La primera vez que se le cayó un diente estaba en la primaria, jugando con otros niños: Bakugo y su grupito. Ya tenía unos seis o siete años. Cómo siempre, lo empujaban y lo querían dejar atrás. Pero el niño insistente los seguía a dónde fuera que iban.

Fue en uno de esos empujones cuando sintió que algo le cayó en la lengua.

— ¡AY! - El pequeño de cabello verde solo pudo levantarse, sintiendo un pequeño dolor en su boca y el sabor de algo metálico. Escupió en su mano una pequeña pieza de color blanco manchada de sangre. Un diente. — ¡¿E-Eh?! ¡¿Qué me pasó?!

— Ey Deku, ¿ahora que quie...? ¡EWWWW! - Gritó el rubio, para empezar a reírse en modo de burla. — ¡NI SIQUIERA SIRVES PARA MANTENER TUS DIENTES EN SU LUGAR!

Deku se levantó mareado, con sangre en su boca. Fue para el salón lo más rápido que pudo.

Y después, ya estaba con su madre en el dentista.

— ¿Tengo un quirk para cambiar mis dientes? - preguntó el niño con la esperanza de que esto hubiera sido alguna manifestación de su quirk.

— No... De hecho el que se te haya caído tiene que ver con tu... Situación como persona sin Don. - Dijo el dentista viendo al niño con una ceja alzada. Solo pudo suspirar y enseñarle unas radiografías que le habían hecho. — Mira. Tus dientes actuales van a ser sustituidos por unos más fuertes en cuanto los que tienes se caigan todos. Solo se reemplazarán una vez así que mantén tu higiene dental y cuídalos mucho. - Le dijo el dentista sacudiéndole el cabello tratando de animarlo.

Esa fue el primer diente de leche que se le cayó, y obvio no sería la última. Pero nunca esperó que fueran a tardar tanto en que cayeran.

Pasaron algunos años para que se le terminarán de caer casi todos los dientes y fueran sustituidos por los dientes permanentes.

Estaba ya en la UA, todo tranquilo mientras pasaron algunas clases, y llegó el momento de tener los típicos entrenamientos. Ese día iban a hacer ejercicios de combate en uno de los gimnasios de la escuela.

— Midoriya y Bakugo van a entrenar juntos en ésa colchoneta, Uraraka e Iida en esa otra, Yaoyorozu y Hagakure en esa otra... - Iba diciendo el profesor Aizawa tranquilamente, mientras esperaba a que todos se pusieran en sus posiciones. — Recuerden que este es entrenamiento mano a mano sin quirk... - Sacó una bolsita de jugo y se la llevó a la boca.

— ¡Ja! ¿Listo nerd? - Bakugo vio a su contrincante, y al instante hizo una mueca.

Izuku estaba con un dedo en la boca, distraído... ¿Tenía flojo un diente? Lo movió un poco con el dedo... Sí, definitivamente estaba flojo.

— ¡HEY! ¡NO ME IGNORES MIENTRAS TE HABLO, MALDITO DEKU! - Gritó molesto el de cabello alborotado.

— ¡Ah! ¡Si, perdón! - Dijo el de cabello rizado, y estaba por ponerse en posición de combate cuando el otro, que ni le dio tiempo para acomodarse, ya tenía su puño en la cara del de pecas.

Izuku cayó de sentó en la colchoneta, y solo pudo escupir.

— ¡K-Kacchan! ¡Es el tercer diente que me tiras! - Le reclamó molesto. Se levantó, sobándose el cachete... — Ya vuelvo...

— ¡Hey, Deku! ¡No me hagas esperar!

Caminó hacia la entrada aún con el diente en la mano y con un caminito de sangre escurriéndole desde la boca hasta la barbilla, pasando junto a la colchoneta donde Todoroki y Sero estaban haciendo su entrenamiento.

— ¿Midoriya-kun? ¿Qué te ocurrió? - preguntó Todoroki tras verlo pasar junto con él.

— ¡Oh! No es nada. - se limpio la boca con la mano, aunque seguía escurriendo un poco de sangre. — Kacchan me tiró un diente, es todo - Dijo con toda la calma del mundo, a lo que Sero y Todoroki parpadearon sorprendidos.

— ¿¡BAKUGO TE TIRÓ UN DIENTE?! - Grito Sero. — ¡AIZAWA SENSEI, BAKUGO LE TIRÓ UN DIENTE A MIDORIYA! - Exclamó alarmado, y así todos dejaron al instante las colchonetas y se acercaron al de pecas para ver qué estuviera bien.

— ¡¿Te encuentras bien Deku-Kun?! ¡¿No te duele!? - Preguntó Ochako, muy asustada.

— ¡Bakugo! ¡Tirarle los dientes a otros no es muy masculino de tu parte!

— ¡Chicos estoy bien! ¡De todas formas ya se tenía que caer! ¡Es de los dientes de leche! ¡Se va a reemplazar de todas formas! - Dijo tratando de calmarlos a todos. La sangre ya no estaba saliendo del hoyo que dejó el diente lo cual lo relajaba un poco.

— ¿Escuché bien lo que dijiste? - Preguntó Aizawa atrás de todos. — Los dientes no se reemplazan, Midoriya.

... Oh... La gente con quirk solo tiene un set de dientes...

— ... Eh... ¿Sí se reemplazan? ¿A-Al menos los míos si...? - Dijo dudoso.

— ... Ve con recovery Girl, estoy seguro de que eso no pasa. Pero bueno.

El muchacho dio unos pasos para atrás y se fue corriendo.

— ... Bakugo estás castigado.

— ¿¡QUÉ?! ¿¡PORQUÉ?! ¡NO ES MI CULPA QUE A ESE IDIOTA SE LE CAIGAN LOS DIENTES Y LE VUELVAN A CRECER!

Esa tarde de regreso a casa...

Midoriya iba caminando por el campus usando su celular. El hoyo en su boca era incómodo, pero era algo que ya le ha pasado antes.

— ¡Midoriya! - Escuchó el grito de un muchacho justo detrás de él, se volteó para encontrarse a Denki. — ¿Estás mejor?

— ¡Uh, Hola Kaminari-kun! Sí, estoy mejor. - Sonrió mostrando los dientes y el hoyo.

— ¡Eek! - Kaminari se paralizó al ver el pequeño orificio en la boca del muchacho. — ¿Es enserio que te va a volver a crecer? ¿No estás jugando con todos? - Dijo el muchacho alzando la ceja y con una mueca de un poco de asco.

— ¡Si! Tranquilo. Esto me ha pasado desde los seis años. - Dijo el de cabello verde rascándose la nuca y sonriendo con nervio. — Además, no es tan malo. El ratón de los dientes me da dinero por mis dientes de leche.

— ... ¿ratón? ¿dinero? - Al rubio le brillaron un poco los ojos.

Oh no. A los niños con quirk, como no se les caen los dientes, no les trae el ratón por los dientes...

— ¿Te dan dinero por los dientes? ¿Cómo está eso?

— Uh... Eh... Pues... - Milagrosamente, su celular sonó al instante. — ¡Uh tengo que contestar! ¡Adiós Denki! - Dijo para salir corriendo.

— ¡Hey! ¡Midoriya-Ay ya se fue... - Denki hizo una mueca. ¿Ratón de los dientes?

Izuku solo pudo suspirar cuando ya estaba lejos. Bueno... Al menos solo pasó eso... Contestó el celular y se fue de regreso a su hogar.

Al día siguiente...

Al llegar al salón solo vio un desastre y a Kirishima golpeando a Denki en la cara.

— ¡TÍRAME LOS DIENTES PARA GANAR DINERO! - Gritó Denki, quién estaba viendo de frente a Kirishima. Kirishima, que tenía el puño endurecido, le dió otro golpe en la cara al rubio, quién ya tenía bastantes moretones.

Los demás compañeros que estaban, que solo eran Bakugo, Iida, Yaoyorozu, y Todoroki, estaban o viéndolos o intentando detenerlos.

— ¡Chicos dejen de golpearse entre ustedes! ¡Estamos en una escuela prestigiosa! - Grito Iida deteniendo a Kirishima por la espalda.

— ¡Pero Denki me dijo que le tirara los dientes para ganar dinero!

— ¡¿Y ustedes creen que vale la pena tirarse dientes por dinero?! - Iida regañó a los dos mensos. Yaoyorozu solo podía suspirar, deteniendo a Denki.

Midoriya se les quedó viendo unos segundos y se acercó a ellos un poco nervioso.

— Perdón, ¿Pero qué están diciendo?

— ¡Midoriya! ¿¡Verdad que cuando se te caen los dientes te dan dinero?! - Denki dijo al instante mientras de su nariz salía bastante sangre, pero con los dientes intactos.

— ¡A mi Denki me dijo que eso dijiste que pasaba y queríamos probar! ¿¡Te dejaron dinero por tu diente de ayer o no?! - Kirishima preguntó con ánimo.

— ... - Midoriya no pudo hacer otra cosa más que... Empezar a reír. Mucho. A carcajadas. — ¡Que-Qué graciosos chicos! ¡Ustedes no se pueden tirar los dientes entre ustedes! ¡Y no les van a traer nada porque solo funciona con los dientes de leche! - Dijo aún riendo, con lágrimas en los ojos por lo mismo.

— ¡Les dije, par de imbéciles! - Gritó Bakugo, que solo estaba viendo el espectáculo. También se estaba riendo. Desde hace rato de hecho.

— ... ¿O sea que me rompí la nariz para nada? ¿¡Y a todo esto qué son los dientes de leche de los que tanto hablas?! - Denki se soltó de Momo y fue a reclamarle a Midoriya, quién seguía a carcajadas a punto de caer en el piso.

Ya después de calmarse les pudo explicar.

— La mayoría gente que tienen los mismos dientes durante toda su vida desde el momento en que nacen y les salen, hasta el momento en que se mueren. Pero habemos gente que todavía tenemos la fisionomía de la gente antes de los quirks, que tenemos un set de dientes inicial que se llaman dientes de leche, que son sustituídos con el tiempo por otros dientes que ahora son permanentes. - Dijo tranquilamente, señalando su boca. — Como esto. - Abrió la boca, enseñando una pequeña, pequeñísima, puntita blanca saliendo de la encía. — Es el segundo diente que me va a salir. - Dijo, acabando la explicación.

— Ahora que lo noto, Midoriya, la falta de tu diente anterior te hace pronunciar la "s" de forma extraña. - Dijo Iida quien también escuchó la explicación del muchacho de cabello rizado.

— S-Supongo que sí.

— ¿Entonces eso de los dientes de leche significa que tienes dientes de bebé? - Preguntó Momo con curiosidad.

— Pues ya no, porque ya se me cayeron todos.

— He visto que All Might escupe sangre de repente, y cuando se te cayó tú también escupiste sangre. ¿Está relacionados?

— Todoroki-kun, no.

— ¿Eres hijo secreto de All Might?

— ¡TODOROKI-KUN!

— Sí si ya escuchamos las todoteorías pero pero PERO ¿Entonces que tiene qué ver eso de que te dan dinero por tus dientes y eso de la rata de los dientes? - Preguntó Denki viendo mal al muchacho, sosteniento una bolsa de hielos en la mano y apretándola contra sus cachetes.

— ¡Oh! Eso... Pues mi mamá me dijo que cuando se me cayera un diente tenía que dejarlo debajo de la almohada para que el ratón de los dientes, un ser mágico que recogía los dientes de los niños antes de los quirk, me diera dinero. Pero solo funciona con el primer set, pues el segundo es permanente. Y pues... Ustedes no pueden porque es como si desde siempre hubieran tenido el segundo set. - Dijo tratando de restarle importancia al encoger los hombros.

— ... Aw... - Se escuchó la decepción de Denki al instante.

— Ay... Perdón por golpearte en la cara, Bro. - Dijo Kirishima viendo al muchacho del rayo en el cabello.

— No te preocupes...

Midoriya solo pudo sonreír con algo de nerviosismo.

— ¡OI, DEKU! - Grito Bakugo desde atrás. — ¡Yo te tiré el diente me debes la mitad de lo que te dio ésta vez!

— ¡¿QUÉ?! ¡NO!