Hola amigos, una vez más soy Yuzu Araki

Una vez más traigo otro corto para Love Live y esta vez con una pareja culposa algo popular en estos lares, una vez más me refiero al Umimaki. En esta ocasión decidí hacer este one shot en plan de confesión aunque me basé en el papel que toman cada una dentro de la agrupación, la letra y la música.

Lamento si aquello fue corto y medio flojo pero necesito rellenar mientras trato de buscar una idea y plasmarla en un one shot más largo para más adelante, se los prometo. Y una vez recalco que eso lo decidí yo, no falta el fan talibán del Nicomaki o Kotoumi que me venga a echar madres solo porque hice un simple drabble que no es de su pareja favorita.

Bueno, ya explicado esto, comencemos con este ship culposo

Espero que lo disfruten

Yuzu y fuera

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Maki estaba tan absorta en su música que casi no se dio cuenta de que no estaba sola. Cuando realmente entró en la zona, su mente se llenó de nada más que sus dedos en las teclas del piano, fue como si el mundo a su alrededor dejara de existir. Una Umi inquieta y nerviosa irradiaba suficiente tensión pura como para ser una excepción a esa regla.

Al principio, la pelirroja trató de seguir tocando, segura de que cuando la otra chica estuviera lista para hablar sobre lo que la preocupaba, lo haría. Sin embargo, cuando cometió no menos de tres errores en el espacio de treinta segundos, supo que no funcionaría. Ella estaba demasiado distraída. Suspirando, la tsundere se alejó del piano, evaluando silenciosamente a la chica mayor.

-¿Qué es?

La peliazul palideció, la expresión luego se transformó en una de estoicismo obviamente forzado.

-Oh, no es nada. Por favor, no te preocupes por eso, Maki- dijo la arquera apresuradamente, riendo mientras doblaba y volvía a doblar un pedazo de papel en sus manos- No quise interrumpir tu práctica

-No me parece nada. Solo dímelo. Has estado actuando extraño durante días- Hubo una pausa, y luego Maki rápidamente corrigió- No... no es que haya estado prestando mucha atención ni nada de eso

El más mínimo indicio de una sonrisa cruzó por el rostro de Umi ante eso, e inclinó la cabeza en reconocimiento.

-Bien, bueno, es solo esto- respondió, entregándole a su kouhai el papel. Los dedos de su otra mano se enredaron con su largo y oscuro cabello, peinándolo y retorciéndolo alrededor de sus dedos en un obvio gesto nervioso.

La pelirroja miró el papel con la esperanza de que pudiera revelar alguna pista de lo que tenía a su senpai tan ansiosa.

-Estas son... letras de una nueva canción- dijo lentamente, incapaz de entender cómo esto era diferente a su rutina de colaboración normal.

Eran buenos, como siempre, y parecían estar en el tema de enamorarse, algo sobre lo que μ cantaba con bastante frecuencia. Claro, era un poco más sacarina que algunos de los trabajos habituales de la letrista, pero seguramente eso no podía explicar todo esto.

-Sí- confirmó la peliazul

-Está bien, entonces... ¿Cómo explica esto la forma en que has estado actuando?

-Son para ti- La voz de Umi se volvió más suave y un sonrojo revelador se extendió por su rostro- La canción es sobre ti. Oh, sé que no debería haber sido tan descarada al respecto, esto fue absolutamente descarado de mi parte, pero yo solo... Te mereces el mejor tributo que pueda darte

Maki sintió que su propio rostro se calentaba mientras alisaba el papel, ahora mirando la letra bajo una luz completamente nueva.

-Umi-chan, no te preocupes- dijo torpemente, igualmente incómoda al expresar sus sentimientos sobre esto- Son geniales. Gracias. Y yo, um... tú también me gustas

La peliazul, luciendo como si estuviera en un estado de total incredulidad, se acercó y se sentó junto a la pelirroja en el banco del piano.

-¿Lo dices de verdad?

-Sí, de verdad. ¿Crees que diría algo tan vergonzoso como una broma?- La tsundere replicó, con el rostro medio escondido detrás de su cabello escarlata en un intento de ocultar el hecho de que su rostro estaba casi tan rojo.

-No supongo que no

-Está bien, así que está decidido. Te gusto y me gustas a mí

-Supongo que lo es- dijo la arquera, con un toque de diversión en su tono. Se acercó y tomó suavemente la mano de su pianista favorita- Quizás esto podría ser un dúo- continuó, mirando la nueva letra de nuevo- Tu y yo…