- Papá, estoy pensando en ser político. -Esa frase, esa maldita frase, fue la que lo trajo aquí, 5 años después. Ya, con 17 años, supliendo el antiguo puesto de su padre y su abuelo antes de él, asesor de Hokage.
Hace 5 años, dejo de ser un ninja durante 24 meses. Tenía prohibido cualquier comunicación con el exterior, no pudo enviar cartas a sus padres, ni ellos a él. Estuvo aislado, únicamente con sus compañeros que estudiaban para ser políticos, como él. Todo sea por mantener el prestigio del nombre Nara. Y ese mismo tiempo, que paso en la ignorancia, tuvo un costo demasiado alto para él.
Al año de haber estado estudiando política, en Konoha había ocurrido una tragedia que provocaría la guerra. Nara Shikamaru fue ejecutado por cometer asesinato, la víctima fue su esposa, Nara Temari, conocida como Subaku no Temari, la princesa de Suna. Nadie estaba seguro de que ocurrió o cómo, lo único de lo que estaban seguros, fue que el mismo culpable se entregó, llevo todas las pruebas necesarias para comprobar su culpabilidad, dichas pruebas fueron verificadas y se corroboraron como verdaderas. El asesino fue ejecutado en Suna.
Hace 3 años, cuando Shikadai termino sus estudios, se encontró a un Konoha sombrío, había más ninjas postrados en las puertas, armados, vigilantes. Inmediatamente se confirmó su identidad, fue llevado a la oficina del séptimo donde le fueron dichas las noticias de la muerte de sus padres, y las rencillas que habían tenido Suna y Konoha en los últimos meses. Para su crédito, Shikadai no lloró. Tomó las noticias con calma y frialdad, y pregunto al Hokage si podía irse, al terminar de contar los sucesos ocurridos en el año pasado. Dos semanas después, Shikadai empezó a crear una estrategia para entrar en la Unión Shinobi y resolver el conflicto Suna-Konoha.
Hace 2 años, Shikadai consiguió terminar con la guerra, pero a cambio, tenía que convertirse en un shinobi de Suna, en su totalidad. Tanto el clan Nara, como el Akimichi y Yamanaka, no estuvieron de acuerdo en que único heredero vivo del clan Nara se convirtiera en una shinobi de Sunagakure. Shikadai consiguió un trato, se convertiría en una ANBU, un mensajero entre ambas aldeas y también sería un mensajero en la Unión Shinobi, Suna y Konoha, y se le permitiría rechazar misiones que pudieran dañar a Konoha por parte de Suna y a Suna por parte de Konoha, hasta que descubriera al verdadero culpable detrás de la muerte de sus padres.
Hace 1 año, Shikadai logro descubrir al culpable. Mejor dicho, los culpables que planearon la muerte de sus padres. Eran fieles seguidores de los ideales del cuarto Kazekage que no aceptaban la unión de Suna y Konoha por medio del matrimonio, fieles a Jashin que todavía quedaban desperdigados en los diferentes países y antiguos seguidores de Gengo de Shijima no Kuni. Todos ellos, juntaron cabezas y formaron un plan para manipular la mente y acciones de los dos ninjas más inteligentes de Suna y Konoha, y lograron derribarlos. Shikadai se aseguró que no quedara ninguno de ellos vivo.
Hace un mes, Shikadai empezó a tomar todas las posiciones que fueron dejadas por sus padres, como embajador, jefe del clan Nara, comandante Jonin y Asesor del Hokage. Muchas cosas cambiaron en esos 5 años de dolor y angustia, y el joven heredero Nara solo se arrepentía de una de ellas: No debí convertirme en político.
