pensar en el asunto.
"Entonces, si Juudaime y yo…" a un lado, Gokudera murmuró eso y parecía haberse desviado hacia su propia fantasía.
Tsuna sintió que su rostro enrojecía, ¿Gokudera acababa de sugerir lo de los dos y el muérdago? Al lado del peliplata, Yamamoto se echó a reír casualmente, pero luego se detuvo y lanzó una mirada de disculpa a la persona a su lado "Lo siento, Gokudera, pero no puedo dejarte tener ese muérdago"
¡¿Qué?! Jadeó Tsuna simultáneamente con su mano derecha.
"¡Sabía que tenías esos pensamientos sobre Juudaime! ¡Voy a matarte!" este último estalló y sacó un puñado de dinamitas, olvidándose por completo de que estaba en el interior. Tsuna entró en pánico e inmediatamente intentó detener la pelea como de costumbre.
"Kufufufu…" interrumpió otra voz y todos se detuvieron por un momento. Volviéndose hacia la puerta, vieron a Mukuro apoyado contra la pared en la entrada de la sala "Así que esta es la sorpresa que mencionaste, Arcobaleno. Venir aquí no fue una pérdida de tiempo, después de todo" Los ojos bicolor recayeron en Tsuna con lascivia, quien a su vez reprimió un escalofrío.
Gokudera desvió su atención de Yamamoto hacia la nueva y mucho más peligrosa amenaza "¡Como si te fuese a dejar tocar a Juudaime, bastardo!" antes de que pudiera encender las dinamitas, una tonfa fue lanzada a Mukuro, quien la bloqueó con su tridente, que había aparecido de la nada y la dejó caer al suelo.
"Oya, oya, ¿qué tipo de recibimiento es este, Hibari Kyoya? No deberías comenzar peleas en la casa de Tsunayoshi-kun, no da muy buena impresión"
Hibari parecía que no podía importarle menos el entorno, solo se enfocaba en el oponente. Antes de que pudiera atacar una vez más, Reborn apretó el gatillo de su arma verde para llamar la atención "Guardad vuestra energía para lo que estamos a punto de hacer, es para lo que estáis aquí todos esta noche, de todas formas" sorprendentemente, para Tsuna, los guardianes se calmaron y esperaron a que el asesino a sueldo continuara. Realmente debería aprender el secreto de cómo calmarlos tan fácilmente "Ahora, comencemos"
Tsuna parpadeó sin comprender "¿Empezar con qué?"
"Para ti: corre"
"¿Eh? ¡No tiene ningún sentido!"
Reborn miró a su alumno y lo golpeó en la cabeza con Leon como un periódico verde enrollado "Realmente eres lento. Mira a tu alrededor, estos chicos irán tras de ti. Y aún más, mientras tengas eso" señaló el muérdago en la mano de Tsuna "Se lo tomarán en serio. Por lo tanto, corre. Considéralo como un ejercicio de resistencia si es necesario. Como alumno mío, prepárate para un examen en cualquier momento, incluso en Navidad"
La mandíbula de Tsuna cayó hasta el suelo, ¡Reborn estaba jugando con ellos de nuevo! aunque, ahora que el asesino a sueldo lo había señalado, el ambiente en la habitación se sentía diferente y sus amigos lo miraban de manera extraña. Con la Hiper Intuición volviéndose loca, el castaño tragó saliva y comenzó a salir de la habitación. Espera, si me deshago de este muérdago, ¡el problema se resolverá!
"Oh, olvidé mencionarlo: cuando tienes ese muérdago, si abandona tu mano, siempre estarás solo y sufrirás toda una vida de desgracias" agregó Reborn, como si hubiera escuchado la idea alto y claro.
"¡Como si me lo fuese a creer!" replicó Tsuna, pero su confianza vaciló cuando el bebé lo miró con sus ojos oscuros luciendo muy serios.
"Así es como va la tradición, creerlo o no es cosa tuya"
Tsuna miró a Reborn un rato más, mirando directamente a esos ojos y haciendo todo lo posible para determinar si este último estaba mintiendo o no, pero no podía saberlo leyendo su expresión y aún así no se le ocurrió nada. Después de un minuto más o menos, se rindió y decidió prevenir que lamentar. Con la decisión tomada, el castaño salió corriendo de la habitación, tropezó un poco con sus zapatos y luego corrió como si su vida dependiera de ello. A continuación, los otros chicos corrieron tras él. Por todo el ruido que hacían los chicos mientras corrían por la casa, Nana, Kyoko y Haru se asomaron desde la cocina y vieron que nadie más estaba allí, excepto Reborn.
"¿Eh? ¿A dónde fueron todos?" preguntó la chica de pelo naranja con curiosidad.
"Decidieron ir a jugar al pilla pilla" respondió el Arcobaleno mientras caminaba casualmente hacia la puerta.
"¿Hahi? ¿Jugar al pilla pilla en mitad de la noche? Los chicos tienen tanta energía" comentó Haru, con un plato para secar todavía en la mano.
Nana se rio, parecía que su hijo y sus amigos se estaban divirtiendo, pero se estaba haciendo tarde "Vaya, Reborn-kun, ¿puedes asegurarte de que regresen antes de la medianoche?" y, sin embargo, no tuvo ningún problema en mandar al bebé solo para que los persiguiera.
Habían pasado al menos veinte minutos desde que había salido de la casa y Tsuna seguía corriendo, estaba bastante seguro d e que había dado vueltas alrededor de gran parte de Namimori más de una vez. Dado que era Dame-Tsuna, definitivamente no era el corredor más rápido, así que era un milagro que aún no lo hubieran atrapado. Seguramente era porque los demás estaban peleando entre ellos al mismo tiempo y no podían correr a toda velocidad. Hubo gritos, sonidos de metales al chocar (principalmente tridente y tonfas) y explosiones para apoyar esa teoría.
"¡Chicos! ¡Dejad de pelear, alguien podría salir herido y también estáis molestando a los vecinos!" los regañó Tsuna, girándose ligeramente para mirar al grupo tras él mientras corría. Decidió mirar hacia el frente cuando apenas había evitado chocar con un poste.
"¡No te preocupes, Juudaime! ¡Terminaré con esto muy pronto!" respondió Gokudera, sacando más dinamitas.
¡Eso no es lo que quise decir! "¡Gokudera-kun, por favor, guárdalas!" por suerte, alguien intervino antes de que pudiera lanzar las dinamitas. De las maldiciones 'cabeza de césped' y 'estúpido boxeador', Tsuna estaba seguro de que era Ryohei.
El peliplata gruñó, había dejado caer los explosivos cuando casi le dieron un puñetazo en la cara y no tuvo tiempo de recogerlos mientras seguía corriendo "Maldita sea, ¿por qué narices estás en esto, cabeza de césped?"
"¡NO SÉ LO QUE ESTÁ PASANDO, PERO SE VE EXTREMADAMENTE DIVERTIDO!" respondió Ryohei mientras se reía, corriendo al lado de Gokudera.
Dicho Guardián de la Tormenta lo fulminó con la mirada por la estupenda razón y corrió aún más rápido para alejarse del otro "¡Mantente fuera de esto! ¡Ya hay suficientes idiotas por aquí!"
"¡CABEZA DE PULPO, ¿ME ESTÁS LLAMANDO IDIOTA?!"
"¡¿Tú que crees?!"
Los dos discutieron entre ellos hasta que Yamamoto se unió e intentó detener la pelea, pero eso solo hizo que Gokudera gritara más. Un poco más al frente, Mukuro y Hibari también estaban peleando, pero mucho más violentamente. La escena continuó por otro momento, hasta que se pudo ver a otra persona muy atrás. Era Dino, había comenzado al mismo tiempo que todos los demás, pero tropezar una vez cada pocos segundos realmente podía retrasar a una persona – Romario había renunciado a mantenerse al día con los activos adolescentes y permaneció en la casa de Sawada.
"¡Oye! ¡Deberíamos detener todo esto, Tsuna también debería tener algo que decir! ¡Y vosotros sois amigos, no deberíais pelear entre vosotros!" gritó el rubio, un poco sin aliento por correr tan rápido como pudo para alcanzar al grupo.
Tsuna exhaló un suspiro de alivio cuando escuchó eso, ¡al menos todavía había alguien con sentido común que no estaba decidido a atraparlo a él y este maldito muérdago! Gokudera, por otro lado, tuvo una reacción completamente diferente "¡Deja hacerte el bueno, Dino! ¡Solo estás intentando eliminar la competencia, sé que también vas detrás de Juudaime!"
Dino tartamudeó incoherentemente, pero en realidad no lo negó y siguió corriendo. No llegó muy lejos porque tropezó con una cáscara de plátano podrida en el suelo y el resto lo dejó atrás. Tsuna al frente solo pudo quedarse boquiabierto ante la acusación de Gokudera y la respuesta del rubio. ¡¿Qué pasaba con eso de que eran hermanos?! Incluso sus amigos actuaban así. Reborn debió haberles echado algo a sus bebidas para su propio entretenimiento, eso sonaba muy plausible y típico de Reborn.
"Aunque esto es muy divertido, no tuve nada que ver con eso" respondió el sicario mientras viajaba en un trineo de León para mantenerse a la par de su alumno "Ellos siempre han tenido sentimientos por ti, eres demasiado estúpido para darte cuenta"
"No soy estúpido, pero, ¡¿por qué yo?! Soy un chico, y casi inútil, ¡no tiene sentido que les guste!"
"Tu estupidez nunca deja de sorprenderme" concluyó Reborn, pero no mencionó que ese era probablemente uno de los puntos lindos de Tsuna "Por otro lado, todavía estás discutiendo después de correr tanto. Eso es una mejora, ¿ves lo efectivo que es este entrenamiento?"
"¡¿Efectivo?! ¡Más como completamente innecesario y loco!" respondió Tsuna bruscamente. Aunque, ahora que el Arcobaleno se lo había señalado, el cansancio se apoderó de él nuevamente y comenzaba a quedarse sin aliento una vez más.
Reborn lo ignoró y se volvió para mirar al grupo de luchadores en la parte de atrás. Se estaba volviendo aburrido, y eso significaba que era hora de cambiar de juego. El sicario detuvo el trineo verde y se bajó, transformando al camaleón en un arma para disparar un tiro al aire como señal para detenerse "Dame-Tsuna, puedes dejar de correr" el castaño hizo precisamente eso sin pensarlo dos veces y prácticamente se derrumbó en el suelo mientras recuperaba el aliento. Los demás, a excepción de Dino, que todavía estaba corriendo y tropezando en alguna parte, los alcanzaron y miraron a Reborn con interés.
"Esto no va a ninguna parte, me estoy aburriendo, así que voy a cambiar de juego. Esta vez, es el escondite" anunció Reborn con aire de suficiencia" el objetivo obviamente seguirá siendo Tsuna y el muérdago. Le daremos diez minutos para que corra a algún lugar y se esconda, luego podrás perseguirlo. El primero en encontrarlo gana, porque, ¿no significaría que esa persona es la única que le entiende mejor? Y por último, el límite de tiempo es hasta la media noche, porque mamá quiere que todos estéis de regreso para entonces"
Tsuna se sentó durante toda la explicación de Reborn para recuperarse, y ahora que el jadeo había disminuido, respondió "¡¿No tengo nada que decir en esto?! ¡Es mi vida con la que estás jugando!" realmente no quería participar en más juegos de Reborn.
"No, así que deja de lloriquear y empieza a correr, tus diez minutos ya han comenzado"
El castaño miró boquiabierto a su tutor, ¡debería haber un límite para lo irracional que puede ser una persona! Ya que quejarse obviamente no lo llevaría a ninguna parte, Tsuna solo pudo hacer lo que le dijeron y corrió, su mente corriendo a través de las opciones que tenía.
Reborn vio a su alumno correr para encontrar un lugar para esconderse con diversión, lo alcanzaría después de diez minutos. En este momento, tenía que vigilar a este grupo para asegurarse de que no hicieran trampa "Ahora, diez minutos es suficiente tiempo para luchar, así que haced lo que queráis" sin más preámbulos, el grupo hizo precisamente eso y pronto, se produjo el caos. Cuando se acabó el tiempo y la calle estaba casi completamente destruida, el sicario hizo el anuncio y los hombres se dispersaron, corriendo en diferentes direcciones.
Tsuna suspiró, continuando apoyándose contra la pared y mirando el cielo nocturno en lo alto. La nieve había dejado de caer hace un tiempo y las innumerables estrellas brillantes eran visibles. Hasta aquí todo bien. Este lugar debe haber sido la elección correcta ya que ha pasado bastante tiempo y nadie lo había encontrado todavía. Actualmente estaba en la azotea de la secundaria Namimori, detrás de una pared y oculto a la vista por si alguien abría la puerta, la única entrada que conduce al lugar. Tsuna no tenía idea de por qué eligió la azotea de la escuela como escondite, fue solo lo primero que le vino a la mente. También existía la alternativa de ir a su casa, pero claramente esa no era una opción. Echando la vista atrás con su elección, el castaño decidió que seguramente era porque había pasado mucho tiempo con sus amigos ahí en la escuela. Sí, debe ser por eso. No importa cuál sea la razón, al menos tomó la decisión correcta y aún no lo habían atrapado.
Sin embargo, solo había un problema. El adolescente estornudó de nuevo, haciendo un sonido bastante fuerte e inmediatamente giró la cabeza a izquierda y derecha para ver si alguien lo escuchaba. Cuando no vio a nadie a la vista, se relajó un poco y se echó hacia atrás. Hacía mucho frío, como se esperaba en las últimas horas de una noche de invierno y solo vestía una camisa de manga larga y pantalones. Demasiado ocupado huyendo, Tsuna apenas tuvo tiempo para ponerse los zapatos, y mucho menos ropa más abrigada. No sintió el frío antes gracias a esa persecución alrededor de Namimori, pero ahora que estaba sentado en una azotea, era una historia completamente diferente. Maldijo mentalmente a cierto bebé.
"¿Qué fue eso, Dame-Tsuna?" preguntó una voz chillona y una pequeña figura apareció de repente a su lado.
"Hiii-" Tsuna instintivamente chilló y saltó, pero se apretó la boca con una mano cuando recordó lo que se suponía que debía estar haciendo, escondiéndose. Después de casi otro minuto entero de respirar y mirar, finalmente se arrodilló en el suelo junto al asesino a sueldo y susurró "¡Reborn! ¡¿Qué estás haciendo aquí?! ¡¿Cómo me encontraste?!"
Dicho Arcobaleno lo miró como si hubiera hecho una pregunta con la respuesta más obvia del mundo "Soy tu tutor, lo sé todo" Reborn sonrió y saltó para sentarse en el hombro de Tsuna "No está tan mal como escondite, por cierto. quince minutos más y estás libre de problemas"
Hablando de esconderse, Tsuna se asomó detrás de la pared para ver si alguien había seguido al bebé. Reborn puso los ojos en blanco ante la acción y golpeó la parte posterior de la cabeza de su alumno "¿Crees que sería tan descuidado?"
El castaño hizo una mueca y se frotó el dolorido punto mientras registraba la nueva información. ¿Así que solo tenía que esperar que nadie lo encontrara en los próximos quince minutos? Podría ser posible "Reborn, ¿sabes dónde están todos?"
"Gokudera se dirige hacia el distrito comercial y grita al mismo tiempo porque Yamamoto va por el mismo camino. Ryohei parece haberse olvidado de la competencia y solo está trotando. Mukuro y Hibari están peleando cerca de la casa. Dino es inútil sin Romario, no hay necesidad de preocuparse más por él"
Tsuna exhaló aliviado. No solo no había nadie cerca de donde estaba, sino que había tomado la decisión correcta de venir aquí en lugar de a casa, realmente debería confiar más en su intuición. Ver al adolescente lucir así fue la primera buena noticia que escuchó en todo el día, Reborn arqueó una ceja "¿Realmente odias tanto la idea de besar a uno de ellos?"
Hubo silencio durante unos segundos mientras Tsuna estaba en estado de shock por la pregunta. Segundos después, su primera respuesta fue sonrojarse y luego tartamudear "No es como si lo odiara, simplemente lo encuentro extraño"
"¿Por qué?"
"¡¿Qué quieres decir con por qué?! ¡Todos somos solo amigos, y también chicos!"
Reborn una vez más puso los ojos en blanco y golpeó al otro, sin molestarse por el grito que recibió a cambio "Deja de ser tonto, ¿no todos se hacen amigos antes de salir o tener una relación? Y todavía no te he escuchado decir que tienes algo en contra de estar con un chico. Sin mencionar a Kyoko, no te ha interesado ninguna otra chica e incluso eso ha terminado ya. Me parece que solo estás en estado de negación"
No hubo respuesta, simplemente Tsuna estaba atónito y boquiabierto como un pez (atún). Cuando se recuperó y estaba a punto de replicar, otra voz interrumpió la conversación "Así que aquí es donde te estabas escondiendo" el recién llegado comentó monótonamente.
Tsuna se giró hacia la dirección de donde venía la voz y vio una figura parada a cierta distancia. Entrecerrando los ojos, la tenue luz de la luna no fue de mucha ayuda, finalmente dándose cuenta de quién era. Reconocería esos fríos ojos azul grisáceos en cualquier lugar, y no significaban nada bueno la mayor parte del tiempo "Mmm… s-sí. Bueno, y-ya nos vamos…" tartamudeó el castaño y comenzó a caminar hacia atrás muy lentamente.
Hibari lo miró con una ceja alzada y también se dirigió hacia el otro "¿Nos?" no había nadie más alrededor, solo ellos dos.
"¿Eh?" Tsuna hizo una pausa durante un momento y estaba a punto de señalar que Reborn estaba justo en su hombro, pero no lo hizo pues en realidad ya no sentía el peso ahí. Miró hacia un lado, y el sicario no estaba a la vista. ¡¿Qué?! Parecía como si Reborn hubiera decidido escapar y dejarlo para que se ocupara de Hibari, quien definitivamente no estaba muy feliz de haber escalado las puertas y colarse en la secundaria Namimori. Tsuna tragó saliva, debería cambiar de tema rápidamente para aumentar sus posibilidades de no ser mordido hasta la muerte "Mmm… ¿d-dónde está Mukuro?"
Los feroces ojos azul acero se entrecerraron peligrosamente y el castaño se estremeció, eligió el tema equivocado "¿Qué pasa con Rokudo Mukuro?"
"R-Reborn dijo que los dos estabais peleando antes"
"…Hn. Se escapó, definitivamente le morderé hasta la muerte la próxima vez"
"Oh…" Si lo más probable no fuera el enfrentar el castigo a continuación por entrar sin autorización, Tsuna habría reflexionado sobre el hecho de que esta era seguramente la conversación más larga que había tenido con Hibari.
Sin embargo, sorprendentemente, Hibari no dijo nada sobre lo de colarse y siguió caminando hacia adelante, acortando la distancia ya que Tsuna había dejado de retroceder. Cuando la alondra se acercó lo suficiente para que Tsuna lo viera correctamente a la luz de la luna, vio que esos fríos ojos estaban fijos en el muérdago y en él. Y así, Tsuna recordó lo que estaba haciendo cuando Hibari llegó y siguió alejándose.
Ligeramente molesto, Hibari dejó escapar un suspiro y se acercó más rápido de lo que Tsuna podía escapar "Para, o te morderé hasta la muerte por estar aquí a esta hora. No estoy interesado en esta estúpida competición"
"¿Eh?" el moreno se detuvo, confundido. Pudo haber jurado que Hibari estaba mirando el muérdago hace unos segundos "E-Entonces, ¿por qué me perseguías antes?"
La alondra no respondió y siguió caminando hacia adelante hasta que estuvo parado justo en frente de Tsuna. Sin que el adolescente más pequeño lo supiera, también se había asegurado de que su presa estuviera atrapada contra la pared. Ahora que Tsuna ya no podía escapar, Hibari se inclinó para continuar hablando con una sonrisa "No estoy interesado en la competición porque no necesito esto" el muérdago fue cogido de manos de Tsuna antes de que se diera cuenta de lo que estaba pasando y Hibari lo tiró por encima del hombro sin preocuparse.
Tsuna se quedó boquiabierto mientras observaba impotente que el bulto verde volaba por el aire y aterrizaba a unos pasos de los dos. ¡¿Cómo pudo Hibari hacer hecho eso?! "¡No! ¡¿Q-Qué pasa si lo que dijo Reborn es verdad?!" exclamó el Décimo, casi queriendo empezar a tirar de su pelo. Se preguntó si se aplicaba la regla de los cinco segundos y estaría bien si simplemente lo cogía ahora "¡M-Me enfrentaré a la maldición de ese muérdago!"
Hibari suspiró de nuevo, y luego cogió la barbilla de Tsuna para obligarlo a mirarle a los ojos. Como era de esperar, el castaño dejó el pánico y se congeló, en estado de shock "La historia del bebé es ridícula y tú lo sabes. ¿Y cómo puedes quedarte solo cuando estoy aquí?"
La sangre subió al rostro de Tsuna en un tiempo récord y enrojeció bastante. Nunca esperaría que Hibari, de entre todas las personas, le diría algo así. También fue entonces cuando realmente se dio cuenta de lo cerca que estaban los dos en ese momento. Eso definitivamente no estaba ayudando al enrojecimiento de su rostro o los latidos erráticos del corazón. ¡¿Por qué estoy actuando como una colegiala estereotipada?! ¡Este es Hibari-san! "Y-Y-Yo… mmm…" tartamudeó incoherentemente, su mente apenas funcionaba. Y era una pregunta retórica de todas maneras, ¿cómo se suponía que debía responderle? Tsuna ni siquiera tuvo la oportunidad de recuperarse cuando llegó otra sorpresa.
Apenas había visto la sonrisa de Hibari cuando la alondra se inclinó aún más e inevitablemente, la distancia entre sus labios desapareció. El beso fue muy suave y no demasiado brusco, pero sí lo suficiente como para ser considerado apasionado. Lo primero que sintió Tsuna fue la suavidad del segundo par de labios, y luego la calidez en los suyos de los de Hibari. Se sentía bien, decidió. Y en realidad no le importó en lo más mínimo. Aun así, estaba demasiado sorprendido para responder, ¡ni siquiera cerró los ojos!
Finalmente, Hibari se apartó un poco y el otro adolescente aún no se había movido ni un centímetro. Finalmente, la mano de Tsuna se movió con cautela para tocar sus propios labios. Su rostro enrojeció aún más, si eso era posible. Al ver la reacción, la alondra sonrió burlonamente, lo había dejado pasar por no responder solo esta vez "¿Ese fue tu primer beso?" preguntó, aunque ya estaba bastante seguro de la respuesta.
Todavía aturdido, Tsuna apenas escuchó la pregunta por encima de los latidos de su propio corazón y solo miró a la alondra durante un momento para asentir en confirmación antes de alejar nuevamente la mirada con vergüenza "Bien. O habría tenido que morderos a ti y al herbívoro que estuviese involucrado hasta la muerte"
El castaño continuó sonrojándose por las palabras, estando mintiendo si dijera que una pequeña parte de él no estaba realmente feliz de que a Hibari le importara. Por otro lado, había algo más en su mente "Mm… Hibari-san… ¿p-por qué no te quedaste con el m-muérdago?" si iba a besarlo, de todos modos, ¿qué importaba no tener el muérdago?
"Ya te lo dije antes, no necesito esa cosa y estaba en medio. No creo en el destino, ni en los Vongola"
Antes de que Tsuna pudiera decir algo a eso, alguien lo interrumpió "Kufufufu… pero yo sí…" la característica risa resonó por la azotea y los dos dirigieron su atención a la tercera persona. Mukuro ahora no estaba muy lejos, muérdago en mano.
Hibari miró al hombre de pelo azul y dio un paso adelante, ambas manos ya armadas con tonfas. Cuando estaba a punto de atacar a Mukuro, otra persona gritó "Oi, ¡¿cuánto tiempo más pretendes ignorarnos?! ¡¿Y cómo te atreves a hacerle algo tan indecente a Juudaime?! ¡Muere!" Gokudera tiró dinamitas encendidas al espacio entre los Guardianes de la Niebla y la Nube, asegurándose de que la explosión no alcanzara a su jefe.
Al escuchar la voz fuerte de su mano derecha, Tsuna desvió su atención hacia un lado y su mandíbula cayó al suelo. Todos los que participaron en la persecución estaban presentes y habían estado allí el tiempo suficiente para presenciar… eso. Y tenía la sospecha creciente de que cierto Arcobaleno era el responsable.
Hibari y Mukuro evitaron con éxito la explosión, el primero miró a Gokudera, enviando un mensaje de que el desafío quedaba aceptado. La alondra siempre estaba más que ansioso por luchar. Sin embargo, antes de comenzar la lucha, se volvió hacia Tsuna "Feliz Navidad, Tsunayoshi" susurró Hibari con una pequeña pero genuina sonrisa que solo Tsuna podía ver. Después de eso, no perdió el tiempo y cargó contra Mukuro una vez más.
Y luego miró con los ojos color miel agrandados como Hibari le sonreía. Este último realmente estaba lleno de sorpresas esta noche. Sin embargo, Tsuna le devolvió la sonrisa y también murmuró un 'Feliz Navidad' a pesar de que sabía que el otro no podía oírlo. Finalmente, volvió a la realidad y corrió hacia todo el caos que estaba ocurriendo cerca para evitar que sus amigos se lastimaran entre sí. No parecía que ninguno de ellos se fuera a casa pronto.
