Pov. Rini.
Me llamo Rini Chiba Tsukino o como algunos me dicen normalmente soy la Pequeña Dama tengo actualmente ocho años de edad y soy la futura gobernante de Tokio de Cristal, claro por que ahora aún soy una princesa, mi madre es la reina de este hermoso reino... Bueno eso es obvio, también tengo tres hermanos ellos se llaman Damian de siete años, dos hermosos mellizos Tora y Hana de apenas dos años.
—Estoy realmente aburrida -mencione buscando con que jugar- quiero jugar un poco.
No todo es modales junto a la tranquilidad nosotros somos una pesadilla para el palacio tanto así que también lo somos para mis padres, siempre nos portamos mal o hacemos travesuras que llegan a muchos extremos, pero no los hacemos solos lo hacemos con las princesas y príncipes, hijos de las guerreras de mamá que son nuestros mejores amigos.
—Rini cariño -la mire cuando me llamo y me acerque a ella con una sonrisa- necesito un favor.
—¿Que pasa mamá?
—Tengo que salir con Sakura y las demás a algo muy importante -dijo con seriedad mientras acomodaba sus cosas junto su capa- así que...
—¿Tambien con las Inners y Outer? -pregunte interrumpiendo su frase.
—No -negó con una sonrisa ya conozco esa sonrisa que pone cuando oculta algo- solo iremos Natsuki, Sakura, Mei y Kotoko.
—Quieres que te cubra -comente y suspire rendida sabiendo eso de antemano- ¿verdad mamá?
—Si mi niña, eso quiero que hagas.
—Mamá eres tan rara en algunas ocasiones -dije con el ceño fruncido al ver que siempre sale sin que le diga a las demás Sailor- ¿lo sabes?
—Lo se -respondió tocando mi cabeza- pero así soy tu madre y soy la que te dio la vida.
—Ya se -dije riendo, siempre me recuerda eso- por eso te quiero mucho mamá.
—Y yo a ti mi princesa hermosa -dijo besandome la mejilla tiernamente y yo lo acepte gustosa, amo que me bese las mejillas- y otro favor, cuida a tus hermanos y no hagan travesuras.
—Te lo prometo mami.
—No puedo creer en tus palabras Rini... -exclamó Serenity riendo y yo puse mi mejor cara de inocente- bueno entonces ahora me retiró, que ya me atrase un poco y las demás me esperan.
—Si mamá, ve con cuidado.
Me despedí con la mano colocando mi mejor cara de inocente para ella, mamá se alejó hacia donde estaba la tía Sakura y ambas se alejaron, cuando vi ya no estaba cerca de mi fui a buscar a mis hermanos y a las demás para hacer algo para no aburrirme más, aunque encontré a Damian quien sudaba mucho y al verme parecía aliviado.
—Aquí estas hermana... -dijo tomandome de los hombros mientras recuperaba el aire- te estuve buscando por todos los lados posible.
—¿Que sucede Damian? -pregunte confundida ¿que sucedió ahora?- estas muy alterado.
—Bueno... No te vayas alterar por favor...
—No lo haré.
—¿Lo prometes? -insistió más alterado y gruñi por eso.
—Lo prometo Damian, ahora dime.
—De acuerdo ya te diré, bueno es que... Como decirlo... -dijo dando un suspiro asustado esto ya me dio mala espina y más por su tartamudeo- Hana se ha perdido y no la encuentro por ningún lugar.
—Solo es eso... No te preocupes Damian -dije moviendo la mano desinteresada- ella pronto apare...
Me detuve abriendo los ojos en grande al entender lo que me acaba de decir ¡¿él perdió a Hana?! Me matarán, mamá me los encargo además las guardianas están en sus labores y pueden encontrarla, al hacerlo le dirán a Mamá.
—¡Demonios, esto es mucho para mi! -grite moviendo a Damian de un lado a otro- ¡como pudiste perder a nuestra hermana!
Los hijos de las guerreras nos podrían ayudar porque nosotros dos solos no podríamos, más con Tora y es así como siempre nos metemos en problemas si no perdemos a uno de nuestros hermanos hacemos muchas travesuras terribles, pero somos niños todavía no gobernamos así que podemos hacer lo que queramos... Eso no es importante ¡Rini concentrate busca a tu hermana! primero a buscar a mi pequeña hermana si no estaré muerta y me castigaran.
—Debemos buscarla ya mismo... -dijo Damian y asentí asustada- seria terrible que las Sailor la encuentren, le dirán a mamá...
—Eso lo se, primero por los mellizos de Sailor Venus -indique por lo que Damian volvió a asentir- yo iré por el hijo de Mars, hermano.
—Si de acuerdo.
Me detuve unos momentos para poder respirar un poco observe a Damian irse por lo que él una vez que se fuera yo también volví a correr.
—¡¿Hana donde diablos estas?!
Grite a los cuatros vientos esperando que ella me halla escuchado y me responda... Eso sonó raro ya que aún no puede hablar muy bien... Solo espero un milagro y nos salve antes de que Mamá nos mate al encontrar primero a Hana.
Continuará...
