Disclaimers: Harry Potter, los personajes, los nombres y los signos relacionados son marcas comerciales de Warner Bros. Entertainment Inc., los derechos de autor de la historia "Harry Potter", pertenecen a J.K. Rowling; por lo tanto, son usados sin intención de lucro alguno, la historia paralela, al igual que los personajes originales, me pertenece en su totalidad, y no pueden usarse sin mi autorización, cualquier tipo de adaptación de esta historia está prohibida.
Hola de nuevo, un día más, un aporte más :)
Esta Viñeta está participando en el Drinny-Con 2021, organizado este año por la página de Facebook "DrinnyZone".
Palabra/Tema del día:
X. Fantasma.
Lo malo de salir con Ginny Weasley, era tener que soportar a la insufrible de Hermione Granger y para colmo tener que soportar a toda la muchedumbre de muggles que conformaban su familia, solo porque el inútil de Ronald Weasley no podía tener mejor gusto en mujeres, y estaba a punto de casarse con esa asquerosa hija de muggles.
Gruñó cuando un montón de serpentinas pasó volando sobre su cabeza y algunas terminaron en su hombro derecho, los mocosos muggles estaban completamente felices.
Halloween era una fiesta que celebraban también en el mundo mágico, pero no hacían gran escándalo como esos muggles, principalmente porque eran conscientes de que todo lo que ellos pensaban que era fantasía, realmente existía detrás de un velo demasiado delgado y ellos eran demasiado estúpidos para ver lo que realmente había más allá de sus simples narices.
—Quita esa cara, o no habrá celebración de Halloween versión adulta para ti –le sonrió Ginny, sentándose a su lado.
—No sé por qué me hiciste venir, sabes que no tolero todo esto.
—Tienes un apartamento en pleno centro del mundo muggle, Draco, para no tolerarlo, aceptas muy bien sus ubicaciones.
—Los muggles se esparcieron como plaga, son como cucarachas, hasta que somos nosotros los que tenemos que vivir ocultos.
—Vaya, si te dejo continuar, tendré que ser la primera persona en escucharte dar un discurso dictador del calibre de Grindelwald o Voldemort, ¿cierto? –Elevó una ceja, preocupada.
—No, tampoco el genocidio es lo mío, así que quédate tranquila, he vivido en ese oscuro lugar más años de los que desearía.
—De acuerdo –se inclinó a besarlo.
La pelirroja soltó una risa divertida cuando una de las tías de Granger, soltó un grito espeluznante, porque del armario donde guardaría su abrigo, salió un "fantasma", logrando asustarla.
—Agh –gruñó Draco por el escándalo de la mujer –alguien debería decirle que los fantasmas son reales y realmente no dan nada de miedo –rodó los ojos.
—Si te topas con Peeves en la madrugada, ese sin duda te dará miedo.
—Peeves es un poltergeist, cariño, no un simple fantasma, además solo puedes temer la broma que hará, no porque sea aterrador.
—Cada que planees poner esa cara, o fruncir el cejo, recuerda lo siguiente.
Ginny se inclinó hacia él para poder hablarle al oído sin arriesgarse de que alguien más pudiese escuchar lo que tenía para decirle a su novio, si su hermano lograba tan siquiera oír tres palabras de todo aquello, no le importaría estar en medio de una fiesta medio infantil de Halloween y comenzaría a agredir a Draco, aunque fuese ella la que estuviese diciendo todo lo que harían en cuanto se desocuparan de ese pequeño compromiso en que Ron los había metido.
—Va a ser complicado –admitió el rubio –es mi cara normal, pero todo eso vale la pena.
—Bien, entonces quita esa cara, quita tu trasero de la silla y ven a bailar conmigo un rato –le sonrió –eso te hará olvidar que los fantasmas no son tan exactos como realmente lo son.
Él suspiró cansino, pero aun así sujetó la mano de su novia y avanzó hasta la pequeña pista de baile improvisada, que realmente estaba entre los sofás de la pequeña casa, pero el contacto de Ginny contra él logró que se le quitara el enfado que tenía desde hacía tres horas.
— ¿Ves que todo es mejor cuando te relajas? –Lo besó en la mejilla.
—Todo es mejor cuando no me obligas a venir a un lugar infestado de muggles, te amo a ti, no a la novia de tu hermano.
—Menos mal, la molestabas tanto en el colegio, que muchos lo confundían con interés romántico.
—Prefiero ser devorado por chinchillas que fijarme en la insufrible Granger.
—Shhh, recuerda que estamos rodeados por su familia.
—Sería como morir devorado por chinchillas –se burló Draco.
—Eres un grosero –lo golpeó suavemente en el brazo.
—Llámame como quieras, pero de preferencia papi –le guiñó el ojo.
La risa de Ginny se escuchó bastante fuerte a causa de su comentario, ya conviviendo con ella, todo lo demás le parecía menos malo, realmente amaba a esa chica, ¿de qué otra manera estaría en un sitio como ese por más de cinco minutos? Ahora imaginen tres horas.
La hizo girar para volver a atraerla contra él, y moverse un poco más exagerado a la música que sonaba, todos estaban ocupados contando anécdotas sobre fantasmas y cosas fantasiosas, como vampiros y hombres lobo, pero Draco lo dejó ser, sin enfadarse por lo erróneo y ridículamente incorrecto que era aquella información, como un hombre lobo en luna nueva o transformándose a propia voluntad.
Una hora más tuvo que soportar en aquel lugar, pero con Ginny junto a él aquello le pareció solo cinco minutos, aun así tuvo que agradecer a Merlín cuando Ginny le sugirió que deberían marcharse, el reloj ya marcaba las once de la noche, y tenían que trabajar al día siguiente, además contando con lo que aún les faltaba por hacer llegando a su apartamento, sin duda tenían que apurarse, ya no eran tan jóvenes como les gustaba presumir.
—Gracias por la invitación, pero Draco y yo, tenemos que irnos –se disculpó Ginny, cuando quedó frente a Hermione.
— ¿Tan temprano? –Cuestionó la castaña, con cara de pesadumbre.
—Tenemos que trabajar –se encogió de hombros la pelirroja –y además, si Draco sigue escuchando historias falsas sobre fantasmas, creo que tendremos un serio problema –rió.
—Sí, lo comprendo –admitió Hermione, echándole una mirada de comprensión a Draco –he intentado por todos los medios en corregir sus ideas tontas sobre licántropos, fantasmas y vampiros, que incluso he pensado en escribir un libro de "fantasía" que corrija todo eso.
—Sería un mejor tiempo invertido –soltó Draco en un tono serio.
—Nos vamos –intervino Ginny.
Draco y Ginny salieron de aquel espantoso lugar sin perder más tiempo, así que él pudo relajarse, por fin dejaría esas tontas historias sobre aquel fantasma que se aparecía en las calles, llamando a sus hijos muertos por fin.
