Fechado a 09/09/2020

Nota: Universo Alterno Moderno.

Trigger warning: Lenguaje M y escenas sexuales explícitas.


Esa noche cuando Sakura despertó no reconoció las sábanas que cubrían su cuerpo desnudo, por un momento se sintió alarmada, después vio a un ser a su lado, su cabello rubio caía revoltosamente en su espalda, él estaba completamente agotado. Sakura sintió un cosquilleo al recordar el cuerpo de Deidara encima de ella. Suspiró.
Recogió del suelo una camisa del rubio y la puso sobre su cuerpo, el olor de él la abordó. En el suelo encontró su teléfono y se asombró de todas las llamadas perdidas y la infinidad de textos que tenía. La mayoría eran de Ino, Sakura rio, su amiga se escandalizaría por seguir saliendo con Deidara.
"Más te vale que cuando poses para Deidara lo hagas con ropa, frentona"
Sakura continuó viendo sus mensajes hasta que uno le llamó la atención en especial, era otro texto de Ino, había dejado las bromas sobre Deidara a un lado y sonaba serio:
"TIENES QUE ESCUCHAR MI MENSAJE DE VOZ A LA DE YA, ES URGENTE."
Sakura frunció el ceño y se llevó el teléfono a la oreja, la voz de Ino sonaba extraña.
—"Sakura, por favor presta atención a lo que te voy a decir ahora mismo, guarda la calma y tómalo con tranquilidad—. Ino hizo una pausa muy larga, Sakura se pegaba más el auricular de su teléfono a su oído. —Recibí una llamada del negocio de mi familia y me dijeron que... ah, no sé cómo decirlo."
El audio estaba a punto de terminar, Sakura estaba intranquila.
—Suéltalo ya, cerda—. Dijo Sakura molesta.
Reprodujo el siguiente mensaje de voz y lo volvió a poner en su oreja.
—"...Sasuke-kun se va a casar..."
Sakura se llevó una mano a la boca, callando su sorpresa, el audio de Ino aún no terminaba.
—"...Sé que ustedes pasaban mucho tiempo juntos antes, sus padres se están encargando de todo, deberías revisar tu e-mail."— concluyó el audio de Ino.
En un rápido impulso Sakura actualizó su correo, buscó en todas sus carpetas, cuando llegó a "otros", estaba ahí:
CONFIRMAR ASISTENCIA, COMPROMISO DE UCHIHA SASUKE.
Sakura no supo cómo sentirse, tenía una serie de agrias emociones.
Sin ningún aviso Sakura sintió en su cuello la húmeda lengua de su amante, sus manos estaban ansiosas por recorrer su cuerpo pero, aun así, con calma llevó una mano hacia su entrepierna.
—Mi camisa en ti luce bien—. Dijo Deidara poniendo su boca cerca de su oreja, él comenzó a jadear cuando sintió la incipiente humedad que había dentro de ella.
Ella comenzó a arquear su espalda, Deidara tomó el teléfono y lo puso en una mesa cercana, giró a Sakura y tomándola de las muñecas la acorraló contra la pared. Los movimientos de sus dedos dentro de ella la hacían gemir, Deidara estaba presionando su erección contra ella, no lo soportaba, tenía que penetrarla. La camisa cayó al suelo, Deidara tomó a la pelirrosa de los muslos y la levantó, la primera embestida fue recompensada con un grito en éxtasis por parte de Sakura.
El sudor bajaba por la espalda de Deidara, sus gemidos solo hacían que Sakura que excitara más, sus músculos abdominales se contraían con cada embestida, ella estaba a punto de llegar, Deidara seguía penetrándola, era una combinación entre dolor y placer.
—Ahhh—. La respiración entrecortada y su eyaculación pulsátil dieron paso a una serie de sensaciones increíbles, las piernas de Sakura temblaban, su clítoris palpitaba y ella puso su cabeza en el hombro del rubio, totalmente entregada al placer.


Sakura estaba en la sala de residentes del hospital, era su segundo año de residencia en cirugía, estiró su cuello y levantó sus brazos, aún estaba dolorida de su encuentro de la noche anterior, se puso en cuclillas y estiró una pierna, su turno sería arduo.
La puerta de la sala se abrió de repente y el hombre de cabello rojo encontró a su compañera de residencia en una postura extraña, el traje clínico de color verde se ajustaba de acuerdo a los movimientos de la pelirrosa. Sasori no hizo ruido para seguir admirando el espectáculo.
Sakura sintió la mirada de alguien a su espalda, ella giró, sin dejar de estirarse.
—No hagas eso, es escalofriante.
—¿Quieres que te ayude con eso?— dijo él.
Sakura rio, Sasori nunca abandonaba su lengua con picardía.
—Acabo de salir del quirófano, Tsunade me dio una cirugía para esta mañana, ¿celosa?
Sakura terminó sus estiramientos y se puso su estetoscopio alrededor del cuello.
—¿Te dio un apéndice? Yo tengo para esta noche un miserable trasplante, aburrido ¿no?
Sakura sonrió son malicia, Sasori resopló y le dio la espalda.
—No te preocupes, es tu noche libre—. Dijo ella poniendo su mano en el hombro de Sasori. —A tus amigos les impresionará cómo salvaste a un niño con apendicitis.
—¿Cómo sabes que nos reuniremos?
Sakura dio un pequeño desliz, ella estaba al tanto gracias a Deidara, pero no pasaba nada, nadie sería capaz de imaginar lo que pasaba entre Sakura y uno de los amigos de Sasori.
—¿No te juntas con tus amigos en tus noches libres? Qué raro eres—. Dijo ella quitando su mano y avanzando en el pasillo.
—¿Recuerdas a Uchiha Itachi?
Sakura evitó hacer una expresión que revelara sus verdaderos sentimientos, con tranquilidad respondió a Sasori.
—Claro, nos conocemos desde hace mucho. Aunque no lo he visto desde hace... años.
—Estará en la ciudad, nos reuniremos de nuevo todos. ¿Aún frecuentas a tus amigos?
Sakura llevó sus pensamientos a su mail, aún no confirmaba o declinaba la invitación a la boda de Sasuke.
—A algunos más que a otros—. Dijo ella, Sasori pudo ver el cambio en el rostro de su compañera.
El comunicador del hospital sonó al mismo tiempo que el bíper de Sakura, había una emergencia.
—DOCTORA SAKURA HARUNO A QUIRÓFANO.
Sasori miró a Sakura, su rivalidad era intermitente.
—Mi paciente me necesita.


El corazón del paciente de Sakura había llegado con mucho tiempo de anticipación, la cirugía del trasplante había terminado con éxito, Sakura observó a Tsunade caminar hasta la salida y quitarse las protecciones para salir a avisar a la familia. Había ocurrido una gran obra de la ciencia en ese quirófano. Sakura agradeció a todo el personal por su esfuerzo, había sido una cirugía muy larga, se moría de ganas por llegar a su casa y dormir.
La chica llegó hasta su casillero y se quitó el clínico verde, se miró en el espejo del locker y observó algunos morados en su piel nívea, fue tanta la adrenalina con Deidara que no sintió dolor al tener sexo rudo con él.
El teléfono de Sakura se iluminó, era un mensaje de Tenten:
"¿Terminó tu turno? ¿Qué te parecen unos tragos con nosotras?"
Sakura suspiró, estaba segura del porqué de la reunión tan repentina. Tecleó en su teléfono un par de frases y le dio en enviar. Tenten le respondió de inmediato.
"Pasaré por ti en una hora".
Sakura cerró su casillero y salió con su ropa normal del hospital, estaba pensando en la excusa que usaría para declinar la invitación al compromiso de Sasuke.
Sakura había decidido comprar su apartamento cerca del hospital, era idóneo para sus caminatas matutinas y en las noches Sasori siempre se ofrecía a llevarla. El portero de su apartamento la saludó inclinando la cabeza.
—Hoy llega temprano.
—Tuve un paciente terco, quería antes tener un corazón.
El portero rio, abrió la puerta con una mano enguantada y Sakura entró al ascensor, en su cabeza al fin tenía la excusa perfecta para decirles a sus amigas.


Tenten estaba en auto, esperando a Sakura. Por alguna razón el clima estaba cada vez más frío, "nada que un par de tequilas no arreglen" pensó Tenten y al fin vio a la pelirrosa aproximándose a su auto. La chica tenía puesto un vestido verde, de un tono similar al de sus ojos. El cabello lo tenía a los hombros y su maquillaje era muy sutil. Tenten sonrió de inmediato al verla.
—Hey chica, pareces contenta. ¿Tenías ganas de verme?— dijo Tenten vacilante.
La castaña tenía un top sin tirantes, era rojo y ajustado.
—Tuve un trasplante hoy.
—Oh, ¿estás bien?
Ambas jóvenes rieron, Sakura amaba liberar el estrés del hospital con sus amigas y bueno, también de otras maneras.
—Llegaré también por Hinata, Ino está en el bar con nuestra reservación.
—De acuerdo.
En el camino hasta la residencial del hogar de Hinata, Tenten habló de sus últimas noticias. La castaña se dedicaba a las bienes raíces, y al parecer era de las mejores, el apartamento de Sakura era muestra de eso.
Hinata subió al auto y se unió a la conversación.
—Naruto-kun insistió en venir—. Comenzó Hinata y ambas mujeres que iban al frente comenzaron a reír. —Dijo que no le molestaba que fuera noche de chicas.
—Más le vale que no se aparezca en el bar.
—Shikamaru lo invitó a salir. Y se olvidó del tema—. Concluyó Hinata.
Al momento de llegar a la zona de bares de la ciudad pudieron ver el exceso en todas partes, el ambiente en esa noche daba pie para perder el control. Sakura agradeció que Hinata estuviera ahí, ella sería su consciencia esa noche.
—Hey, Tenten ¿cómo hiciste que la frentona quisiera salir?
Ino lucía radiante, su mono gris ajustado dejaba ver parte de su escote, los hombres se daban cuenta de la belleza de las cuatro mujeres. De inmediato se acercaron para conversar con ellas.
—Es noche de chicas—. Dijo Ino y mandó a volar a todos los hombres.
Las chicas entraron en un bar, la música sonaba estrepitosamente, Sakura no recordaba la última vez que las cuatro habían salido. Últimamente todas estaban ocupadas con sus propios retos, y estaba orgullosa de sus amigas.
Las chicas estaban sentadas en sillas altas, muy cerca de la pista, un mesero llegó con cuatro margaritas. La expresión de las chicas denotaba duda.
—No pedimos esto—. Dijo Sakura sin tocar la copa.
—Los caballeros de ahí lo hicieron.
Los hombres de la barra levantaron sus vasos.
—Gracias, pero no gracias.
La noche estaba saliendo muy bien, las mejillas de Ino estaban rojas, Tenten reía sin parar y Hinata sonreía mucho, Sakura pensaba si era por el efecto del alcohol.
—Sakura—. Dijo Ino. —¿Qué usarás en la boda de Sasuke?
Sakura dio un largo trago a su bebida, era el momento de usar su tan pensada excusa.
—No sé si podré ir, tengo un paciente que agendó su cirugía ese mismo fin de semana—. Dijo triunfante Sakura.
—Ay, por favor. ¿Nos vas a decir eso?
Hinata podía ver el gran esfuerzo que estaba haciendo Sakura para no decir algo fuera de lugar, la conocía muy bien.
—Yo le creo a Sakura, su trabajo es muy exhaustivo.
Sakura miró a Hinata, si hablamos de bandos, la chica Hyūga estaba en equipo con Sakura.
—Yo creo que más bien intentarás matar a alguien para después salvarle la vida y evitar ir a la boda—. Dijo Tenten.
Sakura rio desafiante.
—Sakura, ¿te fijaste quien mandó el mail?
Sakura dio un trago nuevamente, esa vez, el tequila le había raspado la garganta.
—No lo abrí.
—Mikoto Uchiha hizo la lista de invitados. ¿No crees que sería grosero que no fueras?
—¿Me puede traer otro?— dijo Sakura al mesero.
—¿Usted quiere otro?—. Preguntó el mesero a Hinata. La chica negó.
—Tomaré el de ella—. Se refirió por última vez al chico del bar y después a Ino nuevamente. —¿Por qué quieres que vaya? ¿Es tan importante mi presencia o que sucede?
Ino y Tenten miraban seriamente a Sakura, Hinata sabía con mayor consciencia que estaban pisando terreno minado.
—Claro que es importante—. Dijo Tenten.
—Sakura, tú y Sasuke fueron muy unidos, y además ya pasó mucho tiempo desde lo que sucedió. Quiero que él vea que tu fuiste capaz de crecer y ...
—Ino, no tengo nada que demostrarle, ni a él ni a nadie—. Sakura rio. —Éramos unos niños ¿sabes? No tiene importancia, actualmente.
El mesero regresó con los dos tragos de Sakura, ella los observó y con nostalgia sonrió. Volteó a ver a Hinata y le dio una sonrisa de cómplice.
—Vamos señora Uzumaki, toma este trago conmigo por favor.
Hinata sonrió, todas estaban impacientes porque Naruto se comprometiera con Hinata, pero él aún no daba señales de eso.
—De acuerdo—. Hinata levantó su trago y respiró profundo antes de beber.
La única que no hizo un gesto por el alcohol fue Tenten, al contrario, se levantó del taburete e invitó a sus amigas a bailar. Todas accedieron, los hombres le daban largas miradas al grupo de chicas. Hinata evitaba que Tenten se metiera en problemas. La estaban pasando muy bien.
Sakura caminó hasta la barra del bar, pidió una bebida fría, un hombre se puso a su lado, la pelirrosa lo reconoció desde antes que él caminara hacia ella.
—Dime algo más cliché que esto.
Sakura rio. El bar tender le dio un vaso con mucho hielo.
—En mi defensa jamás dijiste a donde vendrías.
Sasori se pasó una mano por el cabello.
—No te basta con verme todo el día en el hospital ahora me sigues, me asustas.
Hinata se acercó a la barra, observó con curiosidad al joven pelirrojo.
—Quisieras que eso fuera verdad—. Sakura observó a Hinata a un lado de Sasori. —Hinata, él es el Doctor Sasori, es mi colega residente. Ella es mi amiga Hinata Hyūga.
—Hyūga, como la empresa.
—Sí, mi padre sigue ahí—. Dijo Hinata sin tratar de poner interés en los negocios de su familia.
Sasori recordó de golpe.
—¿Por qué no vienen a mi mesa?
—¿Está seguro doctor? No será demasiada Doctora Haruno para usted.
El pelirrojo comenzó a reír, ciertamente no conocía a Sakura fuera del ámbito hospitalario, estaba lleno de curiosidad.
—Llamaré a mis amigas—. Dijo Sakura.
—Acompáñeme, señorita Hyūga—. Sasori le indicó el camino a Hinata y ella le dio una extraña sonrisa.
Sakura caminó hasta la pista y encontró a sus amigas rodeadas de muchachos, las chicas se veían irritadas, el ambiente se había puesto extraño con toda la atención masculina.
—¿Quieren conocer a Sasori?
Tenten e Ino abandonaron la expresión de pocos amigos y ambas asintieron.
—Viene con sus amigos, entonces, no nos molestarán.
La mesa de Sasori estaba en un punto más alejado de la pista, era más exclusivo. Sakura vio rápidamente a Hinata seguía hablando con Sasori, ellas se acercaron al pelirrojo y Sakura las presentó.
—Ino Yamanaka, es abogada, así que no te metas con ella. Y ella es Tenten, se dedica a las bienes raíces.
Sasori habló con ellas, podía sentir la mirada pesada de alguien. La intranquilidad la comenzó a abordar.
—Sakura—. La llamo Sasori. —¿Recuerdas a Deidara?
El joven rubio usaba una camisa negra, estaba tomando lentamente de su bebida.
—Hola Deidara, cuanto tiempo—. Dijo Sakura tranquilamente.
—Sakura Haruno, que placer verte—. Deidara veía los ojos verdes de la chica, detuvo sus impulsos de querer abalanzarse hacia ella para besarla.
Nadie sabía de la relación que guardaban ellos, con una excepción. Ino fue capaz de ver a través del montaje, era la única que sabía acerca de los momentos eróticos que compartían. Aunque si bien, Sakura y Deidara no tenían una relación como tal, tenían un tiempo acostándose, solo sexo. No había cabida para nada más.
—¿Aún te dedicas al arte, Deidara?
El rubio observaba de arriba a abajo a Sakura, al pronunciar su nombre el recordó todas las veces que ella lo gritaba con el sudor en su rostro y sus pezones en boca del rubio.
—Así es, jamás dejaré de hacer arte. Aunque en este momento mis proyectos de arquitectura interfieren con mi inspiración.
—Qué mal, deberías darte un descanso. Solo tú y tu arte.
Sakura bebió, esperó la respuesta del rubio.
—Tal vez te tome la palabra, tengo muchas ideas en mente. Podrías darme tu opinión.
Sakura sintió un cosquilleo, la voz de Deidara sonaba tan grave. El rubio dejó de mirar a Sakura y miró sobre su cabeza, había alguien atrás de ella. La pelirrosa no se volteó de inmediato. Sintió un toqueteó en su hombro, alguien la llamaba.
—¿Itachi?
—De verdad eres tú, vaya no has cambiado nada—. Dijo el Uchiha.
Sakura olvidó todo lo que había pasado anteriormente con la familia Uchiha, el afecto que sentía por algunos de sus integrantes era genuino, como el aprecio que sentía por Itachi. La chica abrazó al joven, se puso de puntas para lograr tocar su rostro, la parte de atrás del vestido de Sakura se levantó, dejando ver la piel blanca de sus muslos. Deidara sintió la excitación en su entrepierna.
Sasori se acercó un momento a Sakura e Itachi.
—Acabo de recordar, ¿qué no tenías un trasplante esta noche?
Itachi le quitó el vaso con tequila a Sakura, la miró muy seriamente.
—La cirugía salió mejor de lo planeado, tuve mucho tiempo de sobra, no hubo complicaciones y mi paciente tiene un nuevo corazón.
Itachi cayó en cuenta de inmediato, Sasori le dio una mirada retadora "esto no se ha terminado, Doctora Haruno". Pensó Sasori.
El Uchiha le devolvió el vaso a Sakura.
—Con que cirujana, en serio lo lograste—. Dijo Itachi. Sakura pudo notar la pena en la voz de él joven.
—Escucha Sakura... mi hermano...— Sakura silenció de inmediato a Itachi.
—Eso ya pasó Itachi, no te preocupes, disfruta el presente.
Ino estaba hablando con un joven alto, parecía que era surfista o nadador, podía ver la relación que tenía con el agua, era muy atractivo. La rubia tomó de la mano al joven y lo llevó a la pista.
—Kisame y tu amiga se llevarán bien.
Tenten tomó a Hinata de la mano y juntas llevaron a Sasori a la pista.
—Sakura ¡ven!—. Gritó Ino a la distancia.
La pelirrosa caminó y antes de bajar las escaleras le dio una mirada a Deidara, el rubio se volvía loco con ella, ese vestido, el largo de su falda, sus piernas con tacones. Quería ir a casa con ella y arrancarle la ropa.
—¿De dónde conoces a Sakura?—. Preguntó Itachi, curioso.
Deidara tomó un trago de su bebida, observaba a Sakura bailar, si tan solo supiera las veces que ella había bailado así encima de él. Un escalofrío recorrió su cuerpo, tenía que controlarse.
—Fue mi médico.