Disclaimer: los personajes pertenecen a Masashi Kishimoto
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Las despedidas son solo para aquellos que aman con los ojos.
Porque para los que aman con el alma y con el corazón, no existe tal cosa como la separación.
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Antes de partir
La guerra había terminado, pero todos sabían que lejos estaban de volver a la "normalidad", los miles de shinobis muertos, heridos e incapacitados de por vida no eran cualquier cosa, y si alguien era consciente de eso, era Sakura, como ninja médico, conoce de primera mano todo el sufrimiento de sus compañeros, y le duele, porque nunca ha podido reprimir sus sentimientos, algunos aseguraban que eso algún día sería su perdición, pero ella es perseverante y ha demostrado que sus sentimientos son su fuerza, y más aún cuando se trata de ellos, su maldición y al mismo tiempo su bendición. Aquella noche salió un poco antes de su turno en el hospital y se encontró con Naruto dando vueltas por ahí.
-¡Sakura chan! -gritó el rubio acercándose a ella- ¿ya terminaste tu trabajo? ¿Quieres ir conmigo a cenar algo?
-Lo siento, esta noche me dieron permiso de ver a Sasuke kun, voy hacia allá ahora
-Hum... ese idiota, no puedo creer que tan fácilmente se haya convertido en un prisionero
-Naruto ¿eres consciente que el intento de asesinato, intento de golpe de estado, secuestro y asesinato son crímenes?
-O sea sí, pero es Sasuke
-Eres tan iluso a veces... -suspiró- precisamente porque es Sasuke es que ahora es un prisionero, al menos no lo metieron a un calabozo maloliente
-Él no quiere que yo vaya a verlo... -dijo tristemente, pateando una piedra, en algún momento ambos habían empezado a caminar- espero que tú puedas hablar con él -fueron sus últimas palabras antes de desaparecer
-Yo también...
La casa de seguridad donde se encontraba Sasuke no era diferente de una casa normal, era de dos pisos, abajo estaba la cocina y una pequeña habitación que fungía como sala comedor y en la parte de arriba dos habitaciones y un baño, no era la primera vez que Sakura estaba ahí, esta sería la tercera vez, en las dos ocasiones anteriores preparó la comida, pero solo cruzó unas cuantas palabras con Sasuke, él estaba totalmente cerrado a hablar de cualquier cosa, y lo entendía, por lo poco que sabía, toda la situación era demasiado escabrosa y traumática, pero no podía evitar sentirse mal al ver la mirada atormentada de la persona que más amaba en la vida.
La casa era vigilada por varios anbu que la dejaron pasar sin problema, ellos ya estaban avisados, la casa estaba en silencio, en la sala había otros dos ninjas, que Sakura suponía también eran anbu, a pesar de que no llevaban máscara, los saludó con un movimiento de cabeza y se dirigió a las escaleras, se paró frente a la puerta de la habitación donde sabía estaba Sasuke, tocó dos veces y a pesar de no obtener respuesta, entró, la tenue luz de una lámpara mantenía la habitación casi en penumbra, la silueta del pelinegro junto a la ventana se veía tan solitaria, a pesar del sonido de la puerta él no dio señal alguna de enterarse que ella estaba en la habitación.
-Le dije a Kakashi que no quería que ninguno de los dos vinieran -fue su tosco saludo, aún sin dirigir su mirada a ella
-Me lo dijo, pero aún si tuviera que entrar sin permiso pensaba venir
-Sigo sin entender el por qué de todo esto, no seré nunca la persona que te mereces -era la primera vez en la noche que Sasuke la miraba y que le decía más de dos palabras seguidas en todas sus visitas
-Si te soy sincera... yo tampoco lo entiendo, debe ser porque Kakashi es un viejo, pero cuando dijo que no se necesitan razones para amar, creo que tenía razón
-Deberías dejarlo ya Sakura, ya no somos unos niños, yo no soy el Sasuke que era tu compañero del equipo 7, y tú deberías dejar de ser también esa niña ingenua que debíamos proteger
-Yo también he cambiado Sasuke, me volví fuerte
-Lo sé -algo en su voz parecía diferente- sé que ahora puedes defenderte bien tu sola
-Lo único que no ha cambiado son mis sentimientos por ti, a pesar de todo, quiero creer que dentro de ti aún hay algo de bondad -su mirada parecía desesperada, ella realmente quería creerlo, -necesitaba creerlo- aún quiero cumplir esa promesa que te hice hace cuatro años
-"Si te quedas a mi lado te prometo que te haré feliz" -recitó con los ojos cerrados, su memoria perdida en aquel día que salió de la aldea por primera vez
-¿Lo recuerdas?
-¿Qué pensarías si te dijera que esa promesa fue lo único que me devolvía la cordura cuando estaba a punto de hundirme por completo en la oscuridad?
-Sasuke kun... -ella dio un paso al frente, extendiendo su mano para tocarlo, solo atinó a sujetar su camisa, él llevó su única mano a la mejilla de Sakura- no juegues conmigo
-¿Cómo podría? Siempre has sido tú, la única que nunca dejó de creer en mí, la única que siempre pudo devolverme al camino, aún cuando Naruto y Kakashi perdieron la fe en mi, tú nunca lo hiciste
-No debes ser injusto, Naruto también te buscó por mucho tiempo
-Pero no por mí, sino por él, sólo tú viniste a mí desinteresadamente
-Estaba dispuesta a matarte aquel día en el puente -dijo ella bajando la mirada
-¿Habrías podido vivir con eso?
-No, llevaba otra dosis de veneno para mí
-¿Lo ves? Siempre has sido tú -Sasuke acercó su rostro, pero se detuvo estando a punto de besarla- Sakura... tú no te mereces un tipo como yo... tú te mereces alguien que pueda caminar a tu lado sin que la gente murmure, sin que los demás se escondan y teman de mi, te mereces alguien de quien puedas estar orgullosa
-Yo estoy orgullosa de ti Sasuke kun, fuiste valiente, se necesita más valor para reconocer nuestros errores que para enfrentarse a un enemigo, a mi no me importa que la gente hable, si tú me quieres... si tú me quieres yo no necesito nada más
-Sakura... -el anhelado beso llegó, primero torpe, reconociéndose mutuamente y después desesperado, húmedo y salado por las lágrimas, ninguno supo bien quién de los dos lloraba
Al separarse encontraron sus miradas, en los ojos negros, Sakura encontró temor y arrepentimiento, pero también determinación, en el fondo de su corazón sabía que a pesar de lo que acababa de decirle él se iba a alejar de nuevo de ella, era consciente de que en ese momento ninguno de los dos estaba preparado para iniciar algo, a pesar del amor había mucho que debían sanar y perdonar, Sakura era consciente del daño que Sasuke le hizo durante tantos años, desde simples palabras de desprecio hasta las veces que estuvo a punto de arrebatarle la vida, él estaba decidido a redimirse y ser un mejor hombre, pero para eso necesitaba tiempo para perdonarse a sí mismo antes que pedir el perdón de ella.
-Entonces... te vas a ir ¿verdad? -dijo ella con tristeza
-Sí, ya lo hablé con Kakashi y es lo mejor, excepto por ustedes tres, el resto de la gente no me ve con buenos ojos, no es que en realidad me importe, pero es incómodo, además... hay un montón de cosas que necesito arreglar conmigo mismo, hice muchas cosas de las que no estoy orgulloso... tal vez algún día te cuente, pero antes de pedir el perdón de las personas que quiero necesito perdonarme a mí mismo y para eso debo estar solo
-Te entiendo... y si eso es lo mejor para ti lo respeto -dijo bajando la mirada- también necesito tiempo para poner en orden mi vida, las cosas que pasamos fueron muy duras, ahora mismo también necesito definir quién soy y quien quiero ser
-¿Me vas a esperar, Sakura? -le preguntó tomándola de la barbilla para que sus miradas se encontraran
-Sasuke, te esperé por años sin esperanza, ¿crees que voy a dejar de hacerlo ahora que la tengo? Yo te esperaría toda la vida si fuera necesario
-No tardaré tanto, te lo prometo -respondió formando una diminuta sonrisa que Sakura atesoró en su corazón- y si me lo permites, ¿puedo seguir aferrándome a la promesa que me hiciste aquella primera vez?
-¡Por supuesto!, es más, aquí y ahora te hago una nueva promesa -respondió alegre tomando su mano entre las suyas- cuando vuelvas a mi lado te haré feliz, y te devolveré eso que perdiste y tanto anhelas -dijo ella mirándolo a los ojos, la mirada de él sorprendida, lo había entendido a la perfección- bueno... digo, si tú quieres
-Claro que quiero -se apresuró a responder, apretando el agarre de sus manos... ¿sería posible? ¿Una familia con Sakura? ¿Un par de niños con los ojos de ella y su cabello negro? ¿Será que él merecía tanta felicidad? Justo ahora no, pero estaba dispuesto a enmendarse y ser merecedor de aquello que Sakura le estaba prometiendo
-Entonces regresa pronto Sasuke kun, que yo estaré esperando por ti -prometió ella uniendo de nuevo sus labios, esta vez más lento, disfrutando del momento- Bueno, yo... creo que debería irme a casa
-Creo que es lo más adecuado -respondió él, pero sin liberarla del abrazo en que la tenía presa- o puedes quedarte aquí
-¡Sa-Sasuke kun! ¿Qué dices? -se separó abruptamente con la cara tan roja como su blusa- ¿no es demasiado pronto?
-¿En qué cosas raras estás pensando Sakura? -dijo con una media sonrisa y entrecerrando los ojos
-¡¿Yo?! Pero si fuiste tú quién dijo...
-No seas tonta, tienes razón al decir que no es momento para esas cosas, pero... mañana me voy y aún no estoy listo para separarme de ti, hay muchas cosas que quiero hablar contigo, pero entiendo que debes volver a casa
-No, yo tampoco quiero irme en realidad... no sé cuándo podré verte de nuevo, así que quiero aprovechar el tiempo a tu lado
En un acuerdo silencioso, Sakura dejó a un lado sus herramientas ninja, y junto con Sasuke se sentaron en la cama, se tomaron de la mano y entre pláticas (más de parte de ella que de él) el sueño venció a la kunoichi, que se recostó en el regazo del Uchiha, él se quedó viéndola dormir, la lámpara cada vez iluminaba menos, pero aún así, no pudo dejar de apreciar sus facciones tranquilas, sus largas pestañas, el gesto de sus labios, los mechones rosas que acariciaban sus mejillas, lo que provocaba que de vez en cuando frunciera los labios... ¿por qué hasta ahora notaba todo eso? Ella siempre había sido así de bonita, solo que antes no era capaz de apreciar las cosas buenas de la vida, por eso quería -necesitaba- hacer ese viaje, quería ver las maravillas que el mundo tenía para ofrecerle y valorar lo que dejaba atrás, definitivamente iba a volver y le haría cumplir esa promesa.
La mañana los encontró a ambos dormidos en la cama, Sakura recostada sobre el pecho de Sasuke, él fue el primero en despertar, sonriendo por la posición en la que estaban, ella aferrada a él y él a ella, anhelaba el momento en que pudiera despertar así todos los días, pero definitivamente no sería en un futuro próximo, con voz baja comenzó a llamarla para despertarla y cuando lo hizo, la sonrisa que ella le dio fue lo más bonito que había visto en años.
-Buenos días
-Buenos días Sasuke kun, ¿dormiste bien?
-Como hace años no lo hacía
-Que bueno, ¿a qué hora te irás?
-Al medio día
-Ahora si debo de ir a casa para cambiarme ¿puedo ir a despedirte?
-Está bien, te veré entonces en la entrada al medio día
Sakura volvió a casa, y poco antes de medio día se dispuso a ir a despedir a Sasuke, pasó por casa de Naruto, era probable que él ya supiera de la partida del pelinegro, pero no lo encontró en casa, así que con paso vacilante y semblante triste siguió caminado hasta la entrada, ahí ya se encontraba él junto con Kakashi que ahora era el sexto Hokage, trató de componer su expresión para verse menos triste.
-Bueno Sasuke, para ser honesto, tus acciones ameritaban encierro de por vida, pero gracias a tu ayuda para disipar el Tsukuyomi infinito fue que pude negociar tu perdón, eso, y la intervención del "héroe de Konoha", así que pido por favor que seas prudente y no cometas locuras, recuerda que mi trasero también está en juego
-Lo sé, y lo siento por eso
-Sasuke kun… ¿de verdad te vas ya? Tsunade sama está por terminar el brazo artificial, tal vez podrías esperar solo un poco más –intervino Sakura en la plática, esperanzada
-Justo ahora necesito ver el mundo ninja, saber en qué estado se encuentra, siento que puedo ver las cosas que antes había ignorado desde otro punto de vista, creo que la oportunidad es ahora, además necesito pensar en muchas cosas
-Entiendo… y sí… ¿te pidiera que me lleves contigo? –dijo como último recurso, ya lo habían hablado la noche anterior, pero el miedo de que él nunca volviera no se iba y no sabía si sería capaz de soportarlo, sus miradas se cruzaron durante algunos segundos
- Este es un viaje de redención para mí, mis pecados no tienen nada que ver contigo
-¿Nada que ver?... –susurró ella agachando la cabeza, Kakashi solo observaba la torpe interacción de sus ex alumnos, siempre supo que algo podía darse entre ellos, pero su limitada experiencia en esos temas les jugaba en contra
- Te veré cuando regrese –dijo Sasuke acercándose a ella, que con sorpresa sintió como los dedos índice y medio de él tocaban su frente mientras sonreía muy sutilmente- y gracias
Esa fresca tarde de octubre Sakura y Kakashi vieron como Sasuke se alejaba de Konoha, en busca de encontrarse, perdonarse y convertirse en alguien mejor, alguien de quien pudieran estar orgullosos, alguien que fuera digno de estar junto a la persona que ama.
