El ruego


Al final, no tuvo que obligarse a lastimarlo.

(Aunque él amenazó con algo, con llevarla a alguna parte, a una muerte segura o un campo de flores rojas, donde tarde o temprano la descuartizaría).

Al final, Urie llegó, de alguna parte.

Urie.

De alguna manera, Urie.

(Urie tenía ojos y maneras ariscas en la casa).

—Tooru...

(Urie la observaba como un gato, siempre).

—Urie...por favor...no me veas...

(Pero era tarde).

(Tooru una vez, cierta vez, mató a un...)

—¿Qué te hizo? Ese monstruo...mierda...he perdido la comunicación...yo...—su voz cortada por el llanto.

(Patético).

—Por favor, ayúdame, Urie. Pero no me veas...Yo...yo...

—¿Te gustó?

(De todas las cosas...)

—¡Urie! ¿Qué...?

Urie había crecido en esos meses, mientras que Sasaki se hacía lejano, como un recuerdo cálido, sin dolor.

Sus manos enguantadas se veían aún más grandes. ¿Urie la estaba sujetando como si la odiara?

Urie observó su sexo, que sangraba y del que escapaba aún el semen caliente. Era asqueroso. Pero lo fue aún más cuando los dedos de Urie separaron los labios vaginales de Tooru, presionaron con fuerza el clitoris y con los pulgares apartaron la simiente que goteaba.

Ella gritó.

Torso ya no estaba, ¿por qué?

—Está bien...Matsuri Washuu me lo ha ido explicando. Tu cuerpo sigue regenerándose, ¿no?

Tooru asintió, con lágrimas en los ojos, sonrojada. Urie sonreía de lado. No le preocupaba que los encontraran así, evidentemente.

Él tomó una cantimplora y la vació lentamente sobre Tooru. El agua helada le dio más escalofríos y levantó la piel de sus pezones. Urie sujetó sus caderas e insertó la boca de la cantimplora en su sexo, procurando que el chorro entrara en su vagina maltratada.

Tooru aulló, hasta que Urie le cubrió la boca.

—Por favor...—susurró ella, contra la mano enguantada. Él apartó la cantimplora pero sus dedos siguieron palpándole el sexo lastimado. Tomó una pañoleta que guardaba en uno de sus bolsillos del chaleco y la frotó dolorosamente contra la vagina de Tooru, a fin de que absorbiera el agua mezclada con el semen de Torso.

Ella ahogó los gritos contra la mano de Urie. Pero sus caderas seguían los movimientos invasivos, la humillación de ser limpiada y observada como un objeto sucio. Violado...

—Los cuerpos de las mujeres que han cedido a su lujuria con ghouls se ven diferentes que los de una humana normal. Las células RC hacen estragos a largo plazo en el útero, en la vagina. Por eso se vuelven adictas al sexo con ghouls.

Él habló y habló, Tooru estaba demasiado alterada.

Eso...

—Urie...por favor, no te desnudes...no...

—Solo lo indispensable, para que lo veas. Tuve que dar autorización para ser parte del proyecto experimental pero esto vale la pena. Es grande, ¿no? Más que el de Torso...

—Urie, por favor...

—Necesito que lo digas. Vine hasta aquí a ayudarte. ¿Y qué me encontré?


Torso la besaba, la acariciaba con sus manos frías y temblorosas, huesudas e inhumanas.

Torso se reía con ella y de ella. Porque Tooru era débil y quería vivir.

(Tooru se reía con él para que no la matara, la risa le salía como la sangre y nada sentía en su cuerpo, solo el miedo dentro suyo).

Torso le cortó las piernas y los brazos con una facilidad que a Tooru le hizo pensar en Haise preparando carne para la cena y sonriendo en Casa.

Tiempo atrás. Una vida atrás.

Y Torso dijo que le daría una sorpresa.

Torso le exigió que dejara de llorar.

Torso se enfadó cuando Tooru vomitó y se desmayó, empezó a golpearla.

—Di que me amas. Di que lo quieres tanto como yo...


No parecía su voz, pero lo era. Tooru se escuchó decir que amaba a ese monstruo.

—Te amo, Karao, por favor, no me mates, no me pegues. Sé que tuviste que cortar mis piernas, mis brazos pero nada más, por favor...te amo...te amo...

(Amo vivir).

(No podré volver con Sasaki a casa, con todos los demás, a ninguna parte, si estoy violada y muerta).

—Así me gusta, Tooru...así...¿Era tan difícil? Hermosa...

(Sus manos en todas partes).

(Sus manos en TODAS partes).

(Sus manos sucias y frías).

(Sus dedos invasivos en la humedad de Tooru).

(Tooru mojada por eso, Tooru contra la lengua del monstruo, Tooru dolida en sus extremidades cercenadas, Tooru corriéndose y diciendo que lo amaba, como hubiera preferido decir la verdad, que si así tenía que ser, prefería morirse).


—Tooru, Tooru, mira a la cámara, niña estúpida. Me están pagando buen dinero por este video de mierda, mejor mira. Limpiate la puta sangre, maldición, eres más fea que tu mamá y que tu hermano.

(Ella lo hizo, llorando).

—Dilo como te enseñé. Dilo. O te juro que te romperé la mandíbula a golpes. También me pagarían por un video así. Tienes suerte de que no quiera matarte por unos dólares, ni darte a algún pervertido que lo haría. Te follarían por todos tus agujeros y finalmente te matarían como la puta que eres. ¡Dilo! Mierda...

(Ella se secó las lágrimas en la camiseta que él le obligó a sacarse. A penas y recordaba qué decir, tenía que seguir las líneas que el dolor había dejado dentro suyo al escuchar aquellas palabras tan duras y malvadas, que a penas y entendía como futuras cicatrices imborrables).

—Mi nombre es Tooru, tengo diez años, no voy a la escuela y disfruto de tener...sexo...con mi papá todos los días, cuando mamá se duerme. Me gusta pretender que soy...su esposa y ofrecerle mi... coñito desobediente, que él mismo ha entrenado...como solo me porto mal, me gusta masturbarme con...objetos afilados y herramientas...como cuchillos...y esta hacha...pensando en mi papá. Sé que nunca podré casarme, pero en tanto pueda correrme y papi me ayude, me siento muy afortunada...

—Bien...bien...

(Él le apretaba la entrepierna y se encargaba de que su cuerpo entrara en el plano, mientras que Tooru hablaba).

(El orgasmo llegaba solo, sin invitación, sin deseo, antes que las lágrimas, después de que Tooru dejaba de sentir lo demás).

(O de que importara).

-Papá...por favor...el mango del hacha no...tiene astillas...me duele...por favor...por favor...

-¡Entonces, suplica por lo otro!

-Papá...Dios mío...papá...por favor...


(Torso no la filmaba, pero Torso no era diferente).

—¡Te corriste, Tooru! ¿Viste que soy buen amante? ¡Seré un maravilloso marido! Otra vez, para mí, Tooru...te haré un hijo, será difícil, pero tú eres mitad ghoul, mi Tooru, un mágico ghoul de un ojo. Solo tienes que comer lo que yo te diga y el bebé crecerá hermoso como tú, mi Tooru...


—...Parece que te estabas divirtiendo cuando yo llegué, tan preocupado a "salvarte", Mutsuki, ¿no crees que es el momento de confesar?

—¿Con...fe...sar?

—Por una vez, no finjas. Todos lo saben. Yo lo sé. Quiero que sanes. Pero deja de mentir, Tooru, los investigadores ghoul no son estúpidos. Hay un informe viejo sobre ti. Desde tu pasado. Me dijeron que mataste a tu familia, hay un video tuyo lamiendo la sangre de uno de nuestros compañeros caídos. Saben de tu aventura con Haise, él también está siendo investigado por orden de rangos muy altos en el CCG.

"Matsuri Washuu me hizo parte de un grupo experimental especial. No te preocupes. Es con fines terapéuticos. Solo los Quinx hombres podemos llevarlo a cabo de momento. Inyectan nanomáquinas con mi kagune en el torrente sanguíneo de los órganos reproductivos. Tienen un objetivo programado, para bajar los niveles hormonales de las víctimas abducidas por los ghouls.

"Mi miembro ahora...se ve diferente. ¿Lo notas? No te asustes. Es normal. Como un ghoul. Solo igual que el que Torso estaba forzando dentro de ti, con cuchillas para clavarse en tu útero. Así se aparean los ghouls, Tooru, no parecía que te disgustara un momento antes...


Vamos, Tooru, ponte mojada. Si no te mojas, tendré que lamerte.

Así...

Te gusta, ¿no?

Torso te dejó muy abierta. Porque los miembros de ghouls no son normales.

Pero ya sabías eso...


—Solo una vez. Haise Sasaki, Primera Clase, quiero pedirlo como favor. Usted sabe mi secreto.

—Si, Tooru, pero yo no puedo...Tú deberías encontrar a alguien que...

—Solo una vez. No quiero morir en el campo de batalla sin conocer la ternura. Incluso si solo es desde la amistad, sería muy hermoso para mi. Como una familia. Servirle a usted. Mi cuerpo no es gran cosa pero nunca tuve un amante real. Me dio mucho miedo durante la subasta y desde antes. Es como un último deseo antes de firmar nuestro próximo testamento. Por favor...

—Bueno...pero no debe repetirse.

—No lo hará. No lo haremos. Nunca lo molestaré otra vez. No es amor, es camaradería. Afecto de familia.

—Además, no me es posible darte una relación. Pero Tooru...

—Es suficiente para mi.

—¿Quieres que yo...?

—Yo lo haré, maestro. Usted ya me vio sin ropa antes...Solo quédese así. Un momento...


Ahora si, te corriste, ¿en qué pensabas? Tan ausente.

No te preocupes, Tooru, voy a cuidarte y a enseñarte a amar humanos otra vez. Vamos...vi cómo te corrías con ese monstruo, con él no tuviste reparos, ¿verdad? Con Haise tampoco. A mi siempre me apartabas. Pero ahora que he venido por ti, a rescatarte, sí que me quieres, ¿cierto?

Cierto...Vamos...tenemos un momento, así puedes sanar.

Tooru, amar ghouls es enfermizo, tienes que tener sexo con humanos. Incluso yo, que estoy intervenido por esa biología como tú, soy mejor que ese monstruo.

¡Vamos! Ya casi...tienes que recibir mi semen, va a destruír los espermatozoides de Torso. ¿Quieres dar a luz a su hijo? ¿Lo quieres?

Tooru, solo aguanta un poco más, maldita sea...


...Podría haberlo soportado. Tal vez. Su cuerpo estaba sanando. El recuerdo de Haise tuvo un efecto sedativo en ella.

Pero...

—...Bien, bien...Tooru, prometí tomar un video para Matsuri Washuu y su comité, si te encontraba. Esta práctica será incorporada en las fuerzas del CCG como método preventivo de embarazo de híbridos. Ya sabes. Las víctimas devoradas por ghouls a menudo son violadas antes de ser asesinadas. Las pocas que han escapado sufrieron procesos muy dolorosos a consecuencia de sus violaciones. En estos casos, la asistencia de un investigador equipado y mejorado para las circunstancias, sería crucial.

"Solo mira a la cámara del celular, Tooru. Sube un poco la cabeza. Sonríe. Que tuvieras un orgasmo es algo bueno, ayudará a que la simiente humana se asiente en tu útero. Sería más sano para ti dar a luz un bebé normal que un monstruo que comience a devorarte desde el vientre. No puede ayudarse.

"Disculpa, pero necesito una toma de tu sexo, Tooru. Sé que estás sangrando un poco pero recién te sentías mejor, ¿no? Es para fines médicos.

"Si pudieras mirar a la cámara y decir tu nombre, rango, por qué estamos aquí y hablar sobre la conclusión de la terapia en esta primera instancia, sería muy útil.

Tooru no supo ni cómo lo hizo. ¿Ese celular estaba grabando? No parecía que ella hablara.

Igual que con su papá.

—Soy Tooru Mutsuki. Ostento el cargo de Investigador...Ghoul Rango 1...Yo...tuve...sexo no consensual con Torso, alias de Karao Saeki. Yo...

—De nuevo, Tooru. Solo di que tuviste sexo con él. Es la verdad.

—Urie...

—Solo dilo.

Él seguía dentro de ella, empujándose. Tooru sintió las monstruosas cuchillas punzando.

Ella volvió a derramar lágrimas. Aún no había terminado de llenarla.

Aún...

—Yo...tuve sexo...tengo adicción al sexo con ghouls...yo...me entregué voluntariamente a Torso...por sexo...y...he practicado...aberraciones sexuales con...el...Primera Clase...Traidor...Haise Sasaki...que me ha sometido para...cargar su descendencia...

—Discúlpate.

—Yo...Tooru Mutsuki...me disculpo con la Organización CCG, por mis desviaciones...y acepto el tratamiento que Kuki Urie me ofrece para evitar embarazos y futuros impulsos deshonrosos hacia ghouls. Me pongo bajo su custodia y propiedad hasta finalizar el tratamiento, renuncio a mi rango momentáneamente, según la junta de Matsuri Washuu lo determine.

Urie contuvo mal una sonrisa, volvió a apretar a Tooru a la altura del clítoris y un nuevo orgasmo doloroso recorrió su cuerpo,volviendo su vista borrosa.

Hasta que Mutsuki pudo ubicar unas tijeras. Las que pensó en usar con Torso, antes de que Urie llegara y lo matara.


—Por favor...Investigadora Mado, Clase Especial Asociada...Si hubiera algo que pudiera hacer. Lo que sea.

Los narcóticos que le inyectaron habían hecho efecto. Tooru llevaba días gritando los nombres de Akira, Yonebayashi, Matsuri Washuu, incluso Haise y Arima, como si aquello pudiera llevarla a alguna parte.

Excepto a que le pusieran un chaleco de fuerza más ajustado.

Tampoco podían excederse. Ni con las drogas. O la violencia.

Órdenes superiores, Tooru lo sabía. Ella era propiedad del CCG. O siempre lo había sido, pero el privilegio de dudarlo le fue retirado.

Akira actuó consecuentemente. Se sentó frente a ella en la mesa de interrogatorios a la cual Tooru fue arrastrada.

Igual que tras el rescate en Ru. Que para ella se convirtió en cautiverio.

Otro.

—Dilo, Tooru. Qué me estás pidiendo realmente.

No pierdas el control, no pierdas el control, no pierdas el control...

Tooru apretó los dientes, temblando. Finalmente, cerró los puños y golpeó la maldita mesa, sollozando.

Pero Akira no era Yonebayashi. Aunque nadie pudiera creerle o siquiera entender lo que pasó con Urie. Menos intentar ayudarla.

—Necesito tener acceso al procedimiento de interrupción. De verdad...antes de que sea muy tarde. Por favor. No pueden hacerme esto, solo porque soy mujer.

Akira mantuvo los brazos cruzados. Hizo una mueca, desvió la mirada, observó la taza de café que probablemente había comprado antes de visitar a Tooru.

—Quieres que interceda para asesinar al hijo de uno de mis subordinados. El único legado que Kuki Urie tiene, luego de que lo mataras a sangre fría.

Tooru sacudió la cabeza, se secó las lágrimas.

—No fue así. Él...al menos yo sentí que él...

—Ya intentaste dar un informe incongruente a varias autoridades. Tienes suerte de que Matsuri Washuu haya reclamado tu propiedad. Atacar y asesinar a un investigador de tu propio escuadrón, Tooru, es un delito de felonía grave, más cuando se trata de tu líder. El juicio y condena han sido pospuestos hasta que des a luz. Ese fue el trato, deberías estar agradecida.

—Akira, Torso mató a Urie, tienes que entenderme...

—Mentir te salvó una vez, ¿crees que siempre te servirá? Había una grabación en un archivo de la nube, no la destruíste cuando te deshiciste del equipo de Kuki Urie. En ella, tú aceptabas el procedimiento original.

—No...No tú. Ayumu dijo que tú...mientras que Urie me hacía esto...tú...Akira Mado, ayudaste a un ghoul a escapar. ¡Ese es un delito grave!

—Rumores. No pudieron probarlo. Tooru Mutsuki, no estás en posición de acusar a nadie, ni de exigir nada. Ahora, si me disculpas...

—¡Por favor!

Akira se encogió de hombros y se puso de pie, tomando su abrigo y la taza de café. Fue hacia la puerta, solo se detuvo un momento para ver a Tooru por encima de su hombro, con los ojos fríos y duros como piedras.

—Tengo suficiente con el proceso de Haise Sasaki y la muerte de Arima Kishou como para ocuparme de esto. Perdona la brusquedad de mis palabras en tu estado, pero al fin y al cabo, abriste las piernas para dos ghouls y luego a Kuki Urie, sé responsable de tus actos, precisamente ya que eres mujer. Una pena que no puedas asumir ni los asesinatos que cometiste.

"Estoy muy decepcionada. Cuando ese bebé nazca, seguramente me entenderás mejor.