Notas iniciales:

Qué cosas, yo pensé que este sería un One Shot...

Aclaraciones (porque no quiero que nadie se sienta estafado en este fic): Lan Zhan está muerto (para Wattpad: si quieren llorarlo, háganlo aquí), Meng Yao, desaparecido, Lan Qiren no es un hdp, Lan Huan y Wei Ying no se van a deshacer en angustia y llanto, su vida va a ser muy doméstica.

No se detengan a pensar mucho en las implicaciones de fondo, tampoco entremos en detalles. Disfruten la idea de este fic y sean libres de cualquier culpa o(≧▽≦)o

Eliminamos los nombres de cortesía (AU moderno), los Jiang viven muy felices en alguna parte del mundo y los Wen (la parte "mala") no figuran aquí. Realmente, no esperen mucho drama.

No tengo fecha para la siguiente parte (¡patéenme si quieren!), entiendan que si no publicaba esto hoy quizá nunca lo haría.

Al igual que todo lo que hago quedó un poco Frankenstein, pero, nuevamente, o lo publicaba así o nunca lo hacía. ¡Lamento los errores que puedan encontrar!

¡Y, sí! Tiendo a poner algo de drama y angst, intenté no hacerlo mucho para este fic, ¡en verdad lo intenté!

Es un fic con capítulos largos, ¡también lo siento por eso! Separé los capítulos para hacerlo más fácil de digerir (ノ◕ヮ◕)ノ*:・゚✧

¡Gracias por sus comentarios, estrellitas/kudos! Me ayudan a mejorar („• ֊ •„)


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Lan Huan nunca se ha interesado por nadie en particular y estaba bien, era parte de su naturaleza como Lan, dijo su tío.

Se sorprendió cuando su hermano llevó a un desconocido, un hermoso joven omega, para presentarlo como su futuro esposo. Ese día tuvieron que tranquilizar a su tío, ¿cómo el segundo heredero del Corporativo Lan iba a desposar a un huérfano que apenas sostenía sus estudios con algunas becas y dos trabajos a medio tiempo? ¿Al menos tenía todas sus vacunas?

Bueno, uno de los dos pudo encontrar el amor, quizá su matrimonio arreglado con Meng Yao pudiera funcionar, quizá no tendría que pasar por la misma frivolidad que pasó el matrimonio de sus padres.

La boda de su hermano se adelantó unos años, la vida de su tío se redujo sus respectivos años. Lan Zhan había marcado, anudado y embarazado al omega antes de que éste terminara la universidad, Lan Huan quería reírse por la mezcla de culpa y satisfacción que veía en su hermanito.

Por otra parte, Meng Yao estaba preocupado, que el segundo heredero fuera a tener primero un hijo no era bueno para su imagen como omega líder de la manada. Llevaban casados dos años y todavía no había signos de una cría. La gente hablaría y aunque eso no le importaba a Lan Huan a él sí, así que ambos tomaron en serio sus deberes maritales y un segundo embarazo fue anunciado a los pocos meses.

Nació el cachorro de Lan Zhan, un adorable alfa que, para pesar de su tío, había heredado los profundos ojos plateados de su madre. Wei Ying, el ahora esposo de su hermano, lo sostenía en sus brazos con infinito amor, olfateó a su cachorro apenas se lo entregaron. La felicidad en los ojos de su hermano se transmitía a través de cada dulce caricia que le daba a su familia. Un poco de envidia se instaló en el corazón de Lan Huan.

Oler a un cachorro era una tradición poco común entre la alta sociedad, casi ningún omega quería a los cachorros de sus matrimonios arreglados. Ningún omega negociado quería formar un vínculo con un niño que le podría ser arrebatado o que le recordara a su pareja. Quizá Meng Yao también podría aceptar a su cachorro, su matrimonio fue arreglado, pero había cariño y nunca le faltó al respeto.

El parto de Meng Yao fue más problemático, al final todo salió bien. Otro cachorro alfa, Meng Yao suspiró aliviado. El omega rechazó la oportunidad de cargar a su hijo, no lo olió ni reconoció, no calmó el llanto de su bebé. Lan Huan tuvo que hacerlo, pero las feromonas de un alfa nunca serán tan dulces como las de un omega.

Las diferencias entre ambas familias eran más notorias, mientras que las niñeras eran un mito en la casa de Lan Zhan, en la casa de Lan Huan se convirtieron en una constante. Estaba bien, era demasiado pedir que Meng Yao tuviera una pizca de lo que Wei Ying, eran de mundos totalmente distintos. Ambas familias comenzaban a adaptarse a su propio ritmo.

Hasta que un año después sucedió la peor tragedia…

Lan Zhan iba a cerrar un trato en Madrid y el jet privado donde viajaba se estrelló en mitad del mar.

Wei Ying perdió la cabeza cuando la marca de apareamiento en su cuello comenzó a desaparecer, aun si todavía no encontraban todos los cuerpos… su alfa había muerto.

Tan hermoso como horrible, así era una marca de apareamiento. El corazón de Wei Ying comenzó a dejarse ir, la pérdida de su complemento lo estaba matando, era parte de la naturaleza. Por ello Lan Huan y Meng Yao habían acordado no marcarse, no pasar por eso.

Lan Qiren estaba preocupado por el omega, para sorpresa de todos, verdaderamente preocupado. Movió todos sus contactos y metió a Wei Ying a cientos de estudios médicos, el omega logró mitigar el dolor de la pérdida hasta que la marca hubiese desaparecido casi por completo, dejando sólo una pequeña y casi imperceptible circunferencia roja en su cuello.

Wei Ying se forzó a meter las pastillas en su garganta, se forzó a vivir por el bien de su cachorro. Hizo lo imposible, sobrevivió.

Como primer, y único, heredero, Lan Huan tomó las obligaciones que tenían Lan Zhan y Wei Ying. Ayudaría a que el omega se adaptase a su nueva vida. Se enfrascó en el trabajo, al menos era más cómodo que estar en su propia casa. Había nacido para eso, trabajar y liderar… no para sufrir la pérdida de su hermano menor y lidiar con un omega que cada día se distanciaba más.

Apenas dos años, los Lan sufrieron otro golpe cuando Meng Yao huyó del país con el dinero que desfalcó de las fundaciones a su cargo y con el jefe de guardaespaldas, Nie Mingjue.

Para desconcierto de él mismo, Lan Huan no sufrió más allá de sentir lástima por su propio cachorro. Lan Qiren ordenó una prueba de paternidad y lo puso en juicio. Afortunadamente Lan JingYi sí era un Lan, no sería alejado de la familia principal. El matrimonio con Meng Yao había sido disuelto y las demandas en su contra resonaron por todo el mundo.

Avanzó un año más. Wei Ying volvió al trabajo, dijo que no podía dejar sus obligaciones de lado y que, por el bien de los proyectos que tenía con Lan Zhan, regresaría. Lan Huan lo observaba y admiraba, un omega huérfano, viudo y que constantemente era cuestionado, haciendo su trabajo y cuidando de su hijo. Wei Ying huía de la gloria y las comodidades de sus logros y del apellido de su esposo. Lan Zhan estaría orgulloso.

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En mitad de una junta Lan Huan recibió un mensaje de la nueva niñera, Lan JingYi no dejaba de llorar debido a la tormenta eléctrica que azotaba la ciudad esa noche. Ella estaba llegando al edificio, esperando que Lan Huan pudiera calmarlo… ¿qué podría hacer él? Para eso era que le pagaba a esa beta, para que Lan JingYi no estuviera en un lugar en donde las personas lo juzgaran con la mirada.

Terminó la junta, corrió al elevador, Wei Ying estaba ahí, esperando impaciente.

Lan Huan colocó una mano sobre el hombro del omega —¿Pasa algo?

Wei Ying chilló del susto, estaba totalmente absorto en sus pensamientos, intentó sonreír —A-Yuan, voy tarde y él no puede dormir con estos truenos —explicó —. Mi vecina me hizo el favor de cuidarlo hoy, por la junta. A-Yuan aparenta ser fuerte, sabes, pero sé que está aterrado…

Entraron al elevador.

—¿Y tú? ¿No acostumbras a despedir a todos antes de irte? —El omega sacó las llaves de su auto, listo para salir corriendo. Estaban en los pisos bajos, la conversación era formalidad. De vez en cuando intercambiaba palabras con Lan Huan, todo sobre trabajo, ¿qué tanto tiempo tenía si quería dedicarle todo a su hijo? Lo siento familia Lan, este omega tiene prioridades.

Tal como predijo, el elevador no tardó en abrir sus puertas y ambos fueron recibidos por una preocupada mujer y un niño desecho en llanto.

—Lan JingYi —Lan Huan habló con un tono no muy feliz y el niño, en vez de callarse, lloró con más fuerza.

La mujer beta reverenció con timidez —Señor Lan, perdóneme, imaginé que su aroma podría calmarlo. Que llore tanto no es normal.

La niñera era nueva, demasiado inexperta para tratar con una familia como los Lan, eso era seguro. Los Lan son protectores entre ellos, pero aprecian su propio espacio y la separación de la vida personal con la laboral.

—Él mismo aprenderá a calmarse —Respondió. Había leído de ello, los alfas podían calmarse con facilidad a medida que crecían. Él solía calmar a Lan Zhan, pero cuando no estaba cerca debía hacerlo solo porque nadie se interesaría en su llanto a menos que fuera por algún tipo de herida.

Wei Ying se ahogó con su aire —¡Me estás tomando el pelo! ¿Tienes a tu cachorro ahí delante y estás diciendo que se va a calmar él solo? —negó y extendió los brazos —. Aquí, aquí.

La mujer miró con desconfianza, el hombre omega no estaba vestido como alguien al nivel de Lan Huan, ni siquiera de ella misma, la severidad en los ojos del alfa la hizo cambiar de parecer.

Wei Ying atrajo al pequeño y comenzó a mecerlo al mismo tiempo que liberaba unas notas de nenúfares silvestres —Aiya, este lindo niño se va a convertir en una pasa si sigue llorando —apoyó la cabeza del niño contra su pecho —¿A-Yi, te asustan los truenos? Es normal, a todos nos asuntan, pero, hey, estás aquí, con nosotros, protegido.

El pequeño hipó y vio con curiosidad al omega, su nariz se alzó, el aroma era suave y relajante. Wei Ying le sonrió —A-Yi —Un trueno hizo retumbar las ventanas del edificio y el niño se estremeció— A-Yi —repitió Wei Ying con más dulzura y afianzó su abrazo— Estás a salvo aquí, yo te cuido.

Lan Huan prefirió no continuar causando problemas, Wei Ying tenía prisa así que sostuvo a su hijo para cargarlo él, Lan JingYi se aferró con fuerza a la sudadera del joven omega —Lan JingYi, esa no es una actitud correcta —¿por qué sonaba como su tío? Miró a Wei Ying —. Lo siento, a veces es… caprichoso.

Wei Ying rió cristalinamente —¿Y qué Lan no lo es? —Lan Zhan lo marcó en el primer celo que sin querer pasaron juntos, contrario a las súplicas de su tío no quitó la marca, sino que exigió que Wei Ying lo marcara de regreso para demostrar que su amor, aunque un poco apresurado, no era pasajero. Ah, hola A-Yuan, ¿vienes a confirmar el amor de tus papis en ese alocado celo? Gracias, que detalle el tuyo de aparecer antes de que Wei Ying pudiera terminar sus estudios.

Lan Huan negó, intentó sostener al niño nuevamente, pero Wei Ying lo alejó —Señor Lan, si no le importa, A-Yuan tiene espacio de sobra en su cama, ¿podría yo cuidar de Lan JingYi esta noche?

—Joven Wei, no es necesario que se moleste. Lan JingYi debe aprender a controlar sus emociones.

Wei Ying aspiró el aroma del cachorro, leche agria, nada bueno en su desarrollo. Lan JingYi no tenía una madre que lo olfateara ni perfumara, que lo reconociera. Y su padre… parecía no atender este tipo de detalles. Lan Huan no era un mal padre, los Lan crecían de esa forma, pero el omega interno de Wei Ying se retorcía al pensar que Lan Huan estaba dispuesto a dejar que Lan JingYi llorara más tiempo.

—Insisto —apretó el cachorro contra su pecho y su dulce aroma hizo que Lan JingYi esbozara una sonrisa satisfecha.

Lan Huan ensanchó los ojos ante la imagen. Lan JingYi odiaba a sus niñeras, se comportaba como un mini equipo de demolición y solía desquitarse con el llanto, pero en los brazos de Wei Ying se veía tan tranquilo y… feliz. Su hijo se frotaba contra el pecho del omega, intentaba bañarse en su aroma, cuando siempre huía de él cada que intentaba perfumarlo.

—Señor Lan. Cuidaré bien de Lan JingYi.

—Supongo que… Gracias.

Wei Ying se acomodó mejor y comenzó a caminar hacia el estacionamiento. Lan JingYi percibió la lejanía del aroma de su padre, no pudo darle mayor importancia, estaba acostumbrado a que su padre se alejara y lo dejara con desconocidos —Vamos A-Yi, hoy dormirás con tu tío porque tu papá es un poco tonto. ¿Cómo es posible que te deje ir, así como así?

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Wei Ying estaba nervioso, los niños pueden ser celosos cuando un padre desvía su atención ¿no? Pues no.

Para la sorpresa de ambos padres, después de esa noche los niños se volvieron inseparables. Lan JingYi comenzó a ser menos berrinchudo, pero más apegado al omega y Lan Yuan no tuvo problemas con ello, al contrario, le encantaba la idea de un "hermano". Hermano… no primo, se lamentaron los padres, ¿por qué no podían hacerlos cambiar de opinión? ¿Acaso transferirlos a la misma escuela hizo más mal que bien?

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Las visitas se tornaron frecuentes, Wei Ying trabajaba mayoritariamente en casa, por lo que cuidar de los pequeños no fue complicado, especialmente cuando su vecina, la doctora privada Wen Qing, lo visitaba bajo cualquier excusa. Aunque lo negara, adoraba a esos niños.

Lan Huan, por otra parte, aprendía a como ser un padre más expresivo y humano, a criterio de Wei Ying. Viajar constantemente era pesado por lo que optó por comprar el departamento contiguo.

En algún punto Wei Ying se frustró por tener que salir cada noche para dejar a Lan JingYi con su padre.

Terminando de saborear su lapicero, Wei Ying exclamó —¡Juntemos los departamentos!

Lan Huan parpadeó un par de veces —Yo… no creo que sea buena idea. Soy un alfa.

Wei Ying dejó que su risa resonara por todo el lugar —¡Cuñado! Eso ya lo sé, descuida, no me voy a aprovechar de ti —señaló la marca rojiza en su cuello —. Desde hace mucho dejé de oler las feromonas de los alfas asentados. Todavía puedo percibir las de mi A-Yuan, pero en cuanto crezca y su olor madure dejaré de hacerlo —Infló sus mejillas, obviamente molesto.

—De todas formas, no podría aprovecharme de tu amabilidad. Suficiente has hecho por nosotros.

Lan Huan y Lan JingYi habían avanzado bastante con su relación, el pequeño ya no huía de los brazos de su padre y dejaba que lo perfumara... con Wei Ying presente.

El omega desestimó la idea con la mano —Bien, bien, no seguiré insistiendo, pero la oferta continuará en pie ¡Los padres debemos estar unidos!

La sonrisa de Wei Ying fue suficiente como para hacer que Lan Huan sintiera que estaba desperdiciando un buen negocio, uno en el que él tendría todo que ganar. Su mente se forzó a permanecer tranquila, a no fijarse cómo la luz del día jugaba con el cabello negro del joven y convertía hebras desobedientes en un color rojizo.

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Y así fue como llegaron hasta este día.

Era un desayuno en el que Lan Huan tuvo el tiempo para estar presente. Wei Ying terminaba de servir los platos y en su camino al pequeño comedor se vio ralentizado por un peso extra en cada pierna. Los niños se habían aferrado a él con fuerza.

—Pequeños rabanitos, ¿qué se supone que están haciendo con este pobre y débil hombre?

Los dos niños de cinco años sonrieron con entusiasmo y se aferraron con más fuerza a las piernas del omega —¡Mamá! —gritaron con sus vocecitas llenas de alegría.

Lan Huan espurreó su café, ¿había oído bien? Se levantó rápidamente y fue a liberar una de las piernas del omega, cargó a su cachorro en brazos —A-Yi, no incomodes a tu tío.

Lan JingYi estiró sus pequeños bracitos y remó en el aire hacia Wei Ying —A-Yuan me dijo que podía compartir a su mamá, —unas lágrimas se asomaron —¡me gusta mi nueva mamá! ¡Mamá me da de comer! ¡No me importa si tiene mal sabor!

Wei Ying sintió más de una piedra contra su cabeza. Con semejantes comentarios desvergonzados cualquiera que lo conociera podría asegurar que esa hermosa criatura de mejillas redondas y rosadas sí era su hijo.

—Mamá, ¿verdad que también eres su mamá? —A-Yuan siguió tirando de su pantalón —Él no tiene mamá y mamá es la mejor mamá del mundo así que puedes ser su mamá también. A-Yuan no se pondrá celoso, promesa.

Wei Ying se quedó tan petrificado como Lan Huan. Sí, ellos se referían a sí mismos como "hermanos", pero llamar a Wei Ying como "mamá" era otro nivel.

Fue un momento incómodo.

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Ambos padres intentaron ignorar el extraño sentimiento que se formaba en ellos cuando Lan JingYi decía "mamá". Seguirían con su vida y esperarían que el pequeño creciera lo suficiente como para entender el peso de sus palabras.

Generalmente cada padre llevaba a su hijo a la escuela en su propio auto, afortunadamente Lan Huan tenía un poco de tiempo y se ofreció a llevarlos a ambos. Con la familiaridad que habían adoptado se le olvidó llamar a la puerta. Padre e hijo entraron y en el pasillo del departamento se toparon con una escena nueva para ellos.

Como cada mañana, Wei Ying aspiró el aroma de Lan Yuan, hizo una mueca divertida y tomó un pañuelo de la mesa del recibidor, lo pasó por su glándula de omega. Volvió a colocarse de cuclillas y jugó un poco con su cachorro antes de colocar el trozo de tela bajo su nariz. A-Yuan aspiró profundamente y una gran calma los invadió a ambos.

Lan JingYi vio con asombro —¡Y-Yo quiero! —Alzó su manita, como si fuera algún tipo de petición en la escuela.

Wei Ying se sorprendió, estaba tan absorto en perfumar a su cachorro que no se dio cuenta de los espectadores.

Lan JingYi bajó la mano, un poco apenado y triste —¿No puedo?

Wei Ying y Lan Huan intercambiaron miradas. Perfumar a un cachorro ajeno era una total falta de respeto, además de que para un omega tenía un sentido más profundo. Era mantener su aroma en el niño para que se reconociera como suyo, y así el niño sabría que era amado y protegido.

¿Cómo osaría hacer algo como eso? Lan JingYi era su sobrino, no su hijo… esa pequeña cosita sonriente no era suya…

No servía seguirle dando vueltas. El omega vio al mayor, movió los labios en silencio "¿Puedo?". Había intentado no encariñarse profundamente con Lan JingYi, no más allá del cariño de un tío a su sobrino, pero el sentimiento maternal le terminó ganando.

Lan Huan reaccionó y asintió suavemente. Las feromonas de un alfa no son las mismas que las de un omega. Y ese no era cualquier omega, era uno al que su propio hijo había reconocido.

Wei Ying extendió un brazo y JingYi corrió a él, se paró como un soldado. Estaba tan nervioso como su padre. Wei Ying repitió la acción que había hecho con Lan Yuan. Lan JingYi aspiró obedientemente y apenas sintió la tranquilidad de los nenúfares rompió en llanto. Lloró tan alto como pudo, no, incluso más alto de lo que un niño normal podría llorar.

Preocupado, Lan Huan se colocó a la altura de su cachorro y Lan Yuan se aferró a la pierna de su madre, ninguno de los tres sabía cómo reaccionar. Wei Ying intentó tocar a Lan JingYi, pero este parecía llorar mucho más.

Después de unos fuertes "bua", y miles de lágrimas, el pequeño gritó —¿Así huele tener una mamá?

Lan Yuan abrazó a Lan JingYi, aplicó toda su fuerza y lloró junto a él —¡A-Yi! ¡A-Yi! ¡Ya tienes una mamá!

Algo se movió dentro de Wei Ying, rápidamente atrajo a ambos cachorros en un abrazo más grande y dejó que sus dulces feromonas se extendieran por todo el pasillo.

Los cachorros parecieron amortiguar su llanto mientras se dedicaban a aspirar el suave y reconfortante perfume del omega. Wei Ying los apretó con más fuerza —Mis cachorros —dijo —, míos —repitió.

Hah. Estaba hecho, lo intentó evadir por muchos meses, pero al final no lo consiguió. Terminó formando su propio vínculo con Lan JingYi. Su corazón latió rápidamente, tenía otro cachorro en su vida.

Se acordó del alfa, claro, el niño no era huérfano. ¿Metió la pata? Volteó hacia Lan Huan. ¿Qué tal si le dio permiso de perfumar a Lan JingYi sólo una vez? Wei Ying lo perfumó y, además, concretó sus sentimientos por el cachorro.

El mayor sonrió con nostalgia, habló suavemente —Wei Ying, gracias —se acercó con la intención de integrarse al abrazo, estar con su cachorro en ese tierno y significativo momento. No pudo ni tocar a Lan JingYi porque Wei Ying atrajo más al niño y soltó un gruñido, bajo y molesto, de advertencia.

El omega estaba reconociendo a Lan JingYi como su cachorro, y alguien quería interferir con su abrazo familiar, claramente eso molestaba sus instintos.

Lan Huan retrocedió la mano y Wei Ying parpadeó un poco sorprendido —Yo, perdona.

El mayor asintió y volvió a intentar acercarse, otro gruñido.

Wei Ying disimuló su propia vergüenza con una risa —Eh… perdón, de nuevo. Ya, ya estoy listo —se convenció a sí mismo. Era muy grosero no dejar que el padre no pudiera tocar a su propio cachorro… ¿verdad? ¿Qué tan desvergonzado era su omega interno como para "quitarle" su cachorro a un alfa?

Un tercer intento, un tercer gruñido. Lan Huan dejó de intentar. ¿Algún día podría volver a tocar a su hijo? Él también quería un abrazo… de cierta forma también quería aspirar un poco de ese aroma.

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—Lan Huan —Wei Ying recargó los codos en la isla de la cocina, suspiró —. Se nos está yendo de las manos. Los niños de hoy en día son tan desvergonzados. El otro día fui a hacer las compras y A-Yi no paraba de presumir a todo el mundo que tiene una mamá, la cajera me vio tan raro…

El mayor intentó no darle importancia a la forma en la que las caderas de Wei Ying se alzaban para acomodarse contra sus codos —Wei Ying —calmó su mente —. Lamento ponerte en esta situación.

—Para ser justos… Quizá mi sentido materno me impulsó a robarte tu cachorro. Cuando lo vi llorando pensé "¡Qué horrible padre, ese niño será mío!" —su mano voló dramáticamente en el aire —. No pensé que ese niño fuera a pensar "¡Me conseguí una mamá!" —gimió contra sus manos.

Su omega interno le había estado exigiendo adoptar a Lan JingYi formalmente, que fuera suyo para crecer y educar… arrancar al cachorro de su padre alfa y luchar con uñas y dientes si era necesario.

Lan Huan dejó que una sincera y suave sonrisa saliera de sus labios —Quizá debería tomar tu oferta, unir los departamentos.

¿Qué tan malo sería, que Wei Ying tuviera a su cachorro y lo siguiera cuidando bajo esa radiante luz? Lan JingYi estaría bastante contento y ayudaría a que se sintiera seguro de que esta vez nadie lo abandonaría. Cada noche que ellos regresan a su propio departamento, Lan JingYi aprieta sus manos contra su pecho y pregunta, intentando no sonar tonto, si al día siguiente su "mamá" estaría ahí.

Esa era la única razón, se dijo internamente.

Y las remodelaciones no se hicieron esperar.