Disclaimer:
Los personajes, trama y detalles originales de Naruto son propiedad de Masashi Kishimoto, Shūeisha y Shūkan Shōnen Jump (manga), Hayato Date, Pierrot y TV Tokyo (anime).
Dedicatorias:
El SasuKarin Month (bueno, esta lista en específico) es una iniciativa del grupo de Facebook, SasuKarin Month, precisamente.
El propósito es completar todos los temas, pero no hay garantías.
Día 2: Gato
Karin era rara, rara de extraña, y rara de que no había muchas chicas como ella, y cada que regresaba de misión, Sasuke lo confirmaba.
Cosas de gatos
Sasuke necesitaba recobrar el aliento.
El camino había tenido el desgaste usual de una marcha sin escalas, pero sin importar las decisiones de su pasado, nunca había sentido aprecio por ese tipo de misiones.
Al menos hasta antes de su colapso, estaba totalmente convencido de que no quería matar a nadie más que a Itachi, y a lo largo de su viaje, había logrado cumplir más o menos con esa convicción.
Sin embargo, tenía una deuda que pagar, por eso había aceptado la máscara de gato de ANBU, así que tenía que reservarse sus opiniones y seguir adelante lo mejor posible.
Se llevó la mano a la cara, la máscara no le permitió tocarse, pero estaba seguro de que tenía un ligero temblor en los labios.
—¿Estás bien?
Gruñó por respuesta.
Cualquier otro se habría dado por vencido, sin embargo, ese tipo, que se suponía había sido su reemplazo en el equipo siete, puso la mano sobre su hombro en un intento de establecer una conexión.
—Solo será por poco tiempo —insistió —. Las medidas radicales allanarán el camino para Naruto.
No era necesario que se lo recordara.
La guerra había dado oportunidad a las cédulas criminales para expandirse, aprovechando la ausencia de patrullas ninja, y la reorganización de políticas internacionales de las aldeas, por lo que la necesidad de actuar para controlar la violencia criminal se volvió una prioridad.
—Además, matarlos a todos evitará que los huérfanos vengativos crezcan con ganas de matar a todos...
Pudo haberlo golpeado.
El cielo y el infierno sabían que quería hacerlo. Pero se contuvo.
Apartó su brazo y se marchó, él ya había acabado con todo por ese día y lo único que quería era darse un baño y comer algo.
Se separó del equipo, escabulléndose por las calles oscuras para llegar a su departamento.
Las luces estaban apagadas, lo que significaba que Karin había salido.
Sin embargo, una sensación extraña lo detuvo con la perilla en las manos.
Podía escuchar música, y un olor dulzón que solo podía significar un nuevo experimento que involucraba fresas.
—¿Karin? —preguntó, entrando.
De nuevo se sintió pasmado, la respuesta de ella había sido algo muy parecido a un ronroneo, y para cuando pudo distinguirla en la oscuridad, su cerebro fue completamente incapaz de procesar adecuadamente la situación.
Incluso los pormenores de la misión que acababa de cumplir se borraron por completo de su mente, y es que mientras que él estaba como idiota, de pie en el recibidor del departamento sin hacer ni decir nada, Karin, usando un traje que se ajustaba completamente a su cuerpo, caminaba hacia él con un contoneo exagerado, sin embargo, lo que más llamó su atención fue la máscara que llevaba.
Necesitaba comprender lo que estaba pasando, y para eso necesitaba respirar mejor, así que se iba a quitar la máscara, pero ella lo detuvo, volviendo a ronronear.
Un escalofrío le recorrió la espalda, sintiendo el impulso de apartarse, sin embargo, ese lapso dubitativo fue suficiente como para que ella se colgara de él, obligándolo a que la sostuviera por las caderas para mantener el equilibrio.
—Hey, no pusiste tu...
Sai no terminó de expresar su idea.
La puerta estaba abierta, así que supuso que no estaba vigente la regla de privacidad, pero claramente lo que estaba pasando se encontraba en ese margen, aunque la chica había saltado a una prudencial distancia, su traje de cuero púrpura con máscara de gato, no era precisamente discreto.
Ya había interrumpido, así que daba lo mismo, y acercó el pergamino extendiéndolo sobre la consola del vestíbulo, señalándole en donde debería firmar.
Con cierto apuro, más que nada para que Sai se fuera de inmediato, Sasuke sacó de su bolsa el hanko*, firmando el reporte de la misión.
—Solo era eso... sigan... con sus cosas de gatos.
Sai cerró la puerta por fuera, dejando a los dos, vestidos de gatos, aunque con diferencias sustanciales, pensando en las múltiples formas en las que esa situación iba a darse a conocer en la aldea.
Comentarios y aclaraciones:
*Hanko=¿Alguna vez han visto en algún anime, película o serie que, para recibir un paquete, no siempre se usa una firma autógrafa sino un sello rojo?
Bueno, eso es un hanko, se usa en documentos oficiales.
Que por cierto, ahora NECESITO algo de Sasuke y Sai en modo equipo.
¡Gracias por leer!
